Denuncia delitos de restauranteros apoyados por autoridades laborales
Señor director:
Sirva esta notable tribuna, a su merecido cargo, para denunciar mi despido injustificado y las maniobras oficiales para que no prospere mi demanda ante la Junta Local de Conciliación y Arbitraje
En mi calidad de chef pastelero del restaurante El Lago —pero contratado por la Fonda Santa Clara, en virtud de que ambos negocios pertenecen al grupo Corporación Mexicana de Restaurantes—, el 16 de junio de 1999 me pidieron renunciar con el argumento de que “ya no me necesitaban”
La causa aparente de esa decisión fue que no laboré desde el 11 de junio, día en que acudí al servicio de urgencias de la clínica 13 del IMSS Allí me diagnosticaron crisis de hipertensión reactiva —seguramente porque laboramos entre 10 y 12 horas diarias bajo presión, sin pagos extra—, y me extendieron una incapacidad por ocho días
Cuando presenté ese certificado, la empresa me exigió renunciar Me negué, desde luego, y recurrí a la Procuraduría de la Defensa del Trabajo En seguida interpuse mi demanda en la Junta Local de Conciliación y Arbitraje (juicio 843/99, radicado en la Junta Especial Número 1), bajo la orientación y la defensa asignada de la licenciada Laura Pantoja Villanueva
Dos peritos —uno de la Junta de Conciliación, y otro del Tribunal Superior de Justicia del DF— presentaron durante el proceso un dictamen adverso al suscrito, fundados en un documento alterado donde supuestamente yo firmo la renuncia y acepto un finiquito que nunca recibí
Es preciso aclarar, en este punto, que a la mayoría de los empleados del ramo restaurantero, al ser contratados, se nos obliga a firmar un papel en blanco que, en cualquier momento, hacen valer en nuestra contra
Consciente de esta práctica tradicional en el sector desde hace décadas, yo siempre firmo ese papel en blanco agregando, a un lado de la rúbrica, la fecha en que lo hago
Pues bien, en el documento presentado por la empresa ante la Junta de Conciliación y avalado por los peritos aparece, en efecto, mi firma, pero con la fecha adjunta tachada
Por lo anterior, solicito públicamente a las autoridades laborales —que desde hace mucho conocen esta maniobra, típica de los patrones restauranteros— tomar en cuenta este hecho (la tachadura de la fecha en el espacio de mi firma) a la hora de emitir su fallo (Carta resumida)
Atentamente
Fernando Carmona Rico
Avenida José F Gutiérrez 243-9
Colonia Ángel Zimbrón
Azcapotzalco, Distrito Federal (53-99-62-28)








