Antes de la caída, de Estela Leñero

La pieza de Estela Leñero.
Foto: Julio Martínez

MÉXICO, D.F. (apro).- Encontrarse con una puesta en escena que ha dado espacio para que el espectador participe con su habilidad de imaginar, colocando el último tono de color, aroma, temperatura o nombre a la imagen escénica, es teatro fiel. Eso fue lo que le ocurrió este fin de semana al público del estreno de Antes de la caída, de Estela Leñero, en el Centro Nacional de las Artes.

Su texto, que se antoja leer directamente por su poesía física y sensorial, es la plataforma de inspiración para el trabajo de Gema Aparicio en la dirección.

Narra el lazo crónico entre dos hermanas, que bordea su límite cuando una de ellas traiciona a la otra.

El contexto agreste y al natural en el que se desarrolla el drama, es creado por la palabra de Leñero, quien antes de dedicarse al teatro realizó estudios en antropología social.

Gracias a que no hay un esfuerzo por representar en el escenario una montaña, un árbol o una cabaña, la funcional escenografía de Pedro Molina González, Javier Mozo García y Carlos Alberto Olivares Amador extrae esencias.

Ellos construyeron cuatro andamios de diferentes tamaños y dos columpios silvestres, a base de madera cruda y mecates, los cuales comparten la altura como cualidad pero también como riesgo. En esa escenografía, las actrices Aurora Gil y María Inés Pintado y el actor Daniel Bretón viven físicamente sus personajes. Se trepan a los andamios para descender; balancean columpios para atravesar. Sus textos dichos están tejidos con sus acciones.

Norma Flores es quien realizó el diseño de movimiento corporal en sintonía con la iluminación de Patricia Gutiérrez y la música de David G. Martínez.

Estela Leñero es autora de Habitación en blanco, Insomnio, Soles en la sombra y Agua sangre, entre otras.

En Antes de la caída nos muestra que el límite de las emociones no está siempre en lo profundo hacia abajo y oculto, sino en lo profundo hacia arriba y visible con ansiedad de liberación.

Y que el tema del amor filial como reflexión surge después de la función, porque primero es percibir.

La obra estará en temporada en el Foro de las Artes de esta ciudad hasta el 9 de noviembre.