Las huellas de Heberto

Las huellas de Heberto
Señores:
Se cumple un mes de la muerte de aquél que a tantos nos enorgulleciera su ejemplo Pareciera que, después de su partida, muy poco nos quedara de él No es así De aquél simpático charlista, ingenioso constructor, formidable pintor y escultor, puntual periodista, defensor de lo nuestro, luchador social incansable, Castillo (de carne y hueso, y de ideales, pero ante todo hombre congruente y tenaz) ha quedado mucho Quienes le conocimos de cerca, sabemos qué grata fue su compañía, qué amena su plática y su natural, pero también qué comprometedor es su ejemplo
Lo veíamos poco Siempre estaba ocupado Pero las ocasiones en que lo visitamos o en que acudió con nosotros, quedarán guardadas en nuestra memoria como un magnífico recuerdo Sonriente, tranquilo, juguetón y bromista, entusiasta y jovial, ingenioso y ocurrente, siempre auténtico, ése era Heberto
La última vez que lo vi fue el viernes 21 de marzo, recién operado Lo recuerdo bien En su cuarto de terapia intensiva, me miró con su mirada verde, como la de mi abuelo Le sonreí Me contestó guiñando uno de sus entrecerrados ojos Le dije: “Todo va a salir bien, Beto, no te preocupes” Quiso hablar No pudo
Pasaron los días y llegó aquél del que no quisiera acordarme Una inmensa tristeza invadió a la familia y a quienes le queríamos; pero también nos invadió un inexplicable coraje, un enardecimiento impotente ¡Cuántas cosas nos quedaron pendientes! ¡Teníamos tanto que hablar, de tantas cosas! Nos habría durado muchos años, pero se nos fue demasiado temprano
No alcanzó a presenciar los frutos de muchas de las semillas que sembró: El triunfo de sus ideales por el bienestar de su país; sin embargo, infundió una conciencia común entre quienes creemos en la libertad, en la enorme responsabilidad de construir día con día un México mejor Su ejemplo es, para muchos, motivo de lucha y de búsqueda por la verdad, por la congruencia entre lo que se dice y se hace Debemos recordarlo no sólo como alguien más que pasó a la historia, sino como el ejemplo vivo de quien luchó con firmeza, con tenacidad y ardor por los intereses y valores superiores de México
¿Qué habremos de hacer con el legado de Heberto? Ya bien dijo su hija Laura Itzel que su vida y ejemplo quedarán como semilla de libertad que habrá de germinar en la conciencia de miles y miles de mexicanos; conciencia que hará que nuestros pasos prosigan por las amadas huellas que él trazó
Atentamente
Sandro García Rojas Castillo