“Maniobras maquiavélicas” en la UPN Unidad 20-C

“Maniobras maquiavélicas” en la UPN Unidad 20-C
Señores:
Deseo denunciar públicamente una de las tantas maniobras maquiavélicas que se maquinan en la Universidad Pedagógica Nacional (UPN)
A pocas semanas de haber ingresado (1990) a la UPN Unidad 203 (hoy 20-C) del istmo de Oaxaca, percibí un clima de terror para los docentes que muestran independencia en su trabajo académico En ese entonces, ya ejercía un control policiaco sobre la base Marcela Coronado, miembro de la dirigencia de la COCEI, quien por cierto lleva más de tres años cobrando sin trabajar en la institución En alianza con Delfino Bravo Sánchez, director de la Unidad, imponían el miedo y el silencio entre la base para repartir entre su gente más de diez nuevas plazas, manejar personalmente el nuevo presupuesto de la institución, que ascendió de 2 a 12 millones de viejos pesos mensuales, y disponer pagos desmedidos de viáticos, pasajes de avión, etcétera
Delfino Bravo, formado políticamente en el servilismo de la burocracia magisterial, empezó a meterse, con apoyo de Marcela, en la vida personal de los trabajadores Como mi posición crítica en lo académico les irritaba, buscaron fastidiarme y ahogarme económicamente, pues entre otras cosas retuvieron mi primer salario hasta por cinco meses
Ante mis denuncias, comenzaron una campaña de bloqueo, desprestigio y rumores contra mi persona, rechazaban mis proyectos de investigación, retenían mi salario y echaron abajo la creación de una hemeroteca y un cineclub comunitarios que promoví con otros compañeros Al paso del tiempo, el director de la unidad fue echado por graves cargos que le hicieron los estudiantes, pero, en esencia, las cosas no cambiaron
Meses después de la salida de Delfino Bravo, Marcela Coronado consiguió permiso con goce de sueldo, y se ausentó de la unidad por tiempo indefinido, pero sin dejar de mover los hilos del poder en la Unidad Como no pudieron despedirme, por la solidaridad de los estudiantes, optaron por hacerlo en forma legaloide, y esperaron hasta que rectoría sometió a concurso la plaza con el fin de quitármela
Marcela Coronado fue la que planteó y maquinó esta maniobra con el apoyo decisivo de su amiga Gisela Salinas Sánchez, entonces coordinadora nacional de la Academia de Educación Indígena de la UPN, quien además coordinó a los jurados que dirigieron el concurso de oposición Antes del concurso, Marcela Coronado estuvo comunicándose por teléfono de México a la Unidad con su incondicional y candidato Sergio Hernández, y con el coordinador del área académica, Gerardo Negrete Al primero le aseguró que había “amarrado” para él la plaza 20300312, TC Asoc A, en la que un servidor llevaba cuatro años en el área de Metodología de la Investigación de la Licenciatura Indígena Plan-90; al segundo le dio indicaciones de reportar la plaza (312) para ser boletinada en el área de Ciencias Sociales y en la Licenciatura del Plan-85, en donde el incondicional y candidato de Marcela Coronado venía trabajando con otra plaza de medio tiempo
Esta maniobra fue avalada por Juan de Dios Rodríguez Cantón y Federico Valle Rodríguez (presidente de la Comisión Académica Dictaminadora —CAD— y secretario académico de la UPN, respectivamente) en la convocatoria al “Concurso de Oposición” fechada el 3 de septiembre de 1994 en el Distrito Federal
No obstante que para mí era claro todo lo que ocurría, me inscribí en el concurso, pues era la plaza donde yo venía trabajando y encajaba perfectamente en mi perfil académico En los resultados, como era de esperarse, el CAD favoreció al incondicional de Marcela Coronado, y yo impugné de inmediato, de manera formal, el fallo ante rectoría
El mismo Departamento Jurídico de Rectoría, representado por la licenciada Ramírez Ahedo, oficialmente reconoció que hubo irregularidades en el proceso del concurso (R-281/94), pero Rodríguez Cantón y Valle Rodríguez no reconocieron el hecho y ratificaron el resultado
Como miembro del sindicato, pedí a Fernando Canseco Girón, actual líder de la sección XXII del magisterio en el estado de Oaxaca, que interviniera ante rectoría para hacer una revisión del concurso Estuvo de acuerdo y ordenó a Guillermo Villegas Bolaño encargarse de cumplir mi petición; sólo que, días después, éste me dijo que no podía intervenir Al no encontrar internamente otra alternativa de apoyo, en marzo de 1995 decidí tratar el caso en el tribunal federal
Cuando llevaba año y medio el proceso legal, me enteré de que rectoría había propuesto al Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), encargada de representar al personal de las tres unidades UPN en el estado, ofrecerme una plaza a cambio de que yo retirara el proceso del tribunal
Irónicamente, fue el propio Sindicato “Democrático” de la Sección XXII, encabezada por el actual líder Fernando Canseco Girón, el que se opuso terminantemente a que se me diera la plaza Y para respaldar su acción charril y esconder la cara, la dirigencia ordenó a un representante sindical servil levantar un documento firmado por 17 docentes, a los cuales engañaron, donde expresaban que si rectoría me ofrecía una plaza en propiedad, entonces también debería basificar a los signatarios sin presentar examen de oposición
Por supuesto que esta acción sindical impidió llegar a una solución satisfactoria Ahora sólo espero que el tribunal emita una resolución imparcial y hago un pedido público de justicia (Carta resumida)
Atentamente
Sociólogo Amadeo de la Rosa Villalobos
Guillermo Prieto 2 Bis
Barrio de Santa María
Tehuantepec, Oaxaca