Con López Portillo, el director de “El Universal” estuvo formalmente adscrito a la nómina de Los Pinos
Ealy Ortiz: adulador de presidentes y beneficiario de los gobiernos a los que, a conveniencia propia, a veces critica
Francisco Ortiz Pinchetti
Juan Francisco Ealy Ortiz Garza es el paladín: “Creyente, practicante de la libertad de expresión, de la libertad de prensa”, se autodefine “Luchador por la dignificación del periodismo”
Dijo el 7 de junio de 1994:
“La libertad de prensa es algo más que una característica esencial de las naciones democráticas Es el pan, es el agua, es la sal de la vida del periodista Es lo único que justifica nuestro paso por la existencia Sin la lucha por el ejercicio de la libertad de prensa, ni hay periodismo ni hay periodistas”
Precursor de una “nueva relación” entre la prensa y el poder, el director general de El Universal, propuso antes que nadie —lo presume él mismo— la supresión del pago de gastos de viaje a los enviados de los medios de comunicación en las giras presidenciales; condenó la práctica del “embute” y pugnó por “transparentar” la inserción de gacetillas oficiales pagadas en los diarios
Fue radical opositor a todo intento de limitar el derecho a la información, condenó los intentos caciquiles de acallar a la prensa, dio la cara por los informadores acusados sin fundamento de “narcoperiodistas”, luchó incansablemente contra la corrupción entre “seudoperiodistas y seudofuncionarios”
Hizo de El Universal, lo ha dicho mil veces, “ejemplo del periodismo libre, crítico, independiente, plural, sin ataduras ni intereses”
Los hechos, lástima, desdibujan su imagen
Ealy Ortiz llegó en 1967 a la gerencia y dos años más tarde a la dirección general del decano de los diarios capitalinos al emparentar con la familia Lanz Duret, los antiguos propietarios de la empresa Compañía Periodística Nacional
Desde entonces, y a lo largo de 27 años, ha sido ostentoso amigo de los presidentes de México, de secretarios de Estado, gobernadores, políticos de altos vuelos
Su éxito empresarial ha ido aparejado a sus relaciones con el poder Meros signos:
Luis Echeverría inauguró la nueva rotativa de El Gran Diario de México, en el edificio de Iturbide 7 —construido ex profeso— el jueves 15 de enero de 1976
José López Portillo inauguró la nueva maquinaria del diario el 20 de enero de 1981, y el nuevo edificio de Bucareli 8, el 16 de diciembre de 1986
Carlos Salinas de Gortari inauguró el edificio de Iturbide 11 —destinado a una nueva planta industrial del periódico— el 26 de septiembre de 1989; fue invitado principal a las celebraciones del 75 aniversario de El Universal, el 1o de octubre de 1991; volvió en 1992 para inaugurar la remodelación del viejo edificio “Felix P Palavicini”
Ealy Ortiz llevó a las planas editoriales de El Universal a articulistas de disímbolas tendencias que le dieron un rostro de pluralidad e independencia, sin que ello tuviera correspondencia con los materiales informativos del periódico
De la independencia del periodista Ealy Ortiz da fe este dato:
En febrero de 1981 el expresidente Echeverría decidió publicar en El Universal 60 artículos sobre muy diversos temas El entonces presidente López Portillo escribió en sus memorias, el 5 de marzo de ese año, que tal “alarde” de su antecesor le iba a crear turbulencias políticas:
“El director de El Universal me consultó si publicaba los sesenta capítulos”, anotó el mandatario “Le dije que hiciera lo que le conviniera”
Y de su honorabilidad, este otro:
Escribió Julio Scherer García en Historias de Familia (Ed Grijalbo, 1990): “La Asesoría de Asuntos Especiales de la Presidencia de la República había convenido con el presidente y director general de El Universal, licenciado Juan Francisco Ealy Ortiz, una partida de 200 mil pesos mensuales Sin embargo, el 21 de febrero de 1980 —era presidente López Portillo— el senador Landeros autorizó al empresario y periodista cobros anticipados hasta cerrar el año
“En el llamativo papel membretado de ‘El Universal Compañía Periodística Nacional, SA’, con el águila que vuela por el mundo con El Universal entre las alas, el licenciado Ealy Ortiz recibió una suma más que redonda: 2 millones 200 mil pesos
“Dice el documento:
Bueno por $2 200 00000
Recibimos de la Asesoría de Asuntos Especiales de la Presidencia de la República, la cantidad de 2 200 00000 (dos millones Doscientos mil pesos 00/100 MN) por concepto de servicios prestados por esta Compañía durante los meses de febrero, marzo, abril, mayo, junio, julio, agosto, septiembre, octubre, noviembre y diciembre del presente año
“El gerente general de El Universal, contador público Daniel López Barroso, tampoco era ajeno a la nómina de la oficina presidencial Sus textos no estaban redactados como los del licenciado Ealy Ortiz —’recibimos’— y no eran por 200 mil pesos, sino por la mitad, cien mil Firmaba “por concepto de: cooperación periodística en la capital y en el interior del país”
El campeón de la libertad
Ealy Ortiz nació en Torreón, Coahuila, el 8 de junio de 1942, aunque vivió en esa ciudad sólo unos años Estudió Economía en la Universidad Nacional Autónoma de México Sobrino consentido de Nazario Ortiz Garza, hombre de dinero y poder que fue secretario de Agricultura y Ganadería con el presidente Miguel Alemán y propietario de la Compañía Vinícola de Aguascalientes, Juan Francisco encontró en él apoyo y relaciones políticas
Amigo de la familia Lanz Duret, propietaria de la empresa editora de El Universal, acabó por casarse con María Dolores Lanz Duret Valdés, una de las hijas del viejo don Miguel, lo que le abrió el camino hacia la gerencia primero, la dirección general después y finalmente la propiedad de la compañía Luego se divorció de María Dolores
Promotor y asistente infaltable durante muchos años a la celebración del Día de la Libertad de Prensa, presidente de la Asociación de Editores de Periódicos Diarios de la República Mexicana que organizaba el evento, Ealy Ortiz fue orador en la comida conmemorativa del 7 de junio de 1972
Era Luis Echeverría el Presidente en turno Ante él dijo el director de El Universal, luego de instar a sus colegas de hacer “uso celoso de la libertad de prensa”, que el país era conducido “por una clara inteligencia, amplísimamente informada; por una mano firme, serena e infatigable” Añadió, enfático: “Tenemos un ejemplo limpio, una coordinación provechosa ¡Que la prensa mexicana, al unísono con pueblo y gobierno, siga escribiendo en caracteres luminosos e indelebles la historia contemporánea de nuestra patria!”
Veintidós años después, el 2 de diciembre de 1994, El Universal publicó un editorial sobre el mensaje de toma de posesión de Ernesto Zedillo:
“Sin duda consciente de que los mayores problemas de México y de los mexicanos son la pobreza, la injusticia social y la falta de desarrollo económico, en su discurso de asunción a la primera magistratura de la República, Ernesto Zedillo hizo un crudo, valiente y honesto diagnóstico de la realidad nacional Dijo, en un estilo seco y directo, alejado de ornamentaciones retóricas, que muchos mexicanos carecen de lo indispensable”
Y remataba el periódico de Ealy Ortiz:
“Es imposible no estar de acuerdo con los conceptos ético-políticos y con las propuestas económicas de Zedillo”
En Estos años (Ed Oceano, 1995) Scherer García hace una descripción de Ealy Ortiz:
“Hacia el interior del diario se comportaba como un recio campeón de la libertad de expresión y el más apasionado promotor de su imagen Sus columnistas de primera plana, los de lujo, le dedicaban adjetivos peligrosos que siempre quedan y alguien, alguna vez, los recoge Hacia el exterior era un hombre de mundo, el vasto universo de El Universal a su alcance
“El gobierno lo trataba como a uno de los suyos y él desplegaba las planas de su periódico para que el país conociera la hondura de la tarea que lo agigantaba Al matrimonio de su hija Lolita invitó al gabinete entero y el gabinete entero estuvo con él, el presidente de la República (Carlos Salinas) en primera fila La fiesta fue digna de un príncipe y hasta el papa Juan Pablo II regaló a la novia, a través de su plenipotenciario en México, Girolamo Prigione, un rosario hermoso acompañado de las aún más hermosas plegarias del pontífice que oraba por la dicha de los contrayentes
“En los banquetes de aniversario del periódico y en las proclamas libertarias en defensa de la palabra impresa, su lenguaje era el de José María Luis Mora, el historiador, el tribuno eminente Eran momentos en que alcanzaba la gloria, el cielo efímero La emoción de Ealy guiaba a sus fotógrafos, que lo retrataban una y otra vez en el mejor momento de su discurso, en la modestia por los aplausos que recibía, en la sencillez del saludo a los trabajadores, en el largo abrazo a sus familiares, en la conversación atenta con los articulistas y cartonistas de las páginas seis y siete Hubo un día en que la primera sección de El Universal fue un álbum en honor de su dueño: treinta y nueve fotografías lo hacían historia, el rostro confiado, los ojos brillantes, los cabellos desordenados por la emoción continuada de muchas horas, el bigote que lo rejuvenecía por sobre la fatiga”
En 1985 Ealy Ortiz ofreció a Julio Scherer la dirección de El Universal En Los Presidentes (Ed Grijalbo, 1986) el director de Proceso, tras de relatar la reanudación de su amistad con el empresario Juan Sánchez Navarro, contó:
“Apasionado por la vida cotidiana y por el mundo a la distancia de su mirada ávida, interesado por todo, me dijo sin rodeos que deseaba conocer la fecha de mi toma de posesión como director de El Universal Supo en ese momento de mi rechazo al ofrecimiento de Juan Francisco Ealy Ortiz El día de nuestra expulsión de Excélsior (Ealy) formó parte del coro gigantesco que pretendió silenciar en México una noticia que recorrió con escándalo el continente completo y Europa Ese mismo día envió a Reforma 18 los boletines y la información de la jornada para que el diario no saliera desmantelado al encuentro con sus lectores No le tenía confianza al joven magnate dueño de El Universal Sería su amigo la primera semana; la segunda, el eficiente director de su periódico; la tercera, un hombre peligroso en el manejo de la información; a la cuarta semana estaría en la calle ()
“El tiempo me dio la razón Ealy Ortiz Garza contrató como subdirector de El Universal a Benjamín Wong Castañeda, de vieja trayectoria en el oficio, y festejó el nombramiento con fotos, crónicas y parabienes públicos Al cabo de unos meses, sin una palabra, las buenas y las malas razones guardadas para sí, oculta la cara, le mandó decir a Wong que estaba cesado”
El atentado
El 13 de enero de 1987 El Universal publicó a ocho columnas:
“Atentado contra nuestro director, Lic Ealy Ortiz” La nota indicaba: “Manos criminales atentaron contra la vida del licenciado Juan Francisco Ealy Ortiz, presidente y director general de El Universal, el pasado 10 de enero, a las 1140 horas”
Rafael Rodríguez Castañeda consignó el episodio en su libro Prensa Vendida (Ed Grijalbo, 1993):
“La nota informativa, sin firma, describía, suponía y adivinaba:
Fueron dos disparos hechos por el tirador experto que, sin duda alguna, utilizó un rifle de alta precisión, los que se incrustaron sobre uno de los cristales de la fachada del edificio que El Universal tiene sobre la calle de Iturbide, en el número 7, en el primer cuadro de la ciudad
“Pero luego el atentado dejaba de serlo:
Afortunadamente a la hora mencionada, nuestro director general no se encontraba en sus oficinas, a las cuales había asistido, con regularidad, los cuatro sábados anteriores Compromisos contraídos con anterioridad propiciaron que el licenciado Ealy Ortiz estuviera el día mencionado fuera de la capital
El criminal, algún matón a sueldo contratado por quien o quienes en el pasado han segado la vida de conocidos defensores de la libertad de expresión, falló en esta ocasión Y también fracasó si su intento era causar confusión, alarma o temor en la persona de nuestro director general, para acallar así la voz de uno de los más libres e independientes defensores de la libertad de expresión que existen actualmente en nuestro país
“Al día siguiente, otras ocho columnas: ‘Repudio y condena al atentado; inquieta a México’ Siete notas de primera plana estaban dedicadas al tema: ‘Fue un ataque a la marcha política y cívica de la nación’; ‘Agresión contra la libertad de crítica y de pensamiento’; ‘Acto de primitivismo escalofriante’; ‘Defenderán los trabajadores la libertad de expresión’; ‘Mensajes de apoyo y solidaridad a nuestro director’; ‘Que los hechos se aclaren, exige toda la oposición’ En páginas interiores aparecían además desplegados de condena firmados lo mismo por editores que por reporteros de varias partes del país
“Un día después, ya sólo fueron tres notas en primera plana; condena por parte de la Comisión Permanente del Congreso, de seis obispos y de tres gobernadores Y la información sobre la investigación: en el tercer piso no fueron encontrados los proyectiles que perforaron el cristal
“El viernes 16, la nota relativa al caso informaba que, según los peritajes de la Procuraduría del DF, los disparos no fueron contra las ventanas de la oficina de Ealy Ortiz, situadas en el cuarto piso, sino que afectaron una ventana del departamento de fotomecánica, situado en el tercer piso Las balas no fueron encontradas Se llegó a la conclusión de que habían sido tiradas a la basura por los encargados de hacer la limpieza en el interior de El Universal Aún así el periódico insistía: ‘Repudio en el interior del país por el atentado al licenciado Ealy Ortiz’; ‘Condenan cinco gobernadores el atentado contra Ealy Ortiz’
El precursor
El 1o de octubre de 1991 El Universal festejó su 75 aniversario El presidente Salinas de Gortari fue el invitado de honor Ealy le ofreció una comida, en las instalaciones del diario Salinas se reunió luego con los invitados en el despacho de Ealy Ortiz Una crónica del propio diario, sin firma, relató:
Hablaba (el Presidente) con directores, editores, representantes de periódicos y agencias noticiosas de Latinoamérica, Estados Unidos, Canadá, Europa y Asia Y decía: por ello, y porque Juan Francisco Ealy Ortiz está haciendo una verdadera revolución en el periodismo, este aniversario es un evento que realmente celebramos
Y volteaba hacia su derecha, una palmada en el hombro del director general de El Universal Por séptima vez en casi trescientos minutos, le decía: “muchas, muchas felicidades”
El Universal editó en 1994, con motivo del vigésimo quinto aniversario de Ealy Ortiz al frente del periódico, un libro dedicado a exaltar su obra y sus virtudes, Los designios del futuro; El Universal, 25 años decisivos Se incluye en él una crónica conmovedora:
La mañana era fría en Sidney, la capital australiana, ese 24 de junio de 1990
En la colina, a las puertas de la antigua universidad, del otro lado del mundo, Juan Francisco Ealy Ortiz, presidente y director general de El Universal, conversaba con Carlos Salinas de Gortari, el jefe del Ejecutivo mexicano, quien realizaba entonces su novena gira internacional
Como invitado especial, el licenciado Ealy Ortiz acompañaba al Presidente de la República En tal carácter, había acudido a otras giras en otras partes del planeta con los presidentes Luis Echeverría, José López Portillo y Miguel de la Madrid Con todos ellos la relación había sido sincera, respetuosa y digna, quedando siempre claro que “El Gran Diario de México” mantiene su independencia y tiene un sólo compromiso: con los más altos intereses de la nación
Y esa mañana, en la ciudad australiana, a las puertas de esa universidad, en ese diálogo, con su manera franca y directa de hablar, Juan Francisco Ealy Ortiz marcaría de hecho el inicio de una nueva etapa no sólo en la vida de El Universal, sino en la vida del periodismo nacional y en la historia misma de las relaciones entre la prensa y el Estado mexicano
—Señor presidente, quiero aprovechar para informarle que hemos decidido que en adelante, El Universal pague los gastos de sus empleados a las giras internacionales Es necesario este paso; la verdad se gasta mucho en la transportación, el hospedaje y los alimentos de los reporteros y se hace con recursos públicos que deben destinarse a otros fines más necesarios
Complacido, entusiasmado, el presidente Salinas de Gortari recibió la noticia y felicitó al licenciado Ealy Ortiz Le dijo que esta medida era sana y que esperaba que fuera seguida por otros editores
Y lo fue Pese a la resistencia de varios, contra los intereses y las inercias, la iniciativa fructificó y tiempo después la Presidencia de la República anunciaba que los enviados de los medios informativos a las giras internacionales del Jefe del Ejecutivo deberían hacerlo con los gastos pagados por sus respectivas empresas
Efectivamente, tal anuncio fue hecho por el gobierno salinista el 17 de septiembre de 1992 Unos días después, en el 76 aniversario de El Universal, Ealy Ortiz cacareó la paternidad de esa iniciativa:
“Desde hace dos años planteamos una medida que ahora ha sido acogida por el presidente Carlos Salinas de Gortari”, dijo en su discurso “Este es un gran paso adelante en la modernización del periodismo mexicano”
Y ya en plena euforia, se autoproclamó “promotor de una nueva relación” entre la prensa y el gobierno Como tal, dijo, “me gustaría señalar que si el dinero es de los elementos que más suelen enturbiar las relaciones entre prensa y gobierno, conviene a todos que los manejos pecunarios estén a plena luz, y que no haya duda de lo que se recibe del gobierno y la forma como se recibe”
Sin ruborizarse siquiera, agregó que ello era necesario “porque no nos olvidemos que lo que gasta la administración pública es dinero del pueblo, esto es, de todos y su manejo debe ser totalmente transparente”
Fue a más:
“Ya no es posible que los recursos públicos, los del pueblo, se utilicen para subsidiar, para dar vida artificial a publicaciones que no cumplen con ningún objetivo digno y honesto Ya no es posible tampoco que esos recursos se utilicen para la promoción personal de funcionarios, sean quienes sean”
El intocable
Quien fuera entusiasta promotor de la celebración ritual —año tras año— del Día de la Libertad de Prensa decidió de pronto, en 1993, que no tenía sentido “la fastuosa, laxa, lamentable celebración” Desde entonces optó por hacer su fiesta propia, con los integrantes de su redacción, en la casa de El Universal
En esa, la primera ocasión en que así ocurrió, salió en defensa de los informadores que desde la PGR habían sido acusados de “narcoperiodistas” Fue rotundo:
“Se acusa por acusar, sin pruebas, porque a cuenta de unos o de algunos en los que se incluyen servidores públicos, se implica a todo un gremio por el que hoy doy la cara, como muchos otros directores de periódicos la darían, conscientes como estamos de que quienes sirven a la opinión pública desde los periódicos son mayoritariamente profesionales, honrados, altamente confiables”
Y arremetió el paladín:
“Medios que viven de las dádivas oficiales y funcionarios que se sirven del dinero del pueblo para cultivar su idolatría, se han convertido en enemigos jurados de la tarea de limpia y desbrozamiento que reclama la nación
“Es por ello que denunciamos la persistente práctica de cubrir las apariencias, a fin de seguir inmersos en la obsolescencia y la corrupción Por desgracia, en este aspecto, la modernización ha servido para que el llamado embute cambie de forma y tal vez de nombre, pero no ha sido eliminado como muchos quisiéramos Más aún, la evidencia de los apoyos por debajo del agua tiene plena vigencia, está en la supervivencia de medios de difusión que poco o nada difunden por carecer de una mínima circulación aceptable”
También con Luis Donaldo Colosio tuvo Ealy Ortiz una profunda amistad, como lo confirma Liébano Sáenz, hombre muy cercano al candidato priísta a la Presidencia Basado en esa amistad, confiado en que tendría otra vez el apoyo pleno del futuro Presidente, el dueño de El Universal compró al gobierno de Sonora —la tierra de Colosio— el periódico El Sonorense Lo dotó con alguna maquinaria y le cambió de nombre: El Independiente
El asesinato de Lomas Taurinas daría al traste con sus planes A tal grado, que prácticamente “devolvió” al gobierno sonorense el periódico que le acababa de comprar, aunque la operación no ha sido suficientemente aclarada
Ealy Ortiz contaba hasta hace unos meses con una escolta de diez agentes armados de la Procuraduría de Justicia del DF, además de una patrulla de la Secretaría de Seguridad Pública (Proceso 1011) Gozaba de esa prebenda desde 1980, cuando López Portillo era presidente Además del aparato oficial, tenía —y tiene— su propio cuerpo de seguridad, encabezado por el mayor del Ejército Marco Antonio Medina, el mismo que fue detenido por agentes judiciales durante el operativo montado para detener a Ealy Ortiz a las afueras de su periódico
Y si es célebre por sus guaruras, que lo acompañan hasta para ir al baño, lo es también por el boato de sus fiestas y el despilfarro ostentoso de sus viajes, durante los cuales alquila pisos completos en los hoteles en que se hospeda, para alojar a su séquito Es conocida su costumbre de obsequiar inopinadamente dinero a sus reporteros, en súbitos arranques de generosidad
Su fama de intocable, sustentada en sus relaciones políticas y económicas, acabó de golpe el jueves 12 de septiembre








