Contrató a exagentes del FBI, de la DEA y de Interpol
La familia Hank se autoinvestigó para exculparse
Agustín Ambriz
Para defenderse contra “lo que considera acusaciones no comprobadas”, que la involucran con insistencia en actividades relacionadas con el narcotráfico, la familia Hank González contrató a un grupo de experimentados exagentes del FBI, la DEA y la Interpol
Después de una extensa investigación, los especialistas concluyeron que, no obstante que dichas versiones se toman como un hecho por sectores oficiales de México y Estados Unidos, no son más que “suposiciones” y tienen como fuente principal a Eduardo Valle El Búho y (“un asociado”) al “escritor” Andrew Reding
La autoinvestigación de los Hank se centró en indagar las principales acusaciones que existen en su contra para después destruirlas Por ejemplo, se averiguó la versión que los vincula con el cártel de los Arellano Félix a raíz de que Jorge Hank Rhon fue visto con ellos, en el mismo avión, cuando escapaban del aeropuerto de Guadalajara, minutos después del asesinato de cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo en 1993
También se indagó —auditoría de por medio— todo lo referente al presunto lavado de dinero que realizan a través de su hipódromo “Agua Caliente” en Tijuana; la supuesta participación de Carlos Hank Rhon en empresas de transporte ferroviario, aéreo y marítimo, en las que se descubrieron cargamentos de droga; el juicio por contrabando contra Jorge Hank, así como su implicación en el homicidio del periodista Héctor El Gato Félix
Para ello, los especialistas realizaron un total de 75 entrevistas, pláticas e indagaciones, que llegaron a las cancillerías, las corporaciones policiacas de ambos países, miembros de los medios de información, hombres de negocios y empleados de la familia Hank Y el resultado fue:
“Nadie pudo aportar información o pruebas para comprobar alguna de las suposiciones ni tampoco sugerir nuevas avenidas que pudieran llevar a tales pruebas”
La coordinación de la investigación estuvo a cargo de Darrell W Mills, exagente de alto rango del FBI y la Interpol, con más de 25 años de servicio También participaron William T McMullen y Thomas C Kelly, ambos exagentes de la DEA y del FBI, así como Charles Saphnos, exabogado general de la Interpol
Proceso obtuvo copia del resumen de esta investigación, con el título de Reporte y certificaciones en respuesta a los alegatos hechos en contra de la familia Hank
Al principio del capítulo de conclusiones se establece:
“La investigación del Sr Mills concluyó que no había ninguna prueba fidedigna para apoyar las suposiciones presentadas en contra de la familia Hank con respecto de conexiones con cárteles de narcóticos, narcotráfico, lavado de dinero, asesinatos y corrupción política Ya que las suposiciones se han repetido tantas veces durante los últimos cuatro o cinco años, han adquirido vida propia y han sido aceptadas como un hecho por muchas personas en los medios de comunicación, las corporaciones policiacas y otras organizaciones en los Estados Unidos de Norteamérica y, en menor grado, de México
“En México, el grado al cual se aceptan las acusaciones como verdades está directamente relacionado con la afiliación política de la persona En los Estados Unidos, el grado al cual se aceptan las suposiciones como verdaderas está directamente relacionado con el nivel de conocimiento e información que la persona tiene de la familia Hank Los oficiales de corporaciones policiacas y los reporteros que básicamente contaron con Lexus Nexos para su información, tendían aceptar las suposiciones, las muchas veces repetidas suposiciones y ‘pruebas indirectas’ como válidas”
Los embajadores Jones y Davidow
Mills descubrió que la primera referencia sobre la presunta relación de los Hank con el narcotráfico salió de Reding, el 4 de noviembre de 1993, cuando acudió ante un subcomité del Senado de Estados Unidos para testificar acerca de la corrupción de la política mexicana En esa ocasión, Reding dijo que Carlos Hank González había presionado para que se abandonara el caso sobre el homicidio de El Gato Félix, para proteger a su hijo Jorge Hank
En agosto de 1995, Reding testificó de nuevo Esta vez, apoyado en revelaciones hechas previamente por Eduardo Valle, señaló que Carlos Hank González era intermediario principal entre las empresas multinacionales del tráfico de narcóticos y el sistema político mexicano También lo acusó de proteger al cártel de los Arellano Félix
A partir de estos antecedentes, comenzó la etapa de entrevistas de los exagentes para corroborar esas acusaciones
El primero de la lista fue el anterior embajador de Estados Unidos en México, Jim Jones, quien recibía información detallada de la DEA, el FBI y la CIA sobre personas y grupos relacionados con el narcotráfico en México
Según Mills, el embajador Jones manifestó que estaba consciente de las numerosas suposiciones que se habían afirmado contra la familia Hank y otros mexicanos destacados, y que le preocupaba que en gran medida eran rumores no comprobados e información no verificada, que habían divulgado, sin autorización, algunas agencias gubernamentales en México y Estados Unidos
“Él (Jones) opinaba que esto era muy desafortunado, ya que la divulgación de información sin autorización se llevó a cabo, y fue repetida en los medios de comunicación sin importar el daño causado a gente inocente Él creyó que este dilema resultó, en parte, de la mezcla emocional y la frustración de los agentes de las corporaciones policiacas y los agentes de agencias informativas de Estados Unidos, que han pasado años investigando los cárteles mexicanos sin los resultados que normalmente se esperarían Este éxito limitado dio origen a la percepción de que cualquier persona con poder y dinero en México está involucrada en actividades del narcotráfico
“El embajador Jones —continúa Mills— vindicó que Carlos Hank González era una persona altamente respetada por los líderes de México más destacados Se manejaba muy bien en su carrera política y tenía cuidado de seguir los reglamentos que su sistema había establecido Al principio de su carrera era aceptable que los políticos participaran en actividades de comercio que hoy en día serían un conflicto de interés Cuando los reglamentos cambiaron el sistema viejo, inmediatamente cumplió tanto con la letra como con el espíritu de la ley mexicana Hace varios años el profesor Hank se jubiló de los puestos públicos”
La autoinvestigación de los Hank prosiguió después de que el 28 de junio de 1999, el periódico Washington Post, publicó una nota involucrándolos nuevamente en actividades del narcotráfico Con motivo de este hecho, el senador estadunidense Robert G Torricelli envió, el 26 julio, una carta al embajador Jeffrey Davidow, solicitándole información sobre lo publicado por el diario
Copias de la cartas que se enviaron el senador Torricelli y el embajador Davidow se incluyen en la investigación de Mills, dentro del capitulo de anexos
El senador Torricelli escribió a Davidow:
Atentamente le solicito cualquier información que usted tenga en cuanto a nuevos acontecimientos que han aparecido en relación con el señor Carlos Hank González Le solicito esto después de recibir varios elementos indagados en el caso
Esto sería de mucho provecho y apreciaría si usted nos pude suministrar cualquier información confidencial que posea sobre las aseveraciones dadas o contenidas específicamente en el artículo del 28 de junio del periódico Washington Post Le agradezco de antemano y espero su repuesta
Y el 27 de septiembre, el embajador Davidow respondió:
Le estoy respondiendo a su carta del 24 de julio que recibimos por fax el 3 de septiembre, en cuanto a Carlos Hank González Le pido disculpas por la demora de mi respuesta
En junio, los medios de comunicación de EU afirmaron que un informe del gobierno de EU indicó que el señor Hank tiene lazos con organizaciones mexicanas que trafican con narcóticos El informe al cual se hace referencia en los medios de comunicación, según lo sé, fue un anteproyecto que nunca fue difundido debido a serias dudas sobre su metodología
En el contexto de los artículos de prensa y la reunión simultánea en junio entre EU y la Comisión Binacional de México (BNC) en la Ciudad de México, la procuradora general Reno, el director McCaffrey de la Oficina de Política Nacional sobre el Control de Narcóticos y yo, comentamos públicamente acerca de las fugas incorrectas y no autorizadas a los medios de comunicación, acerca de temas delicados que tienen el potencial de dañar reputaciones personales
Le sugiero que si usted desea obtener más información acerca del Sr Hank, que dirija sus preguntas al Departamento de Justicia de los Estados Unidos de Norteamérica
Lavado de dinero
Mills y su equipo también se encargaron de desvirtuar las acusaciones en el sentido de que el hipódromo de Agua Caliente sirve para lavar dinero
Mills informó que el hipódromo es el más grande de 50 centros de apuestas ubicados en todo el territorio mexicano, propiedad de Jorge Hank, por medio de varias sociedades En estos centros se aceptan apuestas sobre carreras de caballos de raza, de arneses y de perros galgos, así como eventos deportivos Las apuestas del Grupo Caliente se hacen por medio de un sistema de apuestas automatizado, computarizado, desarrollado por Autotote, SA, una compañía cuyas acciones son negociadas en la Bolsa y que brinda servicio, aproximadamente, a 80% de todos los hipódromos en Estados Unidos
Según información obtenida por Mills, la cantidad anual que se maneja para todo el grupo de apuestas Caliente es aproximadamente de 300 millones de pesos Y lo que maneja el hipódromo de Agua Caliente es, en promedio, de tres millones de dólares por mes
Coopers & Lybrand, un despacho contable internacional de los “Seis Grandes”, y el Despacho Mena Bravo, en México, realizaron una auditoría al grupo de apuestas Caliente
El despacho norteamericano auditó a las siguientes empresas de los Hank: Jomaharho, Libros Foráneos, Operadora de Apuestas Calientes, Turística Latinoamericana, Grupo Caliente, Operadora Cantabria, Operadora de Espectáculos Deportivos Y el “Despacho Mario Mena”: Turística Akalli, Hipódromo de Agua Caliente, Espectáculos Latinoamericanos y Deportivos, Grupo Caliente, Grupo Oceáno Haman e Impulsora Géminis
Luego, Mills pidió la opinión del despacho Fila & Saphos Se asienta en el documento:
“Charles Saphos, en su informe, que tenía que ver con que si el grupo de apuestas Caliente estaba involucrado en el lavado de dinero, concluyó que, con base en la información entregada a él por Mills y Asociados y Coopers & Lybrand, no hay pruebas que apoyen la suposición de que el Grupo Caliente y el hipódromo Agua Caliente se estén usando como frente importante para el lavado de dinero para el cártel de Tijuana
“Como apoyo para su conclusión, el señor Saphos señaló que los despachos de auditoría determinaron que los ingresos y depósitos de efectivo eran consistentes con el volumen de negocios de apuestas operado por el Grupo Caliente En una situación de lavado de dinero, el grupo de apuestas Caliente mostraría depósitos de efectivo excesivamente grandes, que no serían consistentes con las actividades de apuestas en las salas”
Las investigaciones de Mills y su equipo llegan a establecer que las versiones periodísticas sobre los nexos de los Hank con el narcotráfico vinieron después de frustrado un intento de extorsión a Jorge Hank, vía fax, por un anónimo al que después de una investigación secreta se descubrió y se logró identificar como Terry Fragner
De acuerdo con Mills, la historia de este episodio se remonta a octubre de 1995, cuando Jorge Hank comenzó a recibir mensajes por fax en el sentido de que “Terry” contaba con información y fotografías que lo relacionaban con los Arellano Félix A cambio de esto le solicitaron dinero
Hank contrató los servicios del agente del FBI, Steve Olson, para indagar la procedencia de las transmisiones, y en marzo de 1996 la operación terminó al descubrirse la ubicación de Terry Fragner, quien en el acto fue informado que estaba incurriendo en el delito de extorsión y que de continuar en su actitud se haría acreedor a responsabilidades penales Hasta aquí quedaron las cosas
El caso Posadas
Con experiencia única en investigaciones sobre tráfico de narcóticos, contrabando internacional y lavado de dinero, el exagente de la DEA William McMullen fue designado para investigar dos hechos concretos: la supuesta presencia de Jorge Hank en un vuelo de Aeroméxico con los hermanos Arellano Félix el 24 de mayo de 1993, en un viajes de Guadalajara a Tijuana, el día en que el cardenal Posadas fue asesinado; y el aterrizaje en 1995 de un Boeing 727 de TAESA, línea aérea de la cual Carlos Hank Rhon fue accionista cofundador, para descargar cocaína
En su informe, McMullen concluye:
“Referente a la primera suposición, he visto una fotografía de Jorge Hank con un grupo de personas, descritas como destacados hombres de negocios mexicanos, funcionarios y artistas, en una comida, que prueba la presencia de Jorge Hank en la función y en el ‘Festival de la Risa’ más tarde ese mismo día
“En el tema de TAESA fue reportado por primera vez por el New York Times el 10 de enero de 1995, como parte de un artículo más extenso sobre el narcotráfico en México El artículo se repitió, citando al Times, el día siguiente en un periódico de la Ciudad de México, El Financiero El artículo sugiere una conexión entre TAESA, Carlos Hank y el narcotráfico
“Ninguno de los artículos específicamente acusó a Carlos Hank de estar involucrado en cualquier actividad ilícita, pero sugirió que seguía siendo dueño de TAESA Yo he visto una declaración del presidente y dueño de TAESA y documentos corporativos verificando la venta de la participación de Carlos Hank en abril de 1993, casi dos años del supuesto incidente El Financiero publicó una retractación de su artículo del 28 de abril de 1995, en la cual admitió que no tenía pruebas de que TAESA estaba involucrada en el narcotráfico
“Estos dos incidentes, que no son apoyados por hechos, han perpetuado y dado credibilidad a las acusaciones de que la familia Hank ha estado involucrada en actividades con narcóticos”
Concluye el informe:
“Aunque hay personas involucradas en los círculos de los medios de comunicación y de cumplimiento de las leyes que creen que algunas de las suposiciones son ciertas, o parcialmente ciertas, ninguna de estas personas pudo proporcionar alguna información o pruebas para corroborar las suposiciones
“Tampoco pudieron sugerir nuevas acciones que pudieran llegar a obtener tales pruebas Suponiendo que estas personas están interesadas en la verdad, y no están motivadas por agendas políticas o personales, los hechos desarrollados por la investigación Mills, presentada en sinopsis en este informe, deberían tener el efecto de causar que estas personas revalúen sus creencias acerca de las suposiciones y la familia Hank”








