CIENTOS DE LÍDERES DESAPARECIDOS
Señor director:
En el No 43 de fecha 29 de agosto de 1977 de la revista que usted dirige, leímos con beneplácito el artículo “¿Dónde se encuentra Jesús Piedra Ibarra?” porque su colaboradora Elena Poniatowska trae a primer plano una situación intolerable que viven alrededor de mil mexicanos, algunos desde hace varios años: la de los desaparecidos políticos, secuestrados en cárceles clandestinas sin la más mínima garantía de respeto a sus vidas
El de Jesús Piedra Ibarra, “desaparecido” en Monterrey en 1975, se multiplica en casi un millar de casos, muchos de ellos de personas que formaron parte de organizaciones armadas, pero también casos de líderes campesinos, estudiantiles, magisteriales y hasta de familias enteras, algunas “reaparecidas” después de uno o más años y otras aún desaparecidas La repetición constante desde hace unos 3 años de las detenciones de personas y su desaparición, sin ser jamás consignadas ante un juez, ha ido convirtiendo en “normal” una situación que es violatoria de las garantías constitucionales y de los más elementales derechos humanos
Este tipo de prácticas sólo ayuda a justificar y fomentar el espíritu que sustentaba la actividad del movimiento armado: el de que una actividad política independiente sólo era posible al margen de la ley, y dificulta un posible proceso de reconsideración de las concepciones de algunos núcleos que subsisten después de la desintegración de las organizaciones armadas
Está en proceso por parte del régimen una reforma cuya intención es mejorar el ambiente político del país y las condiciones de la participación de los partidos de oposición Esta reforma política, obligatoria si el país no ha de caer en la descomposición social, sólo podrá ser efectiva, si al mismo tiempo que se sientan las bases para el mejoramiento de este ambiente, se actúa para darle solución, sobre las consecuencias que trajo la situación política que se pretende cambiar La presentación pública de los desaparecidos será uno de los medidores de las intenciones de los promotores de esta reforma
Jorge Ruiz Díaz
Penal del Estado de Nuevo León








