“A México le puede ir mejor si le va mal a Fox ”
La ira de Bartlett: ¿Zedillo el gran demócrata? Qué mentira
Antonio Jáquez
En la hora del ajuste de cuentas, inminente el cierre de la era del PRI en Los Pinos, el senador Manuel Bartlett le reclama al presidente Ernesto Zedillo el aplastamiento de su partido
“Zedillo nos llevó a la derrota”, juzga
Formula un silogismo: Zedillo fue el jefe del PRI durante seis años El PRI perdió las elecciones “Hubo entonces una jefatura desacertada”
Y detalla el inventario de los errores de Zedillo, partidistas y de gobierno, que le costaron la Presidencia al PRI, que van de la “falsa” sana distancia que estableció con el partido hasta una política económica —Fobaproa incluido— que empobreció más al país “Ahí están las cifras”
Cuidadoso, enfoca sus baterías en dos objetivos: Zedillo y Vicente Fox Elude hablar de Carlos Salinas de Gortari y de su exjefe Miguel de la Madrid Apenas dice que los expresidentes deben mantenerse al margen del partido y le molesta que ambos, al igual que Luis Echeverría, pidan que se apoye a Fox:
La democracia demanda un partido gobernante y un partido opositor, mínimo “Si no hay oposición en México, vamos a pasar de una hegemonía priista a una hegemonía panista Nuestra función es ser oposición Eso que han dicho tres expresidentes de que hay que apoyar a Fox, porque si le va bien a Fox le va bien a México, es una falacia”
Advierte: Como senadores y como diputados del PRI “tenemos que cuidar que Fox no se salga con la suya con medidas antipopulares Ahí, si en un momento dado, en la discusión próxima del presupuesto, exigimos que éste tenga un alto contenido social; no le va a ir bien a Fox, pero le va a ir bien a la población ¡Claro! a México le puede ir mejor si le va mal a Fox”
La mañosa elección interna
El exgobernador de Puebla fue entrevistado en su oficina-biblioteca en Lomas de Chapultepec Entre miles de libros perfectamente ordenados por temas, asoman algunas fotografías: Bartlett con Fidel Velázquez, Bartlett con Carlos Salinas, los reyes de España Sobre su mesa de trabajo, un montón de papeles, entre ellos los relativos a la propuesta de privatizar el sector eléctrico que, en estos días, el legislador revisa con su lupa antitecnocrática
Es viernes 10 por la mañana Para entrar en calor, se le recuerda a Bartlett su fallida participación en la contienda interna del PRI por la candidatura a la Presidencia Despegó con muchas ganas, pero se desinfló pronto, se le comenta Replica de inmediato y alega que le entró con tanta seguridad a la pelea que fue él quien propuso el método de elecciones primarias, “aunque ahora Zedillo ande diciendo que fue idea de él”
Relata que, un año antes de que se ensayara en Chihuahua el método de consulta interna, le presentó al entonces dirigente del PRI Mariano Palacios Alcocer un proyecto de convocatoria para elegir al candidato a gobernador en Puebla
“Le expliqué la conveniencia de abrir el proceso de selección, que en el fondo significaba decirle al presidente Zedillo: ‘no designes tú al candidato a gobernador’ Pero la idea, que expuso incluso en su penúltimo informe de gobierno (1998), fue ignorada por la dirigencia priísta y sólo empezó a ser tomada en cuenta después de la experiencia de Zacatecas, donde se hizo a un lado a un líder forjado dentro del partido, Ricardo Monreal”
Señalaba ya entonces que la consulta interna debería abarcar la candidatura a la Presidencia Con esta posición, afirma, “tocamos el punto más delicado del sistema político mexicano, que había sido siempre un asunto cuasi sagrado, intocable Nadie podía decir que aspiraba a la Presidencia; cuando todos sabían quiénes, el silencio era la única garantía de ser ‘El Escogido’ Había un temor reverencial hacia la actitud del presidente por parte de los precandidatos Yo rompí ese silencio y dije públicamente que el candidato debía ser definido en un proceso Esto tuvo un enorme impacto nacional”
La dirigencia del PRI, en tanto, “permaneció en el limbo” durante meses, si acaso ocupada en sondear la apertura de candados estatutarios que impiden que sean candidatos quienes no tienen experiencia de liderazgo partidista ni han ocupado puestos de elección popular “Había una tendencia de orientar la decisión hacia técnicos de derecha, por eso la reacción del partido de establecer los candados”
Se decide finalmente abrir la elección y se fijan las reglas “Para entonces, el secretario de Gobernación —Francisco Labastida— estaba en plena campaña Así lo señalé muchas veces Y dije que su actitud era poco ética; si va a ser candidato, que renuncie, no se vale utilizar los instrumentos de Gobernación para afianzar una red cuasi oficial que sostuviera su candidatura Luego aparece Roberto Madrazo, también con una campaña de televisión muy amplia”
Las reglas establecieron condiciones que “consideré negativas desde entonces Sobre todo que el financiamiento de las campañas fuera privado, que no lo pagara el partido El PRI siempre había rechazado el financiamiento privado El PAN siempre buscó el financiamiento privado, por razones obvias: el dinero privado favorecía más al partido conservador que al nuestro Pero, en contraposición con lo que habíamos sostenido siempre, entró el dinero a la campaña, el gran dinero De hecho, el dinero empezó a correr desde antes de que se fijaran las reglas”
Además, se encargó la vigilancia del proceso interno a un organismo “que no sirvió para nada Y esto dio como resultado un proceso brutalmente inequitativo”
—Se queja usted de que Labastida haya aprovechado el puesto para hacer campaña ¿No hizo usted lo mismo como secretario de Gobernación de De la Madrid en la sucesión de 87-88?
—No Era otro escenario El proceso se planteó de una manera difusa, el presidente del partido señaló que había seis distinguidos priístas, todo se limitó a una pasarela ante el consejo político nacional Y luego la espera de la decisión, que fue totalmente del presidente
—De la Madrid dice que usted fue finalista, pero que prácticamente fue vetado por Fidel Velázquez
—Eso es falso, yo tuve una gran relación con Fidel Velázquez y obviamente ese viejo líder tenía una mayor inclinación hacia quienes éramos miembros del partido
El caso es que en la elección interna de 1999, señala, se acordó un proceso formal, con reglas, funcionarios, casillas “Había pues que ir a una campaña y buscar el voto de todo mundo, pues era una elección universal, que fue otra de las extrañezas de este proceso, en la cual un partido le pide a la sociedad que le elija a su candidato; tuvimos pues una elección no priísta” Exclama: “¡Es increíble!”
En suma, asegura, “el presidente impulsó un proceso abierto al voto de todos y al dinero privado Cumplí el tope que se fijó, pero los otros dos violaron todos los topes y el organismo encargado de supervisar esto nunca hizo nada, no sirvió para nada Mi candidatura no se desinfló, la contienda se polarizó entre dos candidatos con recursos económicos cuantiosos y el árbitro de la contienda no sirvió para nada”
Bartlett se refiere a Fernando Gutiérrez Barrios “Creo que él cumplió instrucciones Se trataba de que no se cumplieran las reglas No se cumplió ninguna regla y el resultado ya lo conocemos”
Se le pregunta si cree que los 10 millones de votos supuestamente sufragados en la elección priísta existieron efectivamente “Yo digo que el proceso que dio esos millones de votos fue un proceso inequitativo e irregular”
Suelta un dato revelador:
“Pedí que me entregaran los resultados electorales casilla por casilla y nunca los entregaron”
La entrega del poder
De cualquier manera, la intervención de Zedillo en el proceso interno del PRI no lo salvó de la derrota el 2 de julio, comenta Bartlett y se pregunta:
“¿Cuáles fueron las acciones y omisiones de Zedillo que condujeron a la derrota? Hay que analizar sus seis años de gobierno Veo, en primer lugar, un problema gravísimo: el empobrecimiento general del país, semana tras semana del sexenio había más pobres En un país donde las acciones de gobierno empobrecen, no se pueden ganar votos Luego, millones de mexicanos quedaron en la ruina por la crisis bancaria Se dice que el rescate de los bancos era necesario, pero se dio de manera brutalmente irregular, en beneficio de los acreedores y no de los deudores Otro problema que se deja correr en perjuicio de miles y miles de familias es el de las cajas de ahorro, hasta después de la elección estaban intentando tapar el pozo”
Sigue: La política rural zedillista “arruina al campo El gran problema de los productores de granos básicos que de acuerdo con el Tratado de Libre Comercio tendrían que recibir subsidios de 100 dólares por hectárea, para poder equilibrarlos frente a los americanos, que tienen grandes subsidios Nunca se les dio el apoyo completo, nunca se incorporó a todos los campesinos en ese régimen, no alcanzó para todos y luego terminó siendo de 60-70 dólares en lugar de 100 Entre otros factores, esto llevó al campo al desastre total”
La conducción del partido fue igualmente errática Zedillo dijo que mantendría la “sana distancia”, pero en realidad intervino en todas las decisiones importantes, de la elección de dirigentes a la orientación política “Los dirigentes del partido entraban y salían como en una puerta revolvente Y se preocupaban más por voltear para arriba que por ver lo que estaba pasando abajo El partido perdió vigor y llegamos así a tener 10 estados perdidos antes de la elección del 2 de julio”
Peor aún, en esos estados perdidos en que se pudo haber fortalecido al PRI como oposición, se le abandonó a su suerte “En lugar de hacer un esfuerzo para recuperar el terreno perdido, se les abandonó Están hasta embargando edificios por deudas de campaña Quedaron en el abandono político 10 estados, es decir la tercera parte del país No se atendió el partido para nada e incluso se sometió a los priistas que trataban de realizar acciones de oposición, como debe ser; se les silenciaba con el alegato de que no atentaran contra la gobernabilidad”
Ejemplifica con el caso de Guanajuato: “El señor Fox es un producto nuestro, creció porque le permitimos que creciera Fue un gobernador prácticamente en ausencia, andaba por todos lados menos gobernando, pero el señor no tuvo oposición que lo criticara Yo me salía tres días de Puebla y los panistas se trepaban hasta en las astas banderas para protestar”
—Además de lo que señala, ¿cree usted que Zedillo apoyó a un mal candidato?
—Es uno de los factores que estamos analizando Salió por ahí una estadística que le entregaron a Dulce María Sauri sobre cuáles eran las razones de la derrota y una de ellas es que el candidato no estuvo a la altura de la contienda Otra razón es que quienes rodearon al candidato no funcionaron Se dice también que el PRI perdió su ventaja en la campaña por una mala dirección del partido Se dice, en fin, que hubo una estrategia de derrota
—¿O sea que se entregó deliberadamente el poder a Fox?
—Hay muchos que así lo dicen y lo sienten, el priísmo está muy resentido y piensa que hubo una voluntad deliberada para que perdiéramos, que no fue por error o incapacidad política Pero es difícil asegurar eso, tendría que entrar uno a la mente de una persona
Bartlett prefiere no opinar sobre los efectos de la pugna Zedillo-Salinas en todo el proceso sucesorio Simplemente dice que “los escándalos” del sexenio de Zedillo son parte de la cuenta negativa del presidente, aunque se le hayan cargado al PRI “La corrupción como fenómeno atribuible al PRI, permanentemente, como si el PRI fuera un partido de ladrones y pillos, contribuyó a la derrota”
Igual, dice, “la derechización del gobierno Se tomaron posiciones radicales en materia de economía, se fueron al extremo, hubo falta de sensibilidad social Se dio un giro conservador y se rompió la relación del gobierno con el partido y del partido con su gente Y si la política daña a las clases medias, a los campesinos, a los obreros, pues quién va a votar por ti”
Por todo lo anterior, cuestiona que Zedillo se cuelgue la medalla de demócrata porque salió primero a reconocer el triunfo del PAN “Eso no es cierto, el PRI aceptó el resultado, no hubo ninguna conjura El que se haya tardado un poco Labastida en salir es una cuestión secundaria El PRI reconoció su derrota Yo digo que el gobierno tuvo su parte El candidato tuvo la suya Sus colaboradores, la suya Los 70 años tuvieron su peso Contribuyeron a la derrota del PRI las acciones y omisiones del presidente eso no quiere decir que Zedillo sea el gran demócrata porque sometió al ogro filantrópico con la espada de la justicia electoral Eso es mentira”
Actuar como oposición
De cara al futuro inmediato, Bartlett dice que el PRI tiene que democratizarse “porque no tenemos ya tutor Ya vimos cómo nos fue con el último Zedillo nos llevó a la derrota Ahora lo que tenemos que hacer es dar el gran paso democratizador para que sea el priísmo el que elija a su dirigente Ése es el punto crucial del fortalecimiento de nuestro partido”
Es entonces cuando afirma que “es absolutamente indispensable que los expresidentes no intervengan en la vida del partido Ninguno Fueron jefes del partido en su momento, ya no deben intervenir para nada Éste es un requisito fundamental para que podamos orientar al partido en los próximos días, porque estamos a unos días de la salida de Zedillo del poder y debe impedirse que intervenga alguno de los expresidentes Ni Salinas ni Miguel de la Madrid ni Zedillo ni López Portillo Ningún expresidente debe intervenir en la vida del partido”
Y le reprocha a Salinas, De la Madrid y Echeverría que pidan que se apoye a Fox dizque “para que le vaya bien a México” Se entiende que “Zedillo esté apoyando a Fox, pero los otros están fuera de lugar cuando dicen que hay que apoyarlo No se está entendiendo cuál es el papel de la oposición Nosotros no podemos convertirnos en panistas, eso es lo que nos llevó a la derrota, un gobierno afiliado al PAN haciendo toda clase de arreglos con el PAN Tenemos que definir claramente nuestro perfil de partido popular y combatir todos los días al régimen de derecha de Fox”








