Mercadotecnia engañosa
Señores:
Les solicito publicar la siguiente carta, dirigida al señor Robert Morán, presidente de Sears de México
Señor Morán: Es evidente que en México hay dos tipos de consumidores, el dejado y el exigente Yo estoy entre éstos últimos y creo que el dejado es un espécimen en vías de extinción
El caso es que, el sábado 14 de diciembre, acudí a la tienda Sears de Perisur con la intención de hacerme de una computadora “Pentium a 133 mhz con funciones que faciliten un rendimiento óptimo” (Existen miles de planes para adquirirla Sears anuncia una promoción de “compre ahora y empiece a pagar hasta abril del 97”)
Como mi límite de crédito es de 6,000 pesos, se lo notifiqué a la señorita encargada, y ella respondió que no habría problema, que por tratarse de una promoción me extenderían el límite crediticio Me empezaba a emocionar, cuando vi una Olivetti 486 (modelo anterior) a veintitantos mil pesos, a pesar de que, anunciadas en el periódico y en otras tiendas, la firma Olivetti tiene un maquinón Pentium con mil cosas en 12,900 Observé además que, en Sears, había unas Acer en 23,999 y en 22,999, cuando en el mercado se encuentran en promedio entre 14,000 y 17,000 pesos
Esto significa que Sears vende las computadoras en unos 9,000 pesos más caras que en el resto del mercado El encargado me dijo que si yo llevaba una publicación donde se ofreciera el mismo producto a un precio menor, me lo igualarían En otra tienda de Perisur tenían la misma computadora en 14,000 pesos más IVA, pero no habían publicado su precio en ningún medio de comunicación ¡Láastima Margarito!
No obstante, compré los diarios para enseñarle al señor Mario Inclán —quien me atendió— que las Acer (a 133 mhz) no pasaban de 18,000 mientras ustedes tenían la Acer (de 75 mhz) en 23,000 “Así somos nosotros —me dijo— Son nuestros precios y la gente nos sigue comprando”
La gente que atestiguaba la escena me felicitó por atreverme a hacer la observación, y un cliente que casi compra la Olivetti 486 de veintitantos mil “se rajó” y dijo que ustedes casi lo robaban El señor Inclán se ruborizaba por la “escenita” y, en petit comité, me dijo que me daría el mismo precio de Liverpool, pero al contado ¿Y la promoción de compre ahora y pague hasta abril? El sólo señaló que no podía hacer más La gente empezó entonces a comentar que Sears vende carísimo, que son unos “pillos o rateros”, en tanto que la señorita que en un principio me ofreció ampliar el límite crediticio me pidió mi tarjeta “para ir pidiendo la ampliación del saldo”, y ¿qué cree? Lo rechazaron ¡Láastima Margarito!
En un principio, cuando pagaría yo 8,000 pesos por arriba de lo normal, ¡sí me lo autorizarían! ¡Hágame el favor!
Ya me iba cuando mi abuela, quien tiene un crédito superior a los 50,000 pesos, me ofreció sacar la computadora con su cuenta Le dije al señor Inclán: “Me la llevo” —en verdad, era ya no más por el berrinche—, y entonces él aseguró que sólo tenía la que estaba abierta para demostración, pues ya no había en bodega
En resumen, trataban de venderme una computadora de 75 mhz al precio de una de 133 mhz, inicialmente a un precio 9,000 pesos más cara que en el resto del mercado; la Olivetti 486 la ponían a veintitantos mil, y, por último, sólo venden las máquinas abiertas para luego sustituirlas por nuevas, según el propio Inclán
Yo creo, amigo Morán, que usted debería checar los precios de otras tiendas antes de atreverse a lanzar campañas tendenciosas, en una mercadotecnia engañosa y timadora que no respeta a los consumidores, pues de otro modo la gente, pienso, cambiará de lugar en dónde comprar ¡Láastima Margarito! (Carta resumida)
Atentamente
Alfonso Ramos Barclay
Antiguo Camino a San Lucas 538
Xochimilco, Ciudad de México (250-06-53)








