Las FARC, “culpables”

Las FARC, “culpables”
Cómo se frustró un atentado contra Clinton en Colombia
BOGOTÁ – Después de leer el documento que acababa de llegar a sus manos con el calificativo de reservado, el agente secreto del FBI que tuvo a su cargo la coordinación del plan de seguridad desplegado durante la visita del presidente Bill Clinton a Cartagena a finales de agosto, estuvo convencido de que el asunto era muy grave y que debía ser conocido de inmediato en las más altas esferas de la justicia en Washington
Por eso, sin darle más vueltas al asunto y luego de consultar con sus superiores, metió los papeles en su portafolios y se dirigió presuroso hacia el búnker del Departamento de Justicia, en Constitution Avenue, entre calles 9 y 10, para pedir formalmente allí apertura de una investigación contra cuatro miembros de la guerrilla colombiana de las FARC que estuvieron detrás de una conspiración para atentar, en territorio colombiano, contra el presidente de Estados Unidos Se trataba de un documento de 19 páginas, producido por el servicio de inteligencia de la Armada Nacional de Colombia y radicado con el número 6341
Para él, las precisiones contenidas allí confirmaban que la avanzada de seguridad enviada antes de la llegada de Clinton a Cartagena había hecho un acertado cálculo de riesgos Durante el preludio de la visita, la ciudad fue prácticamente tomada por mil 500 hombres, entre militares, agentes de la CIA, del FBI y de la DEA Las diferentes agencias de seguridad colombianas también tomaron posiciones estratégicas
La Policía, el Ejército, el DAS y la Armada alquilaron pisos completos en los hoteles con edificios más altos e instalaron allí sus cuarteles de operaciones Desde Bogotá, cada organismo se llevó sus mejores equipos de inteligencia electrónica y los integró a una red prestada transitoriamente por el servicio secreto de la Presidencia estadunidense La información recopilada sería analizada de inmediato por los oficiales colombianos que más conocen de guerrilla, narcotráfico y paramilitarismo
Con semejante parafernalia quedaba garantizado el control sobre todo el espectro electromagnético de la ciudad “No había ni una sola llamada telefónica, un mensaje de buscapersonas o una comunicación radiotelefónica que no fueran susceptibles de ser captadas por estos equipos, propios de la época de la guerra de las galaxias”, comentó un oficial del Ejército colombiano que conoció de cerca la operación
La llamada
Fue ese dispositivo el que el 29 de agosto, a las 1:08 pm, 20 horas antes de que Clinton llegara a Cartagena, interceptó una comunicación telefónica sostenida por dos hombres que hablaban en clave Fue monitoreada por el área de operaciones que estaba a cargo de la Armada y aunque apenas duró cinco minutos, resultó suficiente para encender las alarmas El oficial que estaba al frente del servicio en esos momentos llamó de inmediato a sus colegas de las demás fuerzas y les pidió que se reunieran de urgencia en el comando de la Policía del departamento, en el sector de Manga
Poco antes del mediodía ya estaban allí los generales Víctor Álvarez, inspector de las Fuerzas Militares; Luis Ernesto Gilibert, director de la Policía, y Héctor Darío Castro, comandante de la Policía en el Atlántico y coordinador de todas las acciones de su institución en la Costa Los acompañaba también el coronel Germán Jaramillo, director del DAS Todos escucharon la conversación captada por la Armada, les llamó la atención su tono, pero de momento ninguno identificó las voces
En el diálogo interceptado, un hombre con tono de apremio y acento de la región de Santander le pedía a su interlocutor que le contara qué iba a pasar con la misión que les había sido encomendada a hombres que, al parecer, estaban a su cargo “¿Sí irán a poder trabajar hoy?”, le preguntó el hombre de acento santandereano “Pues ésa es la idea Ellos están preparando todas las cosas ahí para esta noche”, respondió su interlocutor “¿En cuántas partes? ¿En una, en dos o en tres?”, inquirió el primero “Estamos proyectando en dos: una adentro y otra afuera”, respondió el segundo
Horas después, uno de los agentes secretos que trabajan en Santander no tuvo dudas: el hombre que hace las preguntas es Gustavo Rueda Díaz, alias Martín Caballero, comandante del bloque Caribe de las FARC
Todos estaban preocupados La percepción de los analistas allí reunidos era que estaba de por medio un propósito funesto que consistía, muy probablemente, en activar una serie de actos terroristas durante la visita de Clinton a Cartagena Como medida preventiva se dispuso, entonces, reforzar la seguridad en los puntos críticos: el aeropuerto Rafael Núñez, la Sociedad Portuaria, el Fuerte de Manzanillo, la Casa de Justicia en el barrio Chiquinquirá y el recorrido del ilustre visitante por la ciudad amurallada
Los representantes de todas las agencias establecieron un enlace permanente para intercambiar información sobre los principales milicianos de las FARC en el sector urbano Había que averiguar quién más podría estar detrás de la ejecución del plan Hasta entonces, la información se manejó a puerta cerrada y estaba compartida entre los oficiales colombianos Informar en ese momento a Estados Unidos acarreaba un doble riesgo En primer término, una información de esa naturaleza podría llevar a Washington —donde reina un arraigado concepto de seguridad— a suspender la visita
Por eso, antes de dar un nuevo paso, las Fuerzas Armadas y el DAS decidieron conseguir mayor información e intercambiaron con rapidez datos sobre las redes urbanas de milicianos de las FARC en Cartagena Sobre las seis de la tarde, a unas 15 horas del arribo de Clinton, ya había una lista de 22 personas que podían ser consideradas como sospechosas
Hubo consenso en la urgencia de hacer registros en las direcciones conocidas Los allanamientos se iniciaron el martes 29, a las 7 de la noche, y se prolongaron hasta las 5 de la mañana del miércoles
Las redadas produjeron resultados hacia las 11 de la noche Agentes de la Sijin allanaron una casa del barrio Olaya Herrera, no muy lejos del estadio de beisbol 11 de Noviembre Allí, en recipientes de plástico y lata, en una especie de galpón, los detectives encontraron pólvora y sustancias que, según un primer informe enviado a la Fiscalía, tenían una apariencia similar a los explosivos amonal y nitro Dentro de bolsas de arena fueron halladas granadas de fragmentación
La verificación posterior dio como resultado que en total se concentraban allí 15 kilos de explosivos, entre ellos buena parte de un tipo especialmente potente y útil para explosiones que, más que causar un daño general, golpean un punto directo donde hacen un daño enorme La presunción de sus nexos con las FARC se afianzó con el hallazgo de documentos alusivos a las actividades de la guerrilla
Tras Martín Caballero
Con los allanamientos, las capturas y el hallazgo de la dinamita retornó transitoriamente la calma al centro unificado de inteligencia La visita de Clinton a Colombia fue exitosa y transcurrió sin sobresaltos Pero nuevas sorpresas se produjeron después de su partida El viernes 1 de septiembre se descubrió que el posible plan de las FARC era más amplio Ese día, el servicio de inteligencia de la Armada reencontró el rastro de Martín Caballero
Tres nuevas conversaciones suyas, esta vez con un hombre identificado en las transcripciones como HV, fueron rastreadas y sirvieron para dejar en claro que el jefe del bloque Caribe estaba preocupado por el fracaso del plan y por las capturas HV hacía esfuerzos por explicarle que técnicamente no había sido posible activar cargas dispuestas en varios sitios de la ciudad Pero prometía que en los días siguientes se podría retomar el plan “¿Ya para qué? si no pudimos totear ni un triqui-traque”, le reconvino éste aludiendo a que el día de la visita de Clinton ya había pasado
Enseguida, Caballero dio instrucciones en clave a HV para activar una estrategia jurídica en favor de los detenidos Según sus intenciones, había que presentarlos como dirigentes sindicales sometidos a una persecución política de los organismos de seguridad del Estado
La semana pasada, un mes después de que el documento de la Armada llegó a las manos del FBI, este organismo encontró nuevos indicios que le dan una dimensión mayor al caso
Hasta ese momento, para las autoridades colombianas había evidencia de un plan para sabotear la visita presidencial, de una serie de acciones terroristas destinadas más a causar pánico y conseguir un impacto publicitario internacional, que a atentar contra el presidente de Estados Unidos Pero para los investigadores de Estados Unidos no hay términos medios: pudo tratarse de una conspiración terrorista contra la vida de Clinton
Según ellos, en la información recopilada hay indicios suficientemente claros de que los sitios elegidos para los atentados coincidían, al menos en dos casos, con el recorrido de Clinton Uno de ellos era el barrio Chiquinquirá, donde está ubicada la Casa de Justicia que el mandatario visitó en la tarde, y el otro en la ciudad amurallada, que recorrió al atardecer Un diplomático estadunidense dijo a la revista Cambio: “Para nosotros hacer estallar un explosivo cerca de donde se encuentra el presidente de Estados Unidos no es algo preparado para asustar ni hacer propaganda” Para él “es evidente que algo así sólo puede ser interpretado como un atentado en su contra”
De haber ocurrido éste, las consecuencias hubieran sido funestas Primero, por la enorme atención que prestaba al evento la prensa internacional; segundo, porque un atentado terroristas en esas circunstancias habría convencido al mundo de que el poder de la guerrilla colombiana era tan grande que bien podía poner en jaque al servicio secreto más sofisticado del mundo; y tercero, porque en la eventualidad de que estas acciones hubieran causado daño a funcionarios estadunidenses o al propio presidente Clinton, las consecuencias bien hubieran podido llegar hasta el desencadenamiento de la intervención militar, que tanto negó Clinton antes y durante su visita a Colombia
No hay duda de que para las autoridades estadunidenses el asunto es muy serio Otra fuente diplomática consultada por Cambio directamente en Washington reveló que, con base en la información acopiada por el FBI, su gobierno inició ya un proceso judicial que en breve deberá concluir con la declaratoria de Martín Caballero como terrorista internacional Su nombre aparecerá en el llamado Top 10 y la fuente no descartó que tanto él como los tres detenidos puedan ser pedidos en extradición
Hace dos semanas, patrullas del Ejército adelantaron una operación militar en la región de los montes de María, Bolívar, el escondite preferido de Martín Caballero, el comandante del bloque Caribe de las FARC Aun cuando los militares no lograron golpear directamente a la guardia personal del jefe subversivo, sí consiguieron destruir varios de sus campamentos (Reportaje publicado por la revista Cambio de Colombia)