PIDE A ZEDILLO GOBERNAR
Señor director:
Le solicito publicar la siguiente carta, dirigida al presidente Ernesto Zedillo
Señor presidente: Con todo respeto, me dirijo a usted con el fin de expresar mi repudio a los acontecimientos que se han venido suscitando y a las decisiones sociales y políticas tomadas, pues afectan los intereses de todos los integrantes de nuestra desgastada pero aún no extinta República Mexicana
Represento a grupos no marginados con acceso a niveles superiores de educación y culturales que en la mayoría de las ocasiones nos mantenemos al margen de los sucesos políticos, pero ahora quisiera hablar por mí y por mucha gente que, estoy segura, comparte los mismos sentimientos
No creemos en el gobierno No creemos en el PRI No creemos en el sistema No creemos en la aplicación de la ley No creemos en el sistema educativo No creemos en que haya cambios en la economía del país Lo peor es que usted, su partido y sus antecesores nos han obligado a no creer en nosotros mismos, pues hemos sido subestimados y engañados
Ya no nos planteamos objetivos porque consideramos que el porvenir es nulo, que no quieren resolver los problemas existentes por intereses que benefician a unos cuantos privilegiados a costa de toda la nación Así, plantearnos seguir adelante resulta cómico, o más bien, tragicómico No hay salida ni escapatoria Quizá una salida sería irse del país, pero esta determinación resultaría cobarde y esquiva Sabemos que la población está asustada y ensimismada, pero ¿no cree usted que, tarde o temprano, el monstruo se va a levantar?
En mi caso, después de muchos años de estudios, terminé una licenciatura y descubrí que, debido a la situación del país, no hay nada para mí, que no hay posibilidades para los jóvenes que alguna vez creímos poder ser el futuro del país No existe pasado próximo digno de recordarse No existe futuro —se han encargado de acabar con él—, y en cuanto al presente, es terriblemente negro La imagen del mexicano en el extranjero ya no es la de aquel indito flojo bajo un sombrerote Ahora se nos conoce por ratas y por corruptos
Nosotros, una clase digamos “privilegiada”, sentimos y estamos así, pero como ciudadana le pido salir a las calles a ver la miseria, la inseguridad, el dolor, la pena y la vergüenza que sacuden a nuestro pueblo Creo no estar hablando de nada nuevo para usted Por lo que el pueblo sabe, usted vivió en carne propia la falta de riqueza, creció en ella, y admirablemente, pero a causa del destino trágico, llegó a ser el primer mandatario de la nación ¿Ya se le olvidó aquello? ¿Acaso no le duele el país? ¿No le preocupa su gente?
Usted se encuentra a la cabeza de un gobierno que por momentos parece que se le escapa de las manos, o mejor dicho, un gobierno que nunca ha tenido en sus manos por presiones o por simple fidelidad a sus antecesores Creo que llegó el momento de que usted se libere No tenga miedo Tome las riendas de su poder Usted es ya el presidente Ya no tiene por qué recibir órdenes Usted da ahora las órdenes Llegó el momento de que usted gobierne; ya no permita que su antecesor lo siga haciendo a través de usted, menos aún cuando el pueblo sabe de qué clase de “hombre” se trata
Si esto resulta difícil para usted, tampoco sería vergonzoso ni humillante que pidiera ayuda a personas que en realidad sepan llevar el mando de un país; a un mexicano, a un político real que verdaderamente pueda ofrecer bienestar, desarrollo y seguridad; que tenga decisión y coraje, para que México no desaparezca
La tarea no es fácil Hay que sacrificar mucho, pero los mexicanos estamos dispuestos a hacerlo, por nuestro bien personal y por el de nuestro país, a punto de desaparecer, de ser vendido, de ser castrado
Por Dios, no nos crea tan ingenuos El pueblo en conjunto sabe más de lo que pretenden ocultar Y los años del 94, 95 y lo que va del 96 quedarán marcados como una mancha en la historia, de manera que el pueblo, después de vivir relativos años de “paz y tranquilidad”, vuelve a tener sed de sangre y de guerra Lo más triste es que nos obligan a pelear entre nosotros por rescatar y defender nuestro país, que, aunque muy disminuido ya, todavía nos pertenece
Es tiempo de verdades, de lucha, de justicia; tiempo de que usted por fin se libere con dignidad, y llegue a tener un lugar destacado en la historia de nuestra patria, de modo que el pueblo recuerde orgullosamente a un mandatario honesto, limpio, leal, justo, que nunca ocultó ni solapó mentes realmente desquiciadas, perturbadas, corruptas y asesinas que desequilibran al país
Deseamos estar orgullosos de nuestro país y de sus gobernantes; de que, con nuestra historia y nuestras raíces, veamos aparecer su nombre muy en alto y, a usted, como un hombre digno de la confianza y cariño de su pueblo Hágalo por usted mismo, por su familia y por su pueblo, que le pide paz, justicia, bienestar y seguridad
Haciendo uso de la libertad de expresión otorgada al pueblo, quedo de usted (Carta resumida)
Atentamente
Licenciada Tania Castro R








