Maniobró para la foto con Cárdenas, pero rehúye el diálogo con el Congreso
A Zedillo ya lo convencieron de que perdió la mitad del poder y niega, en los hechos, la transición democrática: Muñoz Ledo
Elías Chávez
Amigables, casi abrazados, Ernesto Zedillo, Cuauhtémoc Cárdenas y Felipe Calderón Hinojosa posan, sonríen para la foto y provocan la indignación de Porfirio Muñoz Ledo:
En esa foto dan la impresión de estar en un país donde la cordialidad, la colaboración y la buena voluntad rigen las relaciones entre el presidente de la República y las oposiciones Pero no:
“Eso no es diálogo, es cotorreo”, dice Muñoz Ledo, líder de la diputación del Partido de la Revolución Democrática (PRD), con quien el presidente Zedillo se niega a dialogar si la audiencia no le es solicitada a través del secretario de Gobernación, Emilio Chuayffet
“Digan lo que digan, y aunque se tomen fotos y juntos coman o tomen café, la realidad es que en México no hay diálogo entre los Poderes de la Unión”, insiste Porfirio, que en entrevista con Proceso da a conocer una serie de “compromisos incumplidos” por el gobierno de Zedillo, a quien acusa de “volver al discurso salinista”, de “perder el rumbo”, de recurrir al “escapismo” y de no asumir su condición de jefe de Estado, en tanto que a su correligionario, Cárdenas, lo acusa de visitar a Zedillo “para la fotografía”
La interrupción o carencia de diálogo no es sólo con Porfirio, sino con todos los dirigentes del “bloque opositor” o “grupo de los cuatro”, mayoría que gobierna la Cámara de Diputados y que, en un hecho sin precedente en la historia legislativa del país, la semana pasada rechazó y dejó en suspenso, hasta nuevo trámite, una solicitud del presidente Zedillo para viajar a Canadá y Nicaragua
Como para aumentar la indignación de Porfirio, la Presidencia de la República expidió el martes 4 un comunicado, en el que subrayaba un detalle aparentemente nimio: que el líder histórico del PRD y jefe de gobierno electo del Distrito Federal, Cuauhtémoc Cárdenas, había solicitado, “a través de la Secretaría de Gobernación”, entrevistarse —el miércoles 5— con Zedillo
Para que no hubiera duda, el jueves 6 la Presidencia emitió otro comunicado, en el que anunciaba que el lunes 10 Zedillo recibirá en Los Pinos al líder de otro partido, el Revolucionario Institucional (PRI), Mariano Palacios Alcocer, quien al igual que Cuauhtémoc también solicitó la audiencia “a través de la Secretaría de Gobernación”
Ante esta perspectiva, Porfirio narra sus ires y venires con Ernesto Zedillo, quien se niega hablar con él, no obstante haber sido su subordinado:
“No veo razón por la cual el doctor Zedillo pudiera tener encono hacia mi persona”, dice, al afirmar que un jefe de Estado no debe orientar decisiones fundamentales de la política nacional por simpatía o diferencias circunstanciales con cualquier político
Recuerda que su relación con Zedillo se inició en 1971, cuando muy joven colaboró en la Dirección de Estudios Económicos de la Secretaría de la Presidencia, dependencia que estaba bajo la jurisdicción de Muñoz Ledo
En épocas posteriores volvieron a encontrarse y “siempre tuvimos una relación muy respetuosa” Uno de esos encuentros se produjo cuando Zedillo era secretario de Educación Hablaron de la reforma al artículo 3¼ y de la descentralización educativa “Se que él (Zedillo) comentó siempre de modo muy positivo y hasta entusiasta esas conversaciones”, dice Porfirio
Tiempo después, siendo ya presidente electo, Zedillo buscó a Porfirio —en ese tiempo líder nacional del PRD— para que iniciaran un diálogo político:
“Fue un diálogo amplio, constructivo, honesto de las dos partes Y asumimos cuatro compromisos, como consta en un documento que puedo proporcionar y que es copia del texto que le entregue a Zedillo en septiembre de 1994”
El primer compromiso: resolver los problemas políticos pendientes, entre ellos Chiapas, las elecciones en Tabasco y en Veracruz, y la integración, justamente, de las Cámaras del Congreso de la Unión “con un sentido de equidad”
También convinieron los principales aspectos de la reforma electoral que culminó el pasado 6 de julio “Creo que se avanzó mucho en ese campo, tanto como en el de la plena autonomía del Distrito Federal como en la elección del jefe de Gobierno por sufragio universal y directo”
El tercer compromiso fue el de la Reforma del Estado: federalismo, equilibrio de Poderes, reforma del sistema de justicia, seguridad pública, desmantelamiento del corporativismo, ley de comunicación social
“Todo esto —reitera— se presentó por escrito, en un documento, como constancia de que había un compromiso firme”
El cuarto compromiso se refería a la gobernabilidad democrática, a las políticas públicas “que teníamos que consensar para que funcionara la democracia, un poco al estilo de lo que habíamos hablado en 94, en las conversaciones de Barcelona, lo que llamamos los Pactos de La Moncloa mexicana”
El estancamiento
En la reforma electoral “avanzamos mucho, aunque cuando ya iba a salir de la presidencia del PRD hubo un estancamiento, una resaca: salió del PRI Santiago Oñate y echaron atrás cosas muy importantes, como las candidaturas comunes; pusieron la no reelección en el gobierno de la ciudad para obstaculizar a Manuel Camacho, vetaron las candidaturas independientes y redujeron el ámbito de autonomía del gobierno del Distrito Federal
“Había mucha resaca de los intereses creados Teníamos que esperar que hubiera una nueva Cámara de Diputados, un nuevo equilibrio de poderes, para reiniciar la reforma del Estado, la reforma económica y social Teníamos la esperanza de que el diálogo se reanudaría una vez que hubiera un nuevo Poder Legislativo
“Pero mucho nos extrañó que durante la pasada campaña electoral el presidente Zedillo empezó a hablar en contra de la reforma política, a descalificar a los adversarios, a decir que él era el único autor de la reforma electoral, que los partidos de oposición no tenían propuesta, que eran partidos negativos, partidos del todo o nada
“Zedillo volvió al discurso salinista y a una continua retractación En vez de asumir, como jefe de Estado, la conducción, el liderazgo, el impulso a la transición democrática, se acantonó en la defensa de su propio partido y llegó a decir barbaridades tales como que si la oposición ganaba el Congreso de la Unión él no podría gobernar
“Con esto, Zedillo anunciaba prácticamente su renuncia o chantajeaba a los ciudadanos para que votaran a favor de su partido Por eso digo que el presidente perdió el rumbo durante la campaña electoral”
Sin embargo, Porfirio tuvo una “muy grata sorpresa” el 6 de julio en la noche, cuando Zedillo reconoció la victoria del PRD en el Distrito Federal e hizo “declaraciones muy favorables para el cambio democrático”
En los días subsiguientes, el presidente recibió a Cárdenas Y “nosotros —dice Porfirio— nos sentimos animados a abrir una nueva época Hablamos con los líderes del PRI, con los principales funcionarios, incluido Chuayffet, y buscamos al doctor Zedillo para crear un nuevo equilibrio de poderes y resucitar, en un nuevo juego de mayorías y minorías, la agenda de la reforma del Estado
“Grande fue nuestra sorpresa cuando el presidente volvió a dar marcha atrás y autorizó a sus sicarios, ubicados en la Secretaría de Gobernación, a obstaculizarnos”
—Si no debe haber encono del presidente hacia usted, tampoco debería haber inquina de usted hacia el secretario de Gobernación
Muñoz Ledo responde:
—No estoy culpando a un funcionario de manera gratuita En esto no hay inquina personal Simplemente defino cosas que sucedieron día tras día:
“De la Secretaría de Gobernación hubo llamados a los diputados de oposición para disuadirlos de que formáramos el bloque opositor Hubo presiones sobre los presidentes de los partidos y sobre sus principales dirigentes Hubo intentos de soborno a miembros de las fracciones Se alentó al líder del partido oficial en el Senado para que declarara la inconstitucionalidad de la Cámara de Diputados, en lo que era una actitud francamente golpista Se amenazó con una crisis política de tamaño mayor con tal de disolver al bloque opositor Se vetó a un presidente de la Cámara (el propio Muñoz Ledo), se quiso censurar mi discurso del 1¼ de septiembre Todos estos son hechos que sucedieron y partieron de la Secretaría de Gobernación”
Otro cambio de actitud
Sin embargo, todo lo anterior parecía haber sido superado cuando el presidente Zedillo rindió su informe el 1¼ de septiembre Así lo reconoce Porfirio:
“Ese día el presidente tuvo una actitud correcta, una actitud republicana, respetuosa Al final de la ceremonia se dio el espectáculo que el mundo entero, no sólo el país, percibió como el momento culminante, el cambio histórico, en el cual se personificaba, ante la ciudadanía, la igualdad de los Poderes Vicente Fox, que sabe mucho de mercadotecnia, me dijo:
“`Esa es la foto de la transición’ (cuando se dieron la mano el presidente Zedillo y el entonces presidente del Congreso, Muñoz Ledo) Y sí, en esa foto se encarnó, para el mundo entero, la idea de la igualdad de los Poderes, el fin de la Presidencia imperial, el comienzo de la presidencia republicana, todo ello rubricado con un enorme aplauso iniciado por el propio presidente de la República”
Después —recuerda Porfirio— “el presidente me llamó para agradecerme todo lo que había pasado Yo le pedí que nos entrevistáramos Lo había invitado desde la tribuna Mis compañeros me dijeron que donde fuera: que si quería volver a la Cámara, magnífico; que si no, nosotros lo fuéramos a ver
“Había el mejor ambiente después del 1¼ de septiembre Le hablé al presidente de nuevo Le dije que mis compañeros querían que nos viéramos Me dijo que encantado Quedamos de precisarlo el 13 de septiembre
“Y el 13 de septiembre, aquí, en el Altar a la Patria (señala Muñoz Ledo el monumento en Paseo de la Reforma, donde en ese momento se desarrolla la entrevista) me dijo el presidente que con mucho gusto nos íbamos a ver Y me lo reiteró en ocasiones sucesivas durante las fiestas patrias y en cenas de Estado que se ofrecieron a mandatarios extranjeros, particularmente al presidente de Nicaragua y al de Ucrania
“Pero cuál sería mi sorpresa que, después, en vez de que el presidente nos precisara la cita, la fue alargando y de pronto empezaron a salir mensajes de la Secretaría de Gobernación en el sentido de que, antes de entrevistarnos con Zedillo, teníamos que pasar por las horcas caudinas de Bucareli”
—¿Y por qué no pasar?
—Porque el presidente ya se había comunicado con nosotros de poder a poder
—¿Qué pierde si acepta la intermediación de Chuayffet?
—Mucho, por un agravante: Todos sabemos que las agresiones a la Cámara vinieron de Gobernación Entonces, si el presidente nos quiere obligar a pasar por Gobernación, eso constituye una doble ofensa: la de avalar las injurias que nos han hecho Es como si un ayudante de usted me injuria y cuando yo le digo a usted que nos veamos para aclarar la situación, usted me dice que no me recibe si no es a través de su ayudante que me injurió Así, me estaría ofendiendo doblemente, lo cual ninguna persona digna aceptaría Y el presidente no quiso entender que la nuestra no sólo era una interpretación correcta de la ley, sino también una cuestión de dignidad de la Cámara
—¿Se trata entonces de un empecinamiento de Chuayffet?
—Tengo la certidumbre de que el presidente no quiso el diálogo con la Cámara Lo convencieron de que la gran escena del 1¼ de septiembre simbolizaba que él había perdido la mitad del poder Inclusive así lo dijo en su reciente gira por Europa, cuando aseguró que en México no habrá cogobierno ¿Quién le metió esa idea en la cabeza? Cualquiera de sus asesores del círculo cortesano que lo rodea
“Esa afirmación del doctor Zedillo revela ignorancia de la Constitución y del sistema de división de poderes, el cual, por definición, es un cogobierno, es decir, son varias ramas, varios poderes los que gobiernan o cogobiernan
“Esa es justamente la definición de un sistema republicano, la de que varios poderes son los que gobiernan: el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial Un sistema republicano es, como yo les decía a mis alumnos, similar a un sistema galáctico donde hay varios centros de gravedad El presidente puede ser el planeta mayor, si se quiere, pero no la única órbita gravitacional de la política En una república democrática, hay varios centros de gravedad Y así, cuando el presidente dice que no habrá cogobierno, está diciendo que no quiere reconocer un poder semejante al suyo y está negando, en los hechos, la transición democrática”
—Pero el presidente ya se reunió con el líder del PAN, Felipe Calderón, y con Cuauhtémoc Cárdenas, y el lunes lo hará con el líder del PRI, Mariano Palacios Alcocer
—Yo veo con muy buenos ojos que el presidente se abra al diálogo Pero aclaro: que haya diálogo de verdad, no cotorreo Y lo que ha habido es eso, cotorreo
“Un verdadero diálogo implica compromisos ¿Cuales son, hoy, los compromisos del presidente con la transición democrática? ¿Cuál es la ruta que vamos a seguir de aquí al año 2000? El presidente pidió que elaboráramos una política económica de Estado, por consenso entre los actores ¿Cuál es el foro? Todo está suelto No hay foro para discutir la política económica y tampoco hay diálogo entre Poderes Lo que hay es una cortina de humo para ocultar la falta de compromisos reales para la transición democrática
“El hecho de que el presidente se entreviste en Los Pinos con Calderón y con Cárdenas no significa que haya diálogo Son ‘entrevistas para la fotografía’, según expresión que empleaba mucho el ingeniero Cárdenas a finales de los ochenta Sí, decía que no deberíamos ir a Los Pinos ‘para la fotografía’, pero ahora es justamente lo que está haciendo: visitas para la fotografía”
Lo cierto es que el miércoles 5, se encontraron en Los Pinos, con el presidente Zedillo, el líder del PAN, Felipe Calderón, y Cuauhtémoc Cárdenas
Sucedió que a las 3 de la tarde Calderón se estaba despidiendo de Zedillo, con quien se había entrevistado durante casi dos horas, cuando llegó Cárdenas, que se quedó a comer con el presidente
Por supuesto, el encuentro no fue casual Lo propició la Presidencia de la República para que, con Zedillo en medio, les tomaran la foto y todo mundo se enterara del “saludo amable y cordial” entre los tres personajes
—¿Esos son diálogos cortesanos?
—Yo les llamaría —responde Muñoz Ledo— diálogos para la fotografía, en los que no hay un proyecto para la transición democrática, pero que el presidente aprovecha para significar que no necesita de un diálogo con la Cámara de Diputados, y que no es necesario un diálogo con los poderes públicos para que en este país haya buenas relaciones políticas
—¿No esconde una venganza el hecho de negarle al presidente autorización para viajar a Canadá y Nicaragua?
—Por supuesto que no Lo que hay es escapismo por parte del presidente ¿Acaso se justifica que Zedillo salga del país casi 30 días de aquí a fin de año cuando hay graves problemas? Mire, el viaje a Isla Margarita era inevitable, aunque la agenda, poco sustantiva, se pudo haber negociado Es una agenda que responde a preocupaciones intelectuales y morales del presidente de Venezuela, pero no a los problemas que está viviendo la región Pero en fin, era inevitable e inamovible
“El viaje a Estados Unidos debía haber sido movido, porque en este momento estamos en discusión del presupuesto tanto en México como en Estados Unidos, y porque estamos cerca del ‘Día de Gracias’, lo cual no es una buena época para ir Washington
“En este caso, lo que Clinton quiere es que Zedillo vaya justamente ahora para que lo apoye en lo del fast track, es decir, usa al presidente de México para convencer a los congresistas de que el fast track debe aprobarse Claro, lo hace de una manera muy falaz, porque el argumento que usa en Washington —y esto lo conozco bien porque yo estuve allá y sigo estando al tanto— es en el sentido de afirmar que los mexicanos estamos muy contentos con el Tratado de Libre Comercio, y ese es el argumento para extender el tratado a otros países de América Latina Para eso va Zedillo, para avalar las pretensiones de Clinton”
En cuanto al viaje a Vancouver, también es inamovible porque es multilateral Pero Muñoz Ledo dice que “habría que medir bien si conviene que vaya el presidente Si realmente conviniera, pues que vaya rápidamente a dos viajes, uno a Isla Margarita y otro a Vancouver, tres días a uno, dos días a otro No habría mayor problema si sólo se tratara de esos dos viajes
“Pero si agregamos el viaje a Nicaragua, ciertamente es importante porque se trata de un país hermano Pero sucede que el presidente de Nicaragua acaba de estar en México hace 40 días, por lo que la reciprocidad podría darse a mediados del año próximo Si a Fidel Castro le han aplazado ya dos veces su viaje a México, ¿cómo no se le puede pedir al presidente de un país hermano que el viaje de Zedillo sea hasta junio o julio próximos?”
Contra lo que muchos perredistas piensan, Muñoz Ledo asegura que su partido no dejará de apoyarlo en sus empeños “En una empresa como ésta, uno nunca está solo Ciertamente, hay la intención de aislarme, sí, pero eso no evitará mí critica: el doctor Zedillo tiene que decidirse, primero, a ser presidente de la República en serio, y, segundo, tiene que decidirse a ser el principal impulsor de la transición democrática De lo contrario, la historia lo va a arrollar de manera implacable”








