Bastó su comparecencia ante la Comisión de Seguridad y Protección Civil de la LX Legislatura estatal para que el fiscal general de Jalisco, Luis Carlos Nájera Gutiérrez, se afianzara, aun cuando algunos legisladores daban por cierta su remoción. El funcionario capoteó sin problemas las ríspidas preguntas de los diputados del PAN y del MC el lunes 6 relacionadas con la “crisis de seguridad” y expuso que continuará en el cargo hasta donde lo aguanten o él decida permanecer.
La incógnita sobre el secuestro y asesinato del diputado federal priista Gabriel Gómez Michel y su asistente, Heriberto Núñez Ramos aún no se despeja y aunque la semana pasada las autoridades detuvieron a cuatro presuntos implicados en el doble crimen se desconoce quiénes son los autores intelectuales. De ahí que los diputados locales de la oposición cuestionaran de manera severa al fiscal Luis Carlos Nájera Gutiérrez de Velasco durante su comparecencia del lunes 6.
Los integrantes de la Comisión de Seguridad y Protección Civil de la LX Legislatura estatal se lanzaron contra el funcionario por los malos resultados de la dependencia que encabeza y por la falta de eficacia, le dijeron, de la llamada Fuerza Única Regional (FUR). Hoy, le espetaron los legisladores, 68% de los jaliscienses se sienten inseguros.
Y expusieron cifras: durante la gestión de Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, iniciada en marzo de 2013, han habido 994 desaparecidos; además, se disparó la práctica de la tortura, aunque la autoridad se muestra renuente a aceptarlo; tanto, que los visitadores de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ) tienen problemas para integrar los expedientes.
Los diputados también cuestionaron el aumento de delitos de alto impacto, entre ellos el robo de vehículos, que ascendió más de 30%, y expusieron que en la entidad se reportan cinco homicidios al día.
Según Gildardo Guerrero, del PAN, con base en el informe de la Secretaría Nacional de Seguridad Pública, en Jalisco avanzó la delincuencia en forma preocupante de 2007 a 2014. Respecto del robo a casas-habitación, mientras en ese año había un atraco cada 180 minutos, “hoy es cada 52 minutos”.
Y siguió. “Robo a transeúntes, en 2007 eran seis diarios, ahora son 24; robos de vehículos, pasaron de 18 a 27; asaltos bancarios, pasaron de uno cada tres días a 13 diarios; homicidios, subieron de tres a cinco”.
Sin embargo, el fiscal negó que se trate de una crisis de inseguridad. Las cifras de la fiscalía, dijo, son compatibles con las del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), e indican que los delitos de alto impacto disminuyeron ligeramente; incluso, agregó, la mayoría de los principales delitos en la entidad se ubican por debajo de la media nacional.
Nájera expuso que a raíz de la campaña contra la extorsión aumentaron las denuncias ciudadanas, una situación que, a su juicio, explica el alza de expedientes ante el Ministerio Público (MP); después de la Marina y el Ejército, agregó, la Policía Estatal es considerada como una institución confiable.
Por enésima ocasión, el funcionario encargado de la seguridad en el estado contuvo a sus críticos al anunciar la detención de cuatro presuntos implicados en los homicidios de Gómez Michel, exalcalde de El Grullo, y de su asistente Núñez Ramos.
Los cuestionamientos
de Castañeda Hoeflich
Durante la comparecencia, Clemente Castañeda Hoeflich, coordinador de los diputados del partido Movimiento Ciudadano (MC), quien dijo que las autoridades estatales manejan un esquema de negación permanente de la crisis que vive Jalisco en materia de seguridad (Proceso Jalisco 517), también criticó a Nájera.
Para enfrentar una situación (de crisis), le dijo, primero tendríamos que reconocer que estamos ante una situación delicada y entonces deslindar responsabilidades.
“Señor fiscal, díganos en dónde estamos parados y cuáles son las medidas inmediatas que tendríamos que adoptar, como sociedad y como Congreso, para salir de una vez por todas de esta situación que es bastante grave. Se lo pregunto con el respaldo que nos da el comportamiento que hemos tenido todos los diputados de este Congreso”, cuestionó.
Y siguió: “Aquí reformamos la estructura del gobierno y creamos la fiscalía y, por unanimidad, le dimos condiciones presupuestales para financiar la Fuerza Única Regional; y aprobamos en conjunto la modificación presupuestal (para su operación), y también lo ratificamos a usted cuando el gobernador del estado mandó su propuesta para ocupar el cargo de fiscal”.
Castañeda también le reclamó a Nájera por el aumento de la tortura en la entidad y cuestionó sus declaraciones:
“A inicios de este mes, a propósito de los cuestionamientos sobre la tortura en Jalisco y relacionado con el último informe de Amnistía Internacional, dijo usted de manera textual: ‘Hay pseudoexpertos de escritorio que quieren tomar el tema de la tortura porque están recibiendo mucho dinero de lugares o instituciones internacionales con el pretexto de combatir este y otros tópicos. Yo debo decirle que esas declaraciones me parecen sumamente graves y redundan en esta negativa de la autoridad para reconocer que la tortura existe en Jalisco y se busca invisibilizar este fenómeno y a sus víctimas’.”
Sobre el Fondo para la Atención a Víctimas del Delito que, expuso el legislador, aún no se integra en la entidad: “Yo le quisiera preguntar si la posición oficial de la Fiscalía General es negar la existencia de la tortura y desacreditar a quienes la denuncian como seudoexpertos o si realmente se puede avanzar hacia un modelo de prevención y combate a ese fenómeno”.
Y remató: “¿Cómo es posible que mientras en el país la tortura se incrementó en 600% en los últimos 10 años y, de acuerdo con Amnistía Internacional, en Jalisco siga sin presentarse y sin aparecer este fenómeno?”.
Nájera respondió que hasta ahora no se ha documentado un solo caso de tortura. De las seis recomendaciones giradas por la CEDHJ, cinco corresponden a la pasada administración (en la cual Nájera fue titular de la Secretaría de Seguridad) y sólo una al gobierno de Sandoval Díaz.
Con respecto a la tortura, Nájera expuso que la propia organización Amnistía Internacional admitió que en la entidad no existe un solo caso documentado. El diputado del MC habló entonces de la desaparición de 994 personas en Jalisco durante la actual administración; una verdadera crisis de seguridad, le dijo.
Ese tema se atiende con toda responsabilidad, comentó el fiscal. Al menos 400 personas han sido localizadas; incluso negó que alguna dependencia del estado esté relacionada con las desapariciones.
El agarrón
El fiscal Luis Carlos Nájera se molestó ante las preguntas de los diputados del PAN y del MC, sólo se vio sereno con los del PRI, quienes se mostraron condescendientes durante su comparecencia; algunos aplaudieron su gestión, mientras otros intentaron detener la andanada de preguntas de la oposición.
Nájera intentó sacudirse las críticas. La delincuencia organizada no me quiere, comentó, porque les “estorbo”, incluso pidió a los legisladores hacer un frente común para cuidar la seguridad de los jaliscienses. Ante la veintena de diputados que lo escuchaban, soltó que después del asesinato de Gómez Michel y su colaborador, Heriberto Núñez, los delincuentes pretendieron utilizar el crimen para infundir temor:
“Tenemos que hacer un frente común contra la delincuencia. A mí me queda muy claro: mis enemigos no están aquí, ustedes son mis aliados, mis enemigos están en la calle y son los que estamos deteniendo.”
Antes de la comparecencia, la bancada panista le exigió a Nájera Gutiérrez dejar el cargo ante las evidentes fallas en el sistema de seguridad, comentó a Proceso Jalisco José Luis Munguía Cardona, coordinador de esa fracción y presidente de la Comisión de Seguridad.
Ya dentro del Congreso, los panistas le recordaron al funcionario que 68% de los jaliscienses se sienten inseguros, según la última encuesta publicada por el Inegi. El propio Munguía fue quien abordó el asunto.
Y el compareciente volvió a defenderse. En 2013, contestó, el porcentaje era mayor de 73%. Destacó que en el año y medio de gobierno de Sandoval Díaz fueron dados de baja 70 agentes del MP, algunos de ellos incluso terminaron en la cárcel por sus presuntos actos de corrupción o incumplimiento de su deber.
El viernes 3, la fiscalía filtró información a un diario local sobre la captura de cuatro de los presuntos autores del secuestro y asesinato de Gómez Michel y de Núñez. Dos días después, luego de inaugurar el desfile de las Fiestas de Octubre, Sandoval Díaz habló sobre la captura y el lunes 6 Nájera ratificó la noticia ante los integrantes de la LX Legislatura.
Respecto del doble crimen, comentó Nájera, el caso lo tomó la Procuraduría General de la República. Los cuatro detenidos incluso fueron trasladados a la Ciudad de México el domingo 5, aunque no proporcionó sus nombres.
Sobre las cerca de mil cámaras de video-vigilancia que hasta ahora han resultado inoperantes, según Nájera, esto se debe a la falta de personal para monitorear las 24 horas. Es necesario adquirir un nuevo software para aprovechar mejor ese tipo de infraestructura; “ninguna cámara se va a bajar del pedestal para detener a ningún delincuente”, expuso ante los legisladores.
E insistió: desde el momento en que se reportó el incidente –el levantón del diputado Gómez Michel y su ayudante, el 22 de septiembre– y la policía de Tlaquepaque comenzó a investigar, pasaron más de 20 minutos. Fue hasta que la comisaría intervino en la revisión de las cámaras cuando se descubrió el plagio. Es decir, media hora después del evento.
Cuando aparecieron los dos cuerpos calcinados en el poblado de Apulco, Zacatecas, en los límites con Jalisco, Nájera Gutiérrez fue duramente criticado; algunos pensaban que estaba acabado. En agosto último, a raíz del asesinato del alcalde de Ayutla, Manuel Gómez Torres, los panistas comenzaron a pedir su dimisión.
En el PRI estatal, algunos militantes hablaron incluso de su inminente salida. Comenzaron a barajarse nombres de su sustituto, entre ellos el constitucionalista Francisco Javier Hidalgo y Costilla y el exprocurador Gerardo Octavio Solís. La renuncia, trascendió, sería a finales de octubre o principios de noviembre.
En los corrillos del PRI también circuló la versión de que la federación mandaría a un militar para hacerse cargo de la fiscalía. Pero las versiones se diluyeron el lunes 6, cuando Nájera compareció en el Congreso estatal. Y el mismo fiscal comentó a sus interlocutores: “No sé hasta dónde me aguanten o hasta dónde aguante yo”.
Cuestionado sobre su salida de la Fiscalía General del Estado, Luis Carlos Nájera comenta al reportero que cree en Dios y siempre se encomienda a él antes de acudir a cumplir sus labores.
Cuando el reportero le pregunta si está buscando una diputación federal para 2015 bajo el emblema del PRI, el fiscal suelta una sonora carcajada.
Pasada la prueba ante los legisladores, el martes 7 Nájera volvió a aparecer ante los medios para informar sobre el aseguramiento de dos fincas en las cuales un grupo delictivo ensamblaba fusiles AR-15 en la zona oriente de Guadalajara.
“Sabemos que este grupo manda armas a Michoacán, también al cártel local, el Cártel de Jalisco Nueva Generación, por lo que consideramos que éste es un fuerte golpe a la delincuencia organizada”, declaró el fiscal.








