Expulsarlo no es oportunista, pero nos dará más votos: Vázquez Rangel

Expulsarlo no es oportunista, pero nos dará más votos: Vázquez Rangel
Por primera vez, el PRI reniega de un expresidente; sus dirigentes se deslindan de Salinas en plena campaña electoral
Alvaro Delgado
En su momento aduladores, cortesanos, denodados defensores del “excepcional estadista”, como lo definió el presidente Ernesto Zedillo, los priístas exigen que Carlos Salinas sea echado del partido, en el cual pasó de ser un “distinguido militante” a un personaje “despreciable”
Próximas las elecciones en que se anticipan mayores descalabros para su partido, militantes y dirigentes se deslindan, reniegan de quien los impulsó en la política y en la burocracia
Azuzados por su líder nacional, Humberto Roque Villanueva —defensor en su momento de la política privatizadora de quien ahora acusa—, los priístas culpan a Salinas de la debacle electoral, del descrédito público, de la crisis económica De todo
Aunque habituales los rompimientos entre los expresidentes, sobre todo de Luis Echeverría a Ernesto Zedillo, nunca un exmandatario conoció el repudio del propio partido que lo llevó al poder
Nunca, tampoco, un expresidente afrontó el riesgo de ser echado del PRI Salinas sería el primero
El magistrado Carlos Vázquez Rangel, miembro de la Comisión de Honor y Justicia del PRI y quien redacta un proyecto de dictamen de expulsión, da como un hecho la salida del PRI del expresidente “No podemos ser tapaderas de la corrupción”, juzga
—¿Ernesto Zedillo está de acuerdo?
—Tiene que acatar lo que la voluntad de los priístas determine Esto no es cupular; es de la base hacia arriba
—A dos meses de las elecciones, ¿no juzga que la expulsión es oportunista?
—No, pero creo que nos hará mucho bien realizar este acto Tendremos más votos; no hacerlo nos los restará
Contrario a lo que dice el presidente de la Comisión, Vicente Fuentes Díaz, quien sostiene que la sanción a Salinas sólo procederá en caso de que se le finquen responsabilidades penales o se acredite al menos encubrimiento a su hermano Raúl, Vázquez Rangel aclara que ese órgano es “de conciencia”
Por eso, dice, “se tiene que analizar el daño moral antes que el jurídico Y para nadie es un secreto que la gran derrota en las últimas elecciones obedece a la figura de Carlos Salinas”
Virtual secretario de la comisión partidista, el magistrado del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal presentará en la próxima sesión plenaria de la Comisión un documento en el que funda, en tres puntos, la expulsión de Salinas:
“Uno, porque fue responsable del desastre económico del país y la entrega de éste al imperialismo; dos, porque fue el principal responsable directo de los tres asesinatos de Estado en el sexenio: Luis Donaldo Colosio, José Francisco Ruiz Massieu y Jesús Posadas Ocampo; y tres, la pobreza partidaria del PRI a raíz de las concertacesiones en Guanajuato y San Luis Potosí, y el desorden político que vive México por la actuación del clero político”
El consejero político nacional propondrá también a la Comisión de Honor y Justicia —que se prevé sesione el martes o miércoles próximos— que el PRI haga una “valoración política” del gobierno de Miguel de la Madrid
“El orilló a la actual división de los revolucionarios con la salida de una corriente importante de militantes priístas, que ahora están en el PRD, y que debilitó al partido, permitiendo con esto avances absolutos de la extrema derecha”
Salinas sigue actuando
Priísta que acepta que apoyó a Salinas en los primeros cinco años de su gobierno y que fue él quien lo nombró magistrado del TSJDF, asegura que el expresidente, junto con numerosos funcionarios que aún le guardan fidelidad, sigue actuando en política, e inclusive postulando candidatos
“Por eso, junto con Salinas, debemos sacar del partido a todo el salinismo en la administración pública Que el presidente Zedillo se deslinde de los salinistas que tiene en el gobierno, que apestan a traición y a corrupción”
Entre ellos identifica a los secretarios de Hacienda, Guillermo Ortiz; al de Comercio, Herminio Blanco, y al de Desarrollo Social, Carlos Rojas También a los gobernadores de Quintana Roo, Mario Villanueva; de Campeche, José Salomón Azar, y de Tamaulipas, Manuel Cavazos Lerma
El exasesor de Salinas, José Córdoba Montoya, también debe ser expulsado, “si es que deveras es del PRI”, dice el magistrado “Y si no es legal su permanencia, merced a sus arreglos jurídicos, proceder a declararla persona non grata”
Nunca rupturas con el PRI
Los pleitos entre los presidentes y sus antecesores son ya asunto común Los expresidentes quedaban sujetos a una regla del sistema que les imponía silencio, pero desde los años 70 ese principio comenzó a entrar en desuso
Candidato presidencial, Echeverría rompió con Díaz Ordaz, al guardar un minuto de silencio, en la Universidad de San Nicolás de Hidalgo, Michoacán, en memoria de los estudiantes muertos en Tlatelolco, en 1968, acribillados por soldados
Ante rumores de que Echeverría pretendía un “minimaximato”, José López Portillo envió a Echeverría como embajador, primero a Francia y, ante los rumores que no cesaban, lo alejó a Australia y las Islas Fidji
Apenas esta semana, López Portillo reveló que recibió un “trato difamatorio” de su sucesor, Miguel de la Madrid Mediante “el colaborador más íntimo”, el nuevo presidente confió al hijo de López Portillo: “En lo personal, amistad, en lo político, para estabilizar el país, tendremos que fregar a tu padre”
Entre De la Madrid y su sucesor, Carlos Salinas, no se produjo, al menos públicamente, una ruptura Pero sí entre Salinas y Zedillo La detención de Raúl Salinas, como presunto autor intelectual del asesinato de Ruiz Massieu, aunado a la herencia de crisis económica, quebró la relación
Ningún expresidente, sin embargo, ha afrontado la posible ruptura con su propio partido Sólo Salinas
Encrucijada
La expulsión de Carlos Salinas “no es tarea fácil” para la Comisión de Honor y Justicia, acepta su presidente, Vicente Fuentes Díaz, quien es menos entusiasta que el magistrado Vázquez Rangel
“Si por mí fuera, ya lo hubiera expulsado”, declaró Fuentes Díaz hace unos meses, cuando arreció el escándalo contra Salinas “Como militante sostengo que Carlos Salinas tuvo una actuación controvertida, pero como presidente debo ser escrupuloso en la aplicación de los estatutos”, contrasta
En entrevista dice que la Comisión —que no está integrada totalmente— deberá actuar con escrupuloso apego a los estatutos y únicamente con base en pruebas
“Algunos militantes del partido piden la expulsión de Carlos Salinas, pero no fundamentan la petición o la fundamentan de una manera muy genérica, por no decir abstracta: que porque desprestigió al partido, que por las llamadas concertacesiones, que porque lesionó los intereses del partido Pero esos cargos, sin ningún fundamento detallado y debidamente razonado, no sirven de base para la expulsión”
Aunque archivado, el dictamen que emitió la Comisión para proceder a la expulsión de Raúl Salinas de Gortari, acusado de ser el autor intelectual del asesinato de José Francisco Ruiz Massieu, es la base para el análisis del caso del expresidente
“Es un documento que permanece, que está vivo De hecho, es la base con que la Comisión ha seguido el tratamiento y análisis de este asunto”, dice Fuentes Díaz
En noviembre de 1995, cuando se resolvió echar del PRI a Raúl, la Comisión anunció que estaría “atenta a los desarrollos que se tuvieran en relación con el expresidente para poder ver si se materializaban o no condiciones legales para proceder a su expulsión”
Hasta ahora las indagatorias judiciales no han vinculado directamente a Carlos Salinas en el crimen o en el encubrimiento de Raúl ni se han presentado nuevas demandas contra el expresidente Sin embargo, Fuentes Díaz ve un resquicio mediante el cual, a juicio de los miembros de la Comisión, podría procederse a sancionar a Salinas:
En el juicio que se le sigue en Houston, Mario Ruiz Massieu declaró que, siendo subprocurador, le comunicó al presidente que su hermano Raúl estaba siendo involucrado en el asesinato de José Francisco
“Si hubo realmente un acto de encubrimiento hacia su hermano, entonces sí podría derivarse un acto que perjudicara al partido, porque estaba de por medio la muerte del secretario general del partido”, dice Fuentes Díaz
Por eso la Comisión busca poseer ese documento oficial —ya lo tramita—, pero mientras no lo tenga, insiste, “no podemos derivar ningún juicio condenatorio contra Carlos Salinas”
—¿Pero hay voluntad del PRI para expulsarlo?
—Le voy a contestar en dos formas: Primero, existe en la Comisión voluntad y disposición para aplicar los estatutos, trátese de quien se trate Segundo, si la Comisión enjuicia en algún momento a un alto exfuncionario, nosotros lo estamos considerando simplemente como un priísta Para nosotros es un priísta más, no importa el cargo que haya tenido
Del elogio a la condena
Descrito por la oposición como un político formado en la cultura del “sí, señor”, Humberto Roque Villanueva, presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, reniega ahora de Salinas, a quien elogió al extremo y aun defendió cuando diputados de su partido pretendieron someterlo a juicio político
Igual que él, el candidato priísta a la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal, Alfredo del Mazo, se deslindó de Salinas Fueron adversarios, confesó, pero omitió decir que también aceptó trabajar para él
La inconsecuencia y la omisión también afectaron al presidente Zedillo Como candidato, llamó a Salinas “patriota” y poseedor de “una visión de estadista excepcional” Pero en los discursos con motivo de la visita de Clinton a México, sobre todo cuando se habló del TLC, no tuvo una sola mención para quien lo designó su sucesor
Tiempo de deslindes, el miércoles 7, en su tierra, Coahuila, Roque Villanueva siguió maniobrando para exorcizar la presencia de Salinas en el PRI
Dijo que el partido que preside “no simpatiza con la visión de Estado en que algunas decisiones, no todas, fueron demasiado sesgadas hacia la forma de pensar del Partido Acción Nacional”
Al día siguiente, de vuelta en la Ciudad de México, decretó el total deslinde “político y moral” de su partido con respecto al expresidente Y ratificó:
“La visión de Estado de Carlos Salinas de Gortari tuvo mayores afinidades con el Partido Acción Nacional que con nuestro propio partido”
Hace dos años y medio, esa “visión de Estado” del expresidente era, según el propio Roque, la correcta y, por tanto, la diputación priísta debía “solidarizarse” con el presidente saliente
“Sería hasta poco creíble que la fracción parlamentaria del PRI no tuviera una actitud solidaria hacia el presidente Salinas”, dijo la víspera del último informe de gobierno de Salinas, que él mismo contestó, el 1¼ de noviembre de 1994
Elogioso, Roque celebró que Salinas promoviera en su gobierno transformaciones desde “la permanente perspectiva de los valores que consagra la Constitución”
Enalteció la apertura de espacios a la iniciativa individual para transferir responsabilidades a toda la sociedad, “porque así lo exigía la realidad y lo demandaban amplios sectores” Y rubricó:
“Esta visión de Estado, aplicada al periodo sexenal que concluye, se consumó al reconocer los espacios institucionales que se exigen de una sociedad que aspira a modernizarse y a transformar sus retos en oportunidades de justicia social”
La misma “visión de Estado” se transformó, para Roque, en apenas 18 meses
Presidente de la Comisión de Programación y Presupuesto de la Cámara de Diputados en los primeros tres años del sexenio salinista, Roque fue un denodado aplaudidor de la política privatizadora de Salinas
De vuelta a la Cámara de Diputados, al cabo de tres años en que Salinas lo nombró subsecretario de Pesca y luego secretario de Coordinación Regional del CEN del PRI, bajo la presidencia de Ignacio Pichardo Pagaza, Roque siguió siendo fiel a Salinas como líder de la mayoría priísta
Después del 6 abril de 1995, cuando diputados chiapanecos promovieron juicio político y confiscación de los bienes del expresidente, a quien acusaban de ser responsable del colapso económico de diciembre, el líder camaral los paró en seco
Se reunió con ellos y los llamó a la disciplina Lo mismo hizo el entonces secretario de Gobernación, Esteban Moctezuma, hoy candidato al Senado Los diputados chiapanecos, que identificaron como “responsables de la crisis que sufre el país” a Guillermo Ortiz, a José Córdoba, a Pedro Aspe y al propio Zedillo, desistieron de su demanda
—¿Tiene Roque autoridad moral para promover la expulsión de Salinas, cuando fue uno de sus más notables seguidores? —se le pregunta al magistrado Vázquez Rangel
—Sí Tan la tiene, que está ejerciendo un liderazgo que nos está llevando a una consecuencia política —evalúa
—Pero ¿por qué hasta ahora se procede contra Salinas?
—Porque hasta ahora se ha abierto la cloaca
—¿Hay línea?
—No de arriba La línea viene de abajo Es un alud que viene de todo el país y que tienen que acatarlo los dirigentes
Uno de ellos, Alfredo del Mazo, ya lo hizo, recuerda
Como Roque, Del Mazo confirmó lo que todo el mundo sabía desde 1987, cuando Miguel de la Madrid optó por Salinas para la candidatura presidencial El martes, a pregunta de un estudiante de la Universidad Iberoamericana, dijo que el expresidente fue su adversario
Hizo público su desacuerdo por el desempeño de Salinas, quien cometió abusos importantes “que nos han ocasionado y que nos representan precisamente grandes perjuicios”
Lo que no dijo el candidato es que, pese a su pleito, de todos modos aceptó servir a Salinas como embajador plenipotenciario ante el Reinado de Bélgica y Luxemburgo, y ante la Comunidad Económica Europea
A su regreso, en 1991, organizó la Primera Cumbre de Presidentes y Jefes de Estados de Iberoamérica Un evento que sirvió para el lucimiento de quien, dice ahora, fue su adversario
El secretario general del PRI, Juan S Millán, se sumó también a los embates contra Salinas, aunque advirtió que las críticas ni son electoreras ni son nuevas
Secretario de Educación de la CTM, aseguró que en el sexenio pasado el sector obrero criticó la política económica salinista
Senador, diputado federal y líder del PRI en Sinaloa durante la gestión de Salinas, ante empresarios de Nuevo León hizo, el pasado 23 de abril, una “confesión de parte”: imputó las cíclicas crisis económicas de los últimos 25 años “al gobierno de la República y al partido que lo tiene en el poder”
Intentos frustrados
En noviembre de 1995, un centenar de diputados federales solicitó a la Comisión que procediera a la expulsión de Raúl y Carlos Salinas de Gortari Presidida por Mario Vargas Saldaña, la Comisión sólo accedió a echar a Raúl Aunque hubo otros intentos, todos se frustraron
En septiembre del año siguiente, en plena XVII Asamblea Nacional, la demanda fue reiterada por varios legisladores, entre ellos Heriberto Galindo, Carlos Reta y Píndaro Urióstegui
“La mayoría del priísmo nacional, si no es que la totalidad, estamos pugnando por la expulsión de Carlos Salinas de Gortari y por el enjuiciamiento a su persona”, declaró Galindo
Pero no le hicieron caso Unas horas antes de iniciarse la Asamblea, el viernes 20, el entonces líder nacional priísta, Santiago Oñate —salinista, actualmente embajador ante el Reino Unido— citó a todos los gobernadores y les dio línea: apagar el asunto Salinas
Aunque se produjo en la inauguración un griterío que pedía: “¡Fuera Salinas! ¡Fuera Salinas!”, la línea se impuso
Uno de los 14 vicepresidentes de la Asamblea, Roque Villanueva, hizo coro a Oñate: “No fue el tema de la asamblea”
Roque relevó a Oñate en la presidencia del CEN del PRI el 15 de diciembre del año pasado, y a su lenguaje pendenciero contra la oposición —que continúa— le siguió su repudio a Salinas
Cauto, sin embargo, ha proclamado que el expresidente sólo será expulsado con apego escrupuloso a los estatutos del partido y ha negado que ese hecho obedezca a “rentabilidad electoral”
Creciente el clamor priísta de expulsión —”hay un clamor abierto”, dice Vázquez Rangel—, el procedimiento está en manos de los 17 miembros de la Comisión de Honor y Justicia Partidaria, que en la XVII Asamblea Nacional del PRI adquirió “plena autonomía”
Estatutariamente, dicha comisión es la encargada de elaborar los dictámenes y someterlos a la consideración del Consejo Político Nacional, que tiene la decisión final
La Comisión está integrada por la representación sectorial y territorial priísta, y, además de Fuentes Díaz y Vázquez Rangel, forman parte de ésta el senador Carlos Sobrino, Rafael Moreno Valle, María Luisa La China Mendoza, la senadora Luz Lajous, Nabor Ojeda, José Ramírez Gamero, Ramón Mota Sánchez, Rosa María Armendáriz, Marco Antonio León y Gilberto Muñoz Mosqueda
También están ahí Humberto López Barraza, Martha Palafox y Saúl Gutiérrez, quien apenas la semana pasada fue designado por el líder de la Cámara de Diputados, Juan José Osorio Faltan los representantes priístas del Senado y de la Asamblea Legislativa
Aunque el costo político para el PRI por echar a Salinas “puede ser muy grande”, acepta Vázquez Rangel, debe procederse “No podemos seguir a espaldas de la mayoría para cohabitar con seres tan despreciables como Carlos Salinas”
Prevé que el expresidente y sus seguidores no se quedarán impasibles ante la demanda de expulsión: “No le extrañe que nos llamen a la cordura, nos quieran jalar las orejas o nos quieran pedir disciplina”
Acepta que él mismo puede ser desconocido como miembro del Consejo Político Nacional o de la Comisión de Honor y Justicia, e incluso ser expulsado Pero advierte: “Esta actitud por la reivindicación ideológica del partido es como un alud que viene Nadie lo va a poder detener”