Reunión en Vancouver; Ernesto Zedillo, a la cabeza de la delegación mexicana

Reunión en Vancouver; Ernesto Zedillo, a la cabeza de la delegación mexicana
Con base en el Tratado de Libre Comercio, Canadá, Estados Unidos y México negocian ya la estandarización de su educación superior
Enrique Maza
De la mano del Tratado de Libre Comercio (TLC), en una acción que ha pasado hasta ahora inadvertida, los gobiernos de Canadá, Estados Unidos y México han emprendido la negociación de un acuerdo trilateral que, de llegar hasta sus últimas consecuencias, tendría como objetivo uniformar la impartición de la enseñanza superior en instituciones públicas y privadas de los tres países y establecer entre éstas y los empresarios “alianzas estratégicas”
En Vancouver, Columbia Británica, podría signarse —el próximo fin de semana— el destino inmediato de universidades y tecnológicos mexicanos, que serían arrastrados a estandarizar sus sistemas y metodologías con las evidentemente más poderosas instituciones canadienses y estadunidenses
Internacionalizar la educación superior; crear nuevos estándares educativos para los tres países de Norteamérica; formar alianzas estratégicas entre la educación superior, las empresas y las industrias, para incrementar la competitividad de los tres países y de la región como un todo; transferir conocimientos y tecnología a través de las fronteras y crear una conciencia y un desarrollo económico norteamericanos; facilitar el intercambio de estudiantes, de profesores y de administradores; establecer una unión por computadora, y crear una universidad de América del Norte
Estas son algunas de las propuestas que se estudiarán en la reunión educativa trilateral que se efectuará en Vancouver, para dar forma y echar a andar una especie de tratado trilateral de educación superior entre México, Canadá y Estados Unidos Propósito final: hacer más competitivas la industria y la economía de la región y buscar los puntos clave de una cultura común
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Las relaciones entre México, Canadá y Estados Unidos están cambiando con rapidez Conducen estos cambios un número de fuerzas que afectan las dimensiones social, cultural, económica y política de las tres naciones El producto nacional más importante, sobre todo cuando toda la producción se ha vuelto problemática, es la inteligencia educada Es el recurso de que dependen el desarrollo y la conservación de los demás recursos Es la oportunidad que proporciona el contexto intelectual y social de otras oportunidades
Así se expresa el Grupo de Trabajo, al que se encargó preparar un proyecto de discusión sobre la colaboración norteamericana en la educación superior
Del viernes 10 al domingo 12 de septiembre se realizará el “Simposio internacional sobre educación superior y asociación estratégica: el reto de la competitividad global desde una perspectiva norteamericana”, en el cual se discutirá el proyecto del Grupo de Trabajo, creado hace un año en otro simposio, que tuvo lugar, del 12 al 15 de septiembre de 1992, en el Centro de Conferencias Wingspread, en Racine, Wisconsin
Los líderes en la educación superior, en los negocios y en las fundaciones privadas de los tres países de Norteamérica, reunidos en Wingspread, acordaron los siguientes principios para darle una dimensión norteamericana a la educación superior:
1 Internacionalizar la educación superior es la clave para la calidad de la educación y de la investigación, para el nivel de vida de los ciudadanos, para la calidad total de la vida en nuestras naciones y para la mejor comprensión de nuestras respectivas y diferentes culturas e identidades
2 Una mejor comprensión y la aceptación de nuestras distintas realidades son componentes esenciales de una asociación más fuerte, de un mayor acceso al vasto potencial norteamericano y del desarrollo efectivo de las crecientes relaciones entre nuestros países
3 Una colaboración ampliada en la educación superior se construye sobre las relaciones existentes y beneficia a las tres naciones Esta declaración se pronuncia con pleno reconocimiento y respeto por la soberanía nacional de nuestros respectivos países, por las responsabilidades de nuestras diferentes jurisdicciones y por la autonomía de las instituciones de educación superior
4 Al establecer estos acuerdos, tomamos en cuenta el Tratado Estadunidense de Libre Comercio negociado por nuestros gobiernos respectivos y afirmamos que la cooperación trilateral ampliada tiene mérito por derecho propio
En seguida define: “educación superior e instituciones de educación superior abarcan las universidades comprometidas con la enseñanza basada en la investigación, los establecimientos educativos y de adiestramiento postsecundaria que ofrecen cursos de duración varia”, sin importar los vehículos de divulgación que lleven a la calificación en el nivel postsecundario
Las tareas que debían realizarse eran: desarrollar una dimensión norteamericana en la educación superior; promover el intercambio de información en temas comunes de interés y en experiencias de interés común; promover la colaboración entre las instituciones de educación superior; facilitar la movilidad estudiantil y profesoral; promover una más estrecha colaboración entre las instituciones y organizaciones y las autoridades públicas, las empresas y otras organizaciones que tienen intereses en la educación superior; explorar y explotar el potencial completo de la actual y de la naciente administración de información y la transmisión de tecnologías
Estas fueron la tareas que se encomendaron al Grupo de Trabajo Era la primera vez que se reunían representantes de los sectores público y privado de las tres naciones, para elaborar un plan concreto de acción trilateral Se acordaron algunos lineamientos básicos: los estudios de la cultura y de los idiomas son de vital importancia; el intercambio de información es el primer paso para identificar las oportunidades de intercambio; son centrales un estudio del desarrollo de bancos de datos y un mejoramiento de la red de computadoras; la actual cooperación puede servir de base para edificar las relaciones futuras; aunque las tres naciones muestran importantes asimetrías en términos de recursos y experiencias, no existe asimetría en el interés de trabajar conjuntamente para establecer una mayor cooperación y colaboración entre ciudadanos e instituciones de América del Norte
EL TLC, SIEMPRE PRESENTE
A pesar de que el acuerdo sobre educación superior es independiente, el TLC fue constante punto de referencia para muchas de las discusiones; pero se acordaron “la necesidad y la urgencia de extender el diálogo a un contexto mucho más amplio, que comprenda todas las categorías de cooperación y colaboración continentales” Las relaciones comerciales, el desarrollo sostenible, la salud pública, los estudios de la región norteamericana y la capacitación en idiomas son objetivos de oportunidad
Los integrantes mexicanos del Grupo de Trabajo nombrado en la reunión de Wisconsin, en 1992, fueron: Salvador Malo Alvarez, secretario administrativo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); Fausto Alzati Araiza, director general del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt); Rafael Rangel Sostman, presidente del Instituto Tecnológico y de estudios Superiores de Monterrey; Carlos Pallán Figueroa, secretario ejecutivo de la Asociación Nacional de Universidades e Institutos de Educación Superior (ANUIES); Julio Gutiérrez Trujillo, director general del grupo Condumex, y Jorge A Bustamante, presidente de El Colegio de la Frontera Norte
Entre los asistentes mexicanos a esa reunión estuvieron Eduardo Almeyda Armenta, director general de Profesiones de la Secretaría de Educación Pública; Víctor Arredondo Alvarez, director general de Educación Superior de la SEP; Enrique Cárdenas, rector de la Universidad de las Américas; Ricardo Govela Autrey; Rosario Green, subsecretaria para América Latina, Asuntos Culturales y Cooperación Internacional de la Secretaría de Relaciones Exteriores; Luis Herrera Lazo, de la SRE
Estos fueron los antecedentes, en Wisconsin, de la reunión de Vancouver, que recuerda y de los que parte el proyecto del Grupo de Trabajo que se discutirá este año
Las principales fuerzas que operan la transformación en el continente son: los cambios económicos y ambientales a niveles global, sectorial y regional; los cambios tecnológicos, sobre todos los que tienen que ver con la computación y las telecomunicaciones; el rápido crecimiento de la producción y del comercio basados en la información; las crecientes demandas de las instituciones educativas, en todos los niveles, para producir una fuerza de trabajo capaz de una productividad de calidad elevada en un ambiente altamente competitivo
Estas fuerzas presionan fuertemente para remodelar las tres sociedades norteamericanas y sus economías La educación superior, la investigación y el adiestramiento deben responder y adaptarse a estas fuerzas: “deben equiparnos para actuar en la avanzada, a fin de lograr un crecimiento sostenido y una mayor competitividad en nuestros respectivos países y en la región como un todo Se requiere una estrategia trilateral de cooperación en la educación superior, para enfrentar este reto”
De ahí las estrategias:
1 Fortalecer las instituciones de postsecundaria con programas de desarrollo del profesorado y de la institución
2 Impulsar y facilitar la movilidad de los estudiantes, de los profesores y de los administradores para mejorar su competencia en las tres lenguas de la región, inglés, español y francés; mejorar la comprensión de las culturas de la región; facilitar la transferencia de conocimientos y de tecnología; fortalecer las becas y la investigación, y ayudar a crear una visión más global
3 Ofrecer una educación de alta calidad, capacitación y oportunidades de investigación, usando los avances y nuevos desarrollos en la tecnología de la telecomunicación —video y datos— para llegar por encima de las fronteras nacionales
4 Establecer y desarrollar alianzas estratégicas entre las instituciones de educación superior y entre la educación superior y otros sectores, particularmente el empresarial, para fortalecer las bases científica y tecnológica de las industrias norteamericanas, a fin de crear y extender proyectos que mejoren la integración económica regional y promueven el crecimiento de los estudios norteamericanos como campo de estudio en las instituciones de postsecundaria
5 Conseguir financiamiento y recursos de los gobiernos, de las fundaciones, de las corporaciones y de cualquier otra fuente para crear y sostener programas de colaboración que fortalezcan nuestras capacidades científicas y tecnológicas y el nivel de destreza de nuestras poblaciones, y para promover un crecimiento y un desarrollo sostenibles en cada uno de los tres países y en la región como un todo
Estos fueron el tema y los objetivos que presentó el Grupo de Trabajo, para su discusión en la reunión de Vancouver
MOVILIDAD MAGISTERIAL Y ESTUDIANTIL
La estrategia se dirige a cinco campos: desarrollo magisterial e institucional; movilidad de los estudiantes, de los profesores y de los administradores; tecnología de información; alianzas estratégicas, y financiamiento y recursos
En cuanto al desarrollo magisterial e institucional, parte de los diferentes niveles de recursos humanos y materiales que tienen las comunidades académicas de los tres países, aunque las tres enfrentan los mismos retos, derivados de los cambios fundamentales que afectan a Norteamérica en los terrenos cultural, económico y social Por eso pueden formularse los objetivos de desarrollo para los tres países en los mismos términos Por ejemplo, incrementar las habilidades pedagógicas del profesorado, ayudar a los estudiantes con currículos inspiradores y contemporáneos y con programas trilaterales, contribuir al desarrollo económico, a la transferencia de tecnología y a las políticas sociales, y mejorar los sistemas administrativos, incluyendo el apoyo a la investigación
No ignora las necesidades Por ejemplo, en México, les falta el doctorado por lo menos a 20,000 profesores Los profesores de medio tiempo imparten de 60% a 70% de la enseñanza en las universidades mexicanas En Canadá y Estados Unidos, aunque una proporción mayor de profesores tiene doctorado y enseña de tiempo completo, les falta ponerse al día en los constantes cambios de la ciencia
El programa de desarrollo institucional implica fortalecer los sistemas administrativos y de planificación en los institutos tecnológicos y en las universidades En los tres países las estructuras tradicionales y las limitaciones financieras limitan la capacidad de las instituciones educativas para planificar y administrar con eficiencia La cooperación trilateral puede solucionar preocupaciones y problemas comunes en las áreas de administración, de dirección, de biblioteca y de computología, entre otras
Es evidente que la movilidad de estudiantes, profesores y administradores a través de las fronteras es clave para establecer los programas de cooperación que aquí se exponen De hecho, los programas de intercambio y otros proyectos que implican movilidad de corto, mediano y largo plazos de estudiantes y de profesores, son formas valiosas de colaboración educativa y de asociación estratégica Desde otra perspectiva, la movilidad académica constituye un elemento importante para las alianzas estratégicas que requieren experiencia y personal que no puede conseguirse en el propio país
Se debe disminuir o eliminar una cantidad de barreras que impiden la movilidad Los gobiernos han de simplificar y apresurar los trámites Las instituciones tienen que garantizar que los estudiantes no pasen penurias Resulta preciso revisar las acreditaciones trasnacionales de los estudios, la aceptación de credenciales y cualificaciones, la transferencia de créditos y la disponibilidad de servicios a los estudiantes, como asesoría, habitación y salud Para eso se propone una red transregional de movilidad académica y de información para evaluar credenciales académicas Todo a fin de “construir una integración económica norteamericana y una conciencia regional”
Son vastos los terrenos de desarrollo magisterial e institucional, de planeación de currículo, de aprendizaje a distancia, de colaboración investigativa, de enlaces de la educación superior con los negocios y con las industrias, de investigación remota por computadora, de enlaces de bibliotecas, de comunicación individual e institucional, de coordinación administrativa
La colaboración con el propósito de fortalecer la educación superior, la investigación y la capacitación de Norteamérica y de mejorar la base científica y tecnológica de su industria requiere alianzas estratégicas entre la educación superior y el sector empresarial, a fin de aumentar la competitividad norteamericana y la capacidad de respuesta a los requerimientos de tecnología, de habilidades y de investigación de las industrias
Finalmente, hay que planear y buscar el financiamiento de todo esto
El Grupo de Trabajo creado en Wisconsin busca hacer realidad la visión de Wingspread, que Vancouver, una vez discutida en su reunión de este fin de semana, tendrá que impulsar Su tarea: establecer un programa base que sirva para realizar exploraciones y desarrollos trilaterales futuros; establecer un programa de apoyo a un intercambio trilateral intensivo, y programas de investigación y de capacitación; establecer un programa de estudios de Norteamérica para promover los enlaces trilaterales de investigación y desarrollo de currículos; desarrollar un plan para hacer realidad una universidad norteamericana; formar, para un período inicial de siete años, un consejo empresarial norteamericano para la investigación, el desarrollo y la capacitación; desarrollar estándares norteamericanos compatibles; establecer recursos sostenidos de información en cada uno de los tres países con participación coordinada de información sobre actividades académicas y recursos para una colaboración trilateral, que sirva tanto a la comunidad académica como a las empresas, al gobierno y a las fundaciones Finalmente, que los tres gobiernos establezcan un consejo trilateral para la colaboración norteamericana en la educación superior, que facilite la realización de todas estas tareas y vigile el progreso de las actividades
Por México viajarán a Vancouver, entre otros, el secretario de Educación Pública, Ernesto Zedillo; José Sarukhán, rector de la UNAM; Mario Ojeda Gómez, presidente de El Colegio de México; Margarita Gómez Palacio, presidenta de la Universidad de las Américas-México; Rosario Green, subsecretaria para Asuntos Culturales e Internacionales para América Latina; Enrique Cárdenas Sánchez, rector de la Universidad de las Américas-Puebla; Raúl Padilla López, rector de la Universidad de Guadalajara; Arturo Fernández, rector del Instituto Tecnológico Autónomo de México; Diódoro Guerra Gutiérrez, director del Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica; J C Romero Hicks, rector de la Universidad de Guanajuato; Carlos Bazdresch, director del Centro de Investigación y Docencia Económicas; Sylvia Ortega Salazar, presidenta de la AMPEI; Carlos Vigil Avalos, rector de la Universidad Iberoamericana; Raúl Talán Martínez, subsecretario de Educación Superior e Investigación Tecnológica de la SEP; Fausto Alzati Araiza, director del Conacyt; Manuel Pérez Rocha, coordinador general del Centro de Investigación y Estudios Económicos y Sociales, y los miembros mexicanos del Grupo de Trabajo: Eduardo Andere Martínez, director de relaciones internacionales del Conacyt; Rafael Rangel Sostman, rector del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey; Carlos Pallán Figueroa, secretario ejecutivo de la ANUIES; Jorge Bustamante, presidente de El Colegio de la Frontera Norte, y el secretario administrativo de la UNAM