Riviello ordenó leer a los militares de todo el país una severa réplica al general encarcelado

Riviello ordenó leer a los militares de todo el país una severa réplica al general encarcelado
“El ejército no tolera que se atente contra su decoro; la meta de Gallardo, un golpe de Estado”
Roberto Zamarripa
El ejército mexicano “en ninguna circunstancia ha tolerado” que sus integrantes “atenten contra el decoro, la disciplina y la dignidad” de la institución, y ha tomado “medidas drásticas y sin cortapisas” cuando ello sucede
El general José Francisco Gallardo Rodríguez ha “quebrantado la disciplina militar” y, con la publicación de artículos periodísticos, “se llena de soberbia” y cuenta “con la ayuda y complacencia de personas enemigas del ejército y la Fuerza Aérea mexicanos, con el fin de aparecer como una víctima” del secretario de la Defensa Nacional (Sedena), general Antonio Riviello Bazán
Tal es la advertencia oficial que se ordenó transmitir a todas las unidades, cuarteles e instalaciones del ejército y la Fuerza Aérea mexicanos, en un oficio girado por instrucciones de Riviello Ahí se da cuenta de las declaraciones del general Gallardo a Proceso, y se refieren a distintos procesos penales seguidos contra el general brigadier, actualmente prisionero en el Campo Militar número uno
Se le considera como un militar que constantemente ha tenido conflictos con la autoridad, resueltos mediante “artimañas” que lo hacen quedar “impune”
Gallardo Rodríguez “oculta su verdadera personalidad” y “su meta” —aquí el alto mando castrense hace suya la expresión de un hermano de Gallardo que lo acusa— es “promover un golpe de Estado”
En una carta enviada a Rocío Culebro, presidenta de la Comisión Mexicana de Derechos Humanos, con copia a la redacción de Proceso, el procurador de Justicia Militar, Mario Guillermo Fromow, aseguró que la propuesta de instaurar un ombudsman militar —desarrollada en su tesis universitaria por el general Gallardo— no se ha planteado a la Sedena, pero aclara que la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) “tiene competencia para conocer de violaciones a dichos derechos imputadas a autoridades y servidores de carácter federal, por lo que esta secretaría, en cumplimiento de las disposiciones de nuestra Carta Magna, se ha ajustado a los requerimientos de dicha comisión”
Además —informa Fromow—, existe una Sección de Derechos Humanos dentro de la propia Procuraduría de Justicia Militar, y en el Estado Mayor de la Defensa Nacional hay una sección encargada de la moral y disciplina de los integrantes del ejército y Fuerza Aérea mexicanos
El jueves 23, en un desayuno con reporteros, encabezado por el general Riviello, el procurador militar —ahí presente— dijo que, respecto al caso del general Gallardo, debe considerarse que el director de la revista Forum, Eduardo Ibarra, deberá ser juzgado por leyes civiles, ya que, al publicar el artículo del militar procesado, incurrió en el delito de difamación, y la justicia civil deberá definir si se violó o no la ley de imprenta Según los asistentes, Fromow dijo: “los militares no somos invulnerables, por lo cual estamos dispuestos a ser juzgados”
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Se rieron Hasta chiflaron Los reclusos, en posición de firmes, perdieron compostura Lo cuentan algunos: cuando leían en voz alta, la mañana del 20 de diciembre, el oficio ordenado por el secretario de la Defensa, general Antonio Riviello Bazán, no se aguantaron
” La meta del general Gallardo Rodríguez es ser secretario de la Defensa Nacional, cueste lo que cueste, para luego promover un golpe de Estado exigiendo inclusive al presidente de la República lo designe agregado militar en el extranjero, preferentemente en Washington, DC, Estados Unidos, o en Inglaterra”
Pasaban de las nueve de la mañana Los habían llamado de manera urgente al patio de la prisión, frente al asta bandera Formados en cuadro, escucharon la orden de seis cuartillas, que debió leerse a principios de semana en todas las unidades e instalaciones del ejército y la Fuerza Aérea Ese lunes era conocida en las instalaciones del Campo Militar número uno, donde le ordenaron al teniente coronel intendente Enrique Tapia Martínez, interno, sujeto a proceso, dar lectura al documento
Antes, hace un mes, la cantidad de presos era tal que el rectángulo de la formación abarcaba toda la cancha de tenis, pero desde que el general José Francisco Gallardo Rodríguez ha hecho públicos sus reclamos contra lo que considera abusos y violaciones de derechos humanos en el ejército y esta prisión se han ordenado al menos 40 retiros de acción penal Han salido presos indultados, presuntos culpables de delitos menores han sido liberados y, de los alrededor de 250 que había, quedan sólo 207 reclusos, entre ellos 11 civiles —exmilitares— que formalmente nada tendrían que hacer ahí
Por eso apenas alcanzan los presos para hacer un cuadrado perfecto, ya no un rectángulo Ese cuadro en firmes causó risas y hasta chiflidos
“¿Cómo dicen eso, si bien saben que sólo pueden dar un golpe de Estado generales con tropas a su mando; y con armas? ¿Cómo va a hacerlo un general en prisión, con cuáles armas, si su arma es la pluma?”, expresa un teniente molesto por el proceso contra el general Gallardo Rodríguez
El propio general brigadier apunta: “en mis 30 años de militar nunca he oído que alguien en el ejército quiera dar un golpe de Estado ¡Nunca! Eso no puede ser; somos gente humilde, del pueblo, y nunca tenderíamos hacia algo así”
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Detenido el 9 de noviembre en Hermosillo, Sonora, acusado de los delitos de “malversación y destrucción de lo perteneciente al ejército”, el general Gallardo Rodríguez se ha declarado inocente
Lo que ocurrió fue que en septiembre pasado se reabrió un proceso aparentemente concluido en junio de 1989 Se había imputado al general Gallardo malversación de 228,611 nuevos pesos durante la administración de la Villa Ecuestre, de la cual fue responsable durante el sexenio 1982-1988, cuando el general Arévalo Gardoqui era secretario de la Defensa Nacional
La auditoría practicada entonces no encontró responsabilidad alguna para fincar proceso penal “En junio de 1989 —cuenta el general Gallardo— fui llamado por el entonces procurador general de Justicia Militar, general Michel, y me comunicó que el asunto había quedado definitivamente archivado; le solicité que me lo comunicara por escrito, pero me respondió que tuviera confianza”
El 11 de septiembre de 1993 el actual procurador militar, Mario Fromow, ordenó extraer del archivo aquel caso y, tras una nueva inspección, se determinó que ahora sí había elementos para el procesamiento penal Entonces no habían sido encontrados porque, dice el expediente, los peritos “no estaban preparados técnicamente para emitir un dictamen de esa naturaleza”
También se le dictó auto de formal prisión por el delito de “destrucción de lo perteneciente al ejército”, que se refiere a la presunta incineración de archivos de la Villa Ecuestre
Gallardo insiste en que él no fue responsable de la quema de esos archivos sino Mario López, secretario particular del entonces titular de la Sedena, general Arévalo Gardoqui
Sin embargo, al parecer el motivo principal del enojo de los altos mandos militares es la publicación de un artículo en la revista mensual Forum, donde Gallardo proponía el establecimiento de un ombudsman militar que protegiera los derechos humanos de los miembros de la institución y de civiles
El artículo, difundido en la edición de Forum correspondiente a octubre, era parte de una tesis de maestría que Gallardo cursó en la Universidad Nacional Autónoma de México
Ya en prisión, Gallardo se enteró de que se le abría una nueva averiguación por la publicación de dicho artículo, y el sábado 18 de diciembre, a las cuatro y media de la tarde, se le comunicó el auto de término constitucional, número de oficio 4624, del expediente 3188/93, y firmado por el juez militar Jorge Serrano Gutiérrez, habilitado apenas el 15 de diciembre pasado como general brigadier, requisito legal para encabezar un juzgado
Se le decretó auto de formal prisión, en su tercera causa penal acumulada en 38 días, por los delitos de “injurias, difamación, calumnias en contra del ejército mexicano y de las instituciones que de él dependen; así como contra el honor militar, previstos y sancionados por los artículos 280 y 407, fracción IV, del Código de Justicia Militar”
Los altos mandos militares difundieron la semana pasada el comunicado mencionado, que rebate los reclamos de Gallardo dados a conocer en Proceso 893
Girado por la sección segunda del Estado Mayor de la Sedena, el oficio 59234, fechado el 17 de diciembre pasado, indica que la información ahí contenida “deberá hacerse del conocimiento de todo el personal bajo su mando sin excepción, a fin de que se tenga un claro conocimiento de los hechos que se describen”
Se dice, y debió leerse a todos los efectivos militares del país: “por acuerdo del ciudadano general secretario de Defensa Nacional, me permito informar a usted que la revista Proceso, número 893 del 13 de diciembre del año en curso, publicó una nota donde el general brigadier José Francisco Gallardo Rodríguez menciona que está siendo hostigado por funcionarios de esta secretaría Entre otras cosas, en la citada nota señala que esta persecución se debe a su elevada preparación profesional universitaria, así como al hecho de no ser diplomado del Estado Mayor El referido general también expresa que el autoritarismo y la impunidad y el ejercicio irracional del poder dentro del Ejército ponen en riesgo la seguridad nacional
“Dentro de sus declaraciones señala que envió una carta al presidente de la CNDH, solicitando la valiosa intervención del ciudadano presidente de la República para que se dé solución a su problema, el cual, de acuerdo con su opinión, evidencia el autoritarismo y la irracionalidad del ejercicio del poder dentro del ejército, que socava la moral y la estructura del brazo armado del Estado Hace mención también que se ha hostilizado a los editores de la revista Forum, la cual publicó en su número 22 del mes de octubre de 1993 un artículo escrito por dicho general, denominado `Las necesidades de un ombudsman militar en México, como instancia protectora de derechos humanos en las fuerzas armadas’, afirmando además que se ha convertido en la persona más joven en el ejército que ha obtenido la jerarquía de general, lo que provocó envidias y rencores en una institución conservadora como es la nuestra, y el hecho de haber ascendido en dos años y cuatro meses de coronel a general brigadier dio lugar a que algunos integrantes de los mandos castrenses consideraran que no era adecuado que un militar tan joven y en tan corto tiempo ascendiera al generalato”
En otra parte del comunicado se responde que la Sedena, “como órgano rector del ejército y la Fuerza Aérea mexicanos, se ha caracterizado por fomentar la superación profesional y cultural de sus elementos; lejos de restringir sus estudios superiores en escuelas y universidades civiles, ha promovido continuamente la realización de diversos cursos dentro y fuera del país para todos los niveles jerárquicos, siguiendo las directivas del mando supremo, a efecto de lograr una mayor profesionalización, fortalecimiento y modernización, tanto en sus integrantes como en el material y el equipo, siendo este motivo por el cual actualmente nuestro instituto armado cuenta con número considerable de personal que posee estudios superiores, incluso a nivel doctorado, por lo que resulta infundada la aseveración hecha por el mencionado general en lo tocante a que se le tiene envidia por ser universitario”
Se abunda en que en el ejército, “por ningún motivo y en ninguna circunstancia, se ha tolerado que el personal militar de cualquier jerarquía o especialidad atente contra la disciplina, el decoro y la dignidad militares por lo que en cada momento se han tomado medidas enérgicas y drásticas, actuándose sin ningún tipo de cortapisas cuando se ha puesto en peligro el quebrantamiento de la disciplina militar, lo que es ampliamente conocido tanto en el medio militar como en el civil”
El documento refiere que el general Gallardo “manifiesta haber sido encarcelado por considerar necesaria la creación de una instancia protectora de los derechos humanos de las fuerzas armadas mexicanas, un ombudsman militar, lo cual carece de veracidad, puesto que en esta secretaría nunca se ha recibido una solicitud ni propuesta de tal índole, misma que de haberse canalizado por los conductos regulares, como lo suscriben las leyes y reglamentos militares, hubiera sido objeto de análisis
“Sin embargo, lejos de plantear dicha propuesta a esta secretaría, el citado general presentó sus inquietudes en la revista Forum, correspondiente al mes de octubre del año en curso, así como ante diversos medios periodísticos nacionales y extranjeros, difundiendo conceptos totalmente negativos del ejército mexicano, con objeto de deshonrarlo, ofenderlo y desacreditarlo ante la opinión publica, demostrando una total ausencia de ética militar y respeto por la institución que le dio y le ha dado oportunidad de superarse militar y profesionalmente, situación que no podía pasar inadvertida, en razón de que sin duda con esta actitud quebrantó la disciplina militar y el buen nombre y prestigio de nuestra institución armada”
Se afirma en el oficio que “resulta contradictoria” la publicación del artículo en Forum, “toda vez que el general Gallardo carece de toda calidad moral para escribir dicha nota”, pues se ha visto involucrado en distintos conflictos que “caen en abuso de autoridad, tortura e incomunicaciones recurriendo a todo tipo de artimañas para quedar impune, y ahora pregona la necesidad de establecer un instrumento protector de los derechos humanos en el ejército y la Fuerza Aérea mexicanos, institución que ha tomado como premisa básica la política que en materia de derechos humanos ha marcado el presidente de la República, en el sentido de que nadie está por encima de la ley, ni tiene en su aplicación prebenda alguna para violar los derechos fundamentales de las personas”
La Sedena, dice, se ha desistido de distintas acciones en contra de Gallardo, y éste “confunde la prudencia y la bondad, ya que siempre, buscando no perjudicarlo, se le ha perdonado su actitud, y en lugar de entenderlo así, por el contrario, se llena de soberbia publicando artículos como el presente, con ayuda y complacencia de personas enemigas del ejército y la Fuerza Aérea mexicanos, con el afán de aparecer como una víctima de la mala voluntad de algunos funcionarios de la secretaría, entre ellos el C titular del ramo”
Los altos mandos militares afirmaron que el general Gallardo “ha gozado siempre de toda la libertad de acción posible; tan es así que ha tenido la opción de realizar sus estudios, así como de ser entrevistado aun estando en prisión, como consta en diversas publicaciones, a través de las cuales busca notoriedad Sin embargo, se hace pasar como una víctima del sistema, ocultando su verdadera personalidad, pues incluso a nivel familiar ha enfrentado diversas acusaciones, como es el caso de su propio hermano Enrique Gallardo Rodríguez, quien lo denunció ante el propio presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, el procurador general de la República, el presidente de la CNDH, el secretario de la Defensa Nacional y otros funcionarios públicos por los delitos de robo y despojo, haciendo referencia que la meta del general Gallardo Rodríguez es ser titular de la Sedena, cueste lo que cueste, para luego promover un golpe de Estado atreviéndose incluso a pedir al propio mando supremo se le designe como agregado militar en el extranjero, preferentemente en Washington, DC, Estados Unidos, o en Inglaterra, así como que se le reconozcan `los grados académicos de la ley de ascensos y recompensas del ejército para que ascienda al grado inmediato superior’, solicitud que quedó registrada con el número 414745 en la Unidad de Atención a la Ciudadanía de la Presidencia de la República”
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En la carta cuya copia fue enviada a Proceso, con sello del Estado Mayor de la Sedena, fechada el 22 de diciembre de 1993 y firmada por el procurador de Justicia Militar, general Mario Guillermo Fromow García, se establece que el general Gallardo, “a través de sus declaraciones tendenciosas, ha dañado y denigrado la imagen de nuestro instituto armado, el cual con trabajo, esfuerzo, dedicación y buena fe ha logrado elevar las numerosas generaciones de militares, buscándose siempre perfeccionarla en beneficio del pueblo de México; por ello quienes le servimos con lealtad, que amamos la carrera de las armas y portamos las insignias de la república reprobamos de manera categórica su conducta”
El documento enviado a Proceso, copia de una respuesta a la Comisión Mexicana de Derechos Humanos, integra varias de las aseveraciones que se contienen en el oficio leído en las instalaciones militares durante la semana pasada
Responde también a lo dicho por Gallardo en el sentido de que el ejército mexicano “debe ser respetado y no temido” El procurador Mario Guillermo Fromow considera que esa afirmación “resulta incongruente con la buena imagen que en realidad guarda la población respecto a nuestro instituto armado”, lo cual es avalado por “un reciente estudio de opinión pública que realizó la compañía profesional denominada Market & Opinion Research International, MORI de México, cuyos resultados se dieron a conocer a la ciudadanía a través de diversos medios de comunicación, así como a todas las unidades y dependencias del ejército”
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—El general Antonio Riviello, secretario de la Defensa, afirmó a The New York Times que su problema, general Gallardo, no es con él sino con la ley
Responde el general Gallardo en la prisión:
—No creo que sea sincero el secretario El asunto parece no ser con la ley sino con él Ya se me había dicho que esto se iba a acabar, pero me siguen hostigando He comprobado una y otra vez mi inocencia Ahora me reabren un proceso de hace cuatro años por presunta malversación y destrucción de bienes del ejército No No es con la ley Ante la ley comprobé mi inocencia
—Pero lo acusan, en la orden leída en todas las instalaciones militares, de que usted ha quebrantado la disciplina militar
—¡Que me lo comprueben! No han podido comprobármelo Ahora, quiero decir que se han restringido las medidas para el ingreso de visitas y tratan de culparme a mí ante los compañeros y sus familiares Lo hacen como una instigación del personal para que se vuelvan en mi contra, pero una vez que esto pasó, que se dio lectura a esa orden, todo el personal se volteó y me dijo que me apoyaba, que no me preocupara