CARTA DE UN PRIISTA A SALINAS
Señor director:
Entristecido por la herencia que estamos dejando a las nuevas generaciones, un maremágnum donde el pueblo jodido —perdone la expresión— es el que paga la peor parte de lo que más parece una vendetta que deseos de construir una mejor patria para todos, le ruego publicar la siguiente carta, dirigida al señor Carlos Salinas de Gortari:
Señor Carlos Salinas de Gortari: No soy más que un ciudadano común y corriente originario de la clase media baja; considero a México como un país de oportunidades cuando se trabaja con verdadero entusiasmo y poniendo el corazón en cada tarea; jamás he tenido un salario del gobierno y, sin embargo, mi fe en las instituciones públicas y en el Partido Revolucionario Institucional no ha variado, pues gracias a los espacios que los gobiernos de la Revolución abrieron en la educación a gente sin recursos como yo, pude cursar mis estudios hasta profesional
Quiero con esto darle un perfil de mi persona, ya que lo que a continuación voy a decirle es producto de una reflexión muy profunda
Cuando después de una contienda interna de nuestro partido usted resultó triunfante como candidato a la Presidencia de la República, creo que fui de los menos sorprendidos, aunque usted no era mi candidato, pues la verdad es que no tenía ninguno en especial
Su campaña y su forma de hablar no me convencieron, pero tengo que aceptar que sus primeras acciones de gobierno me hicieron recapacitar y ver que sí teníamos presidente con muchos pantalones
Para abundar, debo decir a usted que en dos o tres ocasiones me tocó, ante públicos numerosos, aquí, en Baja California, explicar el valor civil de nuestro presidente, quien, aun arriesgándose al repudio popular, integró una política social que indiscutiblemente buscaba el beneficio de las grandes mayorías, e intentaba a toda costa colocar a México en el contexto mundial de las naciones más desarrolladas
Manejar un país como el nuestro, como decimos los mexicanos, no son enchiladas Eso lo sabemos y, sin embargo, no puedo entender cómo es posible que un hombre que demostró tanto valor civil y que sin lugar a dudas puede y debe justificar sus errores, abandone el suelo mexicano, sin dar la cara a quienes creímos y votamos por usted
No tengo la menor duda de que su actuación al frente de la Presidencia tuvo muchas cosas buenas, pero las malas también deben tener explicación: deslealtades de quienes lo rodearon, ambiciones desenfrenadas de gente sin escrúpulos, presiones internas y externas, etcétera Lo que importa es que dé la cara, pues los hombres y mujeres que hemos luchado honestamente y con valor por nuestra patria preferimos la muerte antes que la indignidad
A muchos de los que le fallaron a usted, ya los conoce el pueblo de México A los que faltan, denúncielos para que el pueblo los juzgue
Los mexicanos somos un pueblo noble, pero que no se nos confunda o subestime Los que a base de esfuerzo logramos un patrimonio y ahora lo estamos perdiendo, no nos asustamos ni nos sentamos en la calle a llorar, pero sí queremos que la vara sea pareja Aplaudimos siempre a los grandes capitales que, a través de los años, se han ido formando y han generado fuentes de trabajo, como hay muchos en México y que son nuestro orgullo; sin embargo, repudiamos a quienes se valieron de influencias y preferencias en el régimen que usted encabezó
Enfréntese al pueblo mexicano y demuestre que el hombre que fue investido como presidente el 1¼ de diciembre de 1988 era el adecuado
Yo, como mexicano bien nacido, no quiero seguir presenciando, en los medios de comunicación nacionales e internacionales, la deteriorada imagen de México que tratan de proyectar, como si fuera un país de corruptos, cuando sabemos que la gran mayoría somos gente de bien
Un acto de valentía y de dignidad vale más que todo el oro del mundo Los grandes valores no se compran en botica Se nace con ellos
En los últimos seis años, el producto interno bruto bajó al grado de que quedamos peor que en una economía de guerra Debe haber una explicación De lo contrario, no habrá un solo mexicano que no piense que el país fue manejado para beneficio de unos cuantos
Todos los presidentes cometen errores, y quiero creer que lo hacen porque falla un proyecto, pero jamás por mala fe ni por deseos de acabar con la tranquilidad de un país Nadie es infalible, pero todos tenemos la obligación de ser honestos con la sociedad y, especialmente, con nosotros mismos
Señor Carlos Salinas: Las cartas están en el aire Acepte el reto: preséntese ante el pueblo de México para darle un pormenor de lo sucedido Estoy seguro de que es mucho lo que puede ganar Así lo siento como mexicano, y creo que nadie tiene el derecho de atentar contra su integridad física
Con los mejores deseos de que esto termine bien, tanto para usted como para todos los mexicanos, en especial para las grandes mayorías, que son las que más sufren:
Atentamente
Andrés Treviño Elizondo
Calle Aquiles Serdán 2068
Mexicali, BC (52-92-56)








