De Dana Rotberg
Señor director:
Con sorpresa leí el resultado de la entrevista que me hizo el señor José Alberto Castro para la sección de Cultura de Proceso 1173 El caos en el manejo de la información, así como la confusión respecto de los objetivos del artículo del señor Castro, son alarmantes
No quiero desperdiciar su espacio en la recapitulación de todo aquello en lo que el señor Castro equivoca su interpretación de mis palabras, sea por una muy deficiente transcripción de la entrevista, un pobre entendimiento del contexto político e histórico de los Balcanes, o vaya usted a saber qué otra razón
Pero uno entre todos esos errores resulta ofensivo y me permito protestar enérgicamente ante la ligereza con la que el señor Castro emite sus juicios Al referirse a unas opiniones supuestamente mías, respecto de la película Underground que, por cierto, subrayé no haber visto, el señor Castro califica mi postura como proveniente “desde la entraña del juicio antiserbio” Mi lectura del mundo en general y de la situación en los Balcanes en particular no está basada en un entendimiento nacionalista, étnico o religioso del comportamiento individual y social de los humanos; de eso se trataba la entrevista, y de eso el señor Castro no entendió nada
Es al régimen de Milosevic a quien acuso de asesinato en serie, no al pueblo serbio
Atentamente
Dana Rotberg
Respuesta del reportero
Señor director:
Ante la insólita reacción de Dana Rotberg, pongo a su disposición la grabación de las declaraciones de la cineasta
En efecto, no vio la película Underground, pero en la conversación se refirió a la visión simplista de su colega y, además, subrayó los juicios políticos sobre Kusturica, que así fueron consignados
Protesta ella por la frase “desde la entraña del juicio antiserbio”, y afirma que es al régimen de Milosevic al que acusa, no al pueblo Al respecto, me limito a citarla:
“Los serbios son asesinos en serie, manejan el concepto de exterminio No quiero demonizarlos, pero es un pueblo arrastrado a un fenómeno de propaganda enfermo”
Atentamente
José Alberto Castro








