MÉXICO, D.F. (apro).- La cinta sensación de este principio de año a nivel taquilla es La gran aventura Lego, que en su primer fin de semana reacudó 69 millones de dólares. Está basada en los juguetes infantiles con personajes y bloques de construcción de la marca Lego.
Dirigida por Phil Lord y Christopher Miller (Lluvia de hamburguesas), cuenta la historia de Emmet, una figura Lego que vive una vida ordinaria y ordenada, como lo dicta la sociedad. Está tan adaptado a ella que prácticamente pasa desapercibido.
Las cosas cambian cuando por error descubre un objeto capaz de detener los planes del malvado Señor Negocio, quien desea el control total de la población Lego por medio del uso de un pegamento para que nadie más que él pueda construir cosas nuevas, divertidas y diferentes.
En su camino, Emmet contará con una linda y rebelde chica llamada Freestyle, un anciano sabio llamado Vitruvius y el mismmísimo Batman. Del lado del Señor Negocio se encuentra el Policía Bueno/Policía Malo, un Lego con la capacidad para ser benevolente o despiadado, según sea el caso.
Crecer con Lego
Los directores comentan sobre su experiencia infantil con Lego. Dice Miller:
“Armábamos naves espaciales y toda clase de cosas locas, pero no era sólo la construcción, eran las posibilidades infinitas de cosas para hacer y expresar lo que era tan irresistible y emocionante.”
Por su parte, Lord comenta:
“A Chris y a mí nos inspiró la inventiva y el humor que surge de la comunidad internacional Lego.”
Y es que los productos de la marcan han crecido exponencialmente: por la red circulan parodias de películas de cultura pop, hechas con Lego y diversos foros donde las personas comparten sus creaciones.
El productor del proyecto, Dan Lin, profundiza al respecto de la creación de la cinta:
“Quería hacer una película que pudiera disfrutar con mis hijos, algo que capturara la imaginación y la inventiva de los niños. Más importante aún, tengo dos hijos, y son muy activos, así que a veces los juguetes se caen y se rompen. Lo que me encanta de los juguetes Lego es que no sólo puedes armar algo con ellos, sino que puedes volver armar algo aún mejor.”
Emmet, el personaje central
Hay dos formas de armar las piezas de Lego: Una es como Dios le dé a entender a cada quien, y otra es seguir el kit de instrucciones: Emmet es de los que necesita el manual instrucciones; de hecho, él sigue cualquier regla, lo cual lo convierte en un trabajador eficiente pero al final de cuentas es un personaje invisible.
Chris Pratt, quien hace la voz de Emmet en inglés, profundiza:
“La ciudad de Bricksburg es una extensión enorme donde todo se ve igual, todas son casas modulares prefabricadas, y toda área que tiene ‘estilo’ se destruye. Así que se está construyendo un modelo homogéneo, utópico, aunque rápidamente sientes que hay una oscuridad oculta aquí; algo controla a la gente de Bricksburg (el Señor Negocios).”
En oposición a Emmet se encuentran personajes extraordinarios, creativos, que son capaces de prescindir las instrucciones para realizar grandes proyectos; se llaman los Maestros Constructores, perseguidos por el Señor Negocios.
A lo anterior, Lord agrega:
“Nuestra idea era que todos los personajes extraordinarios de la historia y la literatura fueran Maestros Constructores, así que personas como Shakespeare y Abraham Lincoln, Wonder Woman y Robin Hood estarían juntos en ese panteón de héroes, compartiendo sus habilidades extraordinarias.”
Trabajo en equipo
La producción se realizó de manera simultánea en tres lugares: el centro de Los Ángeles, donde se desarrollaron conceptos, historia, personajes y diseño; la ejecución se hizo en el estudio de animación Animal Logic en Australia, y por su puesto en la oficina central de Lego en Dinamarca, donde los diseñadores principales, bajo la dirección del vicepresidente de Diseño Matthew Ashton (también productor ejecutivo de la película) ayudaron a moldear algunos de los personajes y la utilería que lo directores requerían.
Roy Lee, otro de los productores, comenta sobre la dinámica:
“The Lego Corporation fue muy práctica. Les mostramos lo que queríamos hacer y ellos nos daban muchas ideas geniales sobre cómo hacerlo funcionar o que funcionara mejor.”
Explica Dan Lin:
“Decíamos: ‘Necesitamos una nave espacial o necesitamos un barco pirata que se convierta en submarino’, y nos daban algo increíble que no sólo se veía genial sino que tenía humor. Compartíamos esos modelos con los animadores y pensábamos cómo llevar esos diseños a la película.”
Por su parte, Ashton comenta:
“Hubo mucho trabajo que podía hacer el equipo de animación sin nuestro apoyo, pero hubo ciertas cosas clave en las cuales pensamos que podíamos ofrecer ayuda. Tengo un equipo de 60 diseñadores, todos con distintas especializaciones. Algunos son muy buenos con los modelos clásicos; algunos son buenos en los elementos espaciales futuristas; y otros son excelentes en funcionalidad. Tomamos el material de referencia y lo ejecutamos de una manera que tenía sentido desde el ángulo del armado y que también se vería bien en la pantalla. Lo más importante para nosotros era la historia y trabajar con los cineastas para asegurarnos de que cuando sus ideas pasaran a lo material para la pantalla se viera súper impresionante.”
El guión de La gran aventura llamada Lego está escrito por Phil Lord y Christopher Miller, basado en una historia de Dan Hageman y Kevin Hageman y la producción corrió a cargo de Dan Lin y Roy Lee.












