Maniobras judiciales para “robar un predio municipal”

Maniobras judiciales para “robar un predio municipal”
Señores:
Los suscritos deseamos hacer del conocimiento público el robo que se ha cometido en esta población de Talpa de Allende, Jalisco, por parte de un pseudoabogado en complicidad con un notario público suplente de Guadalajara, en perjuicio del patrimonio de nuestro municipio y de la ciudadanía en general
El 19 de junio de 1964, Trinidad Ramos Valdez, en ese tiempo secretario síndico del Ayuntamiento de Talpa de Allende, suscribió un escrito dirigido al delegado de Hacienda del estado, manifestando el predio oculto El Cerrito, ubicado en el barrio del mismo nombre El predio, sin construcción en esa fecha, medía aproximadamente 51, 313 metros cuadrados y, según el mismo escrito, fue adquirido el 5 de octubre de 1896, por resolución del Consejo del Gobierno del Estado, en dictamen de la misma fecha
El 6 de noviembre de 1997, el señor Jesús Antonio Ortega Padilla presentó ante el Juzgado de Primera Instancia de Mascota, Jalisco, por su propio derecho y en la vía de jurisdicción voluntaria, diligencias de información ad-perpetuam, para acreditar ser “poseedor y, como consecuencia, ser propietario” del mismo predio urbano, que ahora es denominado “Cristo Rey”
Curiosamente y a pesar de que la justicia es generalmente lenta, en esta ocasión fue sumamente expedita, pues en cuestión de 19 días Jesús Antonio Ortega Padilla obtuvo una “sentencia favorable” y se “convirtió en propietario” de un terreno que es patrimonio del municipio y de todos los habitantes y visitantes de Talpa de Allende, pues allí se encuentra el monumento a Cristo Rey, lugar religioso y turístico de la región
En ese juicio expedito se cometieron varias violaciones a la ley Los licenciados José Fernando Pantoja Ramos y Arturo del Toro González, juez y secretario, respectivamente, del Juzgado de Primera Instancia de Mascota, no esperaron el término que marca la ley con relación en la publicación de los edictos Así, el secretario del juzgado, con fecha 18 de noviembre de 1997, certificó que el edicto fue publicado, a partir de esa fecha, durante diez días consecutivos, en los estrados del juzgado; pero resulta que la sentencia tiene fecha del día 24 de noviembre de 1997, o sea, seis días después de que se ordena publicar el edicto
Aún más, los testigos presentados para acreditar que el señor Ortega Padilla posee el inmueble desde hace diez o doce años, en forma continua, pacífica y de buena fe, son jóvenes de 25 y 27 años de edad (esta es también la edad aproximada de Ortega Padilla) A pesar de que los tres eran unos niños en la fecha aludida, el juez acreditó el “valor probatorio de los testigos” para declarar al señor Ortega Padilla poseedor del predio
Hay muchas más irregularidades: Ninguno de los nueve colindantes del predio firma de enterado de las notificaciones, y mucho menos compareció a oponerse al trámite de referencia, que fue “diligenciado” por el juez menor de Talpa al día siguiente de que recibió el oficio correspondiente; igual de sorprendente resulta que el director de Catastro municipal no estuviera enterado de que el terreno se encontraba registrado catastralmente a nombre del Ayuntamiento de Talpa de Allende; asimismo, el registrador Arnulfo Rodríguez López expidió una constancia simple de “no registro” a favor del señor Ortega Padilla, en lugar de un “certificado registral de no inscripción”
Por si todo esto fuera poco, el licenciado Alejandro Organista Zavala, notario público suplente de Guadalajara, se presentó a protocolizar el juicio de información ad-perpetuam, pareciendo no darse cuenta de todas las violaciones a la ley que se advierten en el expediente Fue este mismo notario quien tramitó la “donación” del terreno que el adjudicado, Jesús Antonio Ortega Padilla, realizó en favor del sacerdote Cecilio Sing, expárroco del lugar
Por todo lo anterior, solicitamos la urgente intervención de las autoridades correspondientes para que parte del patrimonio cultural, social y religioso de nuestro municipio no sea robado ni quede en manos de particulares y lucradores de la fe que sólo buscan un beneficio personal (Carta resumida)
Atentamente
Refugio Cárdenas Barragán, Regino Trujillo Palomera, Juan Becerra Santana, Javier Agraz Valera, Manuel Palomera González, Lorenzo Medrano Zúñiga y Francisco Medrano Guzmán
(responsable de la publicación)
Talpa de Allende, Jalisco