¿Un precursor?

MÉXICO, D.F. (apro).- Apreciados congéneres vivientes: me encanta, satisface e incluso me halaga haber sido un precursor… aunque no se me nombre…perdonen mi vanidad, pero, sí, me halaga que en esa globalidad en la que respiran, se exalte, se tenga en más al individuo con iniciativa, a los emprendedores con voluntad para llevar a la práctica sus sueños, pues son lo único que mantienen en movimiento a la sociedad…me felicito por haber sido un adelantado de semejantes individuos, como podrá confirmar el amable lector de la presente; un precursor que incluso tuvo éxito en su ilimitada ambición: la de ser tenido por un dios.

Por lo que llevo expuesto, ¿ya adivinaron quien les escribe?… ¡bueno, que le vamos a hacer!…si así es, servidor está aquí para explicarles quien es a los que lo ignoran y recordárselo a los que lo han olvidado… soy aquel africano, libio por más señas, que sí, que logró ver cumplido su desmedido deseo de ser un dios, según testimonio de un tal Eliano…¡soy Psafón!… ¿y saben cómo logré hacer realidad mi sueño?

Por si hay alguno que lo ignora, le informo que, con esa idea en la cabeza, fui comprando todos los loros que pude, aves que como bien saben pueden aprender el habla humana, y me dediqué, con constancia y enjundia a enseñarles a decir: “Psafón es un dios”, cuando lo aprendieron y lo repetían continuamente, las liberé.

Una vez libres, se fueron por todos los lugares de África repitiendo la misma frase de “¡¨Psafón es un dios!”, con lo que estas aves enseñaron a muchas otras de su condición a repetir y repetir: “!Psafón es un dios, Psafón es un dios!”… y así fue como conseguí mi propósito… pues no faltaron hombres y mujeres, jóvenes y ancianos que creyeron lo que constantemente oían decir a los pájaros, con lo que al morir recibí honores divinos.

Bueno…sí…no puedo negar que tuve y tengo críticos que me han acusado y acusan de narcisista, de ególatra, de tener una excesiva estimación o más bien malsana de mi propia persona, es decir, de megalomanía; de que estaba enfermo del delirio de grandeza, esto es, que fui una persona que se sobreestimó en exceso al intentar esa acción de querer ser un dios inasequible, imposible de alcanzar por un ser humano… que digan lo que quieran los críticos de servidor… ¡ji, ji, ji!… ese es su papel…¿el que todavía hablen de servidor no es muestra de mi éxito?…¿Cuantos pueden decir lo mismo?

Por otra parte  en principio, no puede negarse que toda humana criatura, instintivamente, tiene una alta estima de su propia persona, se cree, como dicen y le afirman muchos medios, única, irrepetible e insustituible, ¿no es eso la dignidad?… por lo que, en general procuran tratarse como al número uno, y desearían que lo trataran, de ser posible, como a un dios…¿o no  es así?… sobre todo en esa su sociedad donde, según dicho que corre por la misma, las mascotas de los ricos comen mejor que los hijos de los pobres… por favor, estimados lectores, sean honestos al enjuiciar lo que acabo de exponer.

Tampoco faltan… hay que admitirlo… los que reprobaron y reprueban a servidor por pensar que engañó a sus prójimos con un  truco deleznable, con una maniobra de mala fe…¡se equivocan !… debieron y deben reflexionar… con ello seguro que llegarán a la conclusión de que servidor no fue los tonto que, según refrán que por ahí corre, nace cada segundo en la Tierra… ni tampoco de los ingenuos, ni de los que necesitan creer en lo que sea para compensar sus necesidades y la terrible y trágica realidad de que, se pongan como se ponga, es el morir… ¡oh, no!…

Así es que servidor considera que de lo único que se le puede criticar es el no haber nacido ingenuo… como lo demuestra el haber sido uno de los más afortunados en su deseo… pues aún hablan de él, si no todos, algunos… no dirá que los mejores, por no pecar de vanidoso…se continúa hablando de él repite, después de cientos, de milenios de años de su muerte…lo que no es poco, ¿o sí?…hasta dejó herederos: los políticos delirantes, que se creen hombres superiores…y hasta mejores que los demás…¿se puede desmentir lo expuesto por servidor en la presente?