De Augusto García Rubio
Señores:
En Proceso 1120, Enrique Mercado informó por este medio de su sorpresa al encontrar omitido su crédito de traductor corredactor en la edición en castellano del libro ilustrado de Readers Digest Strange Worlds, Amazing Places, publicado en 1996 bajo el título Mundos extraños, lugares asombrosos
En 1995, como proveedor independiente de servicios editoriales, coordiné para esa casa la traducción, elaboración de cuatro capítulos nuevos (12 páginas de las 432), revisión preliminar de textos, formación tipográfica y elaboración de algún mapa de ese libro, y, en efecto, encargué a Enrique la traducción y redacción mencionadas En 1997, la editorial me envió un ejemplar, y al leer ahora, a raíz del reclamo, por vez primera, la página legal, también a mí me sorprende hallar: “Traducción de Readers Digest México, SA de CV, con la colaboración de Augusto García Rubio” Lamento la omisión de su crédito (¡tanto más el que mi nombre aparezca allí!), y avalo su derecho a que se corrija y se coloque su nombre
Nunca solicité por escrito a Readers la inclusión del crédito de Enrique (ni de ningún otro: hoy lo lamento); no lo sentí necesario; toda editorial registra, sin más, en la página legal, como trámite formal, el crédito del traductor Hasta allí participé en la omisión, pues los editores de Readers sabían bien quién realizó la traducción: al inicio de cada uno de los más de 90 capítulos traducidos del libro que les entregué, y que fueron y vinieron varias veces entre nosotros, iba el crédito de traducción de Enrique (poseo evidencias de esto)
En ningún documento de trabajo (y mucho menos legal) se ligó mi nombre a ese crédito Quien preparó en Readers la página legal no tuvo información oficial de que Enrique Mercado era el traductor y cayó en el error de tomar por traductor al coordinador externo de la edición: una falta involuntaria Hasta aquí la explicación, que no la justificación Como reconozco mi responsabilidad en la omisión, acudí la semana pasada a la editorial para aclarar lo ocurrido y solicitar la enmienda Readers me ha asegurado que corregirá el crédito en sus futuras ediciones A César lo que es del César
Sin embargo, al querer reparar una injusticia, Enrique cometió otra: sin antes buscarme o concederme el derecho a aclarar nada, me acusó públicamente de robar su propiedad intelectual, denunció mis “burdas maniobras” y me calificó de “delincuente” Debe haber creído que oculté su autoría a la editorial, apropiándome de su traducción Ha de juzgar tan alto su trabajo como baja mi ética profesional Al calumniarme (éste sí es un delito), incurre en un error similar al que cometió la editorial, sólo que él con la intención de causar daño: habló sin conocimiento y se dejó guiar por las apariencias Mal oficio editorial Espero que el poco lustre de mi abollado nombre sobreviva al exabrupto
Agradecería que Enrique, en reciprocidad, reconociera públicamente que nunca actué con dolo: a Augusto lo que es de Augusto
Atentamente
Augusto Adrián García Rubio Granados
Atlixco 142-B, Colonia Condesa
Distrito Federal (553-53-37 y fax 211-55-40)








