La Guerra No. 861

La Guerra
Francisco Ponce
Cada día crece, desmesuradamente, la voracidad por el control del deporte profesional
Y los caciques, desde luego, intentan proteger sus territorios
En lo que podría denominarse la “trilogía del poder”, el Comité Olímpico Internacional, las federaciones deportivas y los gobiernos de los países han comenzado a romper el equilibrio
La rectoría la busca vehementemente el COI, y para ello insiste en su programa de “marketing”, el “Top Program”, es decir, diez grandes empresas trasnacionales patrocinadoras del olimpismo que aportan más de 200 millones de dólares y, desde luego, son los dueños del espectáculo
Sin embargo, no todos los miembros de la gran carpa están de acuerdo con este cacicazgo Por ejemplo, las federaciones internacionales, que aportan la organización básica de entrenadores y deportistas, quieren, exigen crédito y respeto
Un caso sintomático de lo que podría ser el fin del olimpismo —o de cambios pertinentes para volver a los orígenes— lo acaba de plantear el mexicano Rubén Acosta, presidente de la Federación Internacional de Volibol
Debido a problemas internos, la Federación Italiana de ese deporte fue intervenida por su respectivo comité olímpico Entonces, la FIV determinó sancionar al comité, por violación de los artículos 29 y 33 de la Carta Olímpica, sobre la autonomía de las federaciones
El doctor Acosta y su Comité Ejecutivo decidieron aplicar sanciones a Italia —como si no tuviera bastante con su corrupción política—, por juzgar “inaceptable” el control asumido por el comité sobre la federación
En este control del COI sobre el deporte mundial, se comenzaron a advertir problemas significativos: primero, el famoso “dream team” demostró que el basquetbol estadunidense es el mejor del mundo y que nadie debe intervenir en su promoción, control y desarrollo Por ello no habrá más equipos soñados de básquet en olimpiadas
Las ligas mayores de béisbol tampoco aceptaron, para el futuro, enviar equipo profesional a los Juegos Olímpicos
Y ahora, la FIV procura “pintar su raya” para evitar intervenciones olímpicas en este deporte
Pero también existen otros brotes de rebelión contra el cacicazgo olímpico: los atletas, los protagonistas del show, reiteradamente luchan por cobrar, por participar en los olímpicos del futuro
Ya el italiano Primo Nebiolo, titular de la Asociación de las Federaciones Internacionales, entre líneas, le ha dicho al COI que sin atletismo, no hay olimpismo
En México, en cambio, el poder del Comité Olímpico Mexicano es indeleble Y se ha fortalecido a costa del otrora control gubernamental