En Tlatelolco 68, la conspiración fue del Estado Mayor Presidencial

En Tlatelolco 68, la conspiración fue del Estado Mayor Presidencial
Gutiérrez Oropeza mandó oficiales armados, vestidos de civil, a disparar contra la multitud
“El pasado 24 de marzo —relata Julio Scherer García— tuve en mis manos los documentos y testimonios del que fue secretario de la Defensa Nacional en tiempos del presidente Díaz Ordaz El maletín que los contenía, café claro, de piel dura, de llave y combinación, estaba dividido en dos compartimientos A la izquierda, hojas escritas a máquina y pliegos manuscritos; a la derecha, los partes militares del general (Marcelino) García Barragán y los informes correspondientes del jefe del Estado Mayor Presidencial, general (Luis) Gutiérrez Oropeza
“Javier García Morales, hijo de don Javier (García Paniagua), me entregó el portafolio en mi casa Pronunció apenas unas palabras, una ceremonia su rostro impávido
“Me dijo que cumplía una cuestión de honor, una palabra empeñada Aún lo escucho:
“—Sé del aprecio de mi padre para usted También de la estima de mi abuelo”
Culminaba así un prolongado esfuerzo de Julio Scherer García para acceder al archivo de García Barragán y obtener los documentos que —en palabras de los editores de Parte de guerra, Tlatelolco 1968, escrito por el fundador de Proceso en coautoría con Carlos Monsiváis— “permiten comprender lo que realmente sucedió” en el curso del movimiento estudiantil que desembocó en la matanza del 2 de octubre en la Plaza de las Tres Culturas
Con autorización de los autores y de la editorial Aguilar, Altea, Taurus, Alfaguara, SA de CV, adelantamos en estas páginas fragmentos trascendentales del libro
Uno de los documentos más importantes obtenidos por Julio Scherer es la transcripción de una insólita autoentrevista de Marcelino García Barragán en la que, dice el periodista, el general “interroga —se interroga— como un reportero, la avidez por la verdad”
La respuesta a la pregunta 5, inciso “d”, ofrece la clave de Tlatelolco 68:
“¿Existió predisposición en contra del gobierno por parte de algunos sectores de la población del conjunto habitacional de Tlatelolco?
“Sí, los habitantes de Tlatelolco estaban predispuestos contra el gobierno, en primer lugar por las repetidas veces que terroristas habían ametrallado la Vocacional 7, poniendo en peligro la vida de los habitantes de dicha unidad
“Esos terroristas eran oficiales del Estado Mayor Presidencial”
Continúa García Barragán:
“Como consecuencia de esta animadversión hacia el Ejército, la tarde del 2 de octubre, al presentarse el Ejército a darle apoyo a la Policía Preventiva, surgieron francotiradores de la población que acribillaron al Ejército y a los manifestantes A éstos se sumaron oficiales del Estado Mayor Presidencial que una semana antes, como lo constatamos después, habían alquilado departamentos de los edificios que circundan a la Plaza de las Tres Culturas y que, de igual manera, dispararon al Ejército que a la población en general” 
Al dirigirse a sus imaginarios interlocutores, García Barragán agrega:
“Permítanme enterarlos de lo siguiente:
“Entre 7 y 8 de la noche el general Crisóforo Mazón Pineda me pidió autorización para registrar los departamentos, desde donde todavía los francotiradores hacían fuego a las tropas Se les autorizó el cateo Habían transcurrido unos 15 minutos cuando recibí un llamado telefónico del General Oropeza, jefe del Estado Mayor Presidencial, quien me dijo: ‘Mi General, yo establecí oficiales armados con metralletas para que dispararan contra los estudiantes, todos alcanzaron a salir de donde estaban, sólo quedan dos que no pudieron hacerlo, están vestidos de paisanos, temo por sus vidas ¿No quiere usted ordenar que se les respete?'”
En otro documento, un texto escrito el 1 de enero de 1978 bajo el título La verdad para la historia y dirigido a su hijo Javier García Paniagua, García Barragán confirma:
“Has de recordar que el 2 de octubre de 1968, en el tiroteo de Tlatelolco, el Gral Luis Gutiérrez Oropeza, JEMP, mandó apostar, en los diferentes edificios que daban a la Plaza de las Tres Culturas, 10 oficiales armados con metralletas, con órdenes de disparar sobre la multitud ahí reunida y que fueron los actores de algunas bajas entre gente del pueblo y soldados del Ejército Todos pudieron salirse de sus escondites, menos un teniente que fue hecho prisionero por el Gral Mazón Pineda, quien me informó por teléfono de esto que estoy relatando y que el oficial prisionero le había informado al citado General Mazón Pineda Esto mismo me lo confirmó el general (Gutiérrez) Oropeza en conferencia telefónica, diciéndome: ‘Mi general, de orden superior envié 10 oficiales del EMP armados con metralletas para apoyar la acción del Ejército contra los estudiantes revoltosos Cuando el Ejército entró en los edificios, ordené que cuanto antes regresaran a sus puestos, concentrándose, pero un teniente no pudo salir y lo tiene preso el Gral Mazón Pineda ¿Quiere usted ordenar que lo pongan en libertad?’ Contestación mía: ‘¿Por qué no me informaste de esos oficiales a los que te refieres?’ Gral Gutiérrez Oropeza: ‘Porque así fueron las órdenes, mi general'”