El exsecretario de Hacienda asegura que ya no espera nada del sistema

El exsecretario de Hacienda asegura que ya no espera nada del sistema
“No voy a ser candidato de la oposición y quiero que quede claro”: Silva Herzog
Sanjuana Martínez
MADRID – Fiel al Partido Revolucionario Institucional y al sistema político mexicano —aunque ya no espera nada de ambos—, Jesús Silva Herzog se debe a “sus convicciones”:
“No tengo la menor intención de presentarme como candidato a la Presidencia, por ningún partido de la oposición No está en mis planes”
En tono rotundo y elevando la voz, reitera:
“Mis convicciones no me lo permiten, las mismas convicciones que me obligaron a renunciar como secretario de Hacienda, me orillan ahora a decir que no tengo la más mínima intención de contender en la sucesión presidencial”
Vestido con pantalón y camisa informal, de buen humor, Silva Herzog baja silbando las escaleras de la casa oficial de la embajada de México en España
Esta ha sido su residencia durante los últimos dos años y medio Varias fotografías destacan en su despacho: con el Rey Juan Carlos cuando presentó sus credenciales en mayo de 1991; con Felipe González, con Miss México, y una más antigua, en blanco y negro —que pasa casi inadvertida— donde está con Carlos Salinas de Gortari
Llega sonriente, apretando una pelota de tenis en la mano izquierda: “Es que ayer jugué y me lastimó el brazo; lo malo fue que el cuate me ganó un set y después quedamos empatados”
Apenas se sienta y el teléfono empieza a sonar Atiende tres llamadas: “Ya ve, por eso nadie me quiere”, dice refiriéndose a la última conversación que sostuvo
—¿Y los que lo quieren, a usted no le interesan?
—Bueno, tampoco me han dicho que me quieren—, comenta en claro doble sentido
—Es decir ¿la oposición no le ha hecho una propuesta concreta para ser candidato a la Presidencia?
—No, ninguna
—¿Le gustaría que se la hicieran?
—No, porque no tengo planes para eso
Se pone de pie, bebe su café con miel de abeja, camina en silencio de un lado para otro El tema le preocupa y su expresión lo demuestra
“Mire esto, léalo”, dice a la corresponsal y le muestra la columna de Carlos Ramírez publicada en El Financiero el jueves 26 de agosto, titulada: “JS: dudas hamletianas Frente antineoliberal” El columnista asegura que Silva Herzog se ha convertido “en un asunto político de importancia meridiana para el escenario político de la sucesión presidencial”
Luego le enseña la revista Impacto, en cuyo número del 26 de agosto, su director general, Juan Bustillos, le dedica casi cuatro páginas en su columna “Sólo para iniciados” Según Bustillos, durante su reciente estancia en México, Silva Herzog estuvo en Baja California Sur, donde recibió 24 botellas de vino Petruce rojo y otras 24 de Petruce blanco, que le envió como regalo el presidente Salinas de Gortari Terminadas sus vacaciones, regresó a la Ciudad de México, donde “lo esperaba el Presidente en su mesa de Los Pinos”
Y agrega Bustillos: “De lo que hablaron Salinas y Silva Herzog en el comedor de Los Pinos, sólo ellos lo saben, pero quienes vieron salir al embajador coinciden en asegurar que lo hizo con una sonrisa de oreja a oreja que lo delataba La felicidad, como la tristeza, el amor y el dinero, son difíciles de ocultar; pero aunque don Jesús es un magnífico actor su rostro radiante era prueba de que le fue muy bien con Salinas
“Tanta sonrisa, tanta felicidad evidente podía significar tan sólo una cosa: que Silva regresa pronto a México y que ya tiene chamba asegurada
“Pero si esto es verdad, ¿por qué al día siguiente de compartir la mesa presidencial reveló el embajador que estudia la posibilidad de ser candidato presidencial de la oposición?
“¿Qué fue lo que ocurrió? ¿O no le gustó el Petruce —quizá le parecieron pocas las 48 botellas— o le hicieron daño los blanquillos que le invitaron en Los Pinos?
“Lo cierto es que después de una semana de intensa autopromoción como `amenaza democrática del sistema’, el embajador cerró nuevamente la parlanchina boca y regresó a Madrid para esperar en las cómodas cercanías y los paseos de la zona de Serrano el resultado de su ardid levantisco”
El embajador espera unos minutos y, con expresión de extrañeza, comenta:
“No sé qué pasa en México; ya he dicho que no voy como candidato a la Presidencia por la oposición y, sin embargo, el chisme y el rumor siguen”
—¿A qué los atribuye?
—No lo sé, tal vez sea por el color negro que tengo (carcajadas)
Esos “rumores” se han convertido en algo más Después de que el exsecretario de Hacienda participó en México en un desayuno con miembros del PAN y del PRD, tomó fuerza la versión de que Silva Herzog se postularía como candidato a la Presidencia
El desayuno fue convocado por Julio Faesler y Francisco Cano Escalante, en el restaurante Covadonga, con una docena de dirigentes de la oposición y de organismos civiles, para “analizar la situación política del país”
En ese desayuno, Silva Herzog fue interrogado en varias ocasiones sobre su eventual candidatura a la Presidencia por fuerzas de la oposición, a lo que el exsecretario de Hacienda se concretó a decir: “Aún no he tomado una decisión al respecto”
Según versiones de los asistentes, ahí Silva Herzog reconoció que ya le habían ofrecido la postulación, aunque no especificó qué partido
Estuvo de acuerdo con los partidos de oposición, en el sentido de que las elecciones de 1994 representan un plazo ineludible para la transición democrática y que debe llegarse a ellas con una reforma electoral aprobada por consenso
Ahora, en España, Silva Herzog analiza la situación más detalladamente:
“Estoy seguro que todos esos rumores son por el desayuno que tuve con la oposición Tengo muy buenas relaciones con la oposición, pero nada más”
Considera que puede haber alguien detrás de las especulaciones, alguien que quiere perjudicarlo: “Leí algo en la prensa, donde me atacaban muy duro y yo me preguntó por qué Caray, si yo no he hecho nada, estoy aquí”
—¿Qué es lo que le impide realmente ser candidato?
—Mis convicciones; soy fiel al sistema
—¿Cómo puede ser fiel al sistema, después de lo que le ha pasado?
—¿Qué me ha pasado? A mí en la vida me ha ido muy bien Que en un momento dado, me pelee con el sistema y me enoje, no tiene nada que ver Es cierto, me pegaron, me atacaron, pues bueno, pero aquí sigo
—¿Sigue? ¿No tiene rencor por todo lo que paso?
—No
—¿O sigue porque todavía espera que el sistema le dé algo?
—No No espero nada
—¿Teme usted perder los beneficios que le da el sistema? ¿Tal vez por eso no acepta “jugársela” con la oposición?
—No Ya he pasado por eso Ya me he quedado sin nada, acuérdese de que fui secretario y que renunció en el mes de junio de 1986; entonces, eso es algo que no me pueden contar, porque lo he pasado y le puedo decir que no sucedió nada
—Hay gente que piensa que usted aún le puede dar mucho al país, que cree en usted; gente que está segura que sería un buen Presidente
Se queda callado durante varios minutos Después responde:
“La próxima semana voy a enviar un comunicado de prensa a todos los medios de comunicación, para terminar con todo esto No voy a ser candidato por la oposición y quiero que quede claro”
LAS PREOCUPACIONES
No solamente a Silva Herzog le preocupa el asunto Según Carlos Ramírez, en su columna del 26 de agosto, “Silva Herzog ha puesto nervioso a más de un funcionario del gobierno salinista Hace poco enviaron a Emilio Gamboa a España a hablar con él, para saber de sus planes políticos; pero poco pudo sacar en claro Recientemente ha sido designado nada menos que José Córdoba Montoya, el número dos de Los Pinos, para conversar con Silva Herzog e indagar algo a través de las percepciones más que de sus declaraciones Y hasta el expresidente Miguel de la Madrid, que cumple tareas salinistas a partir de su muy menguada jerarquía de expresidente, tuvo una cena reciente con su secretario de Hacienda en un intento por sondear sus intenciones políticas, cuando en 1986 De la Madrid ordenó una campaña de desprestigio contra Silva Herzog”
Añade: “El temor que existe en Los Pinos es que la posible candidatura de Silva Herzog logre conformar un frente nacional antineoliberal para competir contra el candidato salinista a la Presidencia de la República”
Después especula:
“A Silva Herzog lo domina el resentimiento En 1986 el PRI, Notimex, El Nacional y la Secretaría de Gobernación emprendieron una campaña de desprestigio contra él Cuando Salinas era presidente electo, lo buscó para limar asperezas Luego fue enviado de embajador de México a España Pero ahora quiere regresar a la política
“Los caminos de Silva Herzog son solamente dos:
“1- Aceptar las presiones oficiales para regresar al redil del sistema, con la promesa de que podría ser secretario de Estado en el próximo gobierno priísta
“2- Romper con el PRI, regresar a México a hacer política opositora y aceptar la candidatura no oficial en diciembre”
Tanto el PAN como el PRD han rechazado que Silva Herzog pudiera ser su candidato en las elecciones de 1994
El viernes 13 de agosto El Financiero publicó una entrevista con Felipe Calderón, secretario general panista, en la que declaraba que el exsecretario de Hacienda no podría ser candidato a la Presidencia por el PAN, “ni remotamente”
Calderón consideraba que Silva Herzog “hipotecó y arruinó al país”, al firmar una reestructuración de la deuda externa, “en la que México renunciaba a su calidad soberana para someterse a los tribunales extranjeros”
El dirigente panista añadía: “El entonces secretario de Hacienda mintió a la opinión pública sobre los resultados de sus negociaciones y eso lo ubica como un hipócrita”
El 17 de agosto, el mismo periódico dio a conocer declaraciones de Porfirio Muñoz Ledo, líder nacional del PRD, en las que rechazaba que Silva Herzog pudiera ser candidato de ese partido en 1994
Muñoz Ledo aseguró que su partido no había tenido contactos oficiales con Silva Herzog para hablar de una candidatura a la Presidencia
Sin embargo, a finales del año pasado, el senador perredista estuvo en España y el embajador Silva Herzog le organizó una recepción en la sede diplomática mexicana en Madrid En ese entonces, al interrogar a Muñoz Ledo sobre el mismo asunto, solamente se concretó a decir: “Pregúntele a él”
Silva Herzog dejará la embajada en España el próximo noviembre, para regresar a México
ERRORES ECONOMICOS
Egresado de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de México en 1957, Jesús Silva Herzog se manifestó, en la entrevista con Proceso, por otro lado, contra el neoliberalismo que caracteriza a la actual política económica en México:
“Es como una moda económica, pero con eso yo creo que estamos cometiendo los mismos excesos de antes Hay que recordar y tener presente que, como dicen nuestros paisanos los yucatecos, `todo exceso es mucho'” Silva Herzog considera que en México se han hecho reformas en materia de política económica que no han ido acompañadas de una política social adecuada: “Insisto y reitero que es necesario no perder de vista que somos un país pobre, somos un país donde existe una enorme desigualdad en la distribución del ingreso”
Explica que las desigualdades en la distribución del ingreso continúan, e incluso se han agudizado: “Tenemos que hacer algo en México para mantener un cierto ritmo adecuado de crecimiento económico, que nos permita elevar el nivel de vida de la población, pero, al mismo tiempo, mejorar la distribución del ingreso”
Enfatiza:
“México es uno de los países en el mundo con la peor distribución del ingreso Tenemos que tomar una serie de decisiones políticas muy claras para tener crecimiento, pero al mismo tiempo mejorar la distribución”
Silva Herzog se refiere a la teoría de Keynes, que considera que hay que hacer al Estado más fuerte para que la gente, en la depresión económica, “cave y rellene hoyos”, a fin de resolver los problemas de la crisis
“Yo creo que estamos de regreso al mismo nivel en México Hay quien piensa que lo mejor que podemos hacer es tener un Estado muy pequeño, ausente de las decisiones básicas y dejárselo todo a la iniciativa privada Y otros, que pensamos que en México se necesita un gobierno fuerte, un gobierno que intervenga, que promueva, regule, en fin, que controle”
Está seguro de que la teoría de Milton Friedman (Premio Nobel de Economía 1976), que sustenta que todo se puede resolver reduciendo el tamaño del gobierno y dejándole al sector privado que haga todo, no funciona:
“Hemos visto que eso no funciona, lo estamos viendo en Inglaterra, en Estados Unidos, en donde el presidente Clinton ganó con una plataforma política distinta Lo que pasa es que, como siempre sucede en nuestro país, nos tardamos un poquito en recibir las nuevas oleadas ideológicas Creo que en México vamos otra vez a reconocer que el Estado necesita fortalecerse”
Silva Herzog, como secretario de Hacienda, vivió la crisis financiera de 1981 a 1986 Reconoce que a lo largo de los períodos difíciles en materia económica, los miembros del gobierno han cometido errores, pero aclara que esos mismos errores siguen ocurriendo actualmente:
“Eramos parte, y me incluyo, de un contexto en el que pusimos nuestro esfuerzo y que, en alguna medida, se cumplió, y en otra medida muy grande no se cumplió, ni se ha cumplido”
Las razones de los desequilibrios económicos, como la inflación y la deuda externa mexicana, son fundamentalmente “por errores que cometimos, no como economistas, sino como país Errores de corrientes sociales y de políticas prevalecientes en diferentes períodos”
Remata:
“México sigue padeciendo enormes carencias, las mismas o menores que las que hubieran existido si en esas mismas posiciones hubieran estado arquitectos, sociólogos o historiadores”