Tuvo “olfato” con De la Madrid, Salinas, Colosio, Labastida…

Tuvo “olfato” con De la Madrid, Salinas, Colosio, Labastida
Gamboa Patrón, hacia el cuarto sexenio de intereses reciclados
Antonio Jáquez
Personaje del primer círculo del poder durante tres sexenios, a pesar de su falta de credenciales tecnocráticas, Emilio Gamboa Patrón se encamina de nuevo hacia la cumbre, esta vez como uno de los operadores clave en la campaña presidencial de Francisco Labastida Ochoa
—Olfato —responde Gamboa cuando se le pregunta por el secreto para estar en primera fila, aun en medio de acusaciones y sospechas
Así suele explicar su apuesta temprana por Miguel de la Madrid, Carlos Salinas, Luis Donaldo Colosio y Francisco Labastida, a los que ayudó de una u otra manera en la construcción de sus respectivas candidaturas a la Presidencia Se le reconoce especialmente el auxilio que prestó a Salinas desde la secretaría particular de Miguel de la Madrid
“No es un hombre de ideas”, dijo Salinas sobre Gamboa, con quien aquél se enemistó tras el asesinato de Colosio “Pero es un hombre de habilidades”, acotó el expresidente en su entrevista con Jorge G Castañeda, en La herencia; y añadió sibilinamente:
Y (Gamboa) usaba esas habilidades, y las sigue usando intensamente, para reciclar en cada sexenio sus intereses, y los que representa, en las esferas del poder
“Una de las habilidades de Gamboa es que sabe cómo consolidar la relación con un jefe”, resume Castañeda en breve entrevista con Proceso “Fue hábil con De la Madrid, con Salinas, con Colosio y ahora con Labastida Tiene una red de relaciones con todos los grupos que prácticamente nadie tiene, construida durante más de 20 años”
Por lo demás, el protagonismo de Gamboa se inscribe en la vigencia de otros personajes cercanos al expresidente De la Madrid, como el mismo Labastida y Jesús Silva Herzog, hoy candidatos a la Presidencia y al Gobierno del Distrito Federal por el PRI, respectivamente
Pareja
Nacido en el Distrito Federal, en 1950, Gamboa hizo sus estudios primarios y secundarios en Mérida, tierra de sus padres Regresó a la Ciudad de México en 1968 y, a la vez que estudiaba preparatoria, empezó a trabajar en el Seguro Social, haciendo la síntesis informativa De 1970 a 1974 estudió relaciones industriales en la Universidad Iberoamericana; con esa licenciatura concluyó su educación formal, justo en la época en que los estudios de posgrado en el extranjero abrían las puertas del poder
De todos modos, Gamboa llegó rápidamente a la antesala del poder presidencial, con la ayuda de un condiscípulo de la Ibero, Genaro Borrego, quien en 1976 se había convertido en secretario particular de Ricardo García Sainz, subsecretario en Patrimonio y Fomento Industrial Al año siguiente, García Sainz fue designado secretario de Programación y Presupuesto y se llevó como secretario particular a Genaro Borrego A su vez, éste colocó a Gamboa como secretario auxiliar
En 1979, el presidente López Portillo allanó el ascenso al poder de los tecnócratas y nombró a De la Madrid titular de la Secretaría de Programación y Presupuesto Gamboa se dispuso a partir junto con Borrego y García Sainz, pero De la Madrid le pidió que se quedara un tiempo, en principio como secretario auxiliar Al poco tiempo llegó a la secretaría particular, y conservó el puesto a lo largo de la Presidencia de De la Madrid
La cercanía de Gamboa con el presidente De la Madrid fue notable y envidiada Manuel Bartlett, secretario de Gobernación, intentó separarlos; primero quiso hacerlo diputado, y luego le ofreció una Subsecretaría:
—Haríamos buena pareja —le prometió Bartlett
—Prefiero seguir como pareja del presidente —le respondió Gamboa
Termómetro
Alcanzó así tanto poder que se dijo que no participó en la sucesión de 1988 porque “no se puede reelegir” Pero intervino en el juego sucesorio como aliado del secretario de la SPP, Carlos Salinas, en perjuicio del secretario de Hacienda, Jesús Silva Herzog El propio De la Madrid admitió la influencia de su exsecretario particular, según contó a Castañeda:
“Emilio simpatizaba, desde luego, con Salinas; Manuel Alonso, el de Comunicación Social, también Sin que me lo dijeran muy explícitamente, porque eran muy respetuosos, yo sabía que simpatizaba con Salinas”
Le relató al politólogo que se daba cuenta de esas simpatías por detalles como “la rapidez con la que Gamboa me pedía las citas de acuerdo con Salinas”
En su turno con Castañeda, Salinas describe:
“El licenciado Gamboa es una persona a la que he visto evolucionar en el tiempo de manera muy peculiar, pero en ese momento me parece, reflexionando desde la perspectiva de hoy, que era tan grande su aversión a Bartlett que desde la posición tan poderosa que tenía como secretario particular con mucha influencia sobre el presidente, decidió promover a dos personas ante su jefe Miguel de la Madrid: a Carlos Salinas y a Alfredo del Mazo Sí, me parece que la influencia que Gamboa tenía sobre De la Madrid era muy grande, muy grande; sabía qué decirle, en qué momento decírselo y conocía muy bien el efecto que tenía sobre él Es una gente que sí ha ejercido una gran influencia sobre De la Madrid”
—¿En qué le ayudó (Gamboa)? —insiste Castañeda
—Él era un termómetro de los estados de ánimo en Los Pinos; en especial, tenía la habilidad de detectar los estados de ánimo de su jefe con una gran certeza Entonces orientaba con su termómetro; era una gente que administraba, dosificaba, negociaba la información de que disponía sobre cada paso del presidente, pero no es un hombre de ideas que pudiera intervenir, ni mucho menos influir en debate sobre programas Pero es un hombre de habilidades
Por los servicios prestados, añade Salinas, Gamboa “fue la única persona a la que le pregunté”, tras asumir la Presidencia, qué opciones contemplaba “Me dijo tres y ocupó las tres; director del Infonavit y del Seguro Social y secretario de Comunicaciones; colaboró conmigo hasta el final de mi gobierno Ya terminado mi gobierno, fue de las personas que llegaron a mi casa a mostrar su presencia, además de que aparece como autor de un libro cuajado de elogios a la labor de construcción de carreteras durante mi gestión”
De hecho, Gamboa fue uno de los operadores del proceso privatizador del sexenio salinista En el IMSS, concesionó al sector privado los servicios de limpieza, lavandería y recolección de basura; e intentó transferir a las aseguradoras particulares el manejo de las pensiones y jubilaciones En la SCT continuó el proyecto privatizador que dejó trunco Andrés Caso Lombardo Tapó, además, los hoyos hechos por su antecesor y abrió otros por su cuenta, como reveló la revisión del programa carretero salinista, por ejemplo
—No voy a echar abajo la carrera de un hombre con 48 años de servicio —dijo Gamboa a Proceso (864) a propósito de las acusaciones de Moussavi contra Caso
Hacia el final del sexenio salinista, Gamboa fue puesto en el banquillo de los acusados: Según Eduardo Valle, El Búho, el secretario de Comunicaciones y Transportes tenía ligas con Marcela Bodenstedt, modelo de Televisa y agente de la Judicial Federal vinculada a su vez con capos de la droga Valle, quien fue asesor del procurador Jorge Carpizo, amplió después los cargos contra Gamboa y pidió que se le investigara como parte del presunto complot narcopolítico para asesinar a Colosio
Pero las autoridades desestimaron esas acusaciones, tanto en el sexenio de Salinas como en el de Ernesto Zedillo En La herencia, Castañeda escribió que la embestida contra Gamboa fue alentada por Carlos Salinas o por allegados suyos, según sugirió el expresidente Luis Echeverría en la entrevista correspondiente para ese libro
En esa misma obra, Salinas deslizó insinuaciones contra su antiguo aliado Así, habló de los “intereses que representa” Gamboa, sin mayores detalles Reiteró su historia de que, tras el asesinato de Colosio, Echeverría irrumpió en Los Pinos para proponer a Gamboa como candidato sustituto “Eso me extrañó notablemente, porque entonces no sabía que Gamboa y Echeverría tuvieran una relación así”
—¿Dijo por qué? —preguntó Castañeda a Salinas
—No recuerdo —respondió
En la versión de Echeverría, él no habló con Salinas en esos días más que para darle el pésame LEA aseguró, además, haberse enterado “por el propio Emilio y otras personas que me han contado, que siendo secretario de Comunicaciones ya habían tenido grandes diferencias, que estuvo a punto de pedirle la renuncia, entonces era una cosa contra él decir que fui a recomendar su candidatura () No habría tenido la ingenuidad de recomendar un candidato”
Castañeda le cree más a Echeverría y tantea una explicación sobre el disgusto de Salinas: un supuesto intento de “madruguete” de Gamboa para convertirse en relevo de Colosio; la reunión conspiratoria habría sido en casa del gobernador guerrerense Rubén Figueroa, el 26 de marzo de 1994 Gamboa rechazó esa historia y le dijo a Castañeda que nunca pasó por su mente ser un relevo viable y que nunca fue candidateado
Un episodio no conocido de esos días convulsos fue que Gamboa se entrevistó con Carlos Castillo Peraza, dirigente del Partido Acción Nacional, quien le manifestó su rechazo a modificar el artículo 82 de la Constitución para ampliar la lista de los posibles sustitutos de Colosio
Puente
Gamboa reapareció en el gobierno de Zedillo, primero con bajo perfil y luego en papeles estelares Durante 1995 se desempeñó como director de la Lotería Nacional, y los dos años siguientes, como director de Fonatur A principios de 1998 saltó de nuevo al primer plano, como subsecretario de Comunicación Social; su llegada al puesto se tradujo en un reforzamiento de la imagen presidencial en los medios informativos
Además, el diputado panista Javier Corral, presidente de la Comisión de Radio, Televisión y Cinematografía, acusó a Gamboa de instigar una campaña contra los legisladores de oposición para frenar la iniciativa de modernización de la ley en materia de comunicación social En el debate salió a relucir que Gamboa bloqueó la iniciativa porque supuestamente estaba detrás de ella José Carreño Carlón, vocero de Salinas el sexenio pasado
Y en mayo último, al dejar Labastida la Secretaría de Gobernación para buscar la candidatura presidencial en el proceso interno del PRI, se llevó a Gamboa como coordinador de gestión y evaluación política de la precampaña En los meses de la precampaña, Gamboa operó en realidad como impulsor de la presencia de Labastida en los medios, sobre todo en los electrónicos
Con la llegada de Esteban Moctezuma al equipo labastidista, para enfrentar los embates de Roberto Madrazo, Gamboa pareció pasar a un segundo plano Pero recuperó su papel estelar en el equipo de Labastida tras los comicios internos del 7 de noviembre, al servir como puente entre los grupos que participaron en la contienda Se le atribuye sobre todo el cabildeo necesario para que Madrazo se sumara en Los Pinos a la candidatura de Labastida y reasumiera la gubernatura de Tabasco
Gamboa fue designado secretario técnico del Consejo Político Nacional del PRI Desde ahí seguirá operando en favor de Labastida —particularmente como enlace con los personajes del sistema—, y de su propia aspiración para el sexenio que viene: ser senador y líder del Senado Espera llegar así al 2006 y entonces dar el salto definitivo hacia la cima