Impunidad de un personaje influyente”
Señor director:
Le solicito publicar la siguiente denuncia contra el licenciado Francisco Javier Ruiz Ortiz, en virtud de que no han dado resultados la demanda que promoví en el décimo juzgado de lo civil, una denuncia que presenté al procurador general de la República y una queja interpuesta ante la Secretaría de la Contraloría
Hace 30 años, conocí a Francisco Javier Ruiz Ortiz, quien al laborar con el licenciado José Huerta y con Álvaro Echeverría Zuno (fue incluso secretario particular de éste), se hizo multimillonario: compró una cadena de restaurantes de lujo (La Troje, el Pepe´s, El Ardi y La Faena); una hacienda en Silao, Guanajuato; un rancho en León; una residencia en San Ángel (donde vive actualmente); varios terrenos en El Pedregal y otras propiedades en el Estado de México Ha sido, entre otras cosas, subdirector de la Penitenciaría de Santa Martha Acatitla, cuando su amigo José Huerta dirigió ese penal, y asesor de Carlos Hank González en la Sagar, cuando éste fue secretario
En noviembre de 1995, Ruiz me buscó y luego me convenció de prestarle parte de mis ahorros para invertirlos en una sociedad que, según él, hizo con políticos de muy alto nivel con el fin de introducir pollo al país procedente de Estados Unidos Me dijo que el negocio ya tenía distribución en varios estados, y que los permisos los expedía su exjefe y amigo Álvaro Echeverría Zuno, en ese tiempo subsecretario de la Sagar y miembro de dicha sociedad
El gran negocio, según Ruiz, consistía en que Álvaro Echeverría daba los permisos para importar pollo harinado, y Ruiz utilizaba sus relaciones en la PGR para que la Policía Fiscal y la Policía Federal de Caminos no pusieran objeciones por el hecho de que el producto que transportaban y vendían no era el especificado en el permiso, sino piernas y muslos de pollo de segunda calidad que compraban a 20 centavos de dólar, muy por debajo del costo de producción Esto, desde luego, hacía quebrar a los productores avícolas de los estados donde colocaban el producto
El 15 de febrero de 1996, le presté 1 millón de pesos a un plazo de tres meses, mismo que me garantizó con un cheque posfechado firmado por él y perteneciente a una cuenta a nombre de Restaurantes Típicos de Lujo, SA No cubrió el adeudo Entonces, me cambió el cheque por otro, a cobrarse tres meses después El 6 de junio me pidió 1 millón 100 mil pesos más y me lo garantizó con otro cheque posfechado Posteriormente, me percaté de que ambos cheques tenían el apellido “Manjarrez” y no mi apellido materno: “Narváez” Se lo hice saber, y me citó para hacer la corrección, pero nunca llegó Lo busqué en su casa y no me recibieron Al investigar en Bancomer la cuenta, descubrí que ya había cancelado esa chequera Fui en seguida al Registro Público de la Propiedad, y vi que tenía una hipoteca en favor de un acreedor (hay un juicio en el juzgado 31 de lo civil, expediente 2433/95) y un embargo (juzgado 36 de lo civil, expediente 754-96) por no cubrir otro adeudo Supe, así mismo, que tenía numerosas deudas con los proveedores de sus restaurantes y con Hacienda, e incluso sus cuñados estaban sorprendidos de que Javier Ruiz no se hallara en la cárcel
Más tarde, Ruiz me citó en una notaría para darme en garantía hipotecaria un rancho que tenía en León, Guanajuato Cuando me dirigía sobre la avenida Miramontes, dos individuos con apariencia de judiciales trataron de secuestrarme, pero gracias a que varios policías en bicicleta acudieron en mi ayuda, los agresores huyeron Seguí entonces mi camino a la notaría —llevaba conmigo los cheques—, donde el licenciado Ruiz me dijo que no podría darme la hipoteca porque ese rancho lo estaba vendiendo en 40 millones de pesos al gobierno de Guanajuato para poner allí una universidad Finalmente, me cambió los documentos por otros dos de 709 mil pesos cada uno, más un contrato de compraventa de una propiedad por 871 mil 801 pesos, aparte de los intereses que se generen
A la fecha, no sólo no me ha pagado, sino que me amenaza e intimida Por ello lo denuncié por escrito ante el procurador general de la República el 10 de diciembre de 1999, pero el día 15 la PGR me contestó que no existen elementos para acusarlo El 18 de enero del 2000 me dirigí de nuevo al procurador para quejarme por la impunidad de este señor, y previamente, el 7 de enero, envíe una queja al licenciado Arsenio Farell Cubillas acusando a Francisco Javier Ruiz Ortiz de enriquecimiento ilícito
Espero que, con esta carta, las autoridades involucradas, además de darme protección y procurar justicia, terminen con esta situación de impunidad que, durante casi tres décadas, ha mantenido este personaje influyente
Atentamente
Licenciado Martín Castañeda Narváez
(Celular: 044-21103116)








