Ahora les quieren echar tierra…

Todo indica que este año no habrá información oficial sobre la identidad, el origen ni las causas de la muerte de las decenas de personas cuyos restos fueron localizados en fosas clandestinas en las últimas semanas. Sin la certeza de que la búsqueda haya sido exhaustiva –puesto que se siguen encontrando cadáveres en Zapopan–, la PGR anunció el cierre del operativo en La Barca y dejó a familiares de desaparecidos y a la sociedad entera sin las respuestas necesarias.

Sin ofrecer mayor información sobre las narcofosas clandestinas a familiares de desaparecidos ni la certeza de que se hayan extraído todos los cadáveres, la Procuraduría General de la República (PGR) cerró el operativo en la margen derecha del río Lerma, en el municipio jalisciense de La Barca, colindante con los michoacanos de Briseñas y Vista Hermosa.

Durante estas semanas las corporaciones policiacas federales y estatales, apoyadas por el Ejército, se dedicaron a la búsqueda de restos humanos. Durante los trabajos algunos agentes declararon extraoficialmente que se buscarían más cadáveres en al menos 100 puntos de esa zona.

Se trata del mayor hallazgo de cadáveres sepultados al margen de la ley en la historia de Jalisco. El presidente municipal de La Barca, el panista Eduardo Espinoza Salazar, confirmó que ahí se exhumaron 67 cuerpos en 20 fosas, pero no se conocía la identidad de ninguno.

El titular de la comisaría dependiente de la Fiscalía General de Jalisco, Francisco Solorio, dijo el miércoles 4 que no se tenía ningún dato adicional sobre las narcofosas, pero insistió en que el gobierno jalisciense reforzó la seguridad en los límites con Michoacán desde hace varias semanas.

Y aunque en el medio periodístico se conocen versiones también extraoficiales de que la matanza es resultado de la guerra del Cártel de Jalisco Nueva Generación y Los Caballeros Templarios, la PGR y las autoridades estatales guardan silencio.

En conversación telefónica, el alcalde Espinoza Salazar asegura que la cifra de víctimas que él conoce es la que han difundido los medios de comunicación, ya que ni las autoridades estatales ni las federales le notificaron oficialmente ningún detalle, sino que se limitaron a anunciarle el inicio del operativo y posteriormente su conclusión:

“Ya no se está escarbando, se retiró la gran mayoría de los agentes, sólo se llega a ver uno que otro vehículo de las dependencias federales. Se trabaja sólo en la investigación. Eso sí se me comentó por parte de autoridades competentes. Dijeron que había concluido la búsqueda. Por nuestra parte sólo nos mantenemos al pendiente de cualquier información que nos den.”

Los 67 muertos se localizaron en fosas cavadas a lo largo de tres kilómetros en la parte baja del bordo de contención del río Lerma y sus cercanías, en este municipio que tiene 64 mil habitantes.

El médico forense Alfredo Rodríguez García lamenta que con el retiro de los policías federales y de la maquinaria de excavación quedaran sin respuesta cuestiones esenciales para la investigación y para aquellas personas que buscan a sus familiares desaparecidos.

El operativo inició la primera semana de noviembre, dos días después de que la autoridad federal arraigó a 22 policías de Vista Hermosa y tres civiles que habían sido detenidos por la desaparición de los agentes ministeriales de la PGR René Rojas Márquez y Gabriel Quijado Santiago, el día 3 de ese mes.

Los trabajos se suspendieron horas antes de la inauguración de la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, el sábado 30 de noviembre. El país invitado fue Israel, cuyo presidente, Shimon Peres, acudió a Expo Guadalajara, sede de la FIL, en medio de un fuerte operativo de seguridad desplegado por la federación y el estado.

El presidente municipal de La Barca admite que el descubrimiento de las narcofosas desbordó al ayuntamiento, pero se apresura a aclarar que una vez concluidos los trabajos el municipio retornó a su actividad normal, incluidas las fiestas patronales en honor de la Virgen de Guadalupe que arrancaron el domingo 1.

“Los festejos concluyen el día 12, y durante todo ese periodo hay peregrinaciones, eventos y espectáculos masivos. A pesar de esa desagradable noticia (de las narcofosas) la festividad no se ha visto afectada; incluso hemos tenido presentaciones de grupos musicales con una participación de más de 500 personas y al final puedes ver decenas de personas caminando por la calle en completa calma y sin ninguna complicación.”

Ante el cuestionamiento del reportero, Espinoza Salazar acepta que algunas personas que tienen familiares desaparecidos han ido a la alcaldía a preguntar detalles sobre los restos encontrados. Según él se trata “sobre todo de gente de Michoacán que acude a las oficinas del Ministerio Público a preguntar, pero es lo que se sabe”. Dice que en La Barca no se tiene ningún reporte de personas extraviadas o desaparecidas.

Abunda que para los festejos de la Virgen de Guadalupe cientos de barquenses regresan de Estados Unidos, por lo que días antes llamaban a sus familiares para preguntar si había seguridad, pues la información sobre las narcofosas dio la vuelta al mundo. Pero a decir del alcalde, pronto les quedó claro que la situación, aunque preocupante por sí misma, es “un asunto ajeno a la vida normal en La Barca”.

Cuando se le pregunta si existen posibilidades de encontrar más fosas clandestinas en el municipio –que ocupa el primer lugar estatal en producción de maíz y sorgo, con más de 400 mil toneladas este año–, el funcionario es cauteloso: “Sólo podrían responder las autoridades federales”.

Según testimonios recabados por Proceso Jalisco, en el rumbo de El Rincón Grande, donde se hallaron los cadáveres, era fuerte el olor a descomposición. Ese punto de La Barca está a menos de tres kilómetros de la plaza principal y a menos de kilómetro y medio de la orilla poniente de la mancha urbana.

Con todo, el alcalde afirma que los policías municipales no observaron nada anormal en sus recorridos por la zona, y comenta que 90% de los 107 elementos de la Dirección de Seguridad Pública ya aprobó los exámenes de confianza exigidos por las autoridades federales y estatales.

De todas formas, añade, se requiere fortalecer la seguridad con la contratación de un número igual de nuevos policías, así como más armamento y patrullas.

Por su parte, el médico forense Alfredo Rodríguez no descarta que algunos de los cuerpos localizados en La Barca correspondan a algunos de los 26 mil desaparecidos en el marco de la “guerra” contra el narco o las pugnas entre cárteles de la droga, ya que las organizaciones civiles han reportado más de 2 mil víctimas de la violencia tan sólo en el estado.

 

Zapopan

 

Mientras las autoridades federales cierran la investigación de campo en La Barca, la noche del martes 3 se descubrió otra narcofosa en el poniente de la zona metropolitana de Guadalajara.

Personal de la Fiscalía General realizó el hallazgo a partir de que, la noche del 28 de noviembre, policías de Zapopan capturaron a tres presuntos miembros del CJNG sospechosos de asesinar a un hombre en el cruce de avenida Laureles y Periférico, colonia Fovissste.

Según autoridades del estado, la fosa está en la localidad de Las Mesitas, cerca del poblado de Santa Lucía y de los bancos de cantera por el rumbo de Palo Gordo. Hasta el cierre de esta edición se habían extraído 14 cuerpos, que fueron trasladados al Servicio Médico Forense.

De esa forma, en menos de un mes se han localizado en Jalisco un total de 72 personas asesinadas e inhumadas clandestinamente. Funcionarios federales han señalado que ya se estableció la identidad de al menos tres cadáveres hallados en La Barca, pero hasta el cierre de esta edición no se había confirmado el informe oficialmente.

No obstante, el fiscal general Luis Carlos Nájera adelantó solamente que ya se tenían indicios de los responsables de esa masacre.

Al respecto, Alma Rosa García, representante del Centro Diocesano para Derechos Humanos Fray Juan de Larios, de Saltillo, Coahuila, señala que es urgente actualizar los sistemas de información sobre personas desaparecidas para ofrecer respuestas a miles de familias mutiladas.

En entrevista telefónica, la activista señala que el problema es el mismo que con las narcofosas que aparecen en todo el país:

“Se tiene que desarrollar un nuevo esquema de cruce de datos de personas desaparecidas, reforzar estudios de ADN. Es un problema grave que en México no se tenga un sistema que responda a esas necesidades, se debe formar una base de datos de ADN de personas muertas, restos de cuerpos o de víctimas no encontradas que contenga datos de todo el país.”

Por ese motivo, dice, está de acuerdo con la iniciativa del médico forense Alfredo Rodríguez para buscar reformas legales que permitan preservar los cuerpos durante más tiempo, “pero no sólo hay que quedarnos con la idea de la identificación de los cuerpos –añade García–, hay que realizar toda la investigación de porqué se cometieron esos delitos. Se debe conservar el cuerpo y la zona en donde se recuperó el cadáver. Se deben conservar indicios y garantizar el peritaje antropológico y forense, que ahora no existe”.

La activista recuerda que en Durango se sacaron durante días los restos humanos de las narcofosas utilizando trascavos, sin poner cuidado en conservar los posibles indicios que hubiera en la zona para avanzar en la localización de los responsables.