El combate a la pobreza, un fracaso: Stavenhagen

Una mujer mixteca en Cochoapa, Guerrero.
Foto: Miguel Dimayuga

MÉXICO, D.F. (apro).- En su participación como ponente magistral en el Tercer Congreso Nacional de Ciencias Sociales, organizado por la UNAM, el sociólogo Rodolfo Stavenhagen sentenció tajante que las políticas para combatir la pobreza anunciadas en el año 2000 por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) han fracasado:

“Hoy en día, no solamente aumenta la pobreza en México y América Latina, sino también en Estados Unidos y en Europa. El modelo de la modernización parece hacer agua, en todas partes.”

Recordó que en el año 2000 en “gran asamblea de jefes de Estado”, la ONU proclamó los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), “entre otros, se decidió luchar contra la pobreza y reducirla a la mitad globalmente antes del 2015”.

La declaración signada por los jefes de Estado de 108 naciones, reunidos en Nueva York, en septiembre del 2000, se planteó como primer objetivo reducir a la mitad el porcentaje de habitantes del planeta “cuyos ingresos sean inferiores a un dólar por día y el de las personas que padezcan hambre; igualmente, para esa misma fecha, reducir a la mitad el porcentaje de personas que carezcan de acceso a agua potable o que no puedan costearlo”.

Se propuso asimismo que los niños y niñas de todo el mundo puedan terminar un ciclo completo de enseñanza primaria; reducir la mortalidad materna en tres cuartas partes y la mortalidad de los niños menores de 5 años en dos terceras partes respecto de las tasas de aquel año.

Otros de los objetivos fueron haber mejorado considerablemente la vida de por lo menos 100 millones de habitantes de tugurios para el 2020; promover la igualdad entre sexos y la autonomía de la mujer como medios de combatir la pobreza, el hambre y las enfermedades y de estimular un desarrollo verdaderamente sostenible; y elaborar y aplicar estrategias que proporcionen a los jóvenes de todo el mundo la posibilidad real de encontrar un trabajo digno y productivo.

Ahora, lamentó el investigador de El Colegio de México, exrelator Especial para los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), entre 2001 y 2008, “los especialistas vaticinan que ésta es una misión imposible y que en los doce años transcurridos, no se ha podido avanzar en la materia”.

A decir suyo, una de las razones de este fracaso “es la poca validez de las medidas estadísticas aplicadas para difundir, medir y evaluar la pobreza en el mundo, a pesar del ejército de especialistas que se han avocado a esta tarea desde hace más de una década”.

Lo reconoce así también el informe del Milenio de la propia ONU (www.un.org) que señala:

“La falta de encuestas confiables realizadas a intervalos regulares, así como las demoras de difusión de resultados, siguen obstaculizando la monitorización de la pobreza. El problema es particularmente agudo en África subsahariana, donde más de la mitad de los países carece de suficientes datos para hacer comparaciones en todo el rango del ODM. Lo mismo sucede en los pequeños estados insulares del Pacífico y del Caribe. Las encuestas proveen información importante, no sólo en el cambio del promedio de los ingresos o del consumo, sino también en su distribución… Sólo con más datos oportunos podrán crearse informes más precisos sobre los avances hacia la consecución de los ODM.”

Nacido en Frankfurt en 1932, y nacionalizado mexicano, Stavenhagen señaló en su ponencia titulada Por una ciencia social crítica, radical y comprometida, que las ciencias sociales requieren nuevos paradigmas que impulsen el bienestar y la convivencia, no el crecimiento y la competitividad. Hay que sustituir, dijo, el concepto “modernizar” por “empoderar” y “competir” por “cooperar”.

Y agregó que los nuevos modelos deben ser resultado “de las luchas de los movimientos sociales, de las nuevas identidades surgidas de éstas, y producir mensajes que conduzcan a vislumbrar futuros alternativos, más humanos, más justos, más solidarios y, sobre todo, factibles”.

En el anfiteatro Simón Bolívar del Antiguo Colegio de San Ildefonso, el también antropólogo se refirió a la situación de la pobreza en México, donde “más de dos terceras partes de la población económicamente activa trata de sobrevivir en el mercado informal. ¿Dónde quedó la prosperidad?”, cuestionó finalmente.