“Acoso, hostigamiento e impunidad” en la Secundaria Técnica 84

Señor director:

Permítame dirigir la siguiente carta al titular del Órgano Interno de Control en la Administración Federal de Servicios Educativos en el Distrito Federal, Ernesto Javier Ricardo López Rojas.

Licenciado López Rojas: Por medio del presente escrito, los abajo firmantes queremos solicitar su intervención para realizar las investigaciones conducentes en torno a las actuaciones de autoridades de la Zona 4 Sur, en virtud de que el supervisor Armando Quintero ha tenido una actuación parcial ante nuestras denuncias de actos violatorios de la ley y malos manejos en que ha incurrido el director de la Escuela Secundaria Técnica 84 (EST 84), Juan Ramón Brillanti Ramírez.

Éste último ha procedido en detrimento de nuestras garantías laborales, ya que hemos sido víctimas de acoso y hostigamiento laboral, con cargas laborales inequitativas, quienes nos hemos opuesto a su trayectoria golpeadora, mientras favorece al personal que secunda sus atropellos y malos manejos.

Por su parte, Armando Quintero ha acomodado situaciones, documentos y testimonios del personal de manera que favorezcan a Juan Ramón Brillanti Ramírez y a las demás personas involucradas en sus actuaciones prepotentes.

Por ejemplo, el pasado 20 de agosto, en la sala audiovisual, la supervisora de zona Consuelo García Candiani nos dijo que nos había citado a raíz de una denuncia que habíamos interpuesto en diversas instancias en contra de Juan Ramón Brillanti Ramírez, y que nos solicitaba escribir nuestro refrendo de lo demandado.

Debido a que lo anterior nos pareció extraño, le pedimos que nos presentara el oficio o documento donde se nos ordenaba volver a testificar, pues ninguno de nosotros nos deslindábamos de las denuncias presentadas en tiempo y forma, por lo que el proceso estaba en curso.

En ese momento llegó el supervisor Armando Quintero, adscrito a la Zona 4 Sur, y nos mostró un documento donde, según su dicho, Enrique Morelos Reyna, subdirector de Escuelas Secundarias Técnicas en el DF, le encomendaba entrevistarnos y recabar esa información por escrito.

Le reiteramos nuestra postura, y el 21 de agosto entregamos a Consuelo García Candiani el escrito pedido, del cual anexamos una copia.

Pero tales acciones las consideramos actos intimidatorios que nos desestabilizan laboralmente, además de que continuamente nos identifican como los quejosos, como los opositores al director y nos tildan de mentirosos.

El supervisor ha actuado de manera sumamente tendenciosa, y ha sido avalado por Enrique Morelos Reyna, pues a pesar de las evidencias han manifestado que todas las indagatorias dan resultados favorables para la parte institucional.

Destacamos el hecho de que las quejas no solamente han sido presentadas por docentes, sino también por padres de familia que han tenido el mismo resultado. Esto nos hace pensar que se pretende preservar el actual estado de impunidad que se guarda en la EST 84 y que es avalado por el Área 4 Sur de Operación y Gestión.

Por lo antedicho, solicitamos una revisión de las gestiones de las autoridades señaladas, así como del proceso al que han sido sometidas.

Atentamente

Virginia Jacobo Cano, Pedro Salas García, Óscar E. Pérez Zúñiga y Pilar Guzmán Soto. (Responsable de la publicación.)