El “bullying” familiar en “Ramona y los escarabajos”

Los escarabajos de Ramona.

Observador de universos femeninos en muchas de sus obras fílmicas, Hugo Rodríguez aborda con su comedia de estreno Ramona y los escarabajos las inseguridades de una mujer gorda cuya obesidad es objeto de mofas familiares y de amigos. Con actuación especial de María Rojo y Andrea Ortega de protagonista, Rodríguez justifica el tratamiento fársico a un tema grave como el bullying, según el guión de Beto Cohen: “Yo busco entretener en mis películas y si lo logro, ya puedo darme por bien servido.”

MÉXICO, D.F. (Proceso).- El cineasta Hugo Rodríguez terminó de rodar Ramona y los escarabajos, una comedia, según él, “inteligente, entretenida, divertida y ágil” con un tema de actualidad: el bullying, “esta maldad colectiva que se presenta cuando se trata de relacionarnos con gente que es distinta a nosotros”.

La comedia trata de una mujer por cuya obesidad sufre maltratos y burla desde pequeña; por suerte, entrará a un café donde se leen cartas del tarot y al comprar unos escarabajos mágicos, su vida cambiará para bien.

–¿Qué tan complejo es crear una comedia cinematográfica con temas serios? –se le pregunta.

–Es más sencillo de lo que parece porque tenemos tendencia a reírnos de los tópicos serios y la gran comedia siempre aborda temas profundos. Es “me río o pasa algo peor”, por eso mejor reímos. Ese es el juego de la gran comedia. Es una descarga. La risa es esa explosión provocada por temas que te interesan. Finalmente la comedia es como una tragedia con final feliz.

Ya con una amplia trayectoria de director incluyendo En medio de la nada, La leyenda del tesoro, Una pared para Cecilia y la célebre Nicotina, amén de producir y escribir Bandidos, Dos crímenes, Más que nada en el mundo o la tan polémica Colosio, el asesinato, Hugo Rodríguez cuenta sus pasos por la vereda artística:

“Trato de hacer lo correcto. De por sí, el tono lo estaré manejando demasiado ligero o muy realista en Ramona…; pero más allá de eso me siento muy bien, más maduro. También he disfrutado la relación con mi set y cómo fui construyendo la historia, en ese sentido me sentí muy seguro. Fue un rodaje tranquilo.”

Es una producción de Alebrije Cine y Video, empresa que realizó Amorres perros, de Alejandro González Iñárritu; Voces inocentes, de Luis Mandoki; Arráncame la vida, de Roberto Sneider; El atentado, de Jorge Fons; No se aceptan devoluciones, de Eugenio Derbez y ahora, la cinta Ramona y los escarabajos, rodada durante cuatro semanas en locaciones de la Ciudad de México. Su rodaje concluyó el 23 de diciembre pasado con las estrellas: María Rojo, Paty Garza, Julio Bekhor, Lila Áviles y la protagonista Andrea Ortega como la regordeta Ramona. También participan Juan Carlos Colombo, Daniel Giménez Cacho, Leticia Huijara y Darío T. Pie, siendo Claudia del Castillo la productora asociada. El guión es de Beto Cohen y del mismo director Rodríguez, quien además está a cargo de la fotografía.

Universos femeninos

No obstante, el realizador guarda distancia y no se compromete con Ramona y los escarabajos a combatir el pesado bullying:

“Trato de no imponerme ese tipo de responsabilidades. Me pongo más la responsabilidad social y ética en mi vida cotidiana. Ojalá y pudiésemos crear más conciencia en torno a ciertos problemas, pero mi objetivo es entretener y con eso ya me doy por bien servido. Me encanta cuando la gente que va al cine pase un buen momento y además reflexione sobre lo que acaba de ver, pues eso es difícil de conseguir. ¡Si lograse eso yo estaría muy contento!”

Existe una exploración del ente femenino en sus cintas:

“La temática sobre las mujeres creo que simplemente se me da… En todas las películas que hago siempre los personajes femeninos son fuertes y me gusta tratar de poner mi cabeza en el mundo femenino porque, ¡claro!, soy hombre y evidentemente mi visión va a ser distinta; pero yo sí le rehuyo mucho a los conceptos misóginos. Mis personajes femeninos siempre son los entes motores de mis historias y son universos muy complejos.”

Debido al éxito de las comedias mexicanas que se estrenaron el año pasado (como No se aceptan devoluciones, Nosotros los nobles, de Gary Alazraki, y No sé si cortarme las venas o dejármelas largas, de Manolo Caro), se le menciona que los críticos muestran inquietud porque sea este tipo de cine al que se le apoye más y no otros proyectos. Hugo Rodríguez expresa:

“Ha habido comedias de gran éxito y dramas con un gran apoyo, yo sigo insistiendo en que la preferencia del Estado es el melodrama social, porque es lo que abunda, las comedias permiten conseguir más financiamiento privado de repente; pero yo desde siempre he creído que cada quien tiene derecho a crear la película que quiera y de confrontarse a su público. No creo que se apoye más a la comedia, eso quizá se da en el sector privado a través del artículo 226 (Eficine), pero en el cine estatal son más los dramas sociales.”

–De ahí la preocupación por que la iniciativa privada limite sus apoyos exclusivamente a proyectos así, ¿verdad?

–Habría que cambiar el esquema, porque si a las grandes empresas les gusta el perfil de una película pues están muy en su derecho, sólo que para mí el problema es cómo funciona el artículo 226.

“La situación es que quien pone el capital (el cual proviene del dinero fiscal) determina cuál es el contenido de un largometraje, sea comedia o drama, ¿por qué tengo yo entonces que depender del señor del dinero que en realidad lo que hace es no pagarle a la Secretaría de Hacienda y poner ese dinero en mi película?”

Apunta que viene trabajando con Mónica Lozano, de Alebrije Cine y Video desde hace tres años, y que el guión de Ramona y los escarabajos lo llevó su autor, Cohen, y Claudia  del Castillo, de Cinetc, a la oficina productora, y a partir de allí “me involucré y participé en el proyecto, lo vi y me senté con Cohen, retrabajamos el guión, me gustó y le dije: ‘Quiero dirigirlo’, y así conseguí que se me permitiera.”

Universo guionista y María Rojo

A Beto Cohen le fascina el mundo de la mujer:

“Yo deseaba realizar una historia sobre ellas para meter a todas las mujeres que pudiera en todos estos personajes del largometraje. La gordura de Ramona fue un pretexto para abordar la no aceptación de lo que es una de ellas. Aquí ves cómo todas en esta película, y las mujeres del mundo en general, no se aceptan tal y como son.

“María Rojo interpreta a Marcela, quien se niega a envejecer, se hace tratamientos de belleza y se inyecta Botox (marca de una toxina botulínica estética). Mi abuela era de pelo gris y mi mamá, quien ya es bisabuela, ahora se ve increíble así y cuida su físico. No sé hasta dónde es vanidad o hasta dónde sea una no aceptación de la propia persona. Las mujeres de este guión no se aceptan y molestan mucho a Ramona, quien estando gorda sería la que más se acepta y quiere a sí misma. Está contenta, es muy femenina y coqueta, lo único que desea es la aceptación de los demás, empezando por su familia.”

Se trata de una comedia para entretenerse y reírse de los demás, “pero cuando te pasa eso ya lo cómico no lo es más para ti, como cuando alguien se cae y te burlas, pero si eres tú quien cae pues no te ríes. Vemos esa película sobre la gordita Ramona que se pone a dieta y se consigue un galán… Es su novio quien lo hace porque ella está gorda y él a su vez mantiene una relación con una modelo que siempre está a dieta, y anda vomitando a cada rato, está muy delgada, además de ser una modelo bastante insegura. Él se cansa de esa modelo…”

–O sea, ¿“La suerte de la gorda, la flaca la desea”? ¿Así de fácil es penetrar en los universos de lo femenino?

–Yo he crecido entre mujeres pero quizá no tenga tanta imaginación para entrar tan fácil en su mundo… Te cuento que mi mamá se llama Marcela y mi hermana Sofy, sólo que el personaje de la cinta está loca, es drogadicta, y aunque mi hermana no es nada de eso, sí que me hubiera gustado que fuera un poco así para relajarse. Es decir, se trata de las mujeres que conozco.

“Como el personaje de Ramona te contagia mucha alegría quizá el mensaje sería que no busque uno tanto la aceptación de los demás, sino lo mejor es aceptarnos y ser felices tal como somos. Cuando nos aceptamos y somos seguros, no se cae en el papel de víctima.

–Aunque en México se aplique en todas las clases sociales ese dicho de “Como te ven, te tratan”…

–Pero si uno se maneja distinto y se está contento la situación es diferente. Es como esa frase de “se ríen de mí porque yo soy diferente, ¡pues yo me río de ellos porque son todos iguales!”. Hay que empezar a abrazar nuestras diferencias. La mamá, Marcela (encarnada por la primera actriz del cine nacional María Rojo) es muy mala y sin querer, a Ramona le dice cosas horribles, como esa de: “Si yo no la tuve fácil en la vida que soy delgada, ¡ora imagínate tú que eres gorda…!”.

La misma senadora del PRD del 2006 al 2012, María Rojo, resalta sobre el bullying familiar en dicha comedia fílmica:

“Se tiene socialmente la idea de que una gorda no puede ser feliz, pero aquí el personaje es el más feliz de todos y el más coherente de la familia.”

Rememora en entrevista que ella como actriz siempre ha hecho comedias, desde la censurada a Tony Alguilar filmada por Cazals Zapata en Chinameca (proceso.com.mx/?p=209154) y Alta tensión, hasta hace poco en El infierno.

“El chiste es que un actor pueda tanto con la comedia como con los dramas, malo que sólo haga comedia o nada más el género del drama. Yo gozo mucho en la comedia y el guión de Ramona y los escarabajos me pareció muy bonito, así que terminé el 2013 trabajando con una muy buena historia, magnífica producción y desde luego, Hugo Rodríguez es un director supremo de comedias y del universo femenino. Ramona se deja guiar por los cánones, se queda sin el marido y educa muy mal a sus dos hijas. Yo me sentí adecuada a mi propio papel.”

María Rojo tuvo una agenda actoral repleta el año pasado con la serie televisiva El albergue, el montaje escénico de El chofer y la señora Daisy; las películas Girón de niebla, de Julio César Estrada; Las horas que pasé contigo, de Catalina Aguilar Mastretta, y La verdad sospechosa, de Luis Estrada, próxima a estrenarse.

“No fue nada difícil regresar de lleno a mi carrera como actriz. Dejé una y dos obras de teatro, hasta tres películas y alguna telenovela porque ya no me daba tiempo de todo. Pero estoy feliz.”

–¿No extraña la política?

–Ahorita que veo como están las cosas sí que me gustaría estar allí, quisiera estar con mis compañeros de partido e ideas, ¡pero resulta que ellos no quisieron estar conmigo! …

“Los del PRI se jugaron el concepto del país. Se jugaron este único resquicio que quedaba. Esto es histórico. Mira, la aprobación de la Ley Energética es muy triste. Nunca nos ha ido bien cuando hemos privatizado.”

El filme estrenará con postproducción a cargo de Eamon O’Farril.