UNA CASILLA PRIISTA

UNA CASILLA PRIISTA
Señor director:
Le ruego publicar la siguiente carta, dirigida a:
Dr Jorge Carpizo
Consejeros ciudadanos
Subcomandante Marcos
A la Opinión Pública
En la casilla 0226 del XXVIII Distrito, yo me encontré con el fraude electoral desde las siete de la mañana Sin ser del PRD, yo había solicitado ser su representante Cuando llegué, puntual, una señora humilde, vecina mía, me manifestó que le habían dicho que habría violencia, “que ese Cárdenas todavía anoche anduvo alborotando gente por allá por el rumbo de La Naranja” Aunque ella todavía ignoraba mi función, yo sabía que ella era representante priísta
Excepto una servidora, en esa casilla todos eran priístas, incluso el observador y el representante del IFE
Iniciamos el trabajo con tres escrutadores A media jornada, cuando el representante del IFE hizo notar esto al presidente, bastó con el argumento de exceso de trabajo para que el IFE lo permitiera A las 13:07 horas se presentó un grupo de jóvenes alborotando y promoviendo el voto priísta Procedí a levantar la incidencia El presidente los amonestó, les pidió sus credenciales y los detuvo hasta que llegara el representante del IFE La representante del PRI (que desde la mañana había asumido el papel de asesora) dijo que llamaría a un abogado; yo solicité la presencia del representante general del PRD El presidente comentó que eso ya se estaba haciendo muy grande y se dirigió a la representante del PRI:
“Usted dice qué hacemos señora” Finalmente llegó el IFE, los absolvió y les permitió votar Un poco después, vino el representante general del PRD a decirme que en el IFE había una denuncia en mi contra por incitar el voto por el PRD La priísta dijo que quizá fue porque estaba yo sentada al otro lado de la mesa firmando las boletas
Se presentaron además las siguientes anomalías: Uno de los escrutadores se salió “a desayunar”, y cuando posteriormente quiso votar, salió de nuevo porque “había olvidado su credencial”; como a las 15:00 horas, el policía que resguardaba la casilla entró y se dirigió a la representante del PRI: “Señora, dice mi comandante que si no se le ofrece nada, que si todavía tienen papelería; es que ya las otras casillas cerraron porque se les terminó la papelería”; más tarde, a las 17:40 horas, se presentó una mujer a tomar fotos: saludos, bromas y condescendencia con quien se identificó como periodista de la CTM, aunque al representante general del PRD se le había dicho previamente que estaba prohibido tomar fotos ahí
En cuanto a las credenciales, nunca pude ver si eran originales o reposiciones; tampoco si persona y foto correspondían, ya que funcionarios y partidos quedamos unos frente a otros Y a pesar de que me tocó y quise firmar las boletas, tampoco se me permitió constatar mi firma en el momento de contar los votos
El presidente contó los votos del PRI en silencio A mi reclamo, respondió que si contábamos uno por uno, nunca acabaríamos, que ya era muy tarde y que al día siguiente había que ir a trabajar Cuando se produjo el conteo de senadores, sin darse cuenta comentó: “Se me hace que ésta si nos la quitó el PAN” Un poco después, cuando le hice notar la evidencia, me respondió: “Señora, yo siempre he sido priísta”, y por mi parte repuse: “Si viera que ni me había dado cuenta”
Por último, no apareció uno de los sobres Se guardaron los votos de diputados con los votos anulados en el mismo sobre, con la anuencia del IFE y su recomendación de que se separaran con un clip También, con el pretexto de una equivocación, se hicieron dos actas de escrutinio Al pedir que se anulara la “equivocada”, el presidente me contestó que se tenían que ir las dos, que no podían hacer mal uso de los documentos oficiales Se negó también a incluir en los incidentes el suceso de los priístas alborotadores Dijo que la incidencia y mi protesta simplemente se incluirían en el paquete
No sobra decir que el acta de protesta que levanté lo sacó de sus casillas Me acusó de estar perjudicándolo, de que mi documento estaba mal redactado, y finalmente me amenazó con que él también haría un acta Por mi parte, firmé todos los documentos bajo protesta, por todas las anomalías burdas y evidentes que señalo y porque, según mi lista, fueron 456 votantes, mientras que en la de ellos resultaron 482
Pese a lo anterior, el fraude en el país quizá no resulte en el conteo del IFE El fraude fue todo el proceso electoral, que no pudo ser arrancado de las manos priístas Lo único claro y transparente fue la manipulación priísta (Carta resumida)
Atentamente:
Rosa María Huerta Díaz
Credencial de elector: HRDZRS 46090130 M600
Azcapotzalco, Distrito Federal