“Las encuestadoras, los grandes electores con datos manipulados”

Señor director:

Le solicito atentamente publicar el presente resumen del análisis denominado Las encuestadoras… el nuevo gran elector.
Desde el inicio de las campañas presidenciales este año, las encuestadoras nos han bombardeado diariamente a través de la televisión, la radio y la prensa escrita con los resultados de sus muestreos. En lo personal he estado atento al “seguimiento diario” de Milenio Gea/Isa, a los “boletines de Mitofsky” y a los “cuadros comparativos” de diversas empresas.
A la mitad del proceso electoral, se observa que las encuestas, a fuerza de ocupar invariablemente la primera noticia en los medios de comunicación nacionales y regionales, en los horarios de mayor audiencia en la TV y en las portadas de los periódicos, se han convertido en un instrumento de persuasión más fuerte que las campañas de los candidatos, y más delicado aún es que se muestran algunos cuadros con información manipulada, proyectando escenarios que se apartan de la verdad.
Para fundamentar lo anterior, he tomado como ejemplo la encuesta de seguimiento diario de Milenio Gea/Isa, publicado el pasado 12 de mayo. Es una muestra de mil 152 entrevistas cara a cara, de un universo de 79 millones 459 mil 32 ciudadanos con credencial de elector, con margen de error de +/- 3% y un nivel de confianza de 95%, donde se mostraban las siguientes preferencias electorales: Enrique Peña Nieto (EPN), 35.4%; Andrés Manuel López Obrador (AMLO), 19.4%; Josefina Vázquez Mota (JVM), 19.5%; Gabriel Quadri, 3.7%, y los “indecisos”, 22%.
La ventaja de EPN sobre AMLO y de JVM era de 16 puntos; por lo tanto, la cifra de los “indecisos” (22%) daban posibilidades reales de acortar e incluso revertir las tendencias actuales.
Sin embargo, en la misma publicación, la empresa presenta otro cuadro más visible, mejor presentado y encima del anterior, con la particularidad de que le quitaron arbitrariamente a los “indecisos”, acuñando el término “voto efectivo”, y modificaron los porcentajes de preferencias electorales, quedando como sigue: EPN, 45%; JVM, 25%; AMLO, 25%, y Quadri, 4.7%.
Este cuadro lo han homologado la mayoría de las encuestadoras y diariamente se emplea como el referente más importante en los medios de comunicación. Lo grave es que carece de veracidad y representa una flagrante manipulación de la información, que sólo agranda las diferencias a favor del puntero. Fundamento lo anterior con los siguientes razonamientos:
–La muestra que cumple con los criterios de representatividad por su selección aleatoria es la de mil 152 entrevistas (la muestra original).
–Los “indecisos” (22%) representan aproximadamente a 17 millones 480 mil 989 ciudadanos con credencial de elector. No es un sector pequeño.
–Los “indecisos” NUNCA dijeron que no van a votar; sólo expresaron que aún no definen o no quieren compartir su preferencia electoral, o bien, no confían en las encuestadoras. Pero ninguna de las anteriores razones justifica excluirlos.
–Al quitar a los “indecisos” (22%) mutilan la muestra original, reduciéndola de mil 152 a 899 entrevistas, que representan el 78% restante. Esta nueva muestra pierde la representatividad y la validez para estimar el universo en estudio.
–A partir de la nueva muestra mutilada, requieren calcular los nuevos porcentajes del “voto efectivo”, y para ello utilizan una simple y sencilla regla de tres, como a continuación se ejemplifica: EPN, 35.4% x 100/78% = 45% de las preferencias; JVM, 19.5% x 100/78% = 25%; AMLO, 19.4% x 100/78% = 25%, y Quadri, 3.7% x 100/78% = 4.7 % de las preferencias.
–Así se consuma la manipulación de la información con el cuadro “voto efectivo” porque incrementa artificialmente las diferencias del puntero EPN con respecto a JVM y AMLO en 20 puntos, mostrando una visión irreal de que ya está todo decidido y de que cualesquiera de los contendientes no empataría al puntero EPN ni aun teniendo el apoyo de todos los “indecisos”. Breves conclusiones:
A 45 días de la elección presidencial, hay un puntero (EPN), con amplia ventaja. Sin embargo, los “indecisos” tienen la capacidad real de definir la elección del 1 de julio.
Las encuestadoras deben aportar mayor información de los “indecisos”, que enfoque mejor las propuestas y compromisos de los candidatos y los partidos.
Actualmente es más fuerte y convincente la “campaña” de las encuestas que las campañas de los candidatos y los partidos, pasando a segundo término las propuestas de los candidatos presidenciales, que para los ciudadanos es lo más importante.
El Instituto Federal Electoral no está vigilando la información con la que bombardean diariamente las encuestadoras. Además, debe prohibir la publicación de los cuadros denominados “voto efectivo”, porque se apartan de la verdad y están creando la impresión inercial de que todo está decidido y de poco o nada se puede hacer, desestimulando desde ahora la competencia electoral.
Si el IFE no interviene para frenar las distorsiones de la información, concluiremos el proceso electoral confirmando que las empresas encuestadoras se convirtieron en los grandes electores influyendo en la población con información manipulada… que la gente creyó dejándose conducir.

Atentamente
Doctor Héctor López González
Ciudad Victoria, Tamaulipas
hlopezg59@yahoo.com