Lloyd Bentsen en Femsa y Nicholas Brady en Banorte, con Pedro Aspe en Pulsar, entre los centinelas de la recomposición industrial y financiera

Lloyd Bentsen en Femsa y Nicholas Brady en Banorte, con Pedro Aspe en Pulsar, entre los centinelas de la recomposición industrial y financiera
Los grupos económicos privilegiados por Salinas abren la puerta al capital de Estados Unidos y se asocian con exministros que impulsaron la apertura
Antonio Jáquez
MONTERREY, N L- El proyecto político de Carlos Salinas se derrumbó, pero el modelo de apertura al exterior que impulsó sigue en marcha, mediante diversos tipos de vínculos entre las corporaciones industriales-financieras mexicanas y los mercados internacionales, particularmente el de Estados Unidos
Casualmente, algunos de los personajes principales en el diseño y la ejecución de ese modelo tienen ahora presencia en grupos regiomontanos, como Pedro Aspe en Pulsar, Lloyd Bentsen en Femsa, y Nicholas Brady en Banorte, en calidad de accionistas y miembros de los consejos de administración
Los cambios en los grupos locales, además, son parte de la reconfiguración de las élites políticas y económicas del país, según advierte la investigadora María de los Pozas, en un ensayo inédito facilitado a Proceso Una expresión visible de este fenómeno es el rompimiento del regionalismo de los grupos económicos, para dar paso a un intercambio de acciones entre los capitales más grandes del país
En el nuevo orden económico mundial, señalan otros analistas, el capital ya no tiene fronteras ni sellos regionales Por ejemplo, el llamado Grupo Monterrey, que estuvo durante casi un siglo en manos de prácticamente una sola familia —la dinastía Garza Sada—, tiene cada vez más vínculos externos
Asimismo, el Tratado de Libre Comercio abrió las puertas a nuevos tipos de nexos entre los grandes consorcios, como la alianza entre Alestra y Unicom en el negocio de las telecomunicaciones También desató la necesidad de contratar consultores externos, sobre todo estadunidenses, por parte de empresas, instituciones y oficinas gubernamentales mexicanas
EL CONTEXTO
En su ensayo Las empresas regiomontanas en el contexto internacional —parte de un estudio más amplio que desarrolla en la Universidad John Hopkins, en Baltimore—, María de los Pozas afirma que en la política económica que desencadenó el proceso de apertura destacan dos “errores”:
Uno, relacionado con “la escasa sensibilidad del gobierno y la iniciativa privada hacia la situación económica en que la prolongada crisis de los ochenta había sumido a la mayoría pobre de la población” El drástico desmantelamiento del sistema de beneficios sociales rompió el equilibrio que durante años garantizó la estabilidad económica
El segundo error se relaciona con la ausencia de mecanismos de protección y control sobre los flujos de capital “Ambos elementos, combinados, constituyeron sin duda una mezcla explosiva cuyas consecuencias aún resiente el país”
Sin embargo, un grupo de grandes empresas mexicanas logró tomar ventaja de la política de apertura y de los apoyos gubernamentales Aparentemente, algunas tuvieron tiempo suficiente para consolidar su situación en los mercados internacionales y resistir las graves consecuencias de la devaluación y la crisis de 1994 y 1995
En general, las empresas que de alguna manera lograron vincularse al sector exportador se colocaron en una situación ventajosa con la política económica de Salinas Además de las exportaciones, siguieron una serie de estrategias, tales como asociaciones, coinversiones, alianzas tecnológicas y el establecimiento de redes de proveedores Algunas habían iniciado ya desde los setenta, asociaciones y coinversiones con firmas extranjeras, pero a partir de la década pasada se convirtió en la principal estrategia para integrarse a la economía mundial
El papel jugado por las empresas regiomontanas en la transición que actualmente vive la economía mexicana es analizado por María de los Pozas desde varias perspectivas La primera se relaciona con una modificación de los grupos hegemónicos en México:
“Ya desde 1988, observamos cambios en la configuración de las élites políticas y económicas del país Lo más sobresaliente a este respecto fue la nueva alianza establecida entre el gobierno federal y los empresarios del norte de la República, tradicionalmente reacios a la política gubernamental Al mismo tiempo, el regionalismo de las élites económicas se rompió para dar lugar a un intercambio accionario entre los más poderosos grupos empresariales del país”
Esos cambios, a su vez, provocaron “la configuración de un nuevo grupo hegemónico cuya influencia en el poder político se reflejó en el proyecto económico de Salinas, cuidadosamente diseñado para rescatar, primero, y fortalecer, después, el sector de la gran industria Se esperaba que este sector sería seguido por la pequeña y mediana industria Sin embargo, los escasos programas orientados a lograr este último objetivo no recibieron un apoyo serio y consistente”
La concentración del capital se ha acentuado en los últimos meses como resultado de la expansión de las grandes empresas hacia un número creciente de ciudades y a través de la asociación de los grupos empresariales más importantes
Unos ejemplos: Antonio Madero Bracho, Claudio X González y Carlos Slim forman ahora parte del consejo de administración de Alfa Carlos Slim cuenta con 11% de las acciones de este grupo industrial que dirige Dionisio Garza Medina Gilberto Borja Navarrete, de ICA, se integró a la cervecera y embotelladora Femsa, así como a Tremec y Tolmex, propiedad de Cementos Mexicanos Alberto Bailleres se incorporó al consejo de Femsa Madero Bracho es también consejero de Cydsa
Varios empresarios regiomontanos forman parte de los consejos de administración de otras compañías: Bernardo Garza Sada, del grupo Alfa, es consejero de Televisa, al lado de Emilio Azcárraga y Roberto Hernández Alfonso Romo, quien preside Pulsar, también es consejero de Televisa Lorenzo Zambrano, cabeza de Cemex, aparece en el consejo de ICA
Más importante aún, subraya María de los Pozas, es la vinculación entre el capital industrial y las instituciones financieras (bancos y casas de cambio) En el caso particular de Monterrey, la reprivatización de la banca significó la restauración de lazos entre la industria y el capital financiero que existían antes de la nacionalización en 1982
En la actualidad, puntualiza, esa fusión es aún más significativa, dada la orientación hacia el exterior de las empresas y el proceso de modernización por el que atraviesan
Los dueños de Alfa tienen acciones en Banamex, Bancomer, Probursa, Inverlat y Serfin El propietario de Femsa, Eugenio Garza Lagüera, lo es también de Bancomer Los Clariond-Canales, dueños de Imsa, tienen acciones en Probursa, Arka y Abaco Los Sada González son propietarios de Vitro y codueños de Serfin Roberto González Barrera es el accionista principal de Maseca y de Banorte
La especialista afirma que la concentración de poder económico en no más de diez grupos empresariales es en gran parte producto del proceso de privatización puesto en práctica por el Estado desde el gobierno de Miguel de la Madrid en adelante, “proceso que al parecer aún no termina, dados los planes del presidente Ernesto Zedillo de privatizar la infraestructura de carreteras, puertos, aeropuertos, plantas petroquímicas y ferrocarriles
“La privatización de la banca pretendió inicialmente crear un sistema regionalmente balanceado, pero este proyecto se quebró rápidamente una vez iniciado el proceso de venta, poniendo al descubierto los fuertes compromisos contraídos por el gobierno salinista con ciertos grupos, así como la fuerza del poder económico sobre el político Algo similar ocurrió con las paraestatales de comunicaciones y transportes, ya que aparentemente se decidió trasladar los monopolios a manos privadas antes que crear diversas compañías de menor tamaño”
Para entender las consecuencias de la concentración de capital, apunta María de los Pozas, es necesario analizar el tipo de monopolios que se están configurando Las características del nuevo sistema de organización a nivel mundial hicieron pensar a los investigadores que las grandes corporaciones tendían a desaparecer como resultado de su rigidez y su incapacidad para responder a cambios bruscos en la demanda
Sin embargo, la crisis de las grandes corporaciones (por ejemplo las automotrices y electrónicas) parece estarse resolviendo no a través de la disolución de las mismas, sino mediante su reconfiguración
María de los Pozas detectó un doble proceso en el que, por un lado, un número cada vez más reducido de grupos industriales tiene el control de las finanzas y las industrias líderes a nivel mundial, en tanto que, por otro, el sistema productivo dentro de dichas corporaciones tiende a otorgar mayor autonomía administrativa a las unidades de producción, a fin de hacerlas flexibles Las ventajas de las asociaciones y fusiones siguen siendo las mismas que dieron origen a las corporaciones: disminuir costos y fijar precios
LAS REDES
Un hecho novedoso es la incorporación de Hiromi Yokohama, presidente del Barclays Bank de Japón, al consejo de administración de Cydsa, “lo que podría significar un primer ejemplo de posibles conexiones de las empresas regiomontanas con la banca internacional”, dice el ensayo de María de los Pozas, que contiene datos hasta diciembre de 1995
El ejemplo de Yokohama se multiplica con el arribo de Aspe a Pulsar, en enero, seguido de la integración de Bentsen a Femsa y de Brady a Banorte La entrada de estos personajes al escenario industrial-financiero de Monterrey ha sido sigilosa: Las empresas se han limitado a informar como si se tratara de un asunto rutinario, sin entrar en detalles
“Estoy muy contento de que el doctor Pedro Aspe haya aceptado la oportunidad de colaborar con nosotros para desarrollar una institución de banca de inversión de nivel internacional, con capacidad de atraer talento altamente capacitado y una cartera de clientes de gran prestigio”, dijo Alfonso Romo sobre el exsecretario de Hacienda, de quien es amigo desde la infancia
Al asociarse con Aspe, Romo dio otro salto en su trayectoria fulgurante, que en menos de 15 años lo ha llevado a emparejarse con los grandes capitales regiomontanos, entre ellos el de su tío político Eugenio Garza Lagüera Romo trabajó para Femsa hasta 1981, cuando perdió su empleo porque los dueños —entre ellos su tío— argumentaron que su agresividad en los negocios había agudizado los problemas de endeudamiento de su división, según contó a Expansión
A mediados de abril, Femsa anunció su relación con Bentsen: “Conoce toda Latinoamérica perfectamente bien, tiene una gran experiencia en la economía de los países, fue tesorero de los Estados Unidos y nos puede ayudar mucho a estudiar qué países nos conviene atacar; nos puede ayudar mucho a resolver todos los problemas que puedan surgir en la compañía”, dijo el director del consorcio, José Antonio Fernández Carvajal, yerno de Garza Lagüera
Los lazos entre Garza Lagüera y Bentsen son antiguos y se basan en su mutua afición por la cacería Por cierto, fue el empresario regiomontano quien allanó a Aspe su primer contacto personal con Bentsen, en el comienzo del sexenio pasado, relación que luego se cimentó en el gusto de Aspe y Bentsen por la caza, que lo mismo los ha llevado a Soto la Marina que a España
La participación accionaria de Bentsen en Femsa está por definirse, aclaró Fernández Carvajal En cambio, a finales de marzo se informó que 16% de Bancomer fue adquirido por el Banco de Montreal en 456 millones de dólares
No fue ese el primer trato de Garza Lagüera con un negocio canadiense En julio de 1994, la empresa Labatt adquirió 22% del capital de Femsa-cerveza en 510 millones de dólares; se informó que esa cantidad se destinaría a disminuir la deuda de 950 millones de dólares que tenía en esa fecha Además, se dijo que la alianza Femsa-Labatt serviría para recuperar el terreno perdido frente a Modelo, aproximadamente 2% del mercado
El Grupo Financiero Banorte se abrió también al capital extranjero, con la adquisición de 25% de sus acciones de la serie “B”, a finales de abril, por parte de Nicholas Brady, actual presidente del Fondo Derby, que invierte en bonos y acciones en mercados emergentes En febrero, el exsecretario del Tesoro estadunidense se entrevistó aquí con directivos de Banorte
Además, el grupo de Roberto González Barrera cambiará de presidente a partir del 1¼ de junio, con la llegada de Othón Ruiz Montemayor, hasta hace unos días tesorero del gobierno de Nuevo León Los dos personajes arrastran vínculos con Raúl Salinas de Gortari El nombre de González Barrera ha salido a relucir como uno de los aportadores al fondo de inversiones suizo de Raúl Salinas
Ruiz Montemayor figura como secretario del consejo de administración en dos sociedades encabezadas por Jesús Gómez Portugal, acusado de ser uno de los prestanombres de Raúl Salinas Las dos sociedades —una distribuidora de autos y una inmobiliaria— fueron escrituradas en Tepeji del Río, Hidalgo, pero tienen su domicilio en la colonia Cumbres de esta ciudad Cuando se constituyeron, en enero de 1993, Ruiz Montemayor era director general de Femsa
Otro banco en vías de tener socio extranjero, con 16 a 20% de sus acciones, es Serfin En una nota reciente, The Wall Street Journal (WSJ) informó de los apuros financieros de Serfin, parte de los cuales resolvió JP Morgan con la compra de 350 millones de dólares de bonos convertibles del banco de la familia Sada, lo que proporcionará capital temporal
Sin embargo, acotó ese diario, “el riesgo que asumiría JP Morgan sería insignificante, ya que se espera que el gobierno mexicano garantice el pago de la inversión” El mismo medio dijo que la inversión de JP Morgan podría ser reemplazada por una adquisición de un socio “estratégico”
La apertura de la banca mexicana al capital extranjero es forzada por la crisis económica, pero se inserta también en el proceso de globalización, afirma el consultor y catedrático universitario Alejandro Dieck Explica que los cambios recientes a la Ley de Instituciones de Crédito incluyen una serie de medidas que permiten que los extranjeros puedan convertirse en accionistas mayoritarios en bancos, según su participación en el mercado
Sin esas modificaciones, precisa, no hubiera sido posible que el español Banco Bilbao Vizcaya comprara, a mediados del año pasado, 70% del Grupo Financiero Probursa, ni que el canadiense Bank of Nova Scotia adquiriera más de 50% del Grupo Financiero Inverlat
Tras la última operación con Nova Scotia, en enero, Agustín Legorreta conservó la presidencia de Inverlat, “pero muchas de las decisiones importantes serán tomadas por canadienses”, dice una nota de Mexico Business a propósito del “rescate” de bancos mexicanos por bancos de Canadá La nota afirma también que el atractivo principal para los inversionistas canadienses ha sido “el precio de ganga” de los bancos mexicanos
Las motivaciones para alianzas en el rubro de telecomunicaciones han sido distintas Bajo la divisa de “todos contra Telmex”, se recompuso la fusión de grupos regiomontanos con extranjeros, que en principio dio lugar a Alestra y Unicom, formados respectivamente por Alfa-AT&T y Bancomer-GTE-Telefónica Internacional Española; ahora se reestructuró la propiedad accionaria de Alestra, repartida entre los dos grupos
Esa alianza es un reacomodo de mercado para competir mejor, dice Alejandro Ibarra, catedrático del Tecnológico de Monterrey y coautor de un texto sobre telecomunicaciones Además, la asociación se enmarca en otros movimientos estratégicos en este campo; por ejemplo, la fusión de Bell Atlantic y Nynex Dado el tamaño de los participantes, observa Ibarra, se hubiera esperado un mayor grado de compromiso de inversión de Alestra-Unicom
Por otro lado, el TLC multiplicó los vínculos entre entidades públicas y privadas de México con despachos de cabildeo y asesoría de Estados Unidos
Según Alberto Barranco, columnista de El Norte y Reforma, el año pasado la Secretaría de Comercio gastó por ese concepto casi 6 millones de dólares; Cemex tiene contratos con tres compañías, una de las cuales cobra una iguala mensual de 18 mil dólares; Pulsar le paga a la firma de Daniel J Edelman 40 mil dólares al mes, “para tratar de prevenir más goles en materia agropecuaria”; y Alfa desembolsa 4 mil dólares al mes, más gastos, para el despacho de Thomas J Scanlon, con el fin de que la actualice en materia de legislaciones que afectan la política de apertura en el ramo textil
A principios de mayo, el Banco del Atlántico firmó un convenio con la filial mexicana de Weyerhaeuser Mortgage Co, compañía estadunidense de préstamos hipotecarios, por el cual ésta podrá otorgar créditos a los clientes de la institución mexicana Es el primer acuerdo de este tipo de subcontratación que celebra un banco grande de México
RIESGOS Y VENTAJAS
La investigadora universitaria Esthela Gutiérrez —doctorada en economía política por la Universidad de París— considera que la recomposición de los grupos regiomontanos se inscribe en un contexto mundial de movilidad de capitales, la llamada globalización, que se inició en 1988 con la desregulación financiera
Explica que esa reforma financiera permitió, entre otras cosas, que las empresas pudieran obtener fondos no sólo con préstamos bancarios, sino también con bonos, como los “Brady”, precisamente porque el entonces secretario del Tesoro de George Bush los impulsó El Plan Brady sirvió para que México renegociara su deuda y para que tanto el gobierno como las empresas tuvieran acceso al mercado voluntario de capitales con la colocación de bonos
La emisión de bonos provocó “una revolución total en las relaciones capitalistas”, asegura Gutiérrez En los últimos años se han tejido una serie de relaciones supranacionales a las que no escapan los grupos regiomontanos En este sentido, puntualiza, no es extraño que las empresas de la región se vinculen con personajes que conocen a fondo el cada vez más sofisticado mercado mundial de capitales, como Aspe, Bentsen y Brady
El proceso de trasnacionalización, advierte, puede tener un desenlace fatal:
La venta de los verdaderos activos de las empresas para hacer frente a sus compromisos financieros; “hemos visto que algunos grupos han recurrido en exceso a la colocación de bonos, como es el caso de Cemex, lo que en determinado momento podría revertírsele” Al respecto, la investigadora pregunta: “¿Admitirían nuevos socios Bancomer, Maseca o Banorte si no tuvieran problemas financieros?”
En diciembre, una nota del WSJ titulada “La internacionalización le pasa factura a empresas mexicanas”, informó sobre los problemas financieros de Vitro, Cemex, Synkro y Aeroméxico Resaltaba que Anchor Glass, filial estadunidense de Vitro, había iniciado conversaciones para reestructurar su deuda, “lo que constituye un giro poco prometedor para un negocio que en su momento se consideró el modelo de la estrategia empresarial mexicana”
En todo caso, el proceso de apertura es irreversible, dice María de los Pozas En su ensayo, afirma que la crisis de 1994 no sólo no frenó ese proceso, sino que puso al descubierto la flexibilidad alcanzada por las grandes corporaciones Bajo el nuevo modelo, sus filiales se convierten en sí mismas en mercancías que pueden ser compradas y vendidas para obtener recursos de acuerdo con una planeación financiera mundial
Durante 1995, por ejemplo, Vitro combina una estrategia en la que al mismo tiempo que establece nuevas asociaciones internacionales, vende a empresas extranjeras algunas de sus plantas
En el caso de Alfa, llamó la atención la asociación que realizó su filial Akra-Dupont con la textilera estadunidense Guilford, para crear Nustart, con el objetivo de promover empresas mexicanas del vestido para que abastezcan de prendas a las grandes cadenas de Estados Unidos Se planea además desarrollar una ciudad textil, para la cual Akra proporcionará el terreno con todos los servicios y la tecnología de punta para la instalación de nuevas plantas
Ese podría ser “el primer indicio de las posibilidades de vinculación entre las grandes empresas y los productores nacionales de menor tamaño De tener éxito, el proyecto sería uno de los primeros casos en los cuales las pequeñas y medianas empresas podrían beneficiarse de las conexiones de las grandes para insertarse en el nuevo sistema de subcontratación internacional”
El análisis del proceso de expansión de las grandes empresas regiomontanas hacia los mercados internacionales “pone al descubierto las características del nuevo sistema de producción internacional y el grado de integración de dichas empresas a este sistema Si imaginamos el sistema productivo como una red de conexiones y transacciones internacionales, su flexibilidad se reflejaría en la capacidad de este mapa para modificar constantemente su forma y ajustarse a los cambios en el mercado”
Esa flexibilidad tiene algunas ventajas Por ejemplo, permite obtener grandes cantidades de capital vendiendo empresas en una división para reubicarlo en otra que se considera más ventajosa, o para llevar a cabo nuevas transacciones en el extranjero La corporación y sus unidades cambian constantemente creciendo en un lado y disminuyendo su tamaño en el otro
Las posibilidades de realizar este tipo de transacciones depende de los contactos De ahí la importancia de tener nuevos socios o de volver heterogéneos los consejos de administración “El traer miembros externos a formar parte del consejo multiplica geométricamente dichos contactos, ya que cada uno cuenta con su propia red internacional”
Desde Baltimore, vía telefónica, María de los Pozas aventura una conclusión: Los empresarios regiomontanos serán suficientemente hábiles para no perder el control de sus compañías en el proceso de globalización, más que nada por su experiencia en materia de apertura económica
“Claro, si vemos este proceso con los viejos ojos del nacionalismo, pues estamos ante un desastre”
Pero considera que la llegada de capital extranjero “no es necesariamente malo para el país Puede serlo Pero puede ser también positivo, porque si México no logra insertarse en el nuevo sistema de subcontratación internacional, simplemente vamos a quedar fuera de la jugada Y si estás fuera de la jugada, estás fuera de la economía, pues ya no hay manera de reconstituir las fronteras cerradas
“El hecho de que existan grandes empresas capaces de insertarse en ese sistema no tiene por qué ser negativo El problema es que hay que estar muy conscientes de cómo funciona eso y regularlo Se necesita una política clara del gobierno en materia de regulación de flujos de capital y de concentración excesiva de poder económico en tan pocas manos”, concluye