PAN y PRI se adelantaron, y la izquierda necesita ya un candidato
Muñoz Ledo se lanza con todo hacia el 2000, y advierte: “Cuauhtémoc tiene prosapia; yo, los méritos Me toca: arranco en enero”
Elías Chávez
Objeto de maniobras y golpes bajos en su propio partido, el de la Revolución Democrática (PRD), Porfirio Muñoz Ledo no se arredra Al contrario, asegura estar —aun por encima de Cuauhtémoc Cárdenas— en “mejores condiciones” para ser candidato a la Presidencia de la República
Inclusive advierte que Cárdenas deberá cumplir algo que se ha prometido a sí mismo: No deberá ser candidato presidencial mientras no demuestre que es un buen jefe de Gobierno del Distrito Federal
Al anunciar el inicio de su campaña electoral, Muñoz Ledo critica también la “falta de imaginación” del presidente Ernesto Zedillo y advierte que, a causa de una “violencia social difusa”, el país está incendiándose
En entrevista con Proceso, el dirigente perredista recuerda las ocasiones en que, siendo militante del PRI, a punto estuvo de obtener la candidatura presidencial; asegura no ser un “obseso” por el poder y da a conocer la forma en que impulsó a Cárdenas para que obtuviera sus dos anteriores candidaturas presidenciales
—¿Ahora sí va en serio su candidatura?
—Absolutamente Pero nadie debe extrañarse: Yo estoy en la vida pública desde mi adolescencia y, como todo hombre de la política, sobre todo alguien que ha ocupado cargos de alta responsabilidad, he pensado siempre en la posibilidad de acceder a la Presidencia de la República
—¿Es una obsesión?
—No, no he sido un obseso Es más, nunca me he postulado Esta es la primera vez que lo hago y la única que lo voy a hacer
—Pero sí aspiró a suceder al presidente Luis Echeverría
—Cuando fui miembro del sistema político tradicional no era la usanza autopostularse
Era de otra manera como mostraba uno su deseo, su disponibilidad
—¿Cómo?
—Era la manera como se hacía el trabajo Porque había otros que nadaban de a muertito, como los hay todavía ahora Pero también hay los que, en vez de esconderse, se muestran, hacen un trabajo abierto, sin temor al trabajo lucidor
Muñoz Ledo revela que “una vez un presidente me preguntó mi opinión sobre quién podría ser su sucesor Después de analizar varios nombres, le dije: ‘Tal vez el mejor está enfrente de usted'”
—¿Eso le dijo usted a Echeverría?
—No, a otro presidente
—Dígame a quién
—A José López Portillo El sabía que yo era amigo de prácticamente todos los aspirantes Varios de ellos eran de mi generación, y yo mantenía buena relación personal: no había tenido fricción con ninguno, era un puente natural entre ellos y el presidente, aunque yo había salido del gabinete injustamente
—¿Injustamente?
—Sí, inclusive el presidente me dijo, cuando yo ya había salido de la Secretaría de Educación, que se había arrepentido Fue una cosa curiosa: el día que me pidió mi renuncia, como él lo narra en sus memorias, se arrepintió moralmente de lo que hacía
—Si se arrepintió, ¿por qué no dio marcha atrás?
—Porque se arrepintió moralmente, no políticamente Si se hubiera arrepentido políticamente, detiene la operación Es decir, cometió el agravio moralmente arrepentido Es un caso muy curioso Y como compensación, le dijo al secretario de Gobernación: ‘Ve a Educación con Muñoz Ledo y di que es un gran mexicano y que el país lo va a volver a necesitar’, cosa que ocurrió Y luego, al salir, el presidente me dijo: ‘Usted estará, si lo acepta, nuevamente en mi gobierno Déjeme, por favor, que ajuste, que equilibre estoy apenas comenzando, necesito nuevos equilibrios’ “Y me fui Yo nunca le pedí nada Al tiempo me invitó a ser embajador Le mandé decir que no, que yo quería seguir mi vida de profesor Posteriormente, cuando Jorge Castañeda, padre, entró a la Secretaría de Relaciones Exteriores, lo encontré en Washington Yo estaba en un seminario y él iba a la reunión de la OEA en que se discutió el asunto de Nicaragua Y Jorge, en una cena con amigos, me dijo: ¿Por qué no te incorporas? Estoy ahora en Relaciones Exteriores’ —habíamos sido compañeros en El Colegio de México— Acepté El presidente lo supo y, en fin Yo pedí ser embajador en Naciones Unidas, en primer lugar porque creí que era de ir y venir, pero resultó que había que estar casi todo el tiempo en Nueva York El caso es que el presidente me dijo: ‘Bueno, está usted ya de nuevo en el gabinete, porque en Estados Unidos el puesto de embajador en la ONU es de gabinete’ “Un día, el presidente me invitó a un acto cívico, a decir un discurso importante Pero de repente me mandó decir que no había podido Yo me di cuenta que se quedó con la tentación de que yo volviera y fuera uno de los seleccionados para la final, para decirlo en términos futbolísticos, pero el mismo equilibrio de fuerzas que hizo que me fuera, era el que impedía que yo regresara: El mismo tipo de intrigas palaciegas, las mismas presiones internas se estuvieron repitiendo
“Lo cierto es que el presidente solía comentarme cuestiones políticas cuando venía a verlo Yo era embajador pero tenía acceso al presidente porque previamente me había nombrado asesor para asuntos especiales, y con eso tenía derecho de verlo Y a él le interesaba discutir conmigo de política internacional, de petróleo —fui presidente de la Comisión Mundial de Fuentes de Energía— Sobre todo le interesaba mi punto de vista sobre política interna Y alguna vez me preguntó qué opinaba de los posibles candidatos
Yo fui muy cuidadoso al hablar de todos, porque tenía relación personal Pero él no se acababa de convencer de ninguno Yo era muy prudente de no dañar a nadie Y me preguntó:
—¿Qué piensa usted?
—Bueno —respondí—, por qué no piensa en otros
—¿Como en quién?
—Como en quien está delante de usted
—No me diga
—Pues sí
“Y me dio la razón teóricamente, pero nunca concretó nada No diré que haya reconocido que yo era la mejor opción, pero sí que era muy buena posibilidad Inclusive alguna vez López Portillo dijo —y creo que esto va a aparecer en un libro de Jorge Castañeda, hijo, aunque no estoy cierto— que yo le plantee ser presidente de la República No fue literalmente así Fue la conclusión de un análisis, muy libre, muy intelectual Yo tenía buena relación intelectual con el presidente cuando no mediaba una relación político-administrativa Cuando mediaba, la relación se volvía muy mala
Por qué Cuauhtémoc
Muñoz Ledo señala que “en marzo del 85, en Madrid, el embajador Rodolfo González Guevara me dijo que había hablado con Cuauhtémoc —quien había estado en Madrid para la inauguración de una estatua de su padre— y que lo había sondeado y lo veía en muy buena disposición
“Desde entonces empezamos a pensar que Cuauhtémoc fuera candidato presidencial, por el símbolo que encarnaba, por la situación en que se encontraba —gobernador de un estado, con elementos, con recursos, con una red muy importante de relaciones en el país, por el símbolo— hasta por la novedad
“Era un caso distinto al mío A mí se me había mencionado en dos ocasiones, en una más que en la otra, aunque estuve, como acabo de narrar, quizá más cerca en la segunda, pero más oculto: estaba yo en Nueva York
“La primera fue el 76, donde es evidente que fui muy mencionado Se me mencionó entre los tres más probables Incluso se dijo que había yo llegado a la final Por eso me invitaron a ser el coordinador de la campaña presidencial, para hablar en términos de play off Pero eso es subjetivo Uno es el que llega Aquí no hay play off, no hay semifinal ni final Es uno y los demás ninguno fue Y es todo
“En el 88, la decisión de que Cuauhtémoc fuera candidato se fue afirmando desde que comenzó la Corriente Democrática Cuauhtémoc ayudó muchísimo a la definición ideológica del movimiento: el cardenismo no hacía discutible, siquiera, cuál era nuestra orientación ideológica Y con toda lealtad, con toda decisión, impulsamos la candidatura de Cuauhtémoc, felicitándome a mí mismo por haber tomado esa opción No estoy arrepentido, nunca lo estaré Creo que gracias a ello el movimiento tuvo el alcance que tuvo Cuauhtémoc tenía entonces, mejor que ninguno de nosotros, las condiciones para ser candidato
“En 94 la situación ya era distinta, porque evidentemente habíamos sido muy golpeados Y nuestra relación ya no era la misma porque pues porque hubo problemas en la formación del partido El más grave fue cuando, estando pactado y en los estatutos —yo había presidido esa comisión— el puesto de presidente y de secretario general del partido; habiendo sido votados esos estatutos conforme a la ley, en todas las asambleas distritales que se hicieron, en el momento de llegar a la asamblea nacional de fundación del partido, hubo un movimiento inesperado en la sala, promovido por personas muy identificadas, relacionadas con nuestro dirigente, que pidieron que se suprimiera la Secretaría General, que naturalmente me correspondía o que se supondría que yo tendría la mayoría
“Y de una manera ilegal se suprimió la Secretaría General, porque la ley era clara en el sentido de que se votarían en la asamblea nacional los estatutos que se hubieran votado previamente en las distritales Fue una manera dudosamente legal, para decir lo menos
“Por angas o mangas, es claro que el liderazgo de Cuauhtémoc sobre el partido era muy amplio y que nuestra gente estaba, por decirlo así, programada para la revancha Era claro La gente quería la revancha, el partido de regreso, como dicen, volviendo al lenguaje futbolístico Y el candidato era Cuauhtémoc de nuevo Así la gente lo quería y así lo hablamos él y yo Y él me dijo: ‘Bueno, yo creo que la gente está pidiendo, en todas partes donde voy, que yo sea el candidato De hecho no he dejado de ser candidato’
“Le contesté que así era En forma abrumadora, la mayoría del partido estaba por esa opción Así era Y le dije que yo no competiría Simplemente analizamos qué posibilidades reales tendría él Entonces abrimos la opción de que, en caso de que no prendiera su candidatura, como la otra vez, pudiéramos optar por un candidato externo
Había nombres ahí, en el aire, como el de (Jesús) Silva Herzog, por decir algo Luego, con mucha malicia metieron el de don Fernando Gutiérrez Barrios, a sabiendas de que mucha gente en el partido no estaba de acuerdo, por razones históricas, sobre todo los grupos de izquierda más radicales, por el tipo de relación que habían tenido con los órganos de seguridad del Estado Eso era perfectamente comprensible”Ahora la situación es muy distinta Corrimos para la gubernatura del Distrito Federal
Era claro para mí que si yo tomaba esa opción, la del gobierno de la ciudad, pues iba a ser una decisión que me iba a clavar allí Es un trabajo tremendo No tenía yo una decisión tomada Pensábamos que era mejor, en ese momento, un candidato de coalición con el PAN
“Junto con un grupo de amigos intelectuales, con el Grupo Compromisos, lanzamos la idea de la Alianza para la República e hicimos un manifiesto Una convergencia PRD-PAN Pensamos para candidato en Santiago Creel, que entonces tenía mucho prestigio entre nosotros
“¿Por qué lo hicimos? En realidad porque yo no tenía la decisión de correr y Cuauhtémoc tampoco ¿Por qué no teníamos la decisión de correr, si era tan atractivo el primer gobierno autónomo, electo, de la Ciudad de México? Porque los dos sabíamos que si le entrábamos a esta responsabilidad iba a ser muy difícil salirnos de ella
“Finalmente, una comisión de compañeros del partido me convenció de jugar porque no había candidato, y lo hice Pero el ingeniero Cárdenas decidió también jugar y entonces se hizo la competencia interna, una competencia breve, con muy poco tiempo No hubo recursos A mí me dio 80,000 pesos el partido Y yo no tengo dinero, estoy muy pobre Se buscó la unidad en todo, que no hubiera confrontación, que no hubiera un cartel de él y uno mío, sino un cartel de los dos Con diversos pretextos gráficos, nunca salió el cartel Fue una campaña sin carteles Se pactaron cinco debates Nada más hubo uno de veras Los otros fueron con poca audiencia, en programas poco escuchados El debate fue precario, la propaganda mínima y la capacidad de extender a la población el interés por participar en las urnas fue también muy relativa No se le avisó a la gente, a tiempo, que podía votar en las urnas del PRD Mucha gente ni lo supo Se calcula que no más de 10% de personas ajenas al partido votó
“Fue una votación legitima, yo la reconocí como tal, independientemente de que tuvieron un peso los grupos llamados corporativos: al no haber muchos ciudadanos que participaran, las organizaciones tuvieron la parte más relevante, el mayor número de votos Así ocurrió
“A mí se me pidió que fuera a la Cámara de Diputados No lo había yo pensado, de veras, no estaba en mis proyectos Me atraía más volver al Senado en ese momento Sin embargo, hubo insistencia del presidente del partido, Andrés Manuel (López Obrador), para que yo fuera a la Cámara de Diputados Y creo que Andrés Manuel tenía razón Se ha podido hacer más por el país en la Cámara de Diputados, a pesar de los reveses tan fuertes que hemos tenido en estos días
“Por primera vez el PRI no tuvo mayoría y esto se debe en parte a la campaña que hicimos en todo el país por una nueva mayoría Y de ahí surgió lo demás: Durante un momento llegamos a ser un poder autónomo del Estado, por primera vez en la historia contemporánea de México Esa es la verdad Antes del arrepentimiento y de la claudicación de los panistas
Cambio de circunstancias
“Ahora estoy en una circunstancia muy distinta He llegado a un nivel de madurez personal, tengo una felicidad en mi vida personal Siento que en algunos aspectos he cobrado bastante serenidad, creo que algunos defectos que se me señalaban se han atenuado Los defectos nunca se acaban y creo que las virtudes tampoco Para bien o para mal, las personas maduran Espero que en mi caso sea lo primero”Creo que estoy en muy buenas condiciones de salud y de reconocimiento público, respecto del trabajo que he hecho, que me permiten ser candidato a la Presidencia de la República Por circunstancias varias creo que soy el miembro del partido que estoy en mejores condiciones para ser candidato Así lo percibo Y conste que he sido muy cauto
“Y ahora tengo esa convicción muy clara He hecho ya la obra que tenía que hacer En lo fundamental ya la hice en la Cámara Se ha creado una nueva mayoría Ya no es tan necesaria, si alguna vez lo fue, mi presencia Estoy cumpliendo una tarea que podría poner punto final a mi vida pública antes de la candidatura, que es la presidencia de la Comisión Permanente del Congreso”
—¿Dejará de ser el “segundo” junto a Cárdenas?
—Nunca he sido segundo de nadie Fui el primer legislador mexicano que interpeló formalmente a un presidente de la República en un informe; fui el primer legislador mexicano de oposición que contestó un informe presidencial, y soy el primer legislador de oposición que preside la Comisión Permanente Soy cabeza de un poder de la federación, el día de hoy El 15 de marzo termina esta función Estoy listo para lo que venga
“Creo que he redondeado una vida pública He sido dos veces secretario de Estado, he sido presidente de dos partidos, he sido embajador en Naciones Unidas, presidente de organismos internacionales muy importantes, como el Consejo de Seguridad; he sido legislador en ambas cámaras del Congreso de la Unión y —sobre todo— yo tengo un argumento, que voy a decir y espero que lo refleje de tal manera que no parezca vanidad: Yo fui educado en lo que llaman la meritocracia Fui educado en la idea de que uno debe aspirar por los méritos, porque mis padres eran maestros Mi padre llevaba una llamada lista de las rayas, que era una lista donde ponía, con rayas, los méritos, y tachaba, en sentido inverso, los deméritos Y conforme a esa lista, ese reconocimiento que nosotros aceptábamos, se daban las compensaciones, desde los paseos hasta los pequeños premios que se tienen en la vida familiar Un amigo me dijo una vez: ‘Lo que te ha perjudicado más en la política es la educación'”
—¿Por qué?
—Porque en la política los méritos no cuentan, necesariamente Sin embargo, mientras yo viva, así educaré a mis hijos y así quisiera que fuera mi país Que el mérito contara en todo; si no, nunca vamos a ser un país competitivo Siempre, mientras haya más espacio para el arribismo, para el privilegio, para la corrupción, seremos un país profundamente injusto e ineficiente
“Yo creo tener los antecedentes para ser un buen candidato presidencial Y quiero que se responda a preguntas concretas: ¿Cómo fui como secretario del Trabajo? Que se analice Creo que fui muy buen secretario del Trabajo Algunos dicen que el mejor que ha habido No lo sé, no lo puedo decir yo, pero ahí está mi obra ¿Cómo fui como secretario de Educación? Todavía se me reconoce cuando voy a América Latina Y hace muy poco todavía me estaban invitando a ser alto funcionario de la UNESCO ¿Cómo fui como presidente del PRD, como senador? ¿Bueno, malo, regular, excepcional? Eso júzguenlo ustedes Parece que no fui tan malo Si tengo esos datos, probados, de eficiencia, de patriotismo, de convicción pues yo creo que eso es lo que debe contar
—Cuauhtémoc podría decir que también él tiene méritos
—No, su formación es distinta El tiene una prosapia, aunque también tiene, desde luego,
méritos, como el de la perseverancia, el de la tenacidad
—También usted
—Sí, pero yo no me voy comparar Creo, eso sí, que Cuauhtémoc —él lo ha dicho— no será candidato mientras no pruebe que es un buen gobernador de la ciudad Y tiene que probarlo, porque él lo ha ofrecido a la nación Porque él se lo ha prometido a sí mismo Y porque él, además, cree en eso Eso es algo que yo le reconozco: esa responsabilidad política
Muñoz Ledo anuncia que está “listo para comenzar la campaña en enero”, y explica:”Ya las campañas se precipitaron El arreglo del Fobaproa pone en la punta de una coalición político-financiera a Vicente Fox Eso es evidente Posición que el gobierno le cedió, por propio interés o por presión del medio financiero
“Manuel Bartlett, por su parte, está haciendo más ruido de lo que esperaban los priístas Y digan lo que digan va en serio, porque Manuel es un testarudo El sí es un obcecado Manuel sí piensa que puede ganar Quien crea que nada más está haciéndose un hueco o representando un sindicato de gobernadores, no lo ve cabalmente Manuel va a hacer todo para ganar No digo que lo vaya a lograr, porque todavía esto es una decisión presidencial y creo difícil que el PRI se desprenda de eso, pero los puede poner en serios aprietos Ya en el estadio Jalisco, el otro domingo, hubo dos nombres, carísimos por cierto: el de Vicente Fox y el de Bartlett
“Falta un tercero, para decir lo menos, y el PRD no puede retrasarse Nosotros necesitamos un candidato corriendo en el país al comienzo del año La izquierda, lo digo por su nombre, el movimiento nacionalista del país, necesita un candidato, un abanderado al comenzar el año Y ése, en el momento actual, no puede ser Cuauhtémoc No puede ser porque él está en otra tarea Nos puede alcanzar No quiero eliminar esa posibilidad Pero en el momento actual no está en condiciones objetivas de hacerlo Yo arranco en enero Arranco Ya hay un comité de campaña que está trabajando en el diseño En enero yo ya estaré corriendo
“Y creo que ya para junio o julio este arroz ya se coció: va a ser claro quién es el candidato de cada partido Sé que el PRI quiere adelantar también No puede adelantar tanto por sus condiciones internas, por sus tradiciones, por la funcionalidad de su sistema: si adelanta candidato devalúa al presidente Espero que Cuauhtémoc se convenza, por razones varias, que yo creo que él está viendo que en este caso me corresponde a mí
—¿Pide reciprocidad?
—Yo lo apoyé siempre que él tuvo mejores condiciones Pero no estoy planteando esto en términos de moral personal Estoy planteándolo en términos de moral pública, es decir, de lo que le conviene a nuestro movimiento Ojalá y Cuauhtémoc se convenza él, por sí mismo La gente que lo rodea va a ser más difícil—Pero ya otros, entre ellos Amalia García, se han manifestado a favor de Cuauhtémoc—Bueno, el partido está viviendo ajustes Todavía hay muchos cuadros que militan con el ingeniero Es natural El caso de Amalia es más peculiar, porque a ella se le consideraba más distanciada del ingeniero En varias ocasiones se dijo ofendida por él Recuerdo cuando el ingeniero pidió, en un mitin frente a La Ciudadela, en presencia de Amalia, que el senador de la ciudad fuera externo Y ella quería ser senadora Recuerdo muy bien los
comentarios de Amalia ese día y los días y meses siguientes
—¿Qué comentó?
—Obviamente no repetiré sus comentarios, pero los conocemos todos Y ahora quizá ella sintió necesidad de suavizar su relación con Cuauhtémoc porque quiere ser presidenta del partido y pretende sumar gente de esa afiliación Yo tuve una reacción fuerte, debo decirlo, porque me pareció que ella perdía con eso, que hacía un mal cálculo, pero está en plena libertad de hacerlo
Señala que “en este país se requiere un despertar nacional, una toma de conciencia de los mexicanos Quizá ésta sea nuestra última oportunidad En este país los jóvenes quieren irse a vivir a Estados Unidos; los más sofisticados a Australia La gente ha perdido la esperanza en el futuro de México
“El año 2000 o es el de al recuperación de la esperanza nacional o vamos a ver a nuestros hijos diseminados por el mundo, los que puedan salir Este país puede perderse en una noche muy oscura Estamos muy cerca de eso, si no somos capaces de levantar la esperanza nacional con un proyecto de país que es también un proyecto de Estado, que es un proyecto de dignidad
—¿Por qué la gente debe creer en usted, como candidato presidencial?
—Me he entregado con todo lo que soy al trabajo político, al estudio de los problemas del país He sido cerca de 30 años profesor y conferencista sobre los grandes temas de la nación, la estructura y funcionamiento del Estado, el derecho del Estado, la historia política de México, los sistemas políticos comparados Fui formado para esto Y le voy a dar un dato:
“Tengo 40 años en la vida pública y no tengo dinero Yo vivo en departamento Mi casa se está vendiendo, se va a distribuir entre mis hijos como resultado de mi separación conyugal Tengo una cuenta en el banco de un monto verdaderamente modesto No hay ningún Muñoz Ledo rico en México Y si lo hay es muy lejano a mí en parentesco Nosotros somos gente muy honorable Y yo creo que esto es importante Yo he combatido la corrupción siempre, no solamente he administrado con absoluta probidad, sino que he combatido ferozmente la corrupción desde donde he estado, con una gran firmeza y creo que con imaginación Y esto es importante para el país: la rectitud Además no aspiro a nada más Si no logró la candidatura, me dedicaré a la cátedra, a la investigación Me retiraré y viviré temporadas fuera del país No estoy luchando por otro puesto público Creo que he hecho lo que he podido para levantar la imagen del Poder Legislativo, y creo que no ha sido poco Y ya cumplí Ahora voy a otra cosa”He luchado todos estos años por la transición democrática Creo que he encontrado en cada momento mi papel Ahora mi papel es el de candidato a la Presidencia de la República Ese es el papel que me toca hoy en la lucha por al democratización del país, no otro”








