La cultura de puertas cerradas

Murales en Palacio Nacional

Triste sorpresa se lleva quien desee admirar los frescos pintados por grandes muralistas nacionales dentro de cinco edificios emblemáticos en el mero corazón de la capital. Palacio Nacional, Suprema Corte de Justicia, SEP, Hospital de Jesús y Templo de Jesús no permiten el libre acceso por diversas razones: el movimiento magisterial, la negligencia, la burocracia… Los voceros de dichos espacios recomiendan agendar previamente una visita, que no siempre puede darse.

MÉXICO, D.F. (Proceso).- Dentro de la vasta riqueza artística que existe en la Ciudad de México, los principales recintos con obra plástica de artistas como Diego Rivera, José Clemente Orozco, Manuel Felguérez y David Alfaro Siqueiros en el primer cuadro del Centro Histórico, tienen las puertas de sus recintos cerradas.

El Palacio Nacional, la Suprema Corte deJusticiade la Nación y el edificio sede de la Secretaría de Educación Pública (SEP) albergan murales importantes con entradas a discreción, cierran en el momento en que las autoridades federales lo desean sin avisar ni difundir claramente horarios y fechas, o bien sin personal oficial que dé informes para recorrer la historia de sus espacios; es también el caso del Hospital y Templo de Jesús.

Si bien es cierto que tales recintos no son propiamente museos y funcionan como centros de trabajo y servicios, el hecho de tener en sus interiores obra plástica parece ser lo último que se destaque de ellos.

El Palacio Nacional y la Suprema Corte de Justicia, situados en el Zócalo capitalino, tuvieron cerradas sus puertas principales gran parte del año pasado, desde mayo a septiembre de 2013, cuando la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) tomó la plaza mayor hasta que fueron desalojados por la fuerza policial. El gobierno federal cerca con vallas sus inmuebles.

Cuando hay actos gubernamentales, como el pasado 20 de noviembre por el festejo de los 103 años de la Revolución Mexicana, y diversos días de diciembre, como cuando Enrique Peña Nieto anunció la reforma energética, las vallas abordan en su totalidad las calles de Corregidora y Donceles.

El Palacio Nacional alberga murales de Diego Rivera en el descanso de la escalera principal como en los muros de corredores, referidos a la cultura prehispánica, la conquista, la independencia, pasajes de la invasión francesa y estadunidense, el porfiriato y la revolución: Epopeya del pueblo mexicano, La Historia de México, Mundo de Hoy y Mañana, México Prehispánico y Colonia, El Desembarco de los Españoles en Veracruz y La Colonización o Llegada de Hernán Cortés a Veracruz, todos pintados entre 1929 y 1951. Además de tener otros espacios de visita como el patio central, los salones de Presidencia, el recinto a Juárez, el antiguo recinto parlamentario, la capilla, y los jardines.

Pero también presenta exposiciones temporales. En 2013 fue el caso de El Palacio en la Mira: 1913, que destacaba el centenario de la Decena Trágica, inaugurado en junio en medio del plantón mencionado, y clausurado el 8 de septiembre.

Según explicó vía telefónica Luisa Bonilla, encargada de servicios educativos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, en Palacio Nacional, en esos momentos las visitas guiadas eran sólo con cita programada con 15 a 20 días de anticipación.

“La muestra se cerró porque estaba programada hasta septiembre y no se pudo ampliar el periodo porque independientemente al plantón vencían los seguros de muchas de las obras presentadas y tenían que regresar a sus lugares de origen.

“Es un edificio federal pero también es un patrimonio, cuando no hay bloqueos está abierto de martes a domingo de diez de la mañana a cinco de la tarde, incluso sin mostrar credencial se pueden visitar los recintos y jardines regularmente, hasta nosotros como trabajadores también entramos por el costado, por la calle de Moneda”, dijo.

El pasado 13 de diciembre, Enrique Peña Nieto y Rafael Tovar y de Teresa inauguraron en Palacio la exposición Mayas: revelación de un tiempo sin fin, que anunciaron estará hasta el 27 de abril de 2014, con acceso público.

Según información de Patricia Rosales, del departamento de prensa del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la muestra –que presenta 535 piezas exhibidas en la sala Galerías del recinto– sólo cerró de manera oficial el 25 de diciembre y 1 de enero; sin embargo, explicó que el que se modifique su entrada oficial por la Puerta Mariana o que se cierre algún otro día depende de las actividades y personal que resguarda el edificio, pues ahí el INAH no tiene injerencia.

Aunque en la página https://www.inah.gob.mx/ se puede acceder al recorrido virtual por los murales del palacio, no puede verse dicha muestra.

Suprema Corte

Por ser vecino del Palacio Nacional, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que alberga las obras Las riquezas nacionales, La justicia (en dos partes) y El movimiento social de José Clemente Orozco, hechos en 1941; La guerra y la paz de George Biddle de 1945; y Génesis: el nacimiento de una nación, de Héctor Cruz García, del año 2000, también cierra su acceso principal y está a merced de las autoridades federales.

Personal del área de visitas guiadas explicó que no había forma de enterar a la gente. Ahí se maneja un sistema de visitas con guía o individual por medio de audio-guías con un promedio al mes que rebasa el centenar de personas, del cual la mayor parte son estudiantes universitarios de leyes de todo el país.

El servicio que realiza va de lunes a viernes sin costo alguno y sólo se pide una credencial de elector para entrar, según comentó Leopoldo Ceseña, coordinador del área:

“Hay varias modalidades de visita y en realidad, el de estudiantes de leyes conforma el mayor porcentaje de visita mensual, es un recorrido de un par de horas, y se hace según el grupo. Hay un recorrido orientado a la parte jurisdiccional, si bien con la parte histórica del edificio y su construcción y la parte de murales. No es completo, porque fácil duraría unas cinco horas de recorrido.”

–¿Una persona que pase por ahí puede entrar sin agendar, por ejemplo un fin de semana, cuando la gente tiene tiempo libre?

–El que el recinto esté en el Centro Histórico y en funciones hace muy delicada su logística de visitas ¡Bendito Dios no trabajamos en fin de semana! Y no desvirtúo a la gente que viene, pero sólo vienen para hacer compras y si entran al edificio es para ir al baño.

“Además, para que funcionara tendría que haber más personal de guías, porque cuando entre cualquier hijo de vecino le van a poner bigotes a los murales, no se puede controlar, tendría que haber policías, es lo que pienso. Se abre cuando vienen personalidades, grupos de extranjeros o alguno especial de instituciones académicas, pero hay que recordar que este es un tribunal en funciones”, finalizó.

La opción es el recorrido virtual, en  https://www2.scjn.gob.mx/tour/.

Secretaría de Educación Pública

Otro de los edificios que se vio cercado durante los meses del plantón de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) es la sede de la Secretaría de Educación Pública, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

El inmueble, que ocupa gran parte dela manzanasituadaentreRepública de Venezuela, Luis González Obregón, República de Argentina y República deBrasil,secompone de cinco edificios de diferentes épocas:

El Ex Convento de la Encarnación, que tiene el Patio del Trabajo, el de las Fiestas (llamado así por ser el tema de los murales de Diego Rivera), y el del Patio de los Lavaderos; el Ex Templo de la Encarnación, que data de 1648y aloja el actual Salón Hispanoamericano; la Ex Aduana de Santo Domingo, construida entre 1730 y 1731, en donde se encuentra el mural-escultura Educación en acero de Manuel Felguérez, y una escalera cuya cúpula ornamentada es trabajo de David Alfaro Siqueiros.

Así como dos inmuebles enmarcados entre el Ex Convento y la Ex Aduana. Uno de ellos corresponde a la Casa de los Adelantados de Nueva Galicia, Marqueses de Villamayor, que data de 1530, y la casa del tres veces gobernador y capitán general de la Nueva Galicia, Don Cristóbal de Oñate, también construido en 1530.

Según explica Yaleni Bolaños del área de Difusión de la SEP, las visitas guiadas son de lunes a viernes de diez a cinco de la tarde y pueden ser en inglés y en español con sólo mostrar una credencial.

En los momentos del plantón de la CNTE en el Zócalo, explicó, se realizaron visitas guiadas a varios grupos a pesar de la cerca de vallas que también colocaron en el edificio, sin dar mayores informes sobre el número de asistentes. En su página web no hay información clara de cómo agendar una cita, si bien posee un recorrido virtual en www.sep.gob.mx .

Hospital de Jesús

El primer hospital de América, mejor conocido como el Hospital de Jesús, construido por órdenes de Hernán Cortes alrededor de 1524, debería ser de visita obligada para los defeños y turistas, pero a diferencia de los anteriores inmuebles, este recinto ni siquiera cuenta con un sistema de visitas guiadas y menos con recorridos virtuales.

El Hospital de la Purísima Concepción y Jesús Nazareno IAP (Institución de Asistencia Privada) fue diseñado a semejanza del Hospital de las Cinco Llagas de Sevilla, España, según el libro Breve Historia del Hospital de Jesús (2006), del doctor Julián Gascón Mercado, actual patrono del instituto.

Desde su apertura nunca ha dejado de ser hospital y a la fecha cualquier persona puede realizar desde chequeos generales hasta hospitalización, laboratorio, rayos X, cardiología y servicio de farmacia, entre otros, a costos bajos por su calidad de IAP.

Según María Luisa Silva, subdirectora de recursos humanos y representante legal del Hospital de Jesús con más de 40 años de labor en el recinto, ninguna institución cultural se ha acercado para hacer actividades en él; las visitas guiadas las hace ella e incluso el mismo patrono.

“Ni el gobierno del Distrito Federal ni el INAH, INBA o Conaculta se han acercado desde hace tiempo, y llevo aquí años. Yo pienso que es falta de coordinación, como decirnos ‘¿te gustaría estar en una lista de recorridos?’ o ‘vamos a hacer cierta publicidad’, o ‘¿qué documentación nos puedes dar para hablar de ustedes?’.

“Estamos en la mejor disposición de que se conozca el edificio y lo que alberga, que la gente sepa que existe y lo disfrute. Vino el príncipe Felipe y estuvo una semana maravillado por el inmueble, pues un mexicano ¡con mayor razón!”

Silva dio un recorrido por el hospital iniciando en el Salón del Patronato, en la planta baja –que formó parte de la sacristía del Templo de Jesús–.

En el salón hay una inmensa mesa de centro hecha de una sola pieza de madera, que mide poco más de dos metros de diámetro; también se encuentran 16 sillas del siglo XVI colocadas en las paredes del salón y nueve retablos en total, entre ellos el de la Virgen de la Purísima Concepción (1605), mismo que ha viajado al extranjero a diversas exposiciones, y el retrato original de Hernán Cortés que siempre ha permanecido ahí; al fondo un escritorio y la silla principal que se piensa fue utilizada por el conquistador pues ese espacio fue su oficina particular.

Ahí hasta el techo tiene su historia, ya que posee un decorado en madera tallada a mano con una serie de interminables figuras de estrellas, un trabajo denominado artesonado realizado entre 1578 y 1582, uno de los tres existentes en Latinoamérica, pues los otros dos otros se encuentran en la ciudad de Tlaxcala y en Perú, y un cuarto en La Alhambra, España.

En la segunda parte del recorrido en la planta baja hay un monolito encontrado en 1968 durante excavaciones, una placa de 1963 sobre un pasaje de Huitzilán del encuentro entre Moctezuma y Cortés (véase Proceso 1942), y el busto del conquistador realizado por el escultor Manuel Tolsá, que originalmente se encontraba en el mausoleo del Templo de Jesús, pero que al exhumarse los restos para inhumarlos en 1824 se quitó y se situó frente a la escalera principal del jardín.

Actualmente esa escultura es la única del conquistador de México que se encuentra en un edificio público del país.

Al subir al segundo piso, del lado de la calle de Mesones, se halla un friso en la pared de unos 50 metros de largo por 2.5 de ancho, pintado por indígenas a principios del siglo XIX, y debajo un bastidor de madera con el mural Historia de la Medicina en México, del artista sonorense Antonio González Orozco, dividido en dos partes: de un lado relata algunos de los remedios prehispánicos para accidentes y enfermedades, y del otro muestra el encuentro entre Moctezuma y Cortés.

Se lee en el mural: Este retablo muestra algunos de los recursos de los que se valían los antiguos mexicanos en beneficio de su salud, y se realizó a iniciativa de los doctores Gustavo Baz y Julián Gascón.Mercado en el primer hospital de América. Huitzilán, 1993. Pintó A. González Orozco.

–¿Siempre están abiertas las puertas del edificio?

–Entre semana se abre la entrada de Mesones, y la entrada principal que tiene recepción por 20 de Noviembre. El fin de semana sólo se abre la entrada principal.

–¿Tienen algún sistema de recorridos?

–Tenemos una página web y un número, si me mandan correo o hablan al hospital agendamos la visita de lunes a viernes, para fines de semana se planea según el tiempo.

Al revisar la página web del hospital no existe ninguna opción de visitas: www.hospitaldejesus.com.mx .

–Hay que tomar en cuenta que este es un hospital aún y que está en funcionamiento las 24 horas porque hay área de urgencias, que hay gente en el segundo edificio (construido en la década de los cincuenta) que está internada, pero tampoco es un impedimento para que la gente lo visite y vea sus obras”, finalizó.

El Templo de Jesús Nazareno, de cuyo campanario se bajó una escultura del siglo XVII del arcángel San Miguel, misma que se resguardó ahí en espera de su estudio y conservación según el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Proceso, 1942), así como la iglesia de la Santa Escuela (1665), a un costado del hospital, son dos de sus espacios importantes; el primero alberga los restos de Hernán Cortés colocados en un nicho en la pared del lado izquierdo frente al altar, y los frescos de José Clemente Orozco del Apocalipsis, que se puede admirar en la bóveda y muros pintado entre 1942 y 1944 (Proceso 1843).

Pero entrar en ese espacio también es una odisea, pues se abre de 11 a17 horas de lunes a viernes, de 11 a 15 horas en sábados y domingos, y para poder ver el Apocalipsis de Orozco –considerado una obra maestra– se necesita pedir al sacristán que encienda la luz.