“En esto ver aquello…”

Encubierta por el prestigio de las firmas, la calidad de las piezas y la eficacia de su estrategia de comunicación, la exposición En esto ver aquello. Octavio Paz y el arte, que se presenta en el Museo del Palacio de Bellas Artes (MPBA) en la Ciudad de México, provoca numerosas preguntas sobre los procedimientos de su producción, la utilidad social del proyecto y la pertinencia en el gasto de recursos públicos.

Realizada bajo el liderazgo de Rafael Tovar, presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) y coordinada por el director del MPBA y el columnista Héctor Tajonar, la exposición carece de una narrativa curatorial que contextualice o justifique la selección particular de las piezas. Organizada como una presentación aleatoria de creaciones provenientes de los artistas que menciona Paz en sus textos compilados en Los privilegios de la vista (I y II), la exhibición enfatiza la tradicional veneración acrítica del arte al omitir los criterios específicos de cada elección:

¿Por qué se eligió a un Miró de 1974 y no a uno más emblemático de los años cuarenta?; ¿por qué se exhibe una réplica del sugerente ready-made de Duchamp denominado Why not sneeze, Rose Sélavy? (“¿Por qué no estornudar, Rose Sélavy?”) proveniente del Museo de Israel, en lugar del original del Museo de Philadelfia?; si Paz murió en 1998, ¿cuáles son los argumentos para incorporar obras del siglo XXI de Chillida, Felguérez, Soriano y Vicente Rojo?

Y en este contexto de indefinición de la selección, ¿por qué se presentan tantas obras de Henry Moore cuando, además, el pago de sus seguros es el más alto con una cotización de 929 mil 282 pesos?  Con un costo de aproximadamente 31 millones de pesos, con base en información del INBA y Conaculta, la muestra manifiesta contradicciones en su producción. Aun cuando en esa información se mencionó que Tajonar había participado como curador, la institución no cuenta con algún contrato firmado con el columnista y su designación fue responsabilidad de la viuda de Paz, Marie José Trimini quien, a su vez, tampoco firmó instrumento jurídico alguno con el INBA ya que “las asesorías y opiniones de los familiares de los artistas no implican el pago de honorarios” solicitudes de información 1116100027114 y 1116100031914.

Al margen de las aptitudes profesionales que puedan tener los familiares, no es responsable ni profesional que los funcionarios deleguen en ellos decisiones institucionales. Y en lo que respecta a los honorarios de Tajonar, ¿por qué el pago que recibió provino de la Dirección General de Publicaciones de Conaculta y fue por el uso y explotación del guión museográfico y museológico?

Responsable del subsector Cultura desde diciembre de 2012, Rafael Tovar ha definido algunas características de su modelo de gestión:  ausencia  de informes de resultados, dispendio presupuestal, y profusión de homenajes y eventos-espectáculo.