Golpe a la diócesis de San Cristóbal
Cabildeos, presiones e intrigas en el Vaticano alcanzaron su objetivo
Salvador Corro y Rodrigo Vera
La batalla en el Vaticano terminó El obispo Raúl Vera fue removido el jueves 30 de la diócesis de San Cristóbal de las Casas, con lo que se le negó el derecho a suceder a Samuel Ruiz En cambio, el Papa Juan Pablo II lo designó obispo de Saltillo —en sustitución de Francisco Villalobos—, diócesis que fue tomada por sorpresa por la noticia
Luego de años de presiones e intrigas, triunfó el ala de la Iglesia que, apoyada por el gobierno mexicano, desde un principio intentó acabar con la opción por los pobres que ambos prelados implantaron en la diócesis de San Cristóbal de las Casas
El mismo jueves por la mañana, Samuel Ruiz y Raúl Vera recordaron que “por varios años prevalecieron informaciones interesadas y no ajustadas a la verdad, así como el manejo de varios medios de comunicación, tendientes a generar un clima justificativo de una posición adversa hacia la diócesis Este tipo de informes encontraron también cauce para llegar hasta diversas instancias de la Santa Sede”
Sin embargo, asumieron la decisión del Papa
Los propios agentes de pastoral de la “diócesis incómoda”, en su primera reacción, advirtieron que “sin el conforto de nuestros obispos, esta noticia, de suyo desconcertante, desafiaría profundamente nuestra fe y nuestro sentido eclesial, ya que sentimos bruscamente interrumpido el proceso de integración entre esta porción del pueblo de Dios y quien había sido designado por el Sumo Pontífice para suceder a nuestro amado Tatic don Samuel Ruiz García”
Y aun así, hay quienes todavía defienden al Vaticano
Gianni Miná, periodista y escritor italiano especializado en asuntos esclesiásticos de América Latina, estima: “Si todo se resolviera en conjuras realizadas en los cuartos del Vaticano, pues sería el fin de la Iglesia Pero no es así Yo pienso que, para el Vaticano, finalmente son más importantes los grandes proyectos humanos que las acciones de algunos mediocres obispos que vienen a Roma a conjurar”
La Conferencia del Episcopado Mexicano no se comprometió y apenas comentó que este tipo de designaciones “habitualmente el Santo Padre las hace después de un cuidadoso proceso de consulta a diversas instancias al interior de la Iglesia”
Tras el anuncio en el Vaticano, el gobierno mexicano apenas y se dio por enterado, mediante un escueto comunicado de siete líneas emitido por el subsecretario de Asuntos Religiosos, Humberto Lira Mora
Temores fundados
La de Raúl Vera fue una remoción más que anunciada
En la maniobra no sólo influyó un grupo de la jerarquía católica mexicana, “el más reaccionario, que está apoyado por Javier Lozano Barragán”, quien fue obispo de Zacatecas y actualmente está a cargo en Roma del Pontificio Consejo para los Agentes Sanitarios, sino que se alió con el gobierno federal de México para ese fin, sostiene el poeta chiapaneco Juan Bañuelos, quien formó parte de la desaparecida Comisión Nacional de Intermediación (Conai)
De ahí la carta que el obispo de Tehuantepec, Arturo Lona Reyes, envió al presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), Luis Morales, en la que manifestó su “preocupación de que, por intereses políticos, se lleguen a tomar decisiones respecto a la transición de la diócesis” de San Cristóbal, “lo cual contradiría los principios del Evangelio”
Y en otra misiva que envió al obispo Vera —ambas cartas están en poder de Proceso—, Lona Reyes le expresa: “La situación de deterioro, descomposición social y violencia que se vive en las comunidades de Chiapas son una preocupación constante en nuestra mente y en nuestro corazón” Por ello, y porque es preciso que la Iglesia se solidarice “con el dolor y el sufrimiento de los pueblos indios () vemos muy relevante que la transición de nuestra amada diócesis de San Cristóbal quede en ti”
No fue así
El escritor Juan Bañuelos, denuncia:
“Hubo una intriga en el Vaticano, toda una estrategia encaminada a hacernos creer que Raúl Vera sería el sucesor de don Samuel sin ningún contratiempo, pero desde hace unos días en San Cristóbal de la Casas había una atmósfera irrespirable que, combinada con las presiones que el sector más reaccionario de la Iglesia en México aplica en el Vaticano, interrumpieron la sucesión Las cosas, desgraciadamente, se veían venir así”
Rodeado de libros, en su casa de Satélite, el poeta denuncia en entrevista el peligro que representa no haber respetado el derecho de Raúl Vera a suceder a Samuel Ruiz Y explica las consecuencias:
“Don Samuel era un muro de contención, de equilibrio, que trabajó por la paz El obispo Vera garantizaba la continuidad del trabajo evangélico que la diócesis venía haciendo Van a mandar a un obispo reaccionario, que dividirá a la diócesis, que encabezará una contraofensiva, que en vez de apoyar esta pastoral que defendió don Samuel se va a aliar con el gobierno para dividir todavía más; va a contribuir en esa desunión que los militares están haciendo con base en impulsar a los paramilitares, que ellos mismos entrenan”
Para los especialistas en asuntos eclesiásticos, la última petición del gobierno mexicano para que se removiera a Vera fue hecha por Rosario Green, secretaria de Relaciones Exteriores, durante el viaje que realizó a la Santa Sede el pasado 26 de julio La canciller mexicana se reunió durante tres horas con monseñor Jean-Louis Tauran, secretario del Vaticano para las Relaciones con los Estados Una presión similar ejerció Emilio Rabasa, coordinador gubernamental para el diálogo en Chiapas, quien sostuvo encuentros con funcionarios vaticanos en diciembre de 1998 Incluso, Rabasa tuvo un breve encuentro con Juan Pablo II Pero el cabildeo permanente con la Santa Sede, consideran, se realiza sobre todo mediante la embajada mexicana allá (Proceso 1158 y 1201)
Bañuelos asegura que en Chiapas las decisiones las están tomando el PRI y los militares, “con motivo de las próximas elecciones, y eso es muy serio, porque están empezando a vivir lo que vivieron hace muchos años los países del Cono Sur”
Esto lo niega el italiano Gianni Miná
Entrevistado telefónicamente en su casa de Roma, horas antes de que se hiciera pública la noticia de la remoción de Vera, Miná indica que allá no cuentan las presiones del gobierno mexicano para que se removiera al coadjutor de San Cristóbal:
“Qué le puedo decir sobre esto Simplemente que el gobierno mexicano no puede con el Vaticano”
Periodista de la televisión italiana durante varios años; amigo personal de algunos altos funcionarios del Vaticano; autor de los libros El Papa y Fidel, Un continente desaparecido y Marcos, la insurrección zapatista, Gianni Miná acepta que existe un “ala conservadora” en la jerarquía mexicana y en la vaticana, para la cual Samuel Ruiz y Raúl Vera representaban a obispos “incómodos” que debían ser desplazados
Para Bañuelos, lo peor es que el cambio de Raúl Vera “anuncia un endurecimiento del gobierno federal contra el movimiento zapatista, crea una nube negra y se vuelve una amenaza no sólo contra los indígenas de Chiapas, sino contra los indígenas del Continente Americano”
Racapitula: “Yo lo veía venir no porque estuviera enterado de las cosas del Vaticano, sino porque esa ala reaccionaria de la Iglesia mexicana estaba presionando mucho Es lamentable que el Vaticano se comporte como todos los países que respaldan el neoliberalismo salvaje, que se vuelva un aval de esas políticas que benefician a los multimillonarios y que se aparte de las causas de los pobres”
El escritor chiapaneco no oculta su indignación y su enojo al enterarse de la noticia
“Qué malo que no me equivoqué Teníamos esperanzas de que fueran a dejar a don Raúl Eso hubiera permitido la continuación de la obra de don Samuel El futuro indígena, y por lo tanto el futuro de Chiapas, se vuelve más sombrío
“El Vaticano está siguiendo la política del capitalismo salvaje de deshacerse de todo aquél que no produce y no consume Y como no producen y no consumen, no tienen derecho a vivir; entonces no cuentan, no deben ser tomados en cuenta Parece exagerado decirlo, pero eso está ocurriendo
“De eso es responsable también el nuncio en México, quien no quiso definirse, y quien ‘navegó de a muertito’ para no comprometerse Ahora, insisto, van a mandar a un obispo reaccionario para que entierre la obra de don Samuel”
La conjura anticipada
Para documentar la conjura, Juan Bañuelos se apoya en sus apuntes, repasa algunos documentos que fijan la postura de la diócesis de San Cristóbal Sobre todo, relee el emitido por Samuel Ruiz el pasado 16 de diciembre, A todos los cristianos y personas de buena fe, que le da pie para denunciar la intriga que se perpetra en el Vaticano
El escrito del obispo Ruiz era un grito de alarma: “Habiendo puesto nuestra renuncia el 3 de noviembre, en comunión y fidelidad con el Papa, percibimos que fuerzas, con intereses no esclesiásticos, están tratando de influir para que no se lleve a cabo la sucesión que el Romano Pontífice dispuso con el nombramiento de un coadjutor”
Y advirtió: “De no darse la continuidad en el proceso diocesano, tememos que esto entorpecería el proceso de paz y golpearía aún más a las comunidades, a los servidores y a los agentes de pastoral, con riesgo de su vida”
Si bien reconoció “el gran esfuerzo” que las comunidades están haciendo en la tarea de la reconciliación y de la construcción de la paz, al mismo tiempo resaltó su preocupación por “la violación de los derechos humanos, la militarización en las comunidades y la amenaza de grupos paramilitares que ha originado nuevos desplazamientos”
Según Bañuelos, la situación de amenaza no podía ser más clara: “Don Samuel también leyó, la noche del 24 de diciembre, un mensaje que extrañamente la prensa no difundió Su mensaje, en el primer párrafo, insistía en que ‘en Chiapas la gente vive en medio de una gran cantidad de militares ostentosamente armados, que patrullan y hostigan constantemente a las comunidades, o sufren las consecuencias de la actividad de grupos paramilitares que los despojan y asesinan'”
Y remataba: “En medio de todo esto, que son las ‘tinieblas’ de las que habla el profeta, nosotros somos testigos de la luz que sigue brillando entre nosotros por medio de una multitud de ministros indígenas y mestizos que, poniendo en riesgo su vida, continúan la predicación del Evangelio en medio de una franca persecución contra la acción pastoral de la Iglesia, y siguen reuniendo a la gente de las comunidades para orar, para reflexionar en la palabra de Dios y para prepararlas a recibir los sacramentos”
Esto incluía a Raúl Vera, quien tenía clara su misión en la diócesis de San Cristóbal de las Casas
Entrevistado en octubre para la edición especial de Proceso, La diócesis indómita, el obispo coadjutor salió al paso de las versiones que lo criticaban por continuar con la línea iniciada por Samuel Ruiz Dijo entonces:
“El Santo Padre no me mandó a contraponerme con don Samuel, como quisieron entenderlo algunos Ésa fue un poco mi molestia al principio, porque así lo entendieron Mi papel ha consistido en asumir los problemas al lado del obispo diocesano, nunca en su contra ni por mi cuenta Ya era bastante que aquí (en Chiapas) tuvieran dos Ejércitos como para que tuvieran dos Iglesias”
Vera, quien llegó a San Cristóbal de las Casas en octubre de 1994, sostiene que cuando los pueblos indígenas comienzan a ser gestores y sujetos de su propio desarrollo, y con ello “se salen de la dinámica de la explotación”, provocan “el disgusto de quienes mantenían ese control y explotación”
A ellos, dice, “no les pareció el trabajo de la Iglesia, y desgraciadamente se da una reacción en contra y la consideran un peligro, un problema, y se le toma como algo subversivo A nuestro Señor Jesucristo lo acusaron ante Pilatos de que estaba provocando la subversión, de que estaba oponiéndose al César”
Apoyos infructuosos
Desde principios de diciembre, las campañas en favor y en contra de Samuel Ruiz y Raúl Vera arreciaron
Según Bañuelos, grupos de católicos y organismos de derechos humanos difundieron documentos de apoyo y solidaridad con los indígenas chiapanecos y con el obispo Samuel Ruiz Uno de ellos, dirigido al Papa Juan Pablo II y al cardenal Lucas Moreira Neves, prefecto de la Sagrada Congregación para los Obispos en el Vaticano, destacaba:
“Vemos con preocupación las acciones que viene desarrollando el gobierno mexicano para tratar de deslegitimar y desprestigiar el trabajo que la diócesis de San Cristóbal viene realizando, con acciones tales como la expulsión de sacerdotes, el cierre de templos por parte de grupos paramilitares, las constantes campañas de desinformación a través de algunos medios de comunicación, culpando a la diócesis de ser responsable de la violencia”
También: “Lamentaríamos profundamente que se le diera un destino diferente al obispo Raúl Vera López, pues sería visto como un desconocimiento a la fundamental labor pastoral de la diócesis y, a la vez, podría dar oportunidad a los poderes políticos de intensificar la represión a las comunidades y aun la persecución que ya vive dicha entidad”
Finalmente, operó un grupo integrado por el cardenal Norberto Rivera Carrera, arzobispo primado de México; el cardenal Juan Sandoval Íñiguez, arzobispo de Guadalajara; Emilio Berlié Belaunzarán, arzobispo de Yucatán; Onésimo Cepeda, obispo de Ecatepec y vocero del Episcopado, y Héctor González, arzobispo de Oaxaca, para que Raúl Vera fuera removido
La presión fue más amplia, cuenta Bañuelos
“Además, este grupo tiene allá al obispo Javier Lozano Barragán, en el dicasterio del Vaticano responsable de los agentes sanitarios Él ha sido de los obispos más reaccionarios en México”
Tienen también el apoyo de Jerónimo Prigione, anterior nuncio apostólico en México, y del cardenal Angelo Sodano, secretario de Estado de la Santa Sede, quien toma algunas decisiones vaticanas ante el mal estado de salud del Papa
Esto altera al italiano Miná:
“La Iglesia católica no es tan baja Un señor retirado no puede influir de tal manera en la política del Vaticano Además, cuando era todavía nuncio, Prigione no pudo desplazar a Samuel Ruiz, a pesar de usar todos los métodos honestos y deshonestos Ahora, Prigione salió y don Samuel continuó como obispo Y mire que aquella era una época todavía mucho más tensa”
Bañuelos no comparte esta visión
El Premio Nacional de Poesía afirma que “el encono contra don Samuel es mucho mayor que el dirigido contra los indígenas y el propio subcomandante Marcos Esto es una cosa muy grave”
Los colaboradores cercanos de don Samuel, refiere Bañuelos, viven una situación de peligro “Uno de los administrativos fue a un banco y notó que lo siguió un coche Cuando se puso el alto, el muchacho trató de cruzar la calle y en ese momento el conductor arrancó con la intención de atropellarlo El joven se salvó saltando a la banqueta Corren peligro personas que han colaborado con los grupos de apoyo a los zapatistas, como Manuel Hidalgo, uno de cuyos hermanos fue asesinado Es una persona cercana a la diócesis No se diga el acoso contra los extranjeros que se pronuncian en favor de los indígenas y apoyan a don Samuel”
Lamenta que Samuel Ruiz y Raúl Vera se enfrentaran a un enemigo tan poderoso como lo es “la parte más reaccionaria del Vaticano y de México Don Samuel está solo; los otros dos obispos de Chiapas lo dejaron solo y se plegaron a lo que dijo el Papa”
La víspera de la destitución de Vera, se le preguntó al italiano Gianni Miná:
—¿Definitivamente usted no cree, entonces, que esta ala conservadora logre la destitución de Vera?
—No En primer lugar porque no se le puede discutir el trabajo pastoral a Raúl Vera Y en segundo, no creo que el Vaticano meta la pata ante la compleja situación política y social de México, en la que Chiapas juega un papel político muy importante, sobre todo ahora, en vísperas de las elecciones








