Infructuosamente, Chuayffet recurrió a todo: engaños, trampas y amenazas

Infructuosamente, Chuayffet recurrió a todo: engaños, trampas y amenazas
Para recuperar el poder absoluto, el gobierno y el PRI pusieron al país durante dos días al borde de la ruptura y el golpismo
Gerardo Albarrán de Alba
Desde la obcecación del poder, el gobierno y el PRI sellaron su propia suerte: desdeñaron el triunfo opositor en las urnas; apostaron a la imposibilidad de la unión de los contrarios; recurrieron al intento de soborno y cooptación; retorcieron la interpretación de las leyes para justificar el pindarazo; amenazaron con romper el orden constitucional, y —asustados del extremo al que ellos mismos llevaron la crisis— finalmente se doblegaron
Estas son las versiones de algunos de los actores de una comedia de errores producida desde Los Pinos, dirigida desde la Secretaría de Gobernación y escenificada en el Palacio Legislativo de San Lázaro, aunque en la crisis de los dos días los papeles principales permanecieron tras bambalinas En la reconstrucción de esas horas de máximo riesgo participaron los reporteros Elías Chávez, Alvaro Delgado y Gerardo Galarza
Nueva mayoría
Sin la displicencia priísta, el bloque opositor no habría fructificado
Los coordinadores parlamentarios del PRD, PAN, PT y PVEM buscaron comunicarse con Arturo Núñez a partir de que fue designado coordinador priísta, el 23 de julio, pero todas las posibles citas se fueron difiriendo
El jueves 31, Núñez llegó solo a la casa de Francisco José Paoli Bolio Le esperaban Carlos Medina Plascencia —coordinador de la bancada panista—, Juan Miguel Alcántara, Santiago Creel Miranda y el anfitrión El priísta no mostraba prisa alguna Sus tiempos se alargaban hasta el 28 de agosto, para cuando suponía la instalación de la Cámara de Diputados Ni pizca de preocupación por la integración del órgano de gobierno de la nueva Cámara Núñez estaba tranquilo, hasta bromista
El martes 5 de agosto, los mismos panistas cenaron con Porfirio Muñoz Ledo, y empezaron a tejer coincidencias: imposible negociar con el PRI por separado; si bien el partido del gobierno no había alcanzado la mayoría absoluta, mediría a cada opositor desde su propio tamaño Era necesario formar una nueva mayoría para, desde ésta, invitar al PRI a sumarse a los acuerdos El PAN insistió en dar su lugar a los priístas y en evitar mayoritearlos A fin de cuentas, si no aceptaban negociar en una mesa en la que estuvieran los cinco partidos representados en la Cámara, pagarían los costos políticos frente a la ciudadanía
Se le convocó, pero el desdén priísta hacia la oposición fue aún más patente cuando Porfirio Muñoz Ledo pidió a Arturo Núñez fijar una fecha definitiva para reunirse
—Después, Porfirio En una o dos semanas
PRD, PAN, PT y PVEM discutieron entre sí por separado y se citaron para el lunes 11 de agosto en casa de Santiago Creel La prensa se enteró y montó guardia a la puerta Como anfitrión, Creel fue designado ahí mismo como vocero de la convergencia Dos días después suscribieron un documento de ocho puntos para asegurar la gobernabilidad de la Cámara de Diputados, un compromiso de tres años
Para cuando los priístas reaccionaron, ya era tarde Los acuerdos de Esopo —la calle donde vive Creel— estaban firmados
Núñez buscó a Medina Plascencia, pero lo remitieron con Santiago Creel El priísta se negó a hablar con él
El martes 19, Núñez volvió a marcar el número de Medina Plascencia Dijo que ya había hablado con Muñoz Ledo, y lo citó para la tarde de ese día en el Salón de Protocolo de San Lázaro para iniciar las negociaciones En realidad, Núñez sólo había dejado un recado al perredista Como sea, los cinco coordinadores se reunieron y fijaron un calendario por temas, que incluyeron la discusión sobre el órgano de gobierno, la mesa directiva y el formato del informe presidencial, a pesar de la resistencia priísta en este último tema —”el formato está muy claro”, replicaba Núñez—, al grado de que ni siquiera estaba en su agenda, como tampoco los mecanismos para la entrega y recepción física de la Cámara de Diputados a la nueva legislatura
Empezaron al día siguiente, en un cuartucho anexo al Salón Verde, donde suele sesionar la Comisión Permanente del Congreso de la Unión Los coordinadores no podían ni moverse sin chocar entre sí El bloque tomó esto como un mensaje de que el PRI ponía las reglas de la discusión, pues para quienes la forma es fondo, tales detalles cuentan
Durante los siguientes siete días, el escenario cambió a un salón mucho más amplio, pero no se modificó el tono de las negociaciones: la complementariedad de los partidos de oposición frente a la autosuficiencia del PRI, que siempre apostó a que el bloque se rompería antes de lograr integrarse como mayoría
Para el viernes 29, la última ronda de negociación fue diferida varias veces En realidad, el PRI no esperaba el consenso Durante todo el día, el secretario de Gobernación, Emilio Chuayffet, había llamado por teléfono al menos a 20 diputados del bloque El operador político de Zedillo trató de convencer a perredistas, panistas, petistas y verdes de que no asistieran a la instalación de la Cámara de Diputados al día siguiente Por lo menos, de que llegaran tarde para no pasar lista Según varias fuentes, Chuayffet invocó desde la unidad de la nación, pasando por la amistad y viejos compromisos adquiridos, hasta el ofrecimiento de dinero a unos cuantos, a cambio de que se les ponchara una llanta en el camino
A lo largo de la semana, los intentos de comunicación de la Secretaría de Gobernación con dirigentes de los partidos del bloque opositor se habían intensificado Sin embargo, la estrategia de PAN y PRD fue evitar la negociación en “pista doble” Conocían los resultados de este tipo de arreglos por experiencias previas: siempre habían salido perdiendo
Casi a las seis de la tarde de ese viernes 29, los priístas aceptaron reunirse, ante el último plazo impuesto por la oposición La negociación caminó y el bloque aceptó una serie de propuestas del PRI El consenso estaba listo El único punto que faltaba era la mesa directiva La propuesta del bloque era que la encabezara el PRD, pero el PRI se resistía; sabía que era entregarle la presidencia a Porfirio Muñoz Ledo el 1¼ de septiembre, y querían “consensar” —eufemismo de veto— a los integrantes de la mesa directiva El bloque no se movió PAN y PRD ya habían negociado posiciones: los panistas escogieron el órgano de gobierno, y la mesa directiva quedó para los perredistas Los coordinadores de oposición pidieron hablar con el presidente Ernesto Zedillo, pero Núñez dijo que no había razón, y ya no insistieron
—Está bien Lo haremos en su momento —dijeron a Núñez
Esto prendió los focos rojos priístas La oposición iba en serio Hasta entonces comprendieron: efectivamente, ya no eran mayoría
Y la negociación se rompió
El bloque se reunió en el Salón Verde con casi todos sus 261 diputados, ratificó los acuerdos de Esopo, integró las demandas priístas y designó a Porfirio Muñoz Ledo presidente de la mesa directiva y a Carlos Medina Plascencia presidente de la Comisión de Régimen Interno y Concertación Política
El PRI había extendido los tiempos a su límite, con plena conciencia El pindarazo se consumó esa noche, al anunciar por televisión la segunda convocatoria, cambiando la fecha de instalación de la Cámara de sábado para domingo, aunque ese documento había sido redactado desde temprana hora del mismo viernes, como lo reconocería una semana después Arturo Núñez
Emilio Chuayffet estaba en escena
La toma del Congreso
Píndaro Urióstegui daba por hecho que su partido se impondría Por eso, como presidente de la Comisión Instaladora, dejó firmado desde ese momento el Informe de actividades a la Mesa Directiva del primer mes del primer periodo ordinario de sesiones de la LVII Legislatura que debería rendir al día siguiente, sábado 30 de agosto, en la sesión previa a la que habían convocado formalmente desde el jueves 28
Enfermo como estaba, regresó al hospital en el que se hallaba internado y de donde había salido exclusivamente para entregar las credenciales que los acreditan como diputados a Porfirio Muñoz Ledo y a Carlos Medina Plascencia
Para entonces, el gobierno se movía en dos pistas: ganaba tiempo en San Lázaro, mientras el secretario de Gobernación, Emilio Chuayffet, hacía llamadas telefónicas a diputados electos de los cuatro partidos del bloque opositor
El celular de Salvador Beltrán del Río —todavía diputado panista de la LVI Legislatura— sonó poco antes de las diez de la noche de ese viernes Era Juan Salgado Brito, secretario de la Comisión Instaladora
—Oye, ¿ya supiste del rompimiento? —preguntó el priísta
—Sí —dijo Beltrán del Río
—Estoy preocupado
—Yo también
—¿Cómo ves si les damos otro día para que se pongan de acuerdo
—¡Nooo! Mira, si no se arreglaron en todos estos días, menos podrán hacerlo en unas horas Esto ya se quedó así
—Mejor démosles tiempo —insistió Salgado Brito— Ya tenemos lista la convocatoria para el domingo
—¡Pero cómo! ¿Ya lo consultaste con Núñez?
—No —mintió Salgado Brito— Solamente con Píndaro y con Juan José Osorio (presidente de la Gran Comisión de la diputación saliente)
—Pues a mí me parece muy mal Es un acto irreflexivo, hasta precipitado Además, ¿ya viste la hora? ¿Cómo lo piensas publicar? ¿Con las firmas de quién? A mí me parece una decisión poco meditada Consúltalo con Núñez; consúltalo con las instancias de tu partido y del gobierno a las que sabes que tienes que recurrir —insinuó el panista
Salgado Brito dijo que estaba llegando a su casa, en Cuernavaca, y que ya vería cómo hacerle Intercambiaron números telefónicos para poder localizarse
—Bueno, nos hablamos al rato —ofreció Salgado Brito
—Orale
A Beltrán del Río se le hizo raro que el priísta dijera que estaba llegando a otra ciudad; recordó que Píndaro estaba hospitalizado y dudó por un instante La segunda convocatoria se anunció en los noticiarios de televisión, minutos después
El panista reaccionó rápido Marcó el teléfono de la casa de Salgado Brito, pero estaba desconectado Llamó al celular del priísta, pero contestó un secretario que negó a su jefe
—¡Dígale que no sea cobarde! ¡Que no se esconda! Habíamos quedado de hablar ¡Localícelo! —demandó el panista
Salgado Brito nunca más se reportó
Beltrán del Río empezó a moverse Llamó por teléfono al diputado perredista Isidro Aguilera (suplente de la Comisión Instaladora), le contó lo que había pasado y le anunció que seguramente le iba a llamar Salgado Brito Acordaron reunirse al día siguiente, como estaba programado, para instalar la nueva Cámara
Beltrán del Río trató de localizar entonces al otro suplente de la Comisión Instaladora, el diputado Primitivo Ríos Vázquez, del PT, quien hacía varios días que no se aparecía por San Lázaro
Pero nada Nadie sabía dónde estaba Ríos Vázquez El panista pidió ayuda al coordinador de la nueva fracción del PT, Alejandro González Yáñez El PAN en Durango ofreció moverse en aquel estado Finalmente, en casa de la madre del petista, Beltrán del Río se enteró de que éste había salido a una reunión Le dejó recado
Para entonces, ya todos los coordinadores del bloque opositor estaban enterados del pindarazo, pero no estaban “muy seguros de qué hacer” Había temores de un golpe legislativo Se acordaron del coronel Tejero, en España; de Fujimori, en Perú; pero sobre todo, trajeron a la memoria aquel septiembre de 1973 en Chile: entre el pinochetazo y el pindarazo, apenas había algo más que la consonancia
Los coordinadores de oposición se citaron para la mañana siguiente, muy temprano, junto con sus bancadas completas
En el PRI, los duros —Enrique Jackson, Fidel Herrera, Efraín Zúñiga Galeana, Francisco Arroyo Vieyra, Carlos Jiménez Macías, Salvador Sánchez Vázquez, entre otros— querían llevar las cosas al extremo
—¡Lo que tenga que tronar, que truene Y si hay ruptura constitucional, que la haya Y si no hay informe, ni modo! —dijeron
A las 7:45 horas del sábado 30, Primitivo Ríos Vázquez marcó el celular de Beltrán del Río
—Cuenta conmigo Nos vemos allá en un rato —prometió el petista
Tardó menos de dos horas en llegar a las oficinas de la coordinación panista en San Lázaro, donde el bloque opositor se reunía desde dos semanas antes para definir estrategias Primitivo se presentó con González Yáñez y, como si se hubieran puesto de acuerdo, llegaron Porfirio Muñoz Ledo e Isidro Aguilera
Para ese momento, los panistas habían consultado ya con sus abogados Perredistas y petistas también tenían opiniones de varios constitucionalistas La segunda convocatoria podía ser legal, comentó González Yáñez Sin embargo, el diputado electo panista Fauzi Hamdan Amad, abogado de profesión, descubrió un detalle en el informe de trabajo de la Comisión Instaladora Fechado el sábado 30, confirmaba que la convocatoria para la instalación de la Cámara era ese mismo día Casualmente, el documento se había imprimido en cinco tantos que firmaron todos los integrantes de la Comisión, excepto Ríos Vázquez La copia en poder de Beltrán del Río era tan válida como un original
Y de ahí se agarraron
Pocos minutos antes de las 10 de la mañana, hora fijada en la primera convocatoria, PRD y PAN pasaron lista en sus respectivas oficinas: ya estaban ahí los 125 diputados perredistas y los 121 diputados panistas También el PVEM y el PT se reportaron completos, con sus ocho y siete legisladores, respectivamente
Y se fueron al salón de sesiones
La sesión previa de instalación todavía se demoró No había sonido ni habían colocado el tintero, símbolo de la presidencia de la Cámara de Diputados Pero todo funcionó minutos más tarde
Isidro Aguilera, primer suplente de la Comisión Instaladora, tomó el lugar de Píndaro Urióstegui, en la presidencia Primitivo Ríos Vázquez sustituyó a Salgado Brito Beltrán del Río, único titular de la Comisión ahí presente, ocupó su lugar como secretario
10:30 AM Beltrán del Río lee el informe de actividades de la Comisión Instaladora Al fondo del salón, de pie, los priístas Ricardo Monreal, Tulio Hernández y Oscar González observan todo, a la caza de cualquier error, omisión o violación de procedimiento La oposición tiene copado el salón de sesiones de la Cámara de Diputados Su número se siente Las galerías están abiertas por primera vez en casi siete años Hay público Son los familiares de los opositores
12:01 PM Se termina de pasar lista Dudas Entre el personal de la Oficialía Mayor, alguien dice que sólo hay 250 diputados presentes Faltaría uno para abrir la sesión legalmente Alguien corrige: son 255 diputados, hay quórum, y estalla el júbilo opositor: ¡primera mayoría sin el PRI! Dos minutos después, se declara “legalmente constituida la sesión de instalación de la LVII Legislatura”, e inmediatamente se inicia la votación de la mesa directiva Planilla única, encabezada por el perredista Porfirio Muñoz Ledo, como presidente, y el diputado externo del PAN Santiago Creel, como vicepresidente, los dos vetados del sistema
12:32 PM Los diputados del PRD, PAN, PT y PVEM han terminado de depositar cada uno la cédula para la elección de la mesa directiva que funcionará durante el mes de septiembre del primer periodo ordinario de sesiones del primer año de ejercicio de la LVII Legislatura Isidro Aguilera pregunta: “¿Falta algún diputado de emitir su voto?” Un grito coreado por carcajadas le responde: “¡Nada más 239!”, es decir, la minoría priísta En el escrutinio aparecen 260 votos El presidente en funciones de la Comisión Instaladora declara electa la mesa, y procede a entregar la Cámara de Diputados a Muñoz Ledo, quien rinde la protesta de ley a las 13:03 horas; declara inmediatamente un receso, acordado previamente por el bloque para facilitar la incorporación del PRI, antes de tomar a su vez la protesta al resto de los diputados electos Durante las próximas cinco horas y media —mientras se desecha la propuesta priísta de emitir una tercera convocatoria—, Porfirio Muñoz Ledo será el único diputado en funciones plenas de la LVII Legislatura
Los priístas no llegaron
A las 18:37 horas, Muñoz Ledo declaró “legalmente constituida” la LVII Legislatura y tomó la protesta al resto de los diputados electos del PRD, PAN PT y PVEM Luego leyó el artículo 63 constitucional para convocar a los 239 diputados priístas a rendir protesta en el plazo de ley: 30 días; de no hacerlo, “se entenderá, por ese solo hecho, que no aceptan su encargo de diputados” Una vez pasado ese tiempo, se llamará a los suplentes de quienes no se hubiesen presentado, y si éstos tampoco acuden, “se declarará vacante el puesto y se convocará a nuevas elecciones” Y citó para sesión de Congreso General a las 17:00 horas del lunes 1¼ de septiembre Ahí esperarían al presidente Ernesto Zedillo para escuchar su Tercer Informe de Gobierno
De inmediato, diputados y senadores del PRI calificaron este acto de “ilegal” y llamaron “espuria” a esa Legislatura
En el Senado, el grupo de Chuayffet —María de los Angeles Moreno, Salvador Rocha Díaz, Gustavo Carbajal y su coordinador, Genovevo Figueroa— maniobró para tratar de arrinconar a la oposición, con el amago de no asistir a la sesión de Congreso General y romper el quórum
En reunión privada en el auditorio del edificio anexo del Senado, Oscar López Velarde dijo que, para él, la elección de la mesa directiva en la Cámara de Diputados había sido jurídicamente válida, pero Genovevo insistió en que la instrucción era arrinconar a la oposición
No habría informe
Peor aún, los diputados priístas electos insistieron en que ellos se instalarían como Cámara al día siguiente, acatando el pindarazo
Habría dos Cámaras
Por la noche, perredistas y panistas resintieron el nerviosismo Se analizaron todos los escenarios posibles Alguien propuso acuartelar a los diputados en San Lázaro, no vaya a ser que después ya no los dejen entrar “Aquí nos quedamos a dormir”
El jaloneo era intenso
Casi al mismo tiempo, funcionarios de la Secretaría de Gobernación intentaron hablar con dirigentes de los partidos, quienes se negaron “por no haber nivel”
Ya tarde, desde las oficinas panistas en San Lázaro, rodeado de los demás coordinadores del bloque, Porfirio Muñoz Ledo se comunicó a la Presidencia de la República La llamada la contestó el secretario particular de Zedillo, Liébano Sáenz El perredista pidió hablar con el presidente para concertar una cita, pero Liébano se lo negó El argumento fue que el problema era apenas un conflicto entre grupos parlamentarios
—¡Dígale usted al presidente de la República que le habla el presidente de la Cámara de Diputados! —tronó Muñoz Ledo
Pero ni así se lo pasaron
Ante el endurecimiento, Liébano Sáenz mencionó la palabra “crisis” y, al vuelo, Muñoz Ledo lo atajó: No es responsabilidad del bloque opositor; la instalación de la Cámara es totalmente legal Quienes están en rebeldía son los diputados y senadores priístas
Entonces, Liébano Sáenz precisó: La crisis en cierne es constitucional
—¡Cuál crisis constitucional! ¡Crisis financiera! ¡Eso es lo que van a tener encima! —remató el perredista
En respuesta, la Presidencia de la República emitió un comunicado en el que aclaró que el diálogo con el Poder Legislativo “sólo podrá ocurrir” hasta que se resolviera lo que llamó “controversia” sobre la validez jurídica del acto opositor, cuya constitucionalidad fue cuestionada por “el grupo mayoritario del Senado de la República” De paso, dio instrucciones al secretario de Gobernación para que “esté a disposición de los representantes de los grupos parlamentarios”
El último jalón
Ya antes, Emilio Chuayffet había localizado a Felipe Calderón en algún lugar de Europa, y se quejó de que Medina Plascencia no le tomaba las llamadas
Entre el jueves 28 y el sábado 30, Chuayffet llamó no menos de cinco veces a las dirigencias del PAN y del PRD
A Chuayffet lo recuerdan duro al teléfono
—No aceptamos esta imposición No nos coloquen contra la pared —les advirtió
Al paso de los días, las conversaciones se fueron transformando en discusiones
—¡Bájenle! —reclamaba Chuayffet
—Asúmanlo —respondían los opositores
—No es correcto lo que están haciendo Debieron platicar también con nosotros, pero no quisieron No aceptamos que nos arrinconen —protestaba el secretario de Gobernación, todavía el sábado
La mañana del domingo, Chuayffet recurrió a Antonio Lozano Gracia, secretario adjunto del CEN del PAN También localizó en Aguascalientes a Jesús Ortega Martínez, secretario del CEN del PRD Intentó negociar con ambos De entrada, Chuayffet parecía no cambiar de tono, y reclamó que la instalación de la Cámara de Diputados, en la tarde del sábado, era ilegal Dijo que había que buscar una fórmula para resolver el problema Lozano Gracia y Ortega le aclararon que no estaban facultados para llegar a acuerdos; la negociación estaba en la Cámara de Diputados y, en todo caso, con los coordinadores parlamentarios Sin embargo, aceptaron ser intermediarios entre Gobernación y sus legisladores Chuayffet le comentó a Lozano que hablaría con Ortega, y a éste que ya había hablado con Lozano
Y vinieron las llamadas en cascada
—Esto ya está grave Queremos llegar a un acuerdo —se dobló Chuayffet, finalmente Aceptaban a Porfirio Muñoz Ledo como primer presidente de la mesa directiva
La oferta de Gobernación: Reponer el procedimiento, o no hay sesión de Congreso General al día siguiente, 1¼ de septiembre, requisito constitucional para que la Cámara de Diputados y el Senado de la República puedan iniciar sus respectivas sesiones
La contrapropuesta opositora: La Cámara de Diputados ya está instalada Que los diputados electos priístas rindan su protesta ante la mesa directiva electa, o se les aplica el procedimiento marcado en el artículo 63 constitucional, ya planteado por Porfirio Muñoz Ledo
En principio, Chuayffet todavía se resistió, pero se abrió un resquicio: Los priístas irán el lunes a la Cámara de Diputados, pero que la protesta no se las tome Porfirio
—Puede ser Por ahí va —cede Chuayffet, y pide 10 minutos para consultas
Mientras, Pablo Gómez le hace saber a Muñoz Ledo la posible salida La acepta También el PAN
—Está bien Adelante Vámonos por ahí —dice Chuayffet en su siguiente llamada
Pero Chuayffet todavía trata de tensar la cuerda
—Que tomen la protesta todos
—¿Cómo? —le cuestionan
—Sí, todos los diputados, los 500
—No Solamente faltan los priístas
—¡Está bien, pues! Pero que se vote toda la mesa directiva
—No Sólo propongan a los tres priístas que quieran incluir
—¡Bueno, ya!
Humillados
El mismo domingo, Genovevo Figueroa reunió a los senadores priístas en un edificio anexo a su sede, y les dijo que había que apechugar: siempre sí asistirían a la sesión de Congreso General
Ante la irritación que estalló, Genovevo les dijo, resignado: “Así es el sistema” María de los Angeles Moreno, sentada a su lado, lo respaldó con la misma frase
Mientras, los diputados electos priístas realizaban una sesión absolutamente irregular en San Lázaro, sólo para evidenciar el fin de las negociaciones: alegando “sentido de responsabilidad”, anunciaron que se integraban a la Cámara que ellos habían llamado “espuria” Rendirían su protesta el lunes por la mañana Habría sesión de Congreso General a las 5 de la tarde, y el presidente Zedillo presentaría su informe de gobierno a las 8 de la noche
La crisis constitucional se había conjurado
El factor Chuayffet
Cuando la mañana del domingo Carlos Medina Plascencia vio el comunicado de la Presidencia de la República, comentó: “No cabe duda: el presidente está mal informado o está acabando de empujar esto para ver si logra la mayoría que dijo necesitar para gobernar”
En entrevista, dice no poder definir “hasta dónde están las líneas de quién decidió llevar esto al extremo; pudo ser que sus operadores le dijeran que no había de qué preocuparse, cuando ya se les había sentado la mula de seis”
Para el coordinador panista, “los momentos más angustiantes” fueron entre la noche del sábado y el mediodía del domingo
“Fue un momento crucial, muy delicado para el país Si el PRI se hubiera instalado el domingo, o se hubieran animado a tomar la Cámara con fuerzas de seguridad, nosotros hubiéramos estado ahí el lunes, temprano, para recuperarla”
El PRI, dice, creyó que podía salvar las cosas negociando con los partidos “Tal vez pensó que lo podía hacer con el PAN o con los partidos de menor representación; no sé si llegó a pensarlo con el PRD De lo que sí me di cuenta fue de reuniones entre diputados priístas y perredistas, y trataron de carcomerle el liderazgo a Porfirio Hubo intentos por todas partes”
Jesús Ortega le reconoce una cualidad a Medina Plascencia: “Contra lo que opinan, es un hombre fuerte, de convicciones firmes”, y señala que sorteó incluso conflictos serios en su partido para sostener los acuerdos de la convergencia opositora, aun a riesgo de su propio liderazgo
Junto con eso, el activismo determinante de Porfirio Muñoz Ledo y “los errores” del PRI marcaron el desenlace de la crisis
Para el secretario general del CEN del PRD, el presidente Zedillo “no está en el detalle de las cosas; está informado, pero toma decisiones hasta el final de los procesos” Quien resultó “determinante” para que el PRI no asumiera la pérdida de la mayoría absoluta fue Emilio Chuayffet
Este martes 9, Chuayffet deberá comparecer ante el pleno de la Cámara de Diputados, en medio de una rebelión priísta que amenaza con deserciones de legisladores, reclamos por la cabeza de Arturo Núñez y severas impugnaciones al propio secretario de Gobernación, a quien, por primera vez, sus propios compañeros de partido tienen más preguntas que hacerle que toda la oposición junta