Alemán, Bartlett, De la Fuente, González Fernández, Gurría, Labastida, Madrazo, Moctezuma y hasta Roque Villanueva
Ante el vacío de poder, grupos priístas se disputan los espacios que Zedillo no supo llenar en su sexenio
Elías Chávez
Con por lo menos nueve precandidatos a la Presidencia de la República —la mayoría indisciplinados y fuera de control—, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) enfrenta el riesgo de una ruptura que podría hundir al país en la ingobernabilidad
No obstante ese peligro, el presidente Ernesto Zedillo se comprometió, el viernes 5, en Querétaro, durante la ceremonia conmemorativa del LXXXII aniversario de la Constitución, a que su gobierno “no perderá el paso ni el piso”
Para cumplir ese compromiso, Zedillo exigió que los funcionarios del gobierno federal “consagren todas sus fuerzas a seguir trabajando hasta el último día del sexenio con integridad y eficiencia, sin lucimientos personales y sin distracciones vanas”
La posibilidad de ruptura en el PRI se debe, indican los propios priístas, a titubeos del líder del partido, Mariano Palacios Alcocer, para convocar a la XVIII asamblea nacional y definir el método de selección de su candidato presidencial
Ante la indecisión de Palacios, la mayoría de los aspirantes a la Presidencia hacen abierta o encubierta precampaña, e inclusive el expresidente Luis Echeverría indicó, el martes 2, que la selección del candidato presidencial del PRI debe hacerse “con toda libertad, analizando antecedentes y capacidades de cada uno de los aspirantes, porque se están dando cambios y hay nuevas formas de trabajo político”
Más aún, Echeverría se manifestó en favor de una consulta directa a la base para seleccionar al candidato, y negó haber recurrido al dedazo —cuando fue presidente de la República— para designar a su sucesor
Así, Echeverría olvidó su propia confesión —en 1981— de que José López Portillo “supo en los primeros días de junio (de 1975) quién sería el siguiente primer magistrado Yo personalmente le di a conocer la resolución, en discretísimo coloquio”
Echeverría dijo que ahora son nueve los precandidatos del PRI a la Presidencia de la República, pero se negó a identificar a casi todos, excepto a uno:
“El PRI, en estos momentos, tiene nueve precandidatos para la Presidencia de la República, y entre estos se encuentra el gobernador de Veracruz, Miguel Alemán Velasco, una persona muy inteligente y preparada; creo que ha arrancado muy bien”, dijo el expresidente en Tlacotalpan, donde participó en las fiestas de La Candelaria y el ayuntamiento lo nombró huésped distinguido
Desde antes de ser gobernador, Alemán ha sido mencionado como aspirante a la Presidencia El ni niega ni afirma tal posibilidad “Sería un honor ser el candidato presidencial del PRI”, es lo más que al respecto ha dicho
Sin embargo, el diputado perredista Manuel Bernal Rivera denunció, el jueves 4, las versiones de un eventual destape de Alemán:
“Se está acomodando el escenario; hay un acomodamiento para que salga Alemán”, dijo Bernal Rivera, miembro de la Comisión Permanente del Congreso estatal, que explicó:
“Los operadores políticos del gobernador, Carlos Brito y Flavino Ríos —respectivamente coordinador y vicecoordinador de la diputación priísta— quieren convocar a un periodo extraordinario de sesiones, en marzo, para que Alemán solicite licencia”
Por su parte, Adriana Delgado, secretaria general del PRI estatal, declaró —según información del corresponsal de Apro, Marco Antonio Aguirre Rodríguez— que su partido está “totalmente listo para apoyar a nuestro gobernador” en las elecciones presidenciales del 2000
Además de Alemán, los aspirantes priístas son —porque así lo han declarado ellos mismos o sus correligionarios— los siguientes: Manuel Bartlett, Roberto Madrazo, Esteban Moctezuma, José Antonio González Fernández, José Angel Gurría, Humberto Roque Villanueva, Juan Ramón de la Fuente y Francisco Labastida Ochoa
La indisciplina
Prácticamente todos han desobedecido los llamados del líder nacional de su partido, Mariano Palacios, quien inútilmente pide orden Los primeros en indisciplinarse fueron Manuel Bartlett y Roberto Madrazo Ambos están en campaña proselitista desde hace más de un año, poco después de que Palacios asumió la presidencia del partido, en septiembre de 1997
Ante la incapacidad de Palacios, hasta Humberto Roque Villanueva, exlíder del PRI, también se autodestapó Uno de sus más recientes actos de proselitismo se produjo el jueves de la semana antepasada, en el auditorio de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE), donde presentó su libro Seis años para ganar un siglo, en el que compendia su programa de trabajo y demanda que el partido defina las reglas a que habrán de sujetarse los aspirantes a la nominación presidencial
Al respecto, el secretario de Hacienda, José Angel Gurría, quien había sido descartado por no cumplir los requisitos —”candados”— del PRI para ser candidato, el lunes 1¼ se reincorporó a la lista de aspirantes
Entrevistado en Davos por Andrea Ornelas, de El Economista, Gurría se quejó de los candados “Excluir de la carrera presidencial a priístas con 30 años de militancia, como es mi caso, pone en desventaja al partido en relación con el PAN y el PRD”
Por tal motivo, el secretario de Hacienda dijo que el PRI tiene que abrir los “candados” y enriquecerse con la participación de precandidatos que puedan hacerlo triunfar en la elección del 2000 Y dio entender que, si se abren los “candados”, él buscaría la nominación
A favor de la apertura se manifestó el martes otro secretario de Estado, el de Comunicaciones, Carlos Ruiz Sacristán, quien además exigió al PRI reglas claras para la postulación de candidato presidencial
Al respecto, el secretario general del PRI, Carlos Rojas, dijo que los “candados” fueron establecidos por los militantes priístas en una asamblea nacional, por lo que deberá ser ese mismo organismo el que decida si se abren o no
En contra del aceleramiento de la mayoría de los aspirantes a la candidatura, el Consejo Político Nacional del PRI intentó apoyar a Palacios Alcocer y condenó el “proselitismo precoz”
A esa condena se sumó el secretario del Trabajo, José Antonio González Fernández Declaró que no es momento de destapes y exigió a sus correligionarios lo que hasta el momento no ha logrado Mariano: unidad, disciplina e institucionalidad
Para demostrar que él sí es institucional y disciplinado, González Fernández casi se descartó de la lucha por la nominación Aseguró que por el momento no le interesa ocupar otro cargo, pues su única intención es seguir apoyando al presidente Zedillo
Sin embargo, la convulsión priísta aumentó la semana pasada con el rumor de que el presidente Zedillo ya habría tomado partido en favor de Labastida Ochoa y de que González Fernández sería el nuevo líder del PRI, en lugar de Palacios Alcocer
Cierto o no, el madruguete de Bartlett indicaría que la lucha por la nominación se está dando entre dos grandes grupos: el de los “zedillistas”, con el secretario de Gobernación por un lado, y por el otro el de los priístas “tradicionales”, entre los que se encuentra precisamente el exgobernador de Puebla
Bartlett, Labastida y Madrazo han venido integrando una estructura que da sustento a sus aspiraciones Y ahora los tres intensifican sus precampañas para obtener respaldos políticos y económicos, no obstante que Palacios Alcocer dijo —el jueves 4—, sin que nadie le haga caso, que los tiempos para designar candidato a la Presidencia los marca la Constitución General de la República
Palacios hizo esta declaración ante la demanda casi generalizada de que ya convoque a una asamblea nacional en la que se establezcan claramente las normas para seleccionar candidato a la Presidencia de la República
Desde ahora se prevé que la legitimidad del proceso de selección dependerá de que los aspirantes a la candidatura acaten las normas que exigen se instauren De lo contrario, si las normas no se establecen claramente, existe el riesgo de una ruptura, dijo el jueves 4 el también precandidato y gobernador de Tabasco, Roberto Madrazo
“Yo no soy una bola de humo para distraer y proteger —como se dice— al ‘candidato’ del presidente Zedillo Yo estoy dispuesto a ganar”, afirmó Madrazo, al advertir que si la selección de candidatos es un engaño habrá división y ruptura en el PRI
Para Madrazo, por lo menos hay ocho priístas que buscan la candidatura presidencial, y aunque, al igual que Echeverría, tampoco mencionó nombres, dijo estar convencido de que Zedillo es de convicciones democráticas, por lo que descartó que haya un tapado o un “caballo negro” presidencial
Sin embargo, contra los deseos de su líder nacional, Mariano Palacios, el gobernador de Tabasco insistió en la urgencia de que el PRI realice su XVIII asamblea nacional para fijar reglas para la nominación de candidato
Labastida Ochoa, firme
Mientras tanto, en esta ya iniciada campaña de enfrentamientos y de alianzas, el secretario de Sedesol, Esteban Moctezuma, otro de los presidenciables del PRI, respondió al gobernador de Guanajuato, Vicente Fox, quien lo acusó de querer apuntalar una candidatura con los convenios de desarrollo social
Moctezuma dijo que las declaraciones de Fox “sólo demuestran que está embriagado en lo que podríamos llamar ansias de poder o lo que podríamos llamar ambición”
De esta manera, Moctezuma también entró abiertamente a la lucha por la candidatura presidencial del PRI, ya sea a título personal o como aliado de Labastida
Al respecto, Jesús Orozco Alfaro, senador por Colima, es otro de los priístas que abiertamente se manifiestan a favor de Labastida Así lo hizo el jueves pasado, al declarar que, sin regatear los méritos de nadie, Labastida “reúne el mejor perfil para obtener la candidatura y ganar la Presidencia de la República en el 2000”
Más aún, Orozco recriminó la “apatía por parte de la cúpula priísta en este asunto”, y condenó el silencio de quienes ven a Labastida como el más perfilado para alcanzar la nominación pero no se manifiestan abiertamente
En apoyo al senador Orozco, los dirigentes priístas de Colima confirmaron a Labastida como el hombre fuerte para la candidatura presidencial, ya que —argumentaron— “Manuel Bartlett crearía una relación de desconfianza en el exterior, en especial con Estados Unidos”
Con esa última frase se referían, obviamente, a la incriminación que supuestamente le ha hecho a Bartlett la agencia antidrogas estadunidense (DEA)
Lo cierto es que el jueves, dos días después del destape de Bartlett en el World Trade Center, se informó que Labastida viajará a Washington esta semana, según fuentes del gobierno estadunidense, para participar en una reunión extraordinaria en materia de drogas
La importancia del método
En marzo, el PRI celebrará su 70 aniversario Al festejo asistirá el presidente Zedillo Será ocasión para anuncios y definiciones importantes, entre ellas la del método de selección de su candidato presidencial ¿Será mediante elección abierta o cerrada? En uno y otro caso se requerirán campañas como las que están realizando Bartlett y Madrazo para ganarse el voto de los ciudadanos y/o el respaldo de los delegados y consejeros políticos del PRI
El mismo Mariano Palacios reconoce que el acontecimiento político más importante de todo 1999 será, precisamente, la selección del candidato del PRI a la Presidencia de la República El primer paso será definir el método de nominación y un reglamento que regule la contienda entre precandidatos
Al respecto, el vicecoordinador de la fracción priísta en la Cámara de Diputados, Fidel Herrera, propone que el PRI realice dos asambleas: una para determinar los procedimientos y otra de postulación de precandidatos
Coincidentemente, el jueves 4 fue filtrado un documento interno del PRI en el que se propone el 11 de junio como fecha para registrar aspirantes, y el 6 de octubre para elegir al candidato presidencial
Dicho proyecto, elaborado por la Comisión Nacional para el Proceso Interno, que preside Gonzalo Martínez Corbalá, establece que el candidato presidencial deberá surgir de una elección abierta y democrática, cuyos resultados se conocerían cinco días después de la votación
Además, en el proyecto se plantea que la XVIII asamblea nacional se realice en octubre, a fin de que en ella rinda su protesta quien haya ganado la candidatura presidencial
Este proyecto va en contra de lo dicho por Mariano Palacios, quien todavía la semana pasada insistía en que en septiembre se efectuará la XVIII Asamblea Nacional, en la que se determinarán los métodos, tiempos y requisitos para la elección de candidato
Varios grupos internos del PRI, entre ellos Corriente Renovadora y Reflexión, manifestaron su desacuerdo con que sea en septiembre la asamblea nacional y reclamaron su realización en el primer semestre del año
Así lo hizo también el propio Bartlett, quien instó a la dirigencia de su partido a realizar lo más pronto posible la XVIII asamblea en la que se discutan las reglas y criterios para definir el candidato a la Presidencia de la República
Por su parte, Francisco Labastida agradeció el apoyo de algunos priístas para su precandidatura, pero, “disciplinado e institucional”, declaró que es el PRI el que determina los tiempos para manifestarse en torno de esa aspiración
También dijo que no pretende separarse de su cargo, como lo pidió Bartlett, porque “yo no estoy contendiendo, sino trabajando” E indicó que la efervescencia política no tiene por qué detener la marcha de la nación, del gobierno ni de los programas establecidos
Baja California Sur y Guerrero
Y mientras Bartlett se centra en la propuesta de recuperar para el PRI las banderas de la justicia social, este domingo el PRI está en peligro de perder las gubernaturas de Baja California Sur y de Guerrero, a causa, precisamente, del divisionismo que amenaza con generalizarse y causar una crisis de grandes dimensiones
En Baja California Sur, la consulta abierta efectuada por el PRI para elegir candidato a gobernador terminó en la ruptura de uno de los contendientes, Leonel Cota Montaño, exalcalde de La Paz, quien aceptó la candidatura del PRD y del PT y se llevó a muchos priístas inconformes
Muestra del rompimiento del PRI sudcaliforniano es el hecho de que el jueves, cuando faltaban tres días para las elecciones, en La Paz se filtró la información de que durante diciembre y enero últimos el gobierno estatal priísta desvió recursos públicos hacia la campaña del candidato del PRI a gobernador, Antonio Manríquez Guluarte
Ese desvío sería por 175 millones de pesos, cantidad que, además de tener origen dudoso, contrasta con los 34 millones que como tope fijó, la semana anterior, el Instituto Estatal Electoral
En Guerrero, las divisiones en el PRI, entre el grupo de Rubén Figueroa y el del actual gobernador, Angel Rivero Aguirre, hicieron estragos durante la consulta directa a la base en la que triunfó el candidato del primero, pero con acusaciones de fraude, como sucede ahora en el Estado de México
Si se presenta algún conflicto poselectoral en Guerrero, el Ejército Popular Revolucionario (EPR) advirtió, el jueves 4, en un comunicado, que “la resistencia popular y el accionar armado serán la respuesta”
Otra advertencia hizo el grupo Reflexión en la Cámara de Diputados: Urge salvaguardar la unidad del priísmo nacional, mediante la creación de reglas claras y equitativas para seleccionar a sus candidatos y a sus dirigentes De lo contrario, existe el peligro de un “clima de ingobernabilidad”, indicaron en nombre del grupo los diputados Mauricio Rosell, Oscar González, Jorge Canedo y Jacaranda Pineda








