MÉXICO, D.F. (apro).- Entre las series musicales más atractivas en la parrilla de programación que incluye el canal de TV UNAM se cuentan los siete documentales intitulados El Blues, con duración de hora y media cada uno, cuya producción ejecutiva corrió a cargo del reconocido cineasta neoyorquino Martin Scorsese para la televisora pública estadunidense PBS (Public Broadcasting Services).
Resulta atinado que haya sido precisamente TV UNAM y no cualquier otra emisora la que adquiriera dichos programas de PBS sobre este género afro norteamericano del blues, por contar el Departamento de Difusión Cultural de la UNAM con un valioso historial que promueve para la comunidad estudiantil actividades de música popular.
Baste recordar que tras la masacre de Tlatelolco, el 2 de octubre de 1968, la represión a estudiantes por el llamado halconazo del Jueves de Corpus en 1971 y luego del Festival de Avándaro, el 11 de septiembre de ese mismo año, el gobierno del expresidente Luis Echeverría prohibió tocadas de rock en México y, sin embargo, Radio UNAM abrió sus micrófonos a la juventud roquera con la producción del programa La respuesta está en el aire y, además, permitió que se realizaran conciertos en las llamadas islas del campus de Ciudad Universitaria, como el del grupo angelino de blues Canned Heat.
Después de su inauguración –el jueves 30 de diciembre de 1976– en la zona volcánica del ahora Centro Cultural Universitario, en la flamante Sala Nezahualcóyotl fue celebrado, del 12 al 15 de octubre del siguiente año, el Primer Festival Internacional de Blues en México, donde participaron desde Chicago las magnas estrellas negras del arte rítmico bluesero: los legendarios Muddy Waters, John Lee Hooker, Willie Dixon, Jimmy Rodgers y Big Walter Horton.
Posteriormente, en la década de los ochenta, la Carpa Geodésica de la UNAM y el Foro del Dinosaurio del remodelado Museo Universitario del Chopo en Santa María la Ribera dieron cabida a diferentes expresiones escénicas de vanguardia, talleres de composición rocanrolera, conciertos de rock rupestre, el Tianguis Cultural del Chopo, etcétera.
El canal TV UNAM fue lanzado el 24 de octubre de 2004, y desde entonces ha establecido vínculos internacionales y fomentado múltiples alianzas estratégicas con televisoras culturales como la inglesa BBC, la alemana Deutsche Welle, la italiana Rai y la PBS de EU, de cuya serie de programas El Blues, el cineasta Martin Scorsese ha dicho lo siguiente:
“El blues es una forma de música popular al mismo tiempo norteamericana y africana, una manera de contar historias tan universal que ha inspirado a gente más allá de sus fronteras y continúa influyendo a la música en Estados Unidos y más allá.
“Esperamos que estas series El Blues y El año del Blues atraerán a nuevos públicos en el mundo entero para una mejor comprensión sobre esta música y también sirvan de inspiración para los chavos de ahora, ya sea que les guste el rock o el hip hop, para entender las luchas y el genio que dio nacimiento a lo que ellos escuchan hoy día.”
El programa piloto realizado por Scorsese arranca con El Blues: un viaje musical desde África al Delta del Mississippi, afluente de donde brotaron los cánticos de la esclavitud (hollers), las canciones de recolección (work songs) y los sacros spirituals del góspel o rezos en iglesias negras, para embarcarse por dicho río rumbo a los estudios Sun de Memphis y los antros de Chicago, culminando la dramatización con un abrazo musical de blues que hermana a músicos africanos con otros del mundo americano.
Corresponde a Clint Eastwood conducir el programa Piano Blues, película que comienza con una entrevista a Ray Charles y va enriqueciéndose con imágenes de archivo tomadas a pianistas como Nat King Cole, Jerry Roll Morton, Champion Jack Dupree, Marcia Ball, Fats Domino, Oscar Peterson y varios otros, participando además en las charlas con Eastwood músicos como Dave Brubeck o Doctor John.
Win Wenders dirige El alma de un hombre, honda recreación de dos vidas musicales: la del bluesista ciego Blind Willie Johnson, a partir de comienzos del siglo XX, y la de Skip James, quien sería redescubierto en un hospital de Washington durante los años sesenta. Para el recuento en pantalla destellan artistas como John Mayall, Vernon Reid, Shamecka Copeland, Los Lobos, Lou Reed, Bonnie Raitt, Lucinda Williams y Cassandra Wilson.
Aparte, Wenders realiza el emocionante hallazgo de dos películas filmadas en Estados Unidos por el matrimonio sueco de Steve y Ronnog Seaberg, y su ídolo bluesero J.B. Lenoir, quien moriría al año siguiente de efectuadas aquellas cintas que fueron rechazadas en Suecia por haber sido filmadas a color, durante una época cuando sólo existía la televisión en blanco y negro.
Toca a Mark Levin en Padrinos e hijos del Blues seguir la historia de los promotores de música negra, los judío polacos fundadores de Chess Records en Chicago: Leonard, Jamar y Marshall Chess, que en los años cincuenta realizaron las primeras grabaciones a Muddy Waters y Willie Dixon.
Las imágenes de archivo con Magic Slim, Lonnie Brooks, Pinetop Perkins, Ike Turner, Bo Diddley, Little Walter o Howling Wolf se van sucediendo a partir del club de Koko Taylor en La ciudad de los vientos hasta su actuación en el Festival de Blues de Chicago 2001. Al final, el último de la dinastía Chess recrea el álbum psicodélico de Muddy Waters Electric Mud, detestado por los puristas del blues a su salida como LP de vinilo, uniendo la banda original de aquellas sesiones con raperos de Chicago (Chuck D & Public Enemy).
Rojo, blanco y Blues fue filmado en Inglaterra y los famosos estudios Abbey Road de Londres, acerca de la manera como el blues se retomó en el Viejo Continente por bandas británicas por los años cuarenta y cincuenta, y de cómo jóvenes músicos ingleses blancos de rock en los años sesenta lo popularizaron en el resto del mundo.
Además del canto de Tom Jones, el irlandés Van Morrison y la escocesa Lulu, acompañados por una banda donde destaca el guitarrista Jeff Beck, en el documental salen charlas y música de Eric Clapton, Steve Winwood, Fleetwood Mac, Eric Burdon, Bill Bill Broonzy, Sister Rosetta Thorpe, Otis Redding, B.B. King y mucho más.
Los otros dos videos se llaman: Calentándose con el fuego del diablo, de Charles Burnett –una teatralización fascinante sobre un niño negro que viaja al sur de Estados Unidos para ser puesto al cuidado de su tío, quien supuestamente lo educará en la senda religiosa, pero resulta que el nuevo protector es un amante del blues y lo lleva al crucero donde Robert Johnson realizó su pacto con el diablo para obtener su genialidad musical, entre otras aventuras–, y El camino a Memphis, de Richard Pearce (https://www.pbs.org/theblues/aboutfilms/aboutfilms.html).
Ernesto Velázquez Briseño, director general de Televisión Universitaria, informó que a partir del 30 de octubre, gracias a un acuerdo con el Organismo Promotor de Medios Audiovisuales (OPMA), TV UNAM saldrá a través del Canal 30.2 Digital de manera abierta a todo el Distrito Federal y Área Metropolitana.
“En el corto plazo, la señal de TV UNAM llegará de manera abierta también a 15 ciudades del país: Celaya, Coatzacoalcos, Guadalajara, Hermosillo, León, Mérida, Monterrey, Morelia, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Tampico, Tapachula, Toluca y Xalapa.”













