El exmandatario, bajo sospecha permanente y vituperado hasta por antiguos colaboradores

El exmandatario, bajo sospecha permanente y vituperado hasta por antiguos colaboradores
Carlos Salinas, lastre del PRI, que lo encumbró y que no puede deshacerse de él
Elías Chávez
El logotipo del partido —verde, blanco y rojo— apareció en las pantallas: Santiago Oñate Laborde inauguró el canal televisivo XH-PRI y transmitió a todo el país, vía satélite, lo que la mayoría de sus correligionarios consideraron la voz de arranque para expulsar, en la XVII Asamblea Nacional, al expresidente Carlos Salinas de Gortari
Con “tecnología de vanguardia”, el presidente del PRI realizó —el martes 17— su primera “teleconferencia interactiva de prensa” y se enlazó, en forma simultánea, con los comités directivos estatales del partido en cada una de las entidades federativas
Durante la “teleconferencia”, Oñate contestó una veintena de preguntas y se metió en un callejón sin salida: Reconoció —en respuesta a la pregunta de un reportero— que Carlos Salinas “causó graves daños al partido”, y anunció que la XVII Asamblea Nacional analizaría y discutiría la actitud del expresidente de la República
Recordó que la expulsión de Salinas fue exigida —en diciembre del año pasado— ante la Comisión de Honor y Justicia, la cual “examinó en detalle los planteamientos formulados y acordó la expulsión de uno de los señalados, el ingeniero Raúl Salinas de Gortari, y señaló que estaría atenta a los desarrollos que se tuvieran en relación al expresidente, para poder ver si se materializaban o no condiciones legales para proceder a la expulsión”
Oñate se dio cuenta del berenjenal en que se metía e intentó retroceder: ” en su momento —añadió— el partido tendrá que adoptar una posición sobre este asunto, pero tendrá que hacerlo estatutariamente, tendrá que hacerlo a partir de los elementos con que se cuenta y no sólo a fin de satisfacer intereses que no necesariamente sean los del partido Es un tema difícil, un tema sin duda delicado, sobre el cual la Asamblea tendrá manifestaciones, tendrá planteamientos y habrá discusiones”
Así inauguró Oñate las transmisiones de XH-PRI, red privada que tres días después difundiría en vivo los trabajos de la XVII Asamblea Nacional, opacada por la sombra de Carlos Salinas, cuya pretendida expulsión acaparó el debate cupular e inclusive oscureció la reunión del Consejo Político Nacional
A segundo plano pasaron temas como la democratización interna, la creación de la “carrera de partido”, la exigencia de que los candidatos a gobernador o a presidente de la República tengan previamente un cargo de elección popular, la demanda del sindicato petrolero en el sentido de que el PRI se oponga a la privatización de la petroquímica básica, etcétera
En cuanto a la “sana distancia” entre el PRI y el gobierno, la realidad la convirtió en enfermiza cercanía: Cinco cámaras de televisión marca Ikegami (una en la sala de prensa y cuatro en el Salón de Usos Múltiples —habilitado como estudio de televisión para que Oñate inaugurara el canal XH-PRI—) mostraban, en sus costados, el logotipo de la XVII Asamblea Nacional, impreso en hojas de papel que cubrían y ocultaban otro logotipo: el de Cepropie (Centro de Producción de Programas Informativos Estatales)
Sin cubrir, un logotipo más pequeño se veía en tripiés y equipo de iluminación: el de la Secretaría de Gobernación, junto a un código de barras y el número 301321 del “Inventario 95″
Afuera del edificio del PRI, dos antenas parabólicas y un camión —”Unidad Móvil de TV” a la que ocultaron, con una tabla de unicel, las siglas de Cepropie— completaban el equipo de transmisiones de XH-PRI
Dos días antes de la Asamblea —miércoles 18—, Oñate se reunió en privado con líderes estatales, en el Salón Presidentes de la sede nacional del partido La reunión se inició a las 11 horas Como es usual, los dirigentes estatales suponían que habían sido llamados para recibir “línea”
Oñate les dijo que no había “línea”, pero manifestó una preocupación: que la exigencia de enjuiciar y expulsar a Salinas no se convirtiera en el principal tema de la Asamblea Nacional “Bájenle de tono”, solicitó
En respuesta, varios líderes describieron la indignación que Salinas ha provocado entre los priístas de sus respectivas entidades Por ejemplo, en Querétaro, durante la asamblea en que los priístas de la entidad designaron a sus delegados, hubo oradores que, ante su líder estatal, Marco Antonio León, llamaron “gusano” al expresidente Salinas
A su vez, el líder del PRI en Baja California, Humberto López Barraza, reiteró una demanda de su Asamblea Estatal: Que el PRI no sólo expulse y finque “responsabilidades históricas” a Carlos Salinas, sino que además lo demande penalmente
Ese mismo día, en su primera conferencia de prensa, el nuevo fiscal especial encargado del caso Colosio, Luis Raúl González Pérez, señaló que no descartaba la posibilidad de llamar a declarar a Carlos Salinas de Gortari
Y es que, sobre todo a partir de que dejó el poder, no han sido pocas las veces que tanto miembros del PRI —sobre todo quienes fueron los principales colaboradores de Luis Donaldo Colosio— como de partidos de oposición, han manifestado que Carlos Salinas estuvo involucrado en el asesinato del entonces candidato a la Presidencia de la República
Y el enojo contra el exmandatario, que explotó popularmente a partir de la crisis económica provocada por la devaluación de diciembre de 1994, se incrementa conforme se van conociendo los actos de corrupción cometidos durante su gobierno, y principalmente cuando aparecen noticias que informan sobre el hallazgo de nuevas cuentas millonarias de su hermano Raúl
La expulsión que no llega
La demanda de expulsar a Salinas del partido, inicialmente planteada por casi un centenar de legisladores priístas en diciembre del año pasado, fue reiterada el jueves 19 por varios diputados, entre ellos Heriberto Galindo, Carlos Reta y Píndaro Urióstegui
“La mayoría del priísmo nacional, si no es que la totalidad, estamos pugnando por la expulsión de Carlos Salinas de Gortari y por el enjuiciamiento a su persona”, declaró Heriberto Galindo
Además, Galindo planteó lo que podría ser, dijo, la salida o solución del problema: Hizo un llamado a Salinas para que se presente ante las autoridades “Ha sido tal el desprestigio con el que Salinas ha afectado al PRI, que su eventual expulsión puede dar las primeras satisfacciones al priísmo y puede constituirse como punto de partida para combatir la impunidad”
Pero esa no era la salida Al contrario, el viernes 20, tres horas antes de iniciarse la Asamblea Nacional, Santiago Oñate se reunió a comer con los 28 gobernadores priístas, los responsabilizó de los delegados de sus respectivas entidades y les dio “línea”: “Apaguen el asunto Salinas”, les dijo Así lo hicieron
Casi todos los gobernadores llegaron 20 minutos antes de iniciarse la Asamblea A su llegada, casi todos fueron entrevistados y casi todos, excepto Angel Aguirre Rivero, de Guerrero, acataron la orden de Oñate y se manifestaron en contra de la expulsión de Salinas
La XVII Asamblea Nacional se inició, al fin, a las 18 horas Aromas de naftalina y de lavanda se acentuaron con el calor de casi 4,000 personas que colmaron el Gimnasio Olímpico Juan de la Barrera La ceremonia fue transmitida a todo el país por el canal privado de televisión XH-PRI, otra vez con equipo de Cepropie
Los deudores de Salinas
Difícil era que de ahí surgiera una condena al expresidente Casi todos los integrantes del presídium eran salinistas, empezando por el presidente de la Asamblea, Santiago Oñate, a quien Salinas arropó y encumbró hasta la jefatura de la Oficina de la Presidencia, en sustitución de José María Córdoba; antes había sido embajador ante la OEA
A la derecha de Oñate se encontraba el secretario general del partido y secretario de la Asamblea, Juan S Millán, que con la ayuda de Fidel Velázquez también prosperó políticamente durante el salinato Primero fue senador, luego diputado, líder estatal del PRI en Sinaloa y, ahora, nuevamente senador, además de coautor, con Oñate, del concepto de “nueva cultura laboral”
Entre los 14 vicepresidentes de la Asamblea Nacional, Humberto Roque Villanueva, líder de la diputación priísta, contestó y elogió el último informe de Carlos Salinas, al inicio de la LVI Legislatura, en su calidad de primer presidente de la actual Cámara Antes, Salinas lo nombró subsecretario de Pesca y luego ocupó la Secretaría de Coordinación Regional del PRI, bajo el liderazgo de Ignacio Pichardo Pagaza
Además, como diputado en la primera mitad del sexenio anterior, Roque Villanueva fue un denodado defensor de la política privatizadora de Salinas, en su calidad de presidente de la Comisión de Programación y Presupuesto
Otro vicepresidente, Fernando Ortiz Arana, durante el gobierno de Salinas fue —y es— líder de casi todo: de la Asamblea de Representantes, de la Cámara de Diputados, del PRI del DF y del PRI nacional, y ahora líder del Senado
En nombre de los diputados locales del PRI en todo el país, ocupó lugar en el estrado Francisco Arroyo, diputado federal en la LV Legislatura y líder del Congreso de Guanajuato Fue uno de los colaboradores más cercanos a María de los Angeles Moreno, expresidenta nacional del partido, protegida de Carlos Salinas de Gortari
Otro salinista, Manuel Jiménez Guzmán, ocupó la cuarta Vicepresidencia de la Asamblea Nacional, en representación de la Asamblea de Representantes Ha sido diputado, presidente del PRI capitalino, integrante del Comité Ejecutivo de UNE en tiempos de Silvia Hernández y promotor, en su momento, de la idea de la reelección de Salinas, junto con la exsenadora chiapaneca Blanca Ruth Esponda
Heberto Barrera, quien por segunda ocasión es líder del PRI en el Estado de México, organizó homenajes apoteóticos a Carlos Salinas y apoyó, hace tres años, las aspiraciones de Oscar Espinosa Villarreal a la gubernatura de su entidad
De sobra es conocido el salinismo de quien ocupó la sexta Vicepresidencia de la Asamblea Nacional, Beatriz Paredes Rangel, lideresa del sector campesino y que durante el sexenio pasado fue, dos veces, subsecretaria de Gobernación, secretaria general del PRI con Genaro Borrego y embajadora en Cuba
Por el sector popular, el senador Carlos Jiménez Macías ocupó la séptima Vicepresidencia Con Salinas fue líder de UNE en el DF y presidente del PRI en San Luis Potosí En su opinión, “el asunto Salinas no debe convertirse en el punto de referencia de la Asamblea Nacional, porque ello no es lo que fundamentalmente importa al partido”
Un día antes —jueves 19, en la noche— sucedió algo “fundamental” para Jiménez Macías: La profesora Elba Ester Gordillo se autodestapó como aspirante a líder del sector popular del PRI
Integrante del Grupo San Angel y del Grupo Compromisos con la Nación, la profesora Gordillo se reunió, en un hotel de Polanco, con los delegados del magisterio que asistieron a la XVII Asamblea Nacional y les anunció que “muy pronto” iniciará una movilización por todo el país, a fin de obtener apoyo y lograr un “liderazgo legítimo que dé nuevo impulso a la CNOP”
A la senadora regiomontana María Elena Chapa, representante de las mujeres priístas, correspondió la octava Vicepresidencia Muy cercana a la familia Salinas, sobre todo al expulsado —ése sí— del PRI, Raúl Salinas de Gortari, y de don Raúl Salinas Lozano
Desde 1988, ante las críticas panistas a la falta de presencia de Salinas y de Rizzo en Nuevo León, la entonces diputada María Elena Chapa dijo en la tribuna de la Cámara: “Carlos Salinas de Gortari pertenece a una familia muy respetable, muy seria, muy reconocida, que tiene sus ascendientes en Nuevo León Desde Valentín Canalizo, hace 144 años, no teníamos a nadie que tuviese los orígenes en nuestra tierra Para nosotros los priístas sí es de mucho orgullo que el candidato a la Presidencia y ahora candidato electo tenga esos orígenes en nuestra tierra”
Entre los salinistas de hueso colorado, el senador Carlos Sobrino Sierra ocupó la novena Vicepresidencia Es líder del Movimiento Territorial Urbano y Popular, engendro con el que Carlos Salinas pretendía configurar un nuevo partido de masas que sustituiría al PRI y que se llamaría Partido de la Solidaridad
Ese pretendido partido estaría basado en los comités populares de Solidaridad que competían con la estructura tradicional del PRI: los comités seccionales El movimiento encabezado por Carlos Sobrino usaba parte de los fondos del programa consentido de Salinas: Solidaridad
Décimo Vicepresidente, Artemio Iglesias Miramontes, es un político de agallas y de arraigo en Chihuahua, que nunca ha negado su amistad con Carlos Salinas, a quien conoció de estudiante en la Escuela Nacional de Economía de la UNAM Ha sido diputado, líder del PRI en Chihuahua y senador
De Veracruz, Gerardina Lara González, representante de los delegados seccionales, ocupó la decimoprimera Vicepresidencia, gracias al apoyo de uno de los salinistas más notables: el gobernador de su estado, Patricio Chirinos
El miércoles, durante la reunión del Consejo Político Nacional, fue notoria la forma en que el secretario técnico, César Augusto Santiago, y Enrique Jackson, por separado, llamaron al líder del PRI en Veracruz, Guillermo Zúñiga, quien por dos ocasiones salió del Auditorio Heriberto Jara para ponerse de acuerdo y designar vicepresidenta de la asamblea a la recomendada de Chirinos
Además de Chirinos, en la Asamblea Nacional estaban gobernadores de pura cepa salinista, como Otto Granados, de Aguascalientes; Manuel Cavazos Lerma, de Tamaulipas, y Víctor Cervera Pacheco, de Yucatán
En el presídium también estaba el general Ramón Mota Sánchez, presidente de la Unidad Revolucionaria y miembro de la Comisión de Honor y Justicia que en diciembre pasado se negó a expulsar a Carlos Salinas
Al igual que Oñate, Mota Sánchez tuvo que reconocer que Carlos Salinas desprestigia al PRI, pero eso —afirmó— no es motivo para expulsarlo del partido
Además de Mota Sánchez, en la Asamblea se encontraban otros integrantes de la Comisión de Honor y Justicia que se negó a expulsar a Salinas Ellos son los ya mencionados vicepresidentes Carlos Sobrino y Heberto Barrera, además del escrutador Rafael Moreno Valle
Inclusive el nuevo coordinador de la Comisión de Honor y Justicia, Vicente Fuentes Díaz, declaró que no existe ninguna solicitud formal para proceder contra Carlos Salinas Y aunque dijo que el caso ya está cerrado, aceptó la posibilidad, remota, de que en la Asamblea se demande formalmente el enjuiciamiento y expulsión del expresidente
De ser así, el asunto sería turnado nuevamente a la Comisión de Honor y Justicia, la cual reiniciaría el procedimiento que el año pasado duró más de dos meses antes de que el dictamen fuera presentado al Consejo Político Nacional
En realidad, la mayoría de los casi 4,000 asistentes a la Asamblea Nacional estaban entrampados, sin salida
En mayor o menor grado, casi todos fueron salinistas Inclusive Ernesto Zedillo, quien había sido invitado a clausurar la Asamblea —el domingo 22— y que desde a mediados del sexenio pasado —8 de diciembre de 1991—, en sus últimos días como secretario de Programación, hizo este balance:
“El presidente Salinas de Gortari ha trazado una nueva senda para que, con el nacionalismo mexicano, crucemos el umbral del siglo XXI Este nuevo nacionalismo impulsado por Carlos Salinas de Gortari nos está permitiendo asegurar un crecimiento económico sostenido, una estabilidad política fruto del ejercicio de amplias libertades, y la edificación, para nuestros hijos, de una sociedad fundada en la equidad y la justicia Con Carlos Salinas de Gortari estamos avanzando con seguridad y paso firme en la construcción de la grandeza de México”
Después, Salinas lo nombró secretario de Educación Desde ahí, Zedillo continuó exaltando al presidente: lo incluyó en los libros de texto de 1992 como el gran reformador de México
Asesinado Colosio, Salinas designó a Zedillo candidato a la Presidencia En sus discursos de campaña electoral, Zedillo lo llamaba “patriota”, “visionario”, “transformador” Y cuando asumió el poder, declaró: “Sucedo en esta investidura a un presidente que gobernó con visión; que con inteligencia y patriotismo concibió grandes transformaciones y supo llevarlas a cabo con determinación Estoy seguro de que Carlos Salinas tendrá siempre la gratitud y el aprecio del pueblo de México”
Todos entrampados, la exigencia de expulsar a Salinas pareció apagarse en la inauguración de la XVII Asamblea Nacional Inclusive fue aprovechada como cortina de humo para ocultar retrocesos en los llamados “documentos básicos” —estatutos, programa de acción y principios—
En la madrugada del sábado 21, el PRI buscaba oradores para defender, en la mesa de estatutos, uno de esos retrocesos: la decisión de dar marcha atrás en el requisito de que, para ser candidato a gobernador o a presidente de la República, era necesario haber ocupado un puesto de elección popular por conducto del PRI
Santiago Oñate, a lo más que llegó en su discurso inaugural, fue a retomar la exigencia de los priístas de Sonora, de que se esclarezca el asesinato de Luis Donaldo Colosio
Y sin mencionar nunca el nombre de Carlos Salinas, el líder del PRI demandó que la Procuraduría General de la República realice las averiguaciones, interrogatorios y comparecencias “de todos aquellos que puedan contribuir al establecimiento de la verdad, sin distingo de posición o responsabilidad política ocupada”
Sólo gritos aislados, entre los delegados de Jalisco —al lado derecho del graderío—, demandaban: “¡Fuera Salinas!”