Editorial No. 4

Editorial
Entre la zozobra y la esperanza, el Poder Ejecutivo cambiará de titular el próximo miércoles En un régimen fuertemente presidencialista como el nuestro, el relevo en la primera magistratura importa singularmente Así ha sido siempre Hoy ese rasgo se intensifica por la gravedad de la situación económica y social por la que atraviesa el país
Es imposible ignorar el peso específico que la personalidad de cada presidente pone en el ejercicio de su tarea Sin embargo, sería ingenuo suponer que el primero de diciembre de cada 6 años asistimos a una transformación del sistema político mexicano Las condiciones objetivas, las determinaciones estructurales dejan apenas un cierto margen a la voluntad de los titulares del Poder Ejecutivo El Presidente de la República no es mero reflejo de factores ajenos a él mismo, pero tampoco puede modificarlos cuanto quiere, sin tener en cuenta las leyes del desarrollo social
La administración encabezada por Luis Echeverría termina sus días en horas oscuras para la nación Se tiene ya un conocimiento aproximado de cuánta responsabilidad personal le cabe, así como a sus colaboradores, en la creación del clima en que hoy nos encontramos En consonancia con tal situación, corresponderá a José López Portillo emprender tareas políticas, económicas y sociales que no sólo reparen la descascarada y aun fracturada estructura del país sino que le permita retomar el rumbo del que se ha alejado
Absurdo fuera hacer recaer sólo en el gobierno, y más aún, en el Presidente solo, la responsabilidad total por los prejuicios que los mexicanos padecen hoy en su economía, en su confianza política, en el avizoramiento de su destino El egoísmo de los intereses creados fue parte no menor de este fenómeno Y también ha sido culpa del sector participante entero, que con miopía y mezquindad ha querido salvar lo menos, lo inmediato, sacrificando lo relevante, lo que vendría después
Estrechez económica y desconcierto ante la ineptitud gubernamental frente a ella; conflictos sociales derivados de la demagogia agraria: con estos sombríos rasgos concluye la administración Echeverría
La intensificada agitación en el campo esta lejos de ser una acción revolucionaria No lo son ni sus protagonistas, ni los medios, ni el tiempo en que se concretó ¿No es plausible, entonces, descubrir y castigar la simulación agraria, combatir el latifundio y repartir porción importante de la mejor tierra agrícola del país? No, no lo es cuando no se calculan los costos de una acción de este genero o cuando, previstos, se busca cargarlos a la cuenta del régimen sucesor, cuando se busca entregarle, con el mando político, una bomba de tiempo
El gobierno de López Portillo se enfrenta, primordialmente a la falta de confianza Una y otra vez, la opinión pública fue al menos desorientada, por ineptitud o por dolo Por más eficiente, por más modernizado, por más racional, que sea el futuro aparato gubernamental, si carece de la vinculación con los ciudadanos que se precisa en un proyecto democrático como el nuestro, no podrá enfrentar los graves desafíos que le impone, a partir del próximo miércoles, la historia nacional
La oleada de rumores que germinó en el campo de la incredulidad pública no ha de pasar en vano Recojamos la lección que nos deja Ventilemos la vida pública, que ella no sea patrimonio exclusivo de los elegidos Los signos que indican un manejo abierto de la información hacia los medios responsables pueden ser reforzados
Es inexcusable multiplicarlos