Caso Aguas Blancas: Varela Vidales impidió testimonios y desdeñó pruebas

Caso Aguas Blancas: Varela Vidales impidió testimonios y desdeñó pruebas
La declaración ministerial de Figueroa lo comprueba: El fiscal hizo suya la versión del gobernador
Alvaro Delgado y Gloria Leticia Díaz
ACAPULCO, GRO – Repuestos apenas del espasmo de la muerte y del tamaño del crimen del 28 de junio de 1995, testigos, familiares y compañeros de los 17 campesinos acribillados en el vado de Aguas Blancas plasmaron horas después su impotente indignación en paredes de las pobrísimas casuchas que habitan en Paso Real, Atoyaquillo y Tepetixtla, municipio de Coyuca de Benítez:
“Criminal”, “Hiena”, “Asesino por herencia”, rezaban, contundentes, las frases contra el gobernador Rubén Figueroa Alcocer
Ocho meses después, cuando el martes 27 de febrero el tercer fiscal encargado de esclarecer la matanza, Alejandro Varela Vidales, exoneró al mandatario estatal —en una conferencia de prensa que adelantó tres días, apurado por la difusión televisiva del video íntegro del crimen—, la condena de los dolientes se trasladó, también en pintas, a las oficinas del efímero funcionario:
“Fiscal mentiroso, cómplice de la bestia”, “Rubén Figueroa y Varela Vidales a juicio”, “Los muertos serán vengados”, se leía en el edificio donde el fiscal especial instaló las oficinas en que trabajaron durante 100 días sus 30 colaboradores, quienes virtualmente huyeron poco antes del mismo martes cuando, en Chilpancingo, se rindió el informe que puso fin a las investigaciones
Cotejado con las declaraciones ministeriales de los implicados, a cuyo expediente tuvo acceso este semanario, el informe del fiscal Varela Vidales es prácticamente la misma versión de Figueroa, de sus colaboradores exonerados y del general brigadier Mario Arturo Acosta Chaparro, señalado también como partícipe en la matanza
El fiscal les creyó todo, pese a las evidentes contradicciones de funcionarios, particularmente sobre el video
Así, Varela Vidales “se incorpora a la enciclopedia de las vergüenzas nacionales, de los cómplices de la impunidad”, acusó María de la Luz Núñez Ramos, alcaldesa de Atoyac, a quien, según ella, Figueroa le dijo que detendría a los campesinos “a como diera lugar”
Gobernador de un estado que hoy “vive un clima de violencia generalizado y de violación sistemática de los derechos humanos”, según el Partido Acción Nacional (PAN), a Figueroa sus detractores le demandan, por su “reputación criminal”, según el Partido de la Revolución Democrática (PRD), que renuncie
Pero apenas al día siguiente de que el fiscal emitió su dictamen final, de cuyos resultados se mostró “satisfecho”, Figueroa se opuso a ser depuesto del cargo
—Señor, ¿no va a renunciar? —le preguntó, directo, un periodista en Huitzuco
—Yo, porqué ¿Usted tiene una razón?
—No
—Yo tampoco
Ufano, Figueroa negó también que haya declarado en la Ciudad de México, semanas después de la matanza de Coyuca, que en Guerrero “no pasa nada”:
“Yo no dije que no hubiera pasado nada, no soy tan tonto ni tan retrasado mental; soy gente que piensa y digo claramente lo que acontece”
ZEDILLO, “COMPLICE”
Igual que Figueroa, fueron exonerados el exsecretario general de Gobierno, Rubén Robles Catalán, virtual candidato a la alcaldía de Acapulco; Antonio Alcocer Salazar, exprocurador de Justicia; Gustavo Olea Godoy, exdirector de la Policía Judicial del estado, y el general Acosta Chaparro
En su declaración ministerial, que Proceso consultó, Acosta Chaparro dijo que la noche del 27 de junio llegó a Acapulco y el día del crimen visitó, en Chilpancingo, a Figueroa, a quien en su despacho “encontró solo, lo notó serio y poco comunicativo”
De su involucramiento en la matanza, el general declaró: “Puede ser por cuestiones políticas” En su dicho, que lo hace ver como si fuera un turista cualquiera, afirmó haberse enterado de la matanza “días después” de que se produjo, dijo ignorar la existencia de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), y señaló que conoció Aguas Blancas en 1975
El fiscal Varela desestimó declaraciones de los testigos de la matanza —a la mayoría de los cuales ni siquiera tomó declaración—; impidió la exhumación de los cadáveres para verificar las ejecuciones sumarias; ignoró las revelaciones de la alcaldesa de Atoyac; permanecen en la cárcel sólo 32 gendarmes y mandos menores de la policía y del gobierno estatal, y desdeñó la ley para que Televisa le entregara el video original, el que —reconoció— ni siquiera vio
“Nos fuimos dando cuenta que en vez de defender a las viudas, defendió al criminal, al asesino por herencia”, resumió Rocío Mesino Mesino, dirigente de la OCSS —a la que pertenecía la mayoría de los campesinos muertos—, en una misa, con sollozos y flores pálidas, en el mismo lugar donde se produjo la matanza
Confirmadas sus sospechas sobre el fiscal, la dirigente indígena denunció, ante el monumento de pintura blanquísima que se erigió en memoria de los asesinados, de “encubridor” y “cómplice” de Figueroa a su compadre, el presidente Ernesto Zedillo:
“El compadrazgo con Zedillo lo lleva a que sea un asesino impune; lo está encubriendo”, juzgó Mesino, hija de Hilario Mesino, uno de los principales dirigentes, junto con Benigno Guzmán, de la OCSS
Para el PRD, Zedillo también es “cómplice” de Figueroa Y según el PAN, en el encubrimiento contra los verdaderos responsables de la matanza debió haber “pleno conocimiento, autorización y complicidad de autoridades superiores, estatales e incluso federales”
Los deudos de las víctimas, campesinos todos, recibieron 50,000 pesos y a algunas de las viudas se les edifican casas: galerones de material endeble construidos al lado de las miserables casas de lodo
FIGUEROA ANTE LA FISCALIA
De acuerdo con la declaración ministerial que Figueroa Alcocer rindió por escrito, el 23 de enero pasado, el fiscal especial asumió como cierta la versión íntegra del gobernador
En respuesta a las 13 preguntas que la fiscalía especial le formuló por medio del oficio FECAB/003196, fechado el 20 de enero, Figueroa desmiente, en el oficio 150/96, fechas y términos de las conversaciones con María de la Luz Núñez Ramos, la alcaldesa de Atoyac donde se celebraría el mitin al que se dirigían varios de los campesinos asesinados
Según Núñez Ramos, la noche del 27 de junio, Figueroa y ella sostuvieron la siguiente conversación:
—() Ya sabe que Wilebaldo (Rojas, síndico procurador del ayuntamiento de Atoyac) volvió a citar a sus amigos de la OCSS? —interrogó el gobernador— Quiero pedirle que hable usted con los de la OCSS de Atoyac para que ellos desistan de ir a la manifestación Hay que evitar que lleguen, ya que son gente muy violenta Yo por mi parte ya tomé providencias para que el grupo mayoritario no vaya Vamos a tratar de detener a la gente de Tepetixtla a como dé lugar Le pido que estemos en comunicación
Al día siguiente, el miércoles 28, la alcaldesa llamó al gobernador, aproximadamente a las seis de la tarde, casi ocho horas después de que se produjo el crimen en Aguas Blancas
—Buenas noches, señor gobernador, estoy muy preocupada por los acontecimientos de Coyuca Quisiera conocer su versión ¿Qué pasó?
—() Pasó lo que le platiqué ayer, que detuvimos a esa gente Tratamos de dialogar con ellos, con un grupo de campesinos que venían en una camioneta, y estábamos en el diálogo cuando llegó un segundo vehículo Algunos se bajaron a querer quitarles los rifles a la policía Uno de ellos agredió con machete, casi le arranca un brazo a uno de los policías Ante esto, alguien disparó un tiro y se generalizó una balacera
“Por lo que pudimos saber —continuó Figueroa—, el objetivo era tomar el ayuntamiento, venían predispuestos Nosotros tenemos un video que va a tener sus repercusiones A esa gente fuimos siete veces a verla a la sierra, les llevamos todo lo que nos pidieron, pero es gente alzada que forma parte de grupos radicales ¡Venían a la guerra y guerra tuvieron! ¿Somos autoridades o no somos? Hicimos un operativo muy bien cuidado, pues estaban todos los jefes policiacos, el licenciado Robles Catalán, Antonio Alcocer, Rosendo Armijo de los Santos y Gustavo Olea Godoy Como ve, el operativo estaba bien cuidado”
Según la declaración ministerial de Figueroa, este diálogo nunca se produjo A la pregunta seis de la Fiscalía: “¿Tuvo usted comunicación telefónica con María de la Luz Núñez Ramos el 27 de junio?”, respondió:
Efectivamente, el 27 de junio de 1995 hablé con la licenciada María de la Luz Núñez, presidenta municipal de Atoyac de Alvarez, le pedí que dialogara con los dirigentes campesinos de la Organización en Atoyac, con el mismo propósito que he expresado y le ofrecí que haría lo propio con los dirigentes campesinos de Tepetixtla
La siguiente pregunta de la fiscalía, fue: “¿En caso afirmativo, sostuvo nueva comunicación el día 28 de junio de 1995?” Figueroa respondió, breve, en fojas con caótica redacción y abundantes faltas de ortografía:
El día 28 de junio no tuve comunicación telefónica, ni por ninguna otra vía, con la citada persona
La fiscalía, en el supuesto de que Figueroa dijera que sí estableció comunicación con la alcaldesa, le preguntó: “De haber tenido la comunicación anterior, ¿con qué objeto fue?” La respuesta fue: Esta interrogante queda contestada con las anteriores
En su declaración ministerial, el gobernador reiteró que las instrucciones para sus subordinados que actuaron en el operativo eran que, “a través del diálogo (se) suspendiera el acto que trataban de llevar a cabo” los campesinos de la OCSS, en Atoyac
Pero en caso de no lograrlo, la instrucción era que dejaran continuar la marcha de campesinos, sin que llevaran consigo armas, en previsión de actos vandálicos y de violencia
Horas después de la tragedia, en otra contradicción oficial, la versión oficial fue que la presencia de policías en el vado de Aguas Blancas obedecía a un retén rutinario para prevenir los asaltos, instalado a petición de los ciudadanos
Para la alcaldesa de Atoyac, el fiscal Varela Vidales desestimó sus declaraciones ministeriales, contenidas en un grueso volumen de 49 páginas, en las que insiste en que Figueroa le advirtió que detendría a los campesinos de la OCSS “a como dé lugar”
Considera que “Varela defraudó la confianza depositada en él al inicio de las investigaciones y escogió el peor momento para emitir un veredicto final al caso” Así, concluye María de la Luz Núñez, el fiscal “se incorpora a la enciclopedia de las vergüenzas de los cómplices de la impunidad”
LA HUIDA DEL FISCAL
Al asumir el cargo como fiscal especial, el 9 de noviembre, Varela Vidales empeñó su palabra para esclarecer el crimen de Aguas Blancas “No vine a quedar bien con nadie”, advirtió
Visto con desconfianza por los familiares de las víctimas, que conocieron a otros dos fiscales anteriores —Adrián Vega Cornejo, procesado por un par de delitos, actualmente libre por haberse amparado, y Miguel Angel García Domínguez, quien nunca tomó posesión y actualmente preside el Tribunal Superior de Justicia de Guanajuato—, fue ratificado el 15 por Figueroa, y se comprometió a que a más tardar en 60 días su investigación arrojaría resultados
Y cumplió
Sólo que las conclusiones de las indagatorias sólo dejaron satisfechos al gobernador y al PRI, los que, una vez que conocieron el informe, aplaudieron la actuación del fiscal especial
Los priístas y organizaciones afines mandaron insertar en periódicos desplegados de apoyo al fiscal, en un intento por contrarrestar la indignación y el repudio que produjeron las conclusiones ministeriales
La fiscalía había previsto convocar a una conferencia de prensa para el jueves 29 de febrero o para el viernes 1¼ para dar a conocer, en Acapulco, sede de sus oficinas, el informe final La transmisión del video íntegro en el programa Detrás de la noticia, de Ricardo Rocha, sábado 24, precipitó todo
Varela decidió adelantar la entrega de su informe para el martes, en sesión extraordinaria del Congreso local, convocada la misma mañana, y después ofreció una apresurada conferencia de prensa de 15 minutos, en la que anunció que la matanza de Aguas Blancas no tuvo autores intelectuales
Antes de partir hacia Chilpancingo, el coordinador de la Fiscalía, Andrés Villafaña, extendió un cheque por “aproximadamente” 50,000 pesos por concepto de hospedaje y alimentación de 30 personas en el hotel De Gante, de Acapulco
Igualmente, a dos cuadras del hotel, desmantelaron las oficinas de la Fiscalía, instaladas desde noviembre en el segundo piso del edificio Balboa
Para Varela Vidales, quien aseguró no haber recibido “ni un cinco” como pago a su actuación, el crimen de Aguas Blancas se debió a la impreparación, a la negligencia y a la “impericia” del grupo de policías y su mando que, “teniendo antecedentes de la Organización Campesina de la Sierra del Sur, no tomó las providencias necesarias para controlar al grupo de manifestantes”
Sobre el video íntegro, retransmitido a partir del domingo en todas las cadenas de televisión del estado y del país, dijo que “no cambia nada la investigación hecha por la Fiscalía”, y además, confesó, resignado, que la solicitud que hizo a Televisa para que se lo proporcionara, “ni siquiera se tomaron la molestia de contestarla”
El fiscal, con base en el Código de Procedimientos Penales del estado de Guerrero, pudo haber fincado responsabilidades a Televisa por negar información para las indagatorias El artículo 84 sanciona el encubrimiento y el 49 aplica medidas disciplinarias
Pero no Optó por maniobrar para afirmar que, “estamos de acuerdo” con la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en que ni Figueroa, Robles Catalán, Olea Muñoz y Alcocer Salazar tuvieron intervención y responsabilidad
En inmediata reacción, la CNDH desmintió que en su recomendación 104/95 haya exonerado a esos funcionarios
La versión de Figueroa sobre los hechos que produjeron la muerte de 17 campesinos de la OCSS, a la que se refiere como una “organización violenta”, es la siguiente:
Las instrucciones fueron para el licenciado Rosendo Armijo de los Santos, subsecretario de Seguridad Pública del estado, quien las instrumentó con los servidores públicos que consideró convenientes para realizar su función Esos servidores públicos designados por el licenciado Armijo de los Santos fueron: Rodolfo Sotomayor Espino, subprocurador general de Justicia; Esteban Mendoza Ramos, director general de Gobernación, así como el mayor Manuel Moreno González, director operativo de Seguridad Pública, todos del estado de Guerrero
En el sentido que he expresado en las respuestas anteriores, las instrucciones las giré al licenciado Armijo de los Santos, personalmente
EL VIDEO, LA INCOGNITA
Sobre el tema del video, la declaración ministerial de Figueroa, emitida más de un mes antes, deja lugar a equívocos
En respuesta a la pregunta 10 —¿En qué momento se enteró de la existencia del video?—, Figueroa declaró, sin precisar la hora:
De la existencia del video me enteré el mismo día de los hechos, porque me hizo llegar una copia el propio licenciado Armijo de los Santos
Pregunta 11: —En relación con el video, ¿observó su contenido?
—Efectivamente, observé el contenido en el momento en que me fue entregado
Pregunta 12: Respecto de su reproducción a nivel nacional, ¿giró instrucciones para que fuera conocido en esa forma?
—Al director de Comunicación Social del gobierno, licenciado Carlos Carrillo Santillán, a quien le fueron solicitadas diversas copias del documento
Al respecto, Carrillo Santillán —descrito por periodistas locales como “corruptor profesional”— declaró ante la Fiscalía, en contradicción con el gobernador, que a él se lo entregó uno de sus asistentes, Gilberto García, en Coyuca de Benítez
Cuenta que dio instrucciones para que se lo entregaran a José Guadalupe Prieto Caracheo, director de Radio y Televisión del Estado de Guerrero (DGRTEG), quien —según la declaración del vocero oficial— lo envió a la Procuraduría de Justicia del estado
También en contradicción con Carrillo Santillán y con Figueroa, Prieto Caracheo declaró ante la Fiscalía que a él se lo entregó, alrededor de las 18:00 horas, el fugitivo Armando Nieto Espitia, agente de la Dirección de Gobernación estatal, y que ese día lo reprodujo tres veces: para esa institución, Televisa-Acapulco y Cable-Acapulco
Para entonces el video ya había sido editado y se transmitió como primicia en la filial local de Televisa a las 19:30 horas, luego de que esta empresa la obtuvo de la DGRTEG
Por su parte, en su declaración ministerial, rendida el 17 de diciembre del año pasado, Robles Catalán respalda la versión de Figueroa en el sentido de que los mandos actuaran “con prudencia” para persuadir a los campesinos de la OCSS de que desistieran de acudir al mitin en Atoyac
Declaró que supo de la matanza como a las 11:00 horas por un telefonema del procurador de Justicia quien, según el testimonio, estaba comisionado en la región de Tierra Caliente, por lo que fue exonerado
En el acta de la Fiscalía, Robles Catalán, candidato de Figueroa a la alcaldía de Acapulco, agrega:
Inmediatamente se le comunicó al gobernador, quien le dijo que permaneciera en el Palacio (de gobierno), recibió una nueva llamada del gobernador indicándole que se trasladara al aeropuerto (de Chilpancingo) y de éste al lugar de los hechos, a efecto de llevar más información de cómo había sucedido el lamentable accidente, que se hicieron acompañar del licenciado Carlos Carrillo, director general de Comunicación Social del gobierno del estado, cosa que hizo llegando al vado de Aguas Blancas como a las 12:20 horas
Ahí, desde el helicóptero, vio policías y campesinos, por lo que se trasladó a la cabecera municipal de Coyuca para que Armijo de los Santos le contara cómo sucedieron los hechos
Armijo de los Santos, responsable del operativo, está siendo procesado, pero obtuvo la libertad bajo fianza, y según insistentes versiones fue quien filtró a Ricardo Rocha el video original de la matanza
ACOSTA CHAPARRO NO SABE NADA
Acusado de ser “pistolero de Rubén Figueroa Figueroa”, padre del actual gobernador, exdirector de la Policía Judicial de Acapulco en la década de los setenta, cuando era apenas mayor, y a quien se señala como responsable de la desaparición de al menos 500 personas durante la “guerra sucia” contra la guerrilla de Lucio Cabañas, el general brigadier Mario Arturo Acosta Chaparro estuvo, según él, a muchos kilómetros de distancia cuando ocurrió la matanza de Aguas Blancas
Adscrito a la jefatura de la “Comisión Número Cinco” de la Inspección y Contraloría General del Ejército y Fuerza Aérea, el general brigadier declaró que su visita a Acapulco, el 27 y 28 de junio, obedeció a su “costumbre” de visitar “cada que tiene oportunidad” a sus amigos de Guerrero, entre ellos al gobernador
Negó, en las 27 preguntas que le formuló el fiscal, haber participado en la matanza La interrogante número 19, dice: “¿Sabe usted que lo están involucrando en estos hechos?” Respondió:
Que lo ignora totalmente y no sabe cuál sea el interés o el fin que se tenga para hacerlo, ya que no tiene ninguna relación con el gobierno del estado, únicamente tiene amistad con el señor gobernador y desde hace muchos años, y cree que el hecho de que se le mencione puede ser por cuestiones políticas
El controvertido general reconoce que sí estuvo en Guerrero el 27 y el 28 de junio
El 28, día de la matanza, Acosta Chaparro contó que partió hacia la Ciudad de México, entre las 12:45 horas y las 13:00 horas, y recuerda que en el trayecto de Acapulco a Chilpancingo estaba lloviendo, y llegó aproximadamente a las 15:00 horas, dirigiéndose al Palacio de Gobierno, con la finalidad de saludar al señor gobernador
El motivo de su visita era única y exclusivamente el de saludarlo, ya que son amigos de muchos años, que cuando entró a saludar al señor gobernador lo encontró solo, lo notó serio y poco comunicativo, y el declarante le dijo que se dirigía a la Ciudad de México, que si se le ofrecía algo El gobernador le dijo que no, se despidió y salió otra vez por el túnel que dirige al estacionamiento
Por lo pronto los testigos, los deudos, los compañeros de las víctimas ya enjuiciaron al gobernador Las pintas, rezan: “Figueroa, asesino por herencia”
Y las viudas, los huérfanos esperan lo que, dicen, Varela Vidales les negó y que plasmaron en paredes de la Fiscalía: “La verdad, la justicia”