De Miguel Ramírez Bautista
Señor director:
Sobre el monumento conocido como La Cabeza de Juárez resaltan las siguientes conclusiones, derivadas de las aclaraciones y opiniones de Angélica de Siqueiros, Alberto Híjar, Graciela Castro de Arenal, de los documentos que se conservan y de mi propio testimonio:
1 En 1972, el ingeniero Eugenio Méndez Docurro, de la SCT, encargó a David Alfaro Siqueiros un monumento a Juárez
2 Siqueiros no construyó el monumento, pero aportó el concepto general y contrató la obra
En ese momento, estaba comprometido en otra obra monumental en el Estado de México Por ese motivo encargó la realización de la obra a Luis Arenal, en quien depositó toda su confianza
3 Luis Arenal ejecutó las maquetas del monumento en el taller del escultor Federico Canessi La fisonomía del Benemérito se reprodujo de una pintura de Siqueiros
Cuando el maestro Siqueiros vio la escultura en el taller de Canessi quedó satisfecho Estuve presente Eso explica mi error (lo admito) de atribuir a Canessi la obra escultórica; por cierto, él nunca aparece en los créditos de planos ni en los presupuestos ni contratos (Perdón)
4 Siqueiros, para la obra civil, pensó en Lorenzo Carrasco Pero también pudo ser que el ingeniero Méndez Docurro, por recomendación de sus asesores (posiblemente el arquitecto Raúl Cacho Álvarez), lo propusiera como arquitecto ideólogo en la Integración Plástica
5 Con Carrasco, intervenía entonces en el proyecto del Museo del Mar, que no se construyó
Nos correspondió realizar el diseño estructural del basamento, el proyecto del escenario, instalaciones y entorno Nada tuvimos que ver en la tarea escultórica ni en la idea básica En mis precisiones a Proceso, escribí: “En campo, los herreros del taller del maestro efectuaron el corte, moldeado y soldado de las placas de lámina de la cabeza, bajo la dirección de Luis Arenal”
En efecto, como aclaró Angélica en 1976, las visitas de Siqueiros al sitio de la construcción fueron escasas, y siempre para dar opiniones y directrices de obra, como responsable ante la SCT Las ministraciones las recibíamos de Luis Arenal, pero las estimaciones de avance de obra las elaborábamos y presentábamos a la SCT para su aprobación, a nombre de Siqueiros
Cuando Siqueiros murió hubo una reunión urgente en la Secretaría, presidida por el ingeniero Méndez Docurro, y éste autorizó a Luis Arenal para terminar el monumento Por eso escribí: “ la terminación del monumento y la pintura total son de su responsabilidad”
6 Afirmo, además, que la idea de Siqueiros y Carrasco era que la magnitud de la obra trascendiera en una influencia urbanística en beneficio de la zona oriente de la metrópoli
Finalmente, es conveniente aclarar que una de las características de la Integración Plástica, en auge en los cincuenta y sesenta, es que generalmente una obra no es de creación individual, sino producto de un grupo de creadores que aportan sus talentos comunitariamente
Atentamente
Maestro en arquitectura
Miguel Ramírez Bautista








