MÉXICO D.F. (apro).- Con sus presentaciones en el Teatro Principal de la ciudad de Guanajuato, en el marco del 40 Festival Internacional Cervantino (FIC), A soldier in every son, obra de Luis Mario Moncada, dirigida por Roxana Silvert, en una coproducción de la Compañía Nacional de Teatro (CNT) y la Royal Shakespeare Company, concluyó de manera exitosa un tránsito que inició con su estreno en Inglaterra, como parte del World Shakespeare Festival.
Este trabajo fue el resultado de un proceso de intercambio vertiginoso entre dos culturas, dos compañías de teatro de primer nivel que manejan distintos códigos teatrales, lo que, a decir de Luis Mario Moncada, implicó negociaciones y discusiones que derivaron en la versión que pudimos apreciar de A soldier in every son
La génesis de este proyecto, gestado desde hace varios años, tiene que ver con un rastreo de Moncada en torno a la historia mesoamericana, concretamente los inicios de los reinados en el Valle de México que darían lugar a la Triple Alianza y, en consecuencia, al establecimiento del imperio azteca a principios del siglo XVI.
En este sentido, la propuesta de la Royal Shakespeare resulta un tanto didáctica, circunstancia comprensible si consideramos que en principio la puesta fue concebida para un público que prácticamente desconoce la historia del México prehispánico o, en el mejor de los casos, tiene una serie de ideas muy fantasiosas al respecto.
Incluso para muchos mexicanos, acostumbrados a las clases escolares en las que normalmente sólo se aborda la etapa traumática cercana a la llegada de los españoles, es una historia poco conocida. Justamente una de las premisas de este montaje es acercar ese período de nuestra historia al público, principalmente a los jóvenes, a través del dinamismo del teatro
El objetivo se logra con una lectura de la obra que también tiene mucho que ver con el México contemporáneo, caracterizado por la falta de acuerdos entre las facciones políticas y un régimen partidocrático en el que cada cual busca su propio beneficio, procurando no permitir gobernar al otro.
A solidier y every son nos habla de tres reinos, el de Texcoco que fue el primero en asentarse en el Valle de México, Azcapotzalco y, posteriormente, lo mexicas, reinos que, como podemos apreciar en la obra, durante años se debatieron en guerras, con breves alianzas que se rompieron una y otra vez, hasta llegar a la consumación de la Triple Alianza, todo ello visto más desde una dimensión más política que mítica.
El otro punto interesante es cómo la propuesta de la Royal Shakespeare se entrelaza con diversos aspectos de las obras históricas de Shakespeare y su estilo de abordar estos temas en los que abundan intrigas, traiciones y asesinatos en trono a la lucha encarnizada por el poder.
El trabajo conjunto, de convergencia y confabulación entre la Royal Shakespeare y la CNT para esta puesta en escena, es sin duda un acontecimiento muy significativo para el teatro mexicano, cuyo resultado se estrenó de manera muy exitosa en Inglaterra en el Swan Theatre de Stratford-upon-Avon, posteriormente en la Ciudad de México en el Esperanza Iris, los pasados 5, 6 y 7 de octubre en el FIC para, finalmente, a principios de 2013, ofrecer una versión en español, con un elenco totalmente mexicano.












