El poder de las armas, cobijado por el poder político

El poder de las armas, cobijado por el poder político
Los presidentes y el Estado Mayor Presidencial: una relación que pervirtió la naturaleza del Ejército
Pascal Beltrán del Río
La discrecionalidad con que cuida a funcionarios públicos y a sus familias; su participación en campañas electorales del PRI; el asesinato de algunos de sus miembros y del candidato presidencial Luis Donaldo Colosio; los privilegios que tiene sobre otras dependencias de las fuerzas armadas, y la reciente revelación de que su exjefe planeó la matanza de Tlatelolco en 1968, se combinan para hacer luz sobre una institución que ha buscado permanecer a oscuras y representa acaso el último vestigio del poder omnímodo en el país: El Estado Mayor Presidencial
“Urge transparentar las funciones, el presupuesto y el número de integrantes del EMP”, afirma José Luis Piñeiro, especialista en asuntos militares
“Desempeña funciones ajenas a lo que debe ser y no informa a la opinión pública de sus actividades”, dice el general de división retirado Luis Garfias Magaña
“Ha llegado a ser como una guardia pretoriana, que puede matar y poner césares”, opina Guillermo Garduño, también experto en temas castrenses
Aunque sus orígenes como organismo técnico militar se remontan a los comienzos de la República —el presidente Guadalupe Victoria creó en 1824 una Ayudantía General para asistirlo, retomado por Lázaro Cárdenas—, el EMP, como se conoce hoy, data del gobierno de Miguel Alemán, el primer presidente civil del México posrevolucionario Fue en ese mismo sexenio —”de triste memoria para el Ejército”, apunta el general Garfias en un artículo— cuando el presidente “hizo generales a sus amigos, siendo civiles”
En realidad, fue en el marco de la Segunda Guerra Mundial cuando el presidente Manuel Avila Camacho convirtió la Ayudantía de la Presidencia en Estado Mayor Presidencial, pero su función principal era coordinar los esfuerzos de los Estados Mayores de la Defensa y de la Marina
El decreto que lo creó, en enero de 1942, dice que “el Estado Mayor Presidencial es un organismo técnico encargado de auxiliar al C Presidente de la República en la preparación y organización militar, económica, legal y moral del país, para la guerra”
La distinción entre el EMP y el resto de las fuerzas armadas comenzó a notarse en el siguiente sexenio, cuando se hablaba de militares de limón y de piña, en alusión a los apellidos de los titulares de la Secretaría de la Defensa Nacional y del EMP, los generales Gilberto Limón y Santiago Piña, respectivamente Desde entonces, los celos y las pugnas entre la Sedena y el EMP han sido una tradición
“Quizás en el origen fue sólo vanidad y frivolidad lo que transformó al jefe de Ayudantes del Presidente de la República en jefe del Estado Mayor Presidencial y a un grupo de ayudantes militares en un segundo estado mayor”, escribió Cuauhtémoc Cárdenas, en un artículo para la revista Nexos, publicado en septiembre de 1988
El hijo del último presidente de la República que no contó con la figura de Estado Mayor Presidencial agregó: “El cambio trajo otras consecuencias: con los presidentes civiles, en quienes por su desvinculación con el Ejército una dosis de desconfianza no haya estado ausente, se crearon de hecho dos cabezas, dos fuentes de mando en competencia para las fuerzas armadas, invadiendo y restando el EMP funciones que debieran corresponder al Secretario (o a la Secretaría) de la Defensa Nacional”
En 1986, el presidente Miguel de la Madrid expidió un decreto para reformar el reglamento publicado en el sexenio de Avila Camacho “El Estado Mayor Presidencial, órgano técnico militar, auxiliará al Presidente de la República en la obtención de información general; planificará sus actividades personales propias del cargo y las prevenciones para su seguridad, y participará en la ejecución de las actividades procedentes, así como en las de los servicios conexos, verificando su cumplimiento”
Poder y dinero
Una manera de medir el crecimiento de la influencia del EMP es la siguiente: En el organigrama de la Presidencia de la República durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari —publicado en el Diccionario biográfico del gobierno mexicano, que no se editó más a partir del presente sexenio—, el EMP aparece al mismo nivel de la entonces poderosa Oficina de la Presidencia de la República, apenas un escalón abajo del titular del Ejecutivo
En entrevista con Proceso, el general Garfias Magaña, uno de los principales historiadores del Ejército, dice que es el poder del Estado Mayor Presidencial el que permitió —”si son ciertas las acusaciones que hace el general Marcelino García Barragán” en el libro Parte de guerra— que el general Luis Gutiérrez Oropeza, titular del EMP durante el sexenio de Gustavo Díaz Ordaz, ordenara la matanza de la Plaza de las Tres Culturas
Los expertos consultados por este semanario coinciden en que la información sobre el EMP está muy restringida Incluso el general Garfias, quien pasó más de cuatro décadas en el Ejército, dice no saber con certeza cuántos miembros tiene el EMP y el Cuerpo de Guardias Presidenciales, que depende operativamente del primero
De acuerdo con un análisis del Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 1999, hecho por el Partido de la Revolución Democrática, el Estado Mayor Presidencial cuenta con una partida anual de casi 440 millones de pesos, de los cuales 2435 corresponden a la Coordinación General de Transportes Aéreos Presidenciales, una de las ramas del EMP
Según la misma fuente, el presupuesto total del Estado Mayor Presidencial representa la mitad del presupuesto del Senado de la República; es casi dos veces más grande que el de la Dirección General de Protección y Asuntos Consulares, de la Secretaría de Relaciones Exteriores, que da servicio a varios millones de mexicanos que viven en el extranjero; es más de dos veces mayor que el de la Subsecretaría de Prevención y Control de Enfermedades, de la Secretaría de Salud; tres veces mayor que el de la Subsecretaría de Pesca, de la Semarnap, y representa más de dos terceras partes del presupuesto de la Secretaría de Turismo
El general Garfias dice que el poder del EMP también se manifiesta en la expansión territorial de la institución Comenta que “se apoderó” del Casino Militar del Campo Marte, “que fue construido con un día de sueldo de todos los militares, desde soldado raso hasta general de división”
(De acuerdo con datos recogidos por el reportero Miguel Cabildo, el EMP maneja el Casino del Campo Marte, un restaurante aledaño, el Salón Hípico y otros salones del área de Constituyentes Su principal negocio es la renta de salones de fiestas, con capacidad para hasta mil personas También administra instalaciones deportivas, como el Centro Hípico y el estadio Joaquín Amaro, en el Campo Militar Número Uno Ahí juega su equipo de futbol americano, Centinelas de Guardias Presidenciales, formado en su mayoría por jugadores ajenos a la institución Pese a las fuertes erogaciones que representa la manutención del equipo y las instalaciones, Centinelas sólo ha alcanzado un campeonato en la Conferencia Nacional y disputó una vez la final de Liga Mayor)
Entrevistado en su despacho de la colonia Roma, el general Garfias relata que el crecimiento del EMP se disparó en el sexenio de José López Portillo En sus memorias, el expresidente da una muestra de lo lejos que llega el EMP en su tarea de proteger al habitante de Los Pinos
Narra López Portillo: “Recuerdo algo muy ingenioso y divertido que se le ocurrió a mi general Godínez (Miguel Angel Godínez Bravo, actual diputado federal y jefe del EMP en el sexenio lopezportillista) Como se convenció de que yo seguiría haciendo una vida normal, saliendo y entrando sin encerrarme, me cubrió de seguridades Una de ellas, de un posible ataque desde las azoteas, sitio óptimo para apuntar y disparar a la calle Y entonces tuvo el cuidado de buscar, entre los miembros del Ejército, a quienes se parecieran al Presidente, empezando, desde luego, por la vulnerable calva Y así, en giras y recorridos, iba yo rodeado de ostensibles pelones que arriesgaban sus vidas por salvar, eventualmente, la del Presidente”
Carreras militares que terminan en papel de doble
A quién cuidar
La protección de personas —comenzando, por supuesto, con el presidente de la República— se ha convertido con el tiempo en la principal actividad del Estado Mayor Presidencial Y la aparente discrecionalidad con que lleva a cabo esa labor de resguardo es un tema de intensa polémica y está en el centro de las críticas que se hacen al organismo militar
De acuerdo con su organigrama, el EMP está integrado por siete secciones y distintas coordinaciones y grupos El Manual de organización de la Administración Pública Federal Centralizada, edición 1999, publicado por el Instituto Nacional de Administración Pública, da cuenta de la flexibilidad de las tareas del EMP:
La Sección Cuarta, dice el manual, tiene como obligación “desarrollar las funciones logísticas del Estado Mayor Presidencial, en apoyo de las actividades que realice el presidente de los Estados Unidos Mexicanos, su familia y de quien se ordene”; la Sección Quinta, “preparar y adoptar las medidas para garantizar la seguridad física del presidente de la República, su familia y a quien se ordene, así como a las instalaciones presidenciales”, y la Sección Séptima, “organizar, proporcionar y supervisar los servicios de escolta, que permitan garantizar la seguridad del presidente de los Estados Unidos Mexicanos, la de los funcionarios y demás personas que se ordene”, entre otras tareas
Dicha discrecionalidad parece haber permitido que miembros del Estado Mayor Presidencial escoltaran a Raúl Salinas de Gortari, con cargo al erario, después de que su hermano dejó la Presidencia, y posteriormente se vieran enredados en las investigaciones sobre el asesinato de José Francisco Ruiz Massieu, por el que aquél purga sentencia
El mismo manual menciona las responsabilidades de las cuatro secciones restantes del EMP
Sección Sexta: “Coordinar la participación en actividades oficiales de la señora esposa del presidente de la República” Sección Tercera: “Organizar y conducir las actividades conexas a la participación del presidente de la República en actos oficiales; elaborar las órdenes para accionar al Cuerpo de Guardias Presidenciales, a las unidades de Infantería de Marina y demás tropas que le sean proporcionadas al organismo, y atender todos los asuntos relacionados con el adiestramiento” Sección Segunda: “Captar, analizar y procesar la información necesaria para el cumplimiento de las funciones del Estado Mayor Presidencial, así como adoptar y ejecutar las funciones clásicas de una Sección Segunda de Estado Mayor Militar” Sección Primera: “Desarrollar actividades relacionadas con la administración de personal, mantener su orden y disciplina, así como conservar y elevar su moral”
El EMP en campaña
Otro aspecto polémico del EMP ha sido la participación de sus miembros en las campañas presidenciales del PRI, que remonta por lo menos a la de Díaz Ordaz (Proceso 600)
En la campaña presidencial de Carlos Salinas de Gortari, el Estado Mayor Presidencial estaba presente con un centenar de miembros, incluyendo al general de brigada Arturo Cardona Marino, el entonces subjefe operativo de la institución y futuro jefe del EMP en el sexenio salinista
El de Cardona puede ser el caso prototípico de un sistema que el Estado Mayor Presidencial fue afinando con el paso de los años para que algunos miembros del EMP fueran ascendiendo sin salir de los muros de la institución De acuerdo con su biografía oficial, el militar guerrerense comenzó como subjefe de la Sección Quinta del EMP, entre 1975 y 1976 De ahí pasó a ser jefe de la Sección Cuarta, en 1976, y comandante del Primer Batallón del Cuerpo de Guardias Presidenciales, entre 1976 y 1979 Posteriormente fue secretario particular del jefe del EMP (1979-1982), y subjefe operativo, a lo largo del sexenio de Miguel de la Madrid Al tomar posesión Salinas, se convirtió en jefe del Estado Mayor Presidencial
Luis Gutiérrez Oropeza fue el último de los jefes del EMP cuyo ascenso a la titularidad de la institución no se gestó ahí mismo Se ganó el puesto luego de ser jefe de ayudantes del secretario de Gobernación y futuro presidente, Gustavo Díaz Ordaz
Eso sí, participó en la campaña presidencial de 1964, en la que incluso le tocó proteger la vida del candidato presidencial cuando fue agredido por normalistas, en la Plaza de Armas de la ciudad de Chihuahua, el 5 de abril de ese año, según consta en un archivo de la desaparecida Dirección de Investigaciones Políticas y Sociales, obtenido por el reportero Antonio Jáquez en el Archivo General de la Nación Un documento de ese archivo muestra que el PRI usó a niños de una escuela primaria federal para hacer una valla a su candidato en el malogrado acto de campaña
(Un incidente similar, en 1975, valió al entonces capitán Jorge Carrillo Olea, jefe de la Sección Segunda del EMP, el despegue de su carrera política Al visitar Ciudad Universitaria, el presidente Luis Echeverría fue hostigado por los estudiantes y recibió una pedrada en la frente Carrillo Olea sacó al presidente del campus y, como recompensa, fue nombrado subsecretario de Investigación y Ejecución Fiscal en la Secretaría de Hacienda)
El resto de los jefes del Estado Mayor Presidencial fueron escalando por los peldaños del EMP hasta llegar a la cima En 1968, año en que Gutiérrez Oropeza habría planeado la matanza de Tlatelolco —según las revelaciones póstumas del general Marcelino Barragán (Proceso 1182)—, ocupaban jefaturas de sección en el Estado Mayor Presidencial dos futuros titulares del EMP, Miguel Angel Godínez Bravo y Carlos Humberto Bermúdez
La cadena debía continuar con el general Domiro Roberto García Reyes El militar veracruzano había seguido el camino que conducía a la cima: Fue ayudante del presidente Echeverría (1971-1976), jefe de ayudantes del presidente López Portillo (1976-1978), secretario auxiliar del jefe del EMP (1981-1982), jefe de la Sección Séptima (1983-1986), jefe de la Sección Quinta (1986-1988) y coordinador de giras de la Coordinación de Apoyo Logístico en la campaña presidencial de Carlos Salinas En el sexenio de éste fue secretario particular del jefe del EMP (Arturo Cardona) y subjefe operativo de la institución
El homicidio de Colosio, cuya seguridad estaba a su cargo, impidió que Domiro llegara a la jefatura del EMP Durante varios meses se vio envuelto en la feria de sospechas que siguió al asesinato y oficialmente fue blanco de la investigación sobre el crimen, lo mismo que otros oficiales del Estado Mayor Presidencial La muerte de Colosio también habría dejado una importante víctima política: el general Miguel Angel Godínez, quien —de acuerdo con algunas versiones— habría perdido la oportunidad de ascender a la titularidad de la Secretaría de la Defensa Nacional en el presente sexenio
El último vestigio
Pese a los contratiempos que ha tenido y a las críticas que ha recibido, el Estado Mayor Presidencial no ha sufrido mayores cambios desde que el sistema político priísta comenzó a hacer agua, hace más de una década
Se mantiene férreamente cerrado, ajeno a las auscultaciones y a la pérdida de influencia que sufren otros pilares del esclerótico presidencialismo mexicano
Cuando Domiro García Reyes cayó del peldaño, pronto subió detrás de él su subalterno, el general Roberto Miranda Sánchez Nacido en la Ciudad de México en 1947, Miranda forma parte del Estado Mayor Presidencial desde 1976, cuando, según su biografía oficial, comenzó a desempeñarse como jefe de ayudantes del subjefe del EMP En 1981 ascendió a la subjefatura de la Sección Cuarta y en 1982 fue nombrado jefe de la Sección Segunda (Inteligencia), cargo en el que permaneció durante todo el sexenio del presidente De la Madrid Con Salinas en la Presidencia, Miranda fue contralor y ayudante general y jefe de asesores del jefe del EMP
Fue justamente esa larga carrera en el Estado Mayor Presidencial lo que hizo que el general y diputado federal Luis Garfias Magaña votara en contra del ascenso del actual jefe del EMP al grado de general de brigada, en 1996 Garfias era entonces presidente de la Comisión de Defensa de la Cámara baja
El ahora coordinador de la Comisión Especial para el Estudio de las Fuerzas Armadas, del PRD, cuenta: “Después de la votación alguien me increpó diciéndome que Miranda llevaba más de dos décadas en el Estado Mayor Presidencial y que merecía el ascenso Yo le contesté que justamente por eso lo había rechazado Creo firmemente que la carrera militar no es estar en un solo lugar No se debe ascender sin haber tenido trato con los soldados”
Pese a lo inusitado que resultó el hecho para muchos, no fue la primera vez que un presidente de la Comisión de Defensa de alguna de las Cámaras rechazara otorgar el ascenso a un general del EMP El propio Garfias recuerda en uno de los artículos que ha dedicado al tema de las promociones en el Ejército, que, en el sexenio de Adolfo Ruiz Cortines, el general Jacinto B Treviño “no aprobó el ascenso a general de división de Santiago Piña Soria, jefe del Estado Mayor Presidencial de Miguel Alemán y quien había ascendido tres veces en seis años A pesar de no ser ratificado, Piña Soria usó indebidamente el grado de general de división”
En otro artículo, Garfias se pronuncia por que “cuerpos especiales como el Estado Mayor Presidencial sean modificados y dejen de tener privilegios, y que su personal permanezca por décadas, perdiendo la noción de la realidad de lo que es el Ejército, así como que sus miembros dejen de ser guardaespaldas y ayudantes de políticos”
Para el investigador Guillermo Garduño, la política de ascensos en las fuerzas armadas es un reflejo del ambiente cerrado que distingue al EMP
Dice: “El presidente es quien propone los ascensos (de coroneles y generales) Lo lógico que es ascienda a quienes él conoce ¿Y quiénes son esos? Pues los del Estado Mayor Presidencial”
El catedrático de la Universidad Autónoma Metropolitana afirma que el EMP cayó bajo sospecha con el asesinato de Colosio “Yo no puedo pensar que se puede hacer un operativo tipo Colosio sin la colaboración del Estado Mayor Presidencial No puedo afirmar que ellos lo mataron Pero no me parece lógico que el crimen haya sucedido sin algún nivel de colaboración”