SAN CRISTOBAL DE LAS CASAS.- Sin que hasta el momento el gobierno federal haya dado respuesta oficial favorable a las demandas del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) “para establecer una tregua estable”, el grupo rebelde anunció sorpresivamente un encuentro inminente entre ambas partes y prolongó la tregua hasta el miércoles 18.
El 6 de enero, cuando el EZLN informó que ampliaba la tregua iniciada el primer día del año hasta el jueves 12, señaló que de las condiciones establecidas para el fortalecimiento de la paz –solución de los conflictos poselectorales en Tabasco, Veracruz y Chiapas; reconocimiento del gobierno de transición de Amado Avendaño y de la Comisión Nacional de Intermediación (Conai)– sólo había sido cumplida la última.
Sin embargo, seis días después, tras la sigilosa llegada a esta ciudad de la subsecretaria de Gobernación Beatriz Paredes, para entrevistarse con el obispo Samuel Ruiz, la actitud del EZLN cambió y, de la tensión que se vivía por lo que se consideraba la inminencia de la guerra, se pasó a la expectación y la especulación, por la posibilidad de que en breve se reinicie el diálogo suspendido desde el 8 de octubre de 1994.
* * * * *
El anuncio de la ampliación de la tregua, emitido la noche del jueves 12 en un comunicado firmado por el subcomandante Marcos, sorprendió, pues debido a los sucesos violentos ocurridos durante esa semana en Tuzantán, Comalapa, La Trinitaria y Chicomuselo, se temía la reanudación de las hostilidades.
Amado Avendaño, minutos antes de conocerse el comunicado del EZLN, había manifestado su preocupación porque “no hay voluntad política del gobierno federal para resolver de tajo los problemas de la entidad”.
Un día antes, miércoles 11, Avendaño se había reunido en dos ocasiones con Esteban Moctezuma, secretario de Gobernación, y con Paredes, en el hotel Fiesta Americana de la Ciudad de México.
Después de esas reuniones, Avendaño señaló: “Sólo perdemos el tiempo. No hay propuestas del gobierno federal, y creo que ven a Chiapas como a uno de tantos problemas, y no como un problema prioritario”.
El mismo obispo Samuel Ruiz, presidente de la Conai, se congratuló por la postura del EZLN de ampliar la tregua.
* * * * *
Inicialmente, el comunicado zapatista provocó dudas entre los reporteros, debido a que existía la versión de que circulaba un documento falso, que daba como inminente el reinicio de la guerra.
En el texto verdadero, se subraya que “es inminente el encuentro entre representantes del supremo gobierno y del Ejército Zapatista de Liberación Nacional”, por lo que se ordenó a sus tropas una nueva prórroga de la suspensión de toda operación militar ofensiva hasta el miércoles 18, “con el fin de no entorpecer la futura realización de este encuentro”.
El miércoles 11, la subsecretaria de Gobernación había viajado inesperadamente a Chiapas, en un jet privado, para entrevistarse, en reunión privada, con el obispo Samuel Ruiz. No trascendió de qué hablaron.
Avendaño, a su vez, al comentar las reuniones con Esteban Moctezuma y Paredes Rangel –realizadas el martes 10– en la Ciudad de México, explicó que lo invitaron a dialogar porque, equivocadamente, el gobierno “engloba juntos al gobierno de transición, al EZLN, al PRD y a las organizaciones sociales, y cree que tengo capacidad para decirles a todas las fuerzas que le bajen de intensidad a las movilizaciones”.
Aclaró: “Si bien es cierto que coincidimos con el EZLN y el PRD en las causas, también lo es que no tenemos un mando único”.
Sonriente, contó que Esteban Moctezuma, al ver un escudo con rayas rojas y blancas sobre su solapa –es el escudo de Valencia, España– le preguntó si era necaxista.
Dijo que Moctezuma veía la situación en Chiapas como grave y aceptó que se podía complicar “porque los grupos reaccionarios estaban fuera de control, y eso podía propiciar que hubiera más soldados en Chiapas, aunque –dice Avendaño– ya no caben”.
Además, pidió que “le paráramos a la toma de alcaldías porque, según él, nos falló la estrategia y nos podíamos encontrar como en Chicomuselo, donde el presidente municipal se organizó y decidió disparar al pueblo, y no tiene caso que siga ocurriendo esto”.
Al parecer, la misma recomendación se le hizo al PRD, pues el miércoles 11 anunció que no participaría más en la toma de alcaldías. Un día antes, el dirigente estatal, Jorge Moscoso Pedrero, se había reunido con Beatriz Paredes en la Ciudad de México, “para demandar la desaparición de poderes en el estado”.
Después del comunicado zapatista, Avendaño anunció que era más importante la paz que la caída del gobernador Eduardo Robledo; el viernes 13, informó que se suspendía la toma de alcaldías.








