Ernesto Zedillo: del desvanecimiento de la eternidad priista
Monsiváis
N
o estaba destinado a la Presidencia de la República Según los enterados, le faltaban trato, carisma (tradúzcase como capacidad de hacer y retener amigos), simpatía, facilidad de palabra (en esto no se singulariza en lo absoluto) Antes de la trágica de-saparición de Luis Donaldo Colosio, a Ernesto Zedillo lo precede una fama de inteligencia que divulga el grupo de Carlos de Salinas y, más exactamente, Salinas mismo, en su etapa de publicista ubicuo y convincente Si no exactamente un invento de Salinas, sí una de sus promociones relevantes, Ernesto Zedillo Ponce de León no pertenece a la política, no se desprende de las “alcurnias del Sistema”, no es memorable en sus intervenciones; en suma, es un tecnócrata típico, si se define tecnócrata como el poseedor de conocimientos que evitan cuidadosamente la demostración
Carlos Salinas se ufana de su magia Decide convertir en presidente a un economista de Magdalena, Sonora, egresado del Tecnológico de Monterrey, y al que distingue su suerte para las adhesiones instantáneas (De haber llegado a la Presidencia, Colosio hubiera necesitado un Gabinete ampliado de 20 mil personas) A un hispano-francés egresado de Stanford lo vuelve la eminencia gris, el “vicepresidente” que proyecta la idea de proyectos de largo plazo, en donde sólo se dan la ortodoxia neoliberal (con sus compromisos con la metrópolis) y el galope frenético por los corredores del poder Y a un economista del IPN y de Yale, funcionario menor del Banco de México, lo hace Secretario de Estado, lo envía a Educación Pública cuando necesita un reemplazo, lo sitúa junto al candidato Colosio para que éste no se quede solo con sus miles de asesores, y luego, en el video destape en Los Pinos, lo impone como candidato a la Presidencia Si no todo, Zedillo le debe a Salinas algo significativo: la posibilidad de deberle casi todoel Destape de Los Pinos, Salinas, antes que ninguna otra cosa, felicita al liderazgo del PRI por pensar en un gran mexicano como Zedillo Fidel Velázquez responde clásicamente: “Nos leyó el pensamiento, Señor Presidente” Eso es el Dedazo: telepatía perfecta Y Zedillo, que al final de su sexenio se adornará con el ropaje del apóstol de la democracia, se deja elegir, hace la campaña más inadvertida concebible (“Bienestar para tu familia”), y en el primer debate televisivo extrae de su plataforma doctrinaria el magno recurso: el término Compatriotas La campaña es muy desangelada, por decir lo menos, y si Zedillo gana es por disponer de la maquinaria del PRI (y sus depósitos históricos de votos), por el voto del miedo que le congrega la manipulación ante la rebelión zapatista y el asesinato de Colosio, por el derroche de recursos (el desaparecido Óscar Espinosa, tesorero de la campaña, está al tanto de su procedencia) y por el impulso irregular de Diego Fernández de Cevallos, ganador indiscutible del debate En su gira como presidente electo, Zedillo da su versión de lo sucedido: “Mi elección fue legal pero injusta” De donde se desprende que la injusticia es una forma de la legalidadpresidente Ernesto Zedillo no le hacen demasiada falta los elogios de los medios y de los especialistas en milagros Si se tiene a sí mismo, ¿para qué requiere de una Corte? Desde diciembre de 1994, la parte de los elogios la cubre, y con abundancia, el propio doctor Zedillo, cantor de sus aportaciones notables a la Historia y a nuestra prosperidad Lo caracterizan la falta de dudas, el apego a la ortodoxia, la adoración de la macroeconomía (En la microeconomía nada más viven los seres de gritos inaudibles) El cuidado para no dejar crecer la inflación (mención honorífica) se corresponde con el cultivo muy eficaz de la pobreza y la miseria, como lo exhibe el más tibio reconocimiento de los hechos Zedillo le interesa ayudar de modo más que generoso a los banqueros, porque le resultan los hijos predilectos de la Patria Y la suerte histórica de su sexenio, que tanto le importa, hubiera sido distinta de no intervenir el Fobaproa, y su continuidad perfecta: el IPAB Si ningún gobierno admite un desastre bancario, Fobaproa se hace notar por el desaseo extremo que rodea las privatizaciones, por la impunidad del saqueo bancario, y la falsedad de las promesas de recuperación y de aplicación de la justicia En algún momento se promete recuperar 8% de lo perdido Demasiado candor para una pérdida de miles de millones de dólares El régimen solicita el sacrifico voluntario de la población, renovable cada seis años; se niega -complicidad del PRI y el PAN mediante- a entregar la lista de los beneficiados, y sólo se refiere, y de vez en cuando, a tres corruptos localizados, su culpabilísima Trinidad: Lankenau, El Divino Rodríguez (libre) y Carlos Cabal Peniche Ni uno más, y digan que ya concedimos
La política: la Saludable distancia del cumplimiento de las promesas
lo largo de su gobierno, Zedillo se refiere a la política (sin ese nombre) como esa pérdida de tiempo que obliga a formalismos inútiles El 23 de agosto de 1999 declara: “Yo quisiera ser la persona que tuviera en sus manos, de manera exclusiva, la solución del problema de la UNAM” Anuncia su saludable distancia del PRI, rectifica y le exige al país que nunca se separe del PRI; apoya a Roberto Madrazo, quiere fastidiarlo, lo vuelve a ensalzar, y así sucesivamente Mientras, es el presidente que más ha regañado a la sociedad, a los críticos de café, a la izquierda, a la derecha, a los adversarios del neoliberalismo, a los analistas que reprobaría por su ignorancia de la economía, etcétera Y en su gira por reconvenciones airadas y frases insólitas que a lo mejor en su origen fueron humorísticas, Zedillo ignora la autocrítica que, de seguro, juzga una concesión a las masas de analfabetos financieroscontradicciones mejoran el gobierno Zedillo anuncia el fin del Tapado, institución lamentable de los presidentes y de la incondicionalidad priista, y al hacerlo no expresa la mínima autocrítica ¿Para qué? Él abandona una plaza fuerte y que el pasado cargue con las consecuencias Así por ejemplo, ordena las “elecciones internas” del PRI, golpe de ingenio propagandístico que por desgracia no convence a nadie Nadie contabiliza los 10 millones de votos del 7 de noviembre de 1999, y hasta la fecha este caudal de electores sigue siendo un misterio, porque en las ciudades nadie los vio A cambio, se observa un complicado proceso ceremonial, que organiza la Maquinaria (el sinónimo de la eficacia del Viejo PRI), consagra la Cargada y se allega sus imágenes a la vez estremecedoras y nacidas para la amnesia Así, en la residencia presidencial de Los Pinos el doctor Zedillo reúne al triunfante Labastida y al perdedor Roberto Madrazo Todo para la fotolo tocante a la desaparición del Tapado: ¿cómo se produce el milagro de un día a otro? ¿Se esclarecen las mentes o la luz de la historia ilumina un escritorio en Los Pinos? Y de no darse este milagro, ¿seguiríamos pendientes del Dedazo? ¿Es tan débil y pasiva la nación que si una persona en el Sitio Más Alto no modifica el rumbo del autoritarismo, todo sigue igual? El presidente Zedillo nunca responde a los interrogantes, porque ni los ve ni los escucha ni los presiente
Los cambios del sexenio
situaciones inesperadas, nuevas expectativas y formas de vida Se intensifica la violencia urbana, casi se clausura la movilidad social (el proceso ya venía de lejos, no ensalcemos en demasía a este gobierno), se profundiza el desastre en Chiapas y Guerrero (Roberto Albores y Rubén Figueroa son logros y promociones de Zedillo), se acosa al gobierno perredista de la Ciudad de México, aumentan las resistencias a la alternancia, se vigoriza el horror inacabable del narcotráfico, se intenta el regreso al tradicionalismo bajo la creencia de que cada siglo tiene su Edad Media, se produce la crisis sin precedentes de la UNAM, es triste la condición de los derechos humanos en el país, y así sucesivamenteanterior no es, por supuesto, la obra absoluta del presidente Zedillo No quiero sepultar entre laureles a un mandatario No creó el Sistema, no creó la derecha, no inventó el capitalismo salvaje, no urdió el neoliberalismo ni el clasismo ni el racismo Es un hombre del Aparato gobernante, cuyo poder de decisión, muy vasto, se halla, sin embargo, cada vez más restringido Ya no hay Caudillos ni Solitarios de Palacio, sólo negociadores de alto nivel con el Cónclave Financiero y con el gobierno estadunidense Pero algunas cosas sí dependen de él: la imposición tesonera de su programa económico, la decisión de no provocar otro 68, la fe en las calidades redentoras de Fobaproa, la insensibilidad social y política tan manifiesta en su estrategia en Chiapas El gobierno confía en el desgaste de la disidencia indígena, y para ello recurre a la militarización y fomenta a los paramilitares, con los resultados terribles que van de Acteal al agobio dramático de hoy
Los fracasos probados y el pregón de los éxitos
es fácil, luego de Carlos Salinas, que un presidente del PRI gane aplausos, sean trascendentes o momentáneos Pero si algo señala al gobierno de Zedillo es su creencia absolutista: no hay más ruta que la nuestra, sólo los necios y los iletrados económicos atacan mi programa, privatizar es redimir al pueblo de la carga de bienes que no necesita Para que haya congruencia, sería la conclusión lógica, el dinero debe estar en manos de los ricos, que sí saben invertirlo para producirdurante el sexenio se produce la multiplicación geométrica del número de pobres y de miserables Ni el neoliberalismo como teoría, ni el PRI y sus gobiernos como práctica de la justicia social, han logrado algo distinto a la intensificación del desempleo Y en cuanto a la renovación del partido que lo lleva al poder, Zedillo es muy ineficaz Basta ver los resultados del “Nuevo PRI” de Zedillo, Carlos Hank González, Manlio Fabio Beltrones, Francisco Labastida, Manuel Bartlett y demás, para saber hasta dónde llega el cambioduda, ningún sexenio está exento de logros Al finalizar el de Zedillo todavía hay agua potable en el país, los semáforos aún disponen de tres colores, la exportaciones siguen y el ejercicio de la libertad de expresión ya no exige una peregrinación a Los Pinos a dar las gracias Si banaliza los éxitos es porque la pretensión de engrandecerlos es igualmente reduccionista, y lo ya instalado se toma como aportación zedillista Sí, hay avances tecnológicos, culturales, políticos (el IFE, muy destacadamente), pero Zedillo, como buen presidente, sólo admite el reconocimiento global Es inmejorable, ¿para qué desglosar su gestión? Es el redentor del porvenir nacional (que el presente se aguante), ¿para qué molestarlo con críticas que a la luz de la globalización son reparos o erratas?esta psicología surge la impaciencia ante los globalifóbicos (el término es tan suyo como malosos, los vocablos que a los cinco minutos de emitidos son ya pasto de choteo) Globalifóbicos ¿Es posible que una palabra encapsule negativamente las críticas al FMI, el Banco Mundial y las sucursales nacionales que llamamos gobiernos? En Davos, Zedillo se sitúa a la derecha de los pronunciamientos de Clinton, y le ofende cualquier crítica al neoliberalismo (Cuando se exaspera, no se contiene A los diputados del PAN y del PRI que votan por legalizar los autos “chocolate” los califica de irresponsables a un paso de santificar la violación y el robo Sí, ya se sabe: si la intemperancia verbal no es por sí misma un acto de gobierno, sí, en el caso de Zedillo, es la consagración de sus actos de gobierno)que reconocerlo: La soberbia presidencial de Salinas y Zedillo es de índole muy distinta La arrogancia del poder se radicaliza cuando no existe el interlocutor y no hay un sector poderoso de la opinión pública a cargo de la memoria de los errores Y Zedillo tiene interlocutores al frente, si no en los asuntos de economía, sí en las exigencias de cambio, que toman en cuenta el infierno del empobrecimiento colectivo“salvarnos” lo primero que hace el neoliberalismo es erradicar las esperanzas de la gran mayoría Y la soberbia decrece al ser otro el país que la contempla, otra la sociedad Si hay testigos críticos, las hazañas del autoritarismo se vuelven mero despotismo burocrático La crítica al gobierno de Ernesto Zedillo y al presidencialismo sirve, de cualquier manera, para aislar, rebajar, constreñir la prepotencia Si no se detienen las maniobras del despojo económico, sí se amplía la decisión de resistencia expresada diversamente en movilizaciones sociales, análisis, rumores, maledicencias, improperios Y el resultado es otra Presidencia de la República La crítica tiene la virtud de modificar al objeto criticado, así al principio nada parezca cambiar También, la impunidad de lo criticado disminuye o devalúa a la crítica
El principio del fin
arranque del sexenio de Zedillo se colmó de certezas negativas El 20 de diciembre de 1994 abruma la certeza de la insuficiencia de Zedillo y Jaime Serra Puche (más el envío considerable de agravios a Salinas y los suyos) Los rumores que se prodigan en esos meses son consecuencia del empobrecimiento colectivo, notas de pie de página de la desesperanza o la desesperación Entonces, toda la crítica y los chistes recaen sobre la figura presidencial Es obvio que nosotros no devaluamos, que el que lo hizo afronte la primera consecuencia de la ineficacia, la risa Ernesto Zedillo, como responsable mayor de la torpeza que desata la devaluación, se ofrece, no sé si solícitamente, como destinatario de la crítica de aquellos que no profundizan en la autocrítica porque saben que la responsabilidad no es de ellostartamudeo gubernamental en la devaluación del 19 y el 20 de diciembre, algo deja claro: La rapidez no va a ser el signo del régimen, y su estolidez programática es muy severa En su desconcierto Serra Puche quiere presentarse como víctima La escena descrita por Fidel Samaniego con el presidente y Serra Puche llorando porque Serra Puche debe irse, describe con claridad los días del descubrimiento de la falibilidad Y el 9 de febrero de 1995, Zedillo piensa acabar de un solo tajo, no tanto con un proyecto guerrillero ni con un hurto territorial al Estado, sino con la molestia infinita que le causa el EZLN Su aparición televisiva, en la que desenmascara a los subversivos es un gesto teatral que debía sustentarse en una acción política y se queda en un llamado a la caída del telón Ahí se marca parte del destino posible del sexenio: momentos de exaltación escénica seguidos por retrocesos confusos ¿Qué caso tiene el “desenmascaramiento” si lo continúa un amago de cordialidad, que se interrumpe, y se vuelve a la agresión, que se interrumpe y? ¿Qué caso tiene marcar tonos cuando no hay la voluntad política de mantenerlos, o son siempre frutos del arrebato?28 de febrero de 1995 se detiene a Raúl Salinas como presunto autor intelectual de la muerte de José Francisco Ruiz Massieu De modo expreso, el gobierno rompe con quienes lo anteceden y quebranta las reglas de juego Fui excesivo en mi descripción; debí decir: El gobierno quebranta y quiere reparar de inmediato las reglas del juego El duelo Salinas-Zedillo es el espectáculo más comentado del sexenio, con momentos plenos de humor involuntario y de grandes personajes secundarios, el cast bizarro: Manuel Muñoz Rocha, con o sin calavera, la vidente La Paca, el fiscal Chapa Bezanilla, el guarura de Raúl Salinas que “invita a un joven que quiere conseguir trabajo a ver cómo se realizan los asesinatos con un bat” El procurador Lozano Gracia va de Juan Orol a Los Simpson sin proponérselo Y corona de laureles, corona de lágrimas: la investigación de Colosio, una autopsia del sistema judicial El aparato judicial pasa con enorme destreza de la condición temible a la paródica (sin dejar de ser temible)matanza de Aguas Blancas, Guerrero, es una tragedia en la que el caciquismo arrincona a los tecnócratas Los caciques tienen ya un rango de autonomía al que se enfrenta muy débilmente el poder central En Aguas Blancas el poder caciquil se burla de la soberana incompetencia del gobierno federal La incompetencia es la mayor garantía de impunidad, mucho más que el monopolio del ocultamiento de las pruebas Con el candor que le es propio, el gobierno acepta que Rubén Figueroa presida la investigación, y sólo la transmisión en Televisa del video de la matanza neutraliza la gran maniobra absolutoria respuesta a la matanza de Acteal es otra gran exhibición de suficiencia, insensibilidad moral y confianza en la ine- xistencia de los poderes de la sociedad civil A una acción de los paramilitares, coordinada por elementos de los caciques, los finqueros y un sector del gobierno de Chiapas (la versión más probable), Zedillo responde con unas palabritas luctuosas y la peor investigación de la PGR, con detenidos a pasto sin divulgación de los procesos y la impunidad de los principales responsables
Del autoritarismo del poder que viene a menos
su primer informe, Zedillo acusa a la sociedad de la crisis económica por su falta de ahorro interno Y, con frecuencia, declara no considerarse autoritario porque no ejerce como sus antecesores un poder totalizador Al mismo tiempo, el suyo es el autoritarismo de siempre en su manejo de la política económica, en su conducción del PRI, en sus respuestas a críticas fundamentales En la XVII Asamblea del PRI, Zedillo asegura que lo que es bueno para el PRI es bueno para el presidente de la República Ergo, si el PRI es derrotado, el presidente es derrotado De esto se olvida el 2 de juliogobierno no lo desvela la opinión pública Tanto, que Zedillo se jacta de su impopularidad, y cada vez que se presenta en televisión no es para dialogar con la sociedad -una de sus obligaciones fundamentales-, sino para transmitir decisiones inapelables Como a sus antecesores, el cargo le habilita una naturaleza axiomáticaun ejemplo: el quinto informe Allí, Zedillo convierte el agua (las promesas) en vino (las cifras aplastantes) La tasa más baja del desempleo, asegura, ocurrió en 1992, y la de 1999 -estadística un tanto extraña y cabalística- “es la menor que se haya registrado para cualquier mes de julio” Desde el virreinato, julio es el mes del desempleo, y sólo en 1999 desciende con bríos la tasa infameva alcanzando su máximo histórico: el número de asegurados permanentes, el crecimiento de la economía, la certidumbre del empleo al alcance de la mano, las tareas legislativas Todo, incluso y por desgracia los delitos que, viéndolo bien, apenas le atañen al gobierno federal: “De hecho, más de 90% de los delitos que se cometen son del fuero común, y perseguirlos es responsabilidad de los gobiernos estatales” que, en la perspectiva que al presidente le resulta justa, vienen del sexenio anterior, el de “la culpa no transmisible” De esta manera, se notifica el horror precedente: “ el Poder Judicial de la Federación no tenía total independencia; no contaba con todos los medios indispensables para procurar la estricta imparcialidad, la honradez y el creciente profesionalismo de sus jueces y magistrados Antes, no contábamos con leyes adecuadas para perseguir y castigar la delincuencia organizada ni el lavado de dinero Antes, las leyes eran muy permisivas con quienes poseían, usaban y traficaban con armas prohibidas Antes, la ley era absurdamente suave con delitos que dañaban el ahorro y el patrimonio de los mexicanos”de todas las bancadas: “¡Salinas, Salinas!” Siempre presente en la memoria vindicativa de los mexicanosno se detiene en su revisión de la barbarie precedente, que fue cronológicamente la barbarie salinista: “Antes, incluso la propia Constitución, en sus disposiciones laborales, hacía casi imposible depurar los cuerpos de policía y separar a los agentes corruptos o incapaces”eso fue antes del quinto informe de Ernesto Zedillo
El año de la despedida
se cumple el desarrollo sustentable y fracasa el combate a la pobreza La promesa de no entregar un país convulsionado, poquísimo tiene que ver con la economía y la vida social, y su mérito deficiente se concentra en la política El 2 de julio de 2000 el PRI es derrotado, y Ernesto Zedillo, que a lo mejor prepara la nueva edición de su libro La sucesión presidencial, que ya publicó en 1908, se ofrece como el gobernante que le da al mundo entero una lección de transición a la democracia Sea Zedillo reconoce el triunfo de Fox Sea Zedillo le evita al país casi una guerra civil Sea Zedillo no repite los fraudes anteriores Sea Zedillo no se opone a los votos de sus compatriotas Sea De todo esto desprendo el cumplimiento del deber exigible y su diferencia evidente con Miguel de la Madrid que impuso a Carlos Salinas, y con Carlos Salinas, que impuso a Ernesto Zedillo Sea Un aplauso para el que no consumó el fraude y prefirió convertirse en apóstol de sí mismo Es el primer caso en el que Huerta (Salinas) le hereda el poder a Madero (Zedillo)23 de octubre de 2000, luego del sainete televisivo de Carlos Salinas y de la conversación intervenida y divulgada de Raúl y Adriana, el secretario particular del presidente, Liébano Sáenz, declara: “No hemos leído el libro de Carlos Salinas y, creo, ya no nos va a dar tiempo en este sexenio De cualquier manera puedo decir que a fin de cuentas en ese asunto se acreditó que Dios está del lado de Zedillo”este respecto, no hay todavía encuestas confiables En cuanto las haya, el expresidente Zedillo las divulgará por Internet








