El gobierno de Echeverría lo presionó; el de López Portillo lo expropió y el de Salinas lo ha lastimado

El gobierno de Echeverría lo presionó; el de López Portillo lo expropió y el de Salinas lo ha lastimado
“En este siglo nadie ha perdido tanto como yo”, dice Espinosa Yglesias, y abre paso a los nuevos ricos sexenales
Carlos Acosta y Rafael Rodríguez Castañeda
Manuel Espinosa Yglesias sostiene:
“La cena en casa de Ortiz Mena no fue secreta Asistí a ella y no me arrepiento”
Reflexiona: “El Presidente es sensible y dio marcha atrás ante el escándalo que se produjo en México y en Estados Unidos”
Reta: “La democracia no es el punto Importa que el país mejore”
Sorprende: “Fidel Velázquez merece un monumento Es un gran hombre”
Filosofa: “El reparto de la riqueza es lento Lo prioritario es formar capitales”
Acusa: “Yo no me retiré de los negocios Me retiró el presidente Miguel de la Madrid”
Resume: “Soy el empresario mexicano que más ha perdido en este siglo”
Espinosa Yglesias es la historia viva del empresario y millonario mexicano de viejo cuño Su fortuna, dice, la empezó a formar su padre en 1905 Oriundo de la ciudad de Puebla, heredó a los 21 años las empresas familiares En 1931 se asoció con William Jenkins, en el negocio de las salas cinematográficas, y en 1949 inició la carrera que lo convirtió a la postre en el principal accionista de Bancomer, durante muchos años el banco más importante del país
Todavía en 1980, la revista neoyorquina Town and Country lo consideraba “el hombre más rico y el mayor filántropo de México”
En la entrevista hace revelaciones que esperaba ofrecer, afirma, en las memorias que, a sus 83 años, está escribiendo
Durante un par de horas, el lunes 15, en la sala de la enorme mansión de la familia Espinosa Yglesias, sobre la calzada de Las Flores, a unas dos calles de la avenida Revolución, don Manuel, actual consejero de Teléfonos de México, opina, narra, cuestiona, se enoja ante las preguntas de los reporteros
—¿Por qué asistió usted a la cena en casa de Antonio Ortiz Mena, el 23 de febrero pasado?
—Porque fui invitado No sé por qué No pertenezco al Consejo de Hombres de Negocios Renuncié hace mucho tiempo Y no soy de los grandes capitalistas, no he ganado nada con los gobiernos Pero fui y no me arrepiento Y como se publica en Proceso hoy (No 854), el 2 de marzo invité aquí, a mi casa, a un grupo de empresarios de Puebla, para que cada uno se encargara de colectar 500,000 dólares
—¿Para el PRI?
—Por supuesto, para el PRI A esta cena se le ha dado una proporción que no tiene La han convertido en un escándalo A mí me parece que el PRI ha sido un partido estabilizador, y el hecho de que en México haya estabilidad le conviene a los empresarios, pero también a los obreros Si al empresario le va bien, le va bien al obrero En el país ha habido un gran cambio gracias al partido, al presidente Calles, un poco a Cárdenas, que no mató a Calles, instauró el presidencialismo e hizo la gran expropiación petrolera El partido ha sido flexible, ha dado estabilidad Por eso creo, por ejemplo, que Fidel Velázquez, cuando muera, merece un monumento Ha sido estabilizador hasta decir basta Y además, deberán momificarlo y hacerlo como al Cid Campeador, sentado con su puro en la boca Es un gran hombre
—Usted critica el escándalo ¿No es escandaloso que un Presidente de la República avale la solicitud de dinero para el PRI?
—La conducta del Presidente ha sido diáfana en todos sentidos Con su gobierno no me ha ido bien En lo personal, me ha tratado con mucha cordialidad Lo he visto muy poco Unas seis veces en todo su período y nada más Que si fue o no apropiado que concurriera a la cena, no es discutible, no tiene importancia Lo que tiene más importancia es para qué eran los fondos
—¿Qué pasaría si se renuncia a esa ayuda?
—Creo que habrá fórmulas, con el esquema que puso el Presidente, para conseguir bastante dinero Para la campaña, no es difícil Lo que será imposible es hacer el fideicomiso El fideicomiso era mejor, porque en un fideicomiso usted pierde el dominio del dinero Ahí pone usted el dinero a fondo perdido En mi criterio, en mi experiencia en la vida entera, se hace un favor por recibir Si usted hace un favor, y ya lo hizo, no le van a pagar ese favor ni a agradecérselo Esperan recibir otro favor Si los empresarios hubiesen dado los 25 millones de dólares a un fideicomiso, ya no había nada qué decir ni qué hacer
—¿Y ese compromiso ya se deshizo?
—Ya se deshizo Pero me parece que mucha gente ha ganado muchísimo dinero y podía y quería hacer esa aportación Además, se está haciendo mucho énfasis en el gasto En 1988, en la campaña de Carlos Salinas de Gortari, el PRI gastó mucho dinero Y sin embargo, las elecciones estuvieron muy reñidas ¿Qué pasó con la gente? ¿Por qué estaba votando por otro candidato? Sencillamente porque el gobierno que terminaba no satisfizo Se pone énfasis en lo criticable, en si se financian o no las campañas Pero ¿lo es todo? Si el dinero lo fuera todo en la campaña política, ¿por qué diablos en 1988 hubo unas elecciones tan reñidas? Le dan importancia al dinero, pero lo más importante es la actitud del gobierno o del partido en el poder, el que sea
—Son situaciones muy distintas, las del 88 y las de ahora en que se pide dinero
—Lo que le quiero decir, independientemente de dónde venga el dinero, es que en las elecciones el dinero va a contar poco, como no contó en 88 Contó la actuación de un gobierno, y la del pueblo
—¿Y para la campaña del 88 hubo aportaciones empresariales?
—No creo Por lo menos a mí no me pidieron
—Disculpe, pero sí se formó una comisión de financiamiento y fortalecimiento patrimonial del PRI
—En ese momento ya no estaba yo Recuerde usted que a mí me quitaron los negocios en 1982
—¿Por qué el cambio en los empresarios? Hasta hace algunos años eran críticos del sistema Y ahora resultan hasta financiadores del PRI?
—Dentro del Consejo de Hombres de Negocios yo tuve varias discusiones porque no le entrábamos al problema de frente Los empresarios no han sido críticos fuertes
—¿En función de las circunstancias?
—Sí
—¿Por ejemplo?
—Para qué ejemplos, es mi percepción
—Don Manuel, ¿son consultados los dirigentes empresariales en las decisiones políticas importantes?
—Jamás han sido consultados Es una gran mentira Nadie es consultado La decisión del Presidente la sabe únicamente el Presidente
—¿Siempre ha sido así?
—Siempre ha sido así
—Sin embargo, en noviembre del 76, cuando se estaba pensando en cerrar los bancos, a unos días de la toma de posesión de López Portillo, sí llamaron a los empresarios Estaban usted, Agustín Legorreta, Carlos Abedrop
—Pero no a consultas
—Pero sí para la toma de decisiones económicas, pues
—No, no, no crea usted que era una consulta tan tremenda La verdad, no
—Si se hace efectivo lo de las aportaciones anunciadas, ¿los empresarios no se creerán en el derecho de ser consultados en la toma de decisiones gubernamentales?
—No lo creo, y tampoco pienso que sea la intención de los empresarios Cada cual a su quehacer No van a ser consultados ni mucho menos Una cosa es el quehacer político y otra el quehacer empresarial
—¿No es lógico que si yo doy dinero para que el partido gane, luego espere que el partido actúe en mi beneficio?
—Puede usted esperar, pero es seguro que no le hagan caso
—Resulta sospechoso que el Presidente pida 25 millones de dólares, y luego ponga topes a las donaciones
—La buena fe del presidente Salinas de Gortari no está a discusión En México todo el mundo lo entiende A mí me parece que se dieron cuenta que esto, en el extranjero, es un escándalo En Estados Unidos, en todos lados Para mí, la idea del Presidente es dejar, antes de irse, un compromiso en el PRI para que pueda existir sin el gobierno
—¿No es escandaloso que un escándalo en Estados Unidos inhiba al Presidente?
—A cualquier político del mundo lo inhibe una cosa que de pronto se vuelve escandalosa Se hizo un escándalo por falta de explicación de lo que estaba pasando Yo he sido lastimado por el gobierno
—¿Por qué no se explicó lo que estaba pasando?
—Eso no me lo pregunte a mí Yo he sido lastimado por los gobiernos de De la Madrid y por el actual Y, sin embargo, usted vio que antes de la reacción yo convoqué a Puebla e hice la junta aquí y traté de conseguir dinero suficiente Yo no lo tengo Pero traté de hacerlo porque creo que México va por la ruta correcta
—Que haya provocado un escándalo significa que no se previó que esto iba a ser público
—Eso no es cierto Yo fui invitado a la cena Había treintaitantas personas en total Estaban el Presidente de la República, Ortiz Mena y Borrego Y todos los invitados Además, los meseros Estaba lleno el lugar ¿Usted cree que entre cuarenta gentes hay secretos? No
—Yo sí creo, por esto: porque en el consejo empresarial nunca había habido una infidencia
—No es cierto Es mentira La mentira más grande del mundo Eso no es cierto
—Bueno, las reuniones, miles, del consejo con el Presidente, nunca se ha sabido qué ha pasado en ellas
—Después de la cena, a los dos o tres días, me reuní con mi hija Guadalupe, con Antonino Fernández, con Carlos González Nava y su señora, y con otra pareja Tranquilamente les dije lo que pasó en la cena Inclusive comenté que era factible que les pidieran el dinero Y hasta les recomendé que lo dieran, porque hay que sostener a un buen gobierno, como es este
—Si no se esperaba un escándalo, ¿por qué la Presidencia o el propio PRI no difundieron públicamente el acto, como lo hacen con otras actividades?
—No creo que una cena privada se deba difundir públicamente Era una cena privada, aunque no secreta No hubo la menor insinuación para que no se publicara Fue una cosa abierta
—Una cena privada con evidentes efectos públicos
—De acuerdo, pero ignorábamos que se iba a publicar Creo que no se pensó lo que iba a ocurrir con este asunto Eso sí puede ser, pero es otro boleto En todo caso, no hubo ánimo de secrecía inviolable
—Donaciones de la cuantía inicial suponen la existencia en México de fortunas incalculables
—No hay duda En los últimos seis años se han creado en México fortunas que son mayores que muchas de las que hay en Estados Unidos En ese país ya es muy rica una gente que tiene 2,500 millones de dólares Aquí hay muchas que pasan de eso, y se crearon rápidamente Yo estoy de acuerdo con eso Es la formación de capitales, que es lo más importante en un país
—¿Y es correcto que el gobierno intervenga para propiciar que se formen esos capitales fuera de lo común?
—El gobierno tenía que hacer algo para fomentar capitales En 1982 las empresas estaban prácticamente quebradas Que se ha exagerado en fomentar monopolios, puede que sí Pero eso es otra cosa Lo importante es que están creados los capitales y que es otro México
—Está bien la formación de capitales, es necesaria, pero la concentración sigue dándose, inclusive ahora
—Por lo pronto se están formando A mí, más que a nadie, me ha perjudicado todo eso Pero el país está mejorando Posiblemente tendrá que venir después algo diferente
—¿Y está bien que algo así como 40% de la población mexicana viva en condiciones de pobreza?
—Vamos a poner 60% Le va a dar mucho gusto a usted La cuestión del reparto es muy lenta Usted puede repartir rápidamente la pobreza En cambio, la riqueza se crea muy lentamente La fortuna que yo tuve la empezó a crear mi padre desde 1905
—En México parece fatal el desequilibrio económico y social
—Yo no diría en México En el mundo es así Y tampoco diría desequilibrio En México, si no ha habido más reparto es porque desgraciadamente tuvimos un siglo destructivo Las ideas marxistas perjudicaron mucho Hay que formar capitales y manejarlos con eficiencia Se distribuyen solos Por muy despilfarrados que sean los ricos —y en general no lo son, porque son bastante agarrados—, deben saber cómo manejar su capital ¿Quién hace un bien mayor al país, el rico avaro o el dadivoso? El avaro Porque para que su capital crezca tiene que invertir en algo, directa o indirectamente Y crea empleos Solamente la formación de capitales distribuye la riqueza Otros medios no han existido ni creo que existan
—¿Cree usted en el sistema democrático?
—Con mis reservas Es muy malo, pero no hay nada mejor
—¿Y es democrático que el Presidente intervenga en favor de un partido?
—El punto no es democracia o no democracia ¿Qué es lo más importante? Que todo mejore, que no haya disturbios, que no haya escándalos La oposición está buscando hacer escándalo, que haya sangre ¿Usted cree que sea difícil para el regente Camacho Solís quitar a los vendedores ambulantes? No Puede quitarlos en un día ¿Cómo? A palos y a tiros ¿Quiere usted que pase eso?
—¿Pero no está llegando el país al punto en que puede reventarse la cuerda?
—No es deseable que se reviente ¿Qué ganamos con que se reviente? A mí me ha ido muy mal Y, sin embargo, le digo a usted: ojalá siga el PRI Y voy a contribuir a ello
* * * * *
Espinosa Yglesias pide un respiro Se pone sus lentes de vista cansada Toma un ejemplar de Proceso, el número con Antonio Ortiz Mena en la portada Lee en voz alta una ficha sobre su trayectoria reciente, publicada con motivo de su asistencia a la cena del PRI:
“Luego de la nacionalización de la banca en 1982, decidió retirarse de los negocios Fue el accionista principal de Bancomer Al inicio de la reprivatización, en mayo de 1990, intentó recuperar el banco, pero reconoció ante el secretario de Hacienda que nada tenía que hacer, no sólo por los montos tan elevados en que se estaban vendiendo los bancos, sino también porque la banca que él conoció y en la cual fue protagonista, era muy distinta, no tan complicada, como la que se estaba regresando a los particulares”
—Eso no es cierto ¿Cómo se puede decir que ante el secretario de Hacienda ocurrió eso
—Me lo dijeron mis fuentes —acota Carlos Acosta— y yo confío en ellas
—¿Usted me puede decir que fue ante el secretario de Hacienda?
—Así me lo dijeron mis fuentes y yo les creo Pero si usted dice otra cosa
La entrevista retoma su curso:
—Es falso totalmente Yo traté de entrar en los negocios y creé una compañía que se llamaba Empresas ARE (por Amparo Rugarcía de Espinosa) Pero primero podemos retrotraernos al origen de toda esta situación, según mi percepción, que puede estar equivocada o no Al principio del gobierno de Luis Echeverría, cuando era secretario de Hacienda el licenciado Hugo B Margáin, se pretendió que vendiera yo parte de mis acciones en Bancomer, porque decía que un banco de ese tamaño no podía estar en manos de una sola persona Margáin solicitó inclusive la intermediación de Juan Sánchez Navarro A ese grado llegaban las cosas
“Se creó un ambiente equivocado sobre mi persona Nunca dijeron cómo un hombre pudo hacer esto Nunca tuve un crédito por lo que se hizo Afortunadamente Hugo B Margáin —un buen amigo mío, inteligente y muy preparado— fue removido y el asunto no siguió adelante Simplemente se canceló Pienso que el Presidente de la República ignoraba lo que pasaba Mario Moya Palencia, secretario de Gobernación, me dijo que el presidente Echeverría nunca me hubiera hecho eso Desde ahí empieza la cosa Por supuesto, cuando hablé de ello con el intermediario de Margáin, Miguel de la Madrid, siempre hubo ciertas reacciones
“Luego vino la expropiación bancaria Eso sí verdaderamente se hizo en sigilo La víspera del 1o de septiembre de 1982, mi hija Amparo me dijo: Papá, ve con Legorreta a ver a López Portillo, porque en este momento hay una junta; van a expropiar la banca No le quise creer
“Cosa inusitada en el mundo, en México se expropiaron personas morales A una persona se le puede expropiar un bien, pero no se puede expropiar a la propia persona, que fue lo que hicieron al expropiar las acciones Eso equivale a convertirlo a uno en esclavo A nosotros nos despojaron de las acciones que los bancos tenían en muchas empresas Es algo espantoso, absolutamente antijurídico Sin embargo, la Suprema Corte de Justicia lo aprobó
“Esto que estoy diciendo a ustedes lo pensaba yo decir en mis memorias, para cuando yo muera, pero ya que se ofrece y que se informó algo que no es cierto y que ofende mi dignidad, lo adelanto
“Hablé con el presidente López Portillo Estuvo de acuerdo en devolver todos los activos (o sea, los paquetes accionarios de empresas industriales, comerciales, de servicios y de bienes raíces, en poder de los bancos) Yo quería que se devolviera todo a una nueva empresa (ARE) para que todos los accionistas de Bancomer siguieran juntos y fueran liquidados de tal forma que siguieran con el mismo porcentaje de participación que tenían en el banco López Portillo estuvo de acuerdo Su secretario de Hacienda, Jesús Silva Herzog, decía que el presidente electo, Miguel de la Madrid, aseguraba que si había un arreglo que no lo satisficiera, no lo firmaría Y se negó a firmar y no hubo arreglo
“Pensé que el licenciado De la Madrid, siendo abogado, especialista en derecho constitucional, podría haber hecho una cosa diferente Creí que podría haber devuelto con la Corte un amparo correcto pero no, señor, no pasó eso Yo pensaba, inclusive, que se podían haber devuelto todos los activos no bancarios a los accionistas, a los dueños, a todos por parejo, incluyendo bienes raíces, o sea las sucursales, que es lo que más tenía Bancomer Y nosotros dejaríamos todo lo que era bancario, sin cobrar un solo centavo
“Mi proposición fue rechazada Se acordó devaluar todos los bancos Se les fijó el precio que se quiso Y se pusieron en venta los activos (no bancarios) para los accionistas que quisieran comprar
“En 1983 formé la compañía ARE Los activos de Bancomer habían sido integrados en cuatro grupos A través de ARE adquirí todos los activos de los cuatro grupos Todos No es cierto, pues, que luego de la estatización bancaria me haya querido retirar Esto fue aceptado y obtuve la adjudicación
“Los grupos, que debían ser valuados según su valor en libros, se me ofrecieron muy caros Muchas acciones, en mi caso, fueron valuadas entre cinco y diez veces arriba de su valor en libros Por ejemplo, en el primer grupo habían incluido el Grossmontbank, a un precio de 26 millones de dólares; no los valía pero era lo que exigía Hacienda Finalmente, el secretario lo quitó del grupo Otro ejemplo: Para poder comprar Seguros Bancomer me indicaron que si no pagaba cinco veces más su valor en libros, tenía que aceptar la Arrendadora Bancomer —que yo no la quería— y garantizar con mi firma todos los adeudos que tenía Afortunadamente, el secretario de Hacienda también quitó eso
“En fin, Ernesto Fernández Hurtado, director del Banco de México, se ensañó todo lo que pudo para hacerme la vida imposible Es más, vino aquí, a mi casa, con un empleado del Banco, y me hizo devolver el grupo número cuatro
“Así, pues, tuve que renunciar a ese derecho por presión del tío del Presidente Tuve que vender La gente dice que yo hice rico a Carlos Slim Me parece que no Yo me vi acosado por Fernández Hurtado
“Posiblemente tuve una reacción brusca, pero cuando acaba usted de ser despojado de tanta cosa, cuando siente la presión del tío del Presidente, y la animosidad del propio Presidente, la verdad siente que la cosa es diferente En fin Entonces le vendí el grupo número dos a Carlos Slim, que lo manejó bien y le fue de perlas; el número tres a Roberto Hernández, a quien también le fue muy bien Me quedé únicamente con minera Frisco, Química Flúor y Aviones BC
“El secretario de Hacienda ofreció darme la participación (33%) que tenía el gobierno en la minera Real de Angeles, pero después me la negaron Se me dijo que Francisco Labastida Ochoa, secretario de Energía, Minas e Industria Paraestatal, se oponía a que me la vendieran Después, el nuevo secretario, Alfredo del Mazo —Labastida se había ido al gobierno de Sinaloa—, también me la negó Me aseguraron que él decía que me estimaba mucho, pero que sentía no poder venderme Real de Angeles Sentí que era cosa del Presidente Vi clara su animosidad en mi contra Entonces tuve que vender todo Por eso digo: No es que me haya querido retirar; me retiraron de los negocios”
—¿Por qué tanta animadversión hacia usted?
—A lo mejor soy hipersensible Siento que el presidente Miguel de la Madrid se molestó por estar intentando arreglarme con López Portillo y también por unos artículos que mi hija Amparo publicó en Novedades Eran unos comentarios críticos sobre temas económicos y políticos de actualidad nacional El Presidente fue muy sensible a eso Tanto que le pedí a mi hija que dejara de escribir Y así lo hizo Sin embargo, todo eso fue creando sensibilidades Y más si se ve, por ejemplo, que los cines, que eran propiedad de la Fundación, que tanto bien ha hecho, fueron comprados en nueve millones de dólares, a quince años de plazo al 5%, cuando en libros estaban en 28 y 34 millones Con ello se me manifestaba aún más la animosidad del Presidente
“Pese a todo ello, pensé entrar de nuevo al banco, cuando anunciaron la reprivatización Pero no me dejaron entrar”
—Antes de eso, don Manuel, explique, por favor, por qué vendió los grupos precisamente a Slim y a Hernández
—Porque los conocía bien Carlos es un hombre inteligente y capaz A Roberto lo conocía de mucho tiempo atrás
—¿Pero fue decisión suya venderles a ellos?
—Totalmente mía Yo tenía que salir porque era rechazado
—Decía usted que no lo dejaron participar en Bancomer ¿Cómo fue eso?
—El secretario de Hacienda me envió, por conducto de Slim, a Antonio del Valle, para que yo entrara con él en Bancomer Aparentemente, no había postores para Bancomer Y no había postores porque la gente en provincia esperaba que yo concursara, porque todos eran amigos míos
“Mire, cuando el banco era privado se hizo la fusión, una fusión secreta, nadie lo sabía, nadie Logré el permiso de fusión y me urgía recorrer todo el país Fui a Guadalajara, Monterrey, Laredo, Mexicali Llegaba al banco, explicaba el asunto y todo mundo lo aprobaba Se hicieron las asambleas extraordinarias, rápidamente, en cada banco; no hubo quien se opusiera a la manera en que se hizo la fusión Hubo un provecho para mí: Mis acciones de control estaban al mismo precio de todas las demás, y las acciones del Banco de Comercio, que controlaban los afiliados, no fueron valuadas en más, fue trato parejo No compré yo (ni mi familia) una sola acción
“Creo que si de veras me hubieran dejado ahora apostar por Bancomer, los consejeros habrían confiado en mí Sabían muy bien cómo soy yo Pero posiblemente por mi edad las autoridades pensaron que yo no podía tener el control y la dirección del banco Sin embargo, desde que tenía 65 años formé un comité directivo para que manejara el banco Y los dejaba bastante tiempo solos, pues viajaba mucho Yo tenía la capacidad de poner al frente del banco a gente capaz de sustituirme cuando yo faltara No era posible que yo entrara al banco con un director impuesto, que en este caso hubiera podido ser Antonio del Valle, o cualquier otro
“Al decirme ahora que el gobierno haría el fideicomiso con los consejeros de provincia, les indiqué que al hacer eso me impedían prácticamente el que fuera yo, y que como yo no tenía casa de bolsa, me era imposible entrar a la subasta
“Yo me quedé todavía pensando que alguno de los grupos se iría conmigo, pero realmente tampoco se pudo Entonces hice una oferta simbólica de 1,800 millones de dólares, que fue la más baja No podía competir contra gente que podía hacerlo Eugenio Garza Lagüera fue muy amable conmigo Primero no estaba interesado por el banco, después se interesó y se hizo de él Pidió prestados 1,000 millones de dólares, pagó luego luego con las acciones que vendió Así que fue un negocio muy bueno para Garza Lagüera, muy bien hecho Yo no pude entrar al banco No es que no haya querido Es que no me dejaron Posiblemente por mi edad, por lo que usted quiera Posiblemente el secretario Aspe tuvo razón Muy buen secretario de Hacienda ¿Inmejorable? En mi criterio, en ese punto, no Puede que yo esté equivocado”
—¿No intentó una especie de reclamación?
—¿Está bromeando?
—No, no, no
—¿Es de broma?
—No, por toda la trayectoria de nuestra plática, de tener que vender empresas
—Usted ve que vendí todas No pude entrar Entré, ahí están las pruebas, las vendí por presiones del tío del Presidente de la República Por no contar con las simpatías del presidente Miguel de la Madrid Me acabaron No digo físicamente Yo creo que en este siglo nadie ha perdido en México tanto como yo, nadie ha dado tanto como yo
—¿Su distanciamiento con De la Madrid fue absoluto?
—De él conmigo, que es diferente
—¿Y con Salinas? Porque dice usted que ha sido muy golpeado
—Salinas me ha recibido perfectamente bien Pero un Presidente de la República difícilmente va a ir contra las opiniones de sus secretarios de Estado —Lo que pasa es que el mismo gobierno mantiene conductas bien distintas, frente a un tipo de empresarios, y frente a otro Algunos han sido más favorecidos, ha habido ciertos privilegios Y otros, con trayectoria como la suya
—Yo no pertenezco a esta generación Mi éxito, o lo que usted quiera, me creó muchas animosidades, usted ve desde cuándo querían que yo saliera
—Construir una fortuna lleva mucho tiempo, aparejado de un gran esfuerzo ¿Qué pensar de hombres que se hacen inmensamente ricos en diez años?
—Que estuvieron en el momento oportuno y en el lugar oportuno Punto
—Pero eso no habla de una capacidad, de un esfuerzo, habla de circunstancias o de oportunidades O sea, no hay un trabajo creativo, ahí hay una oportunidad que te favorece, política o amistosamente Y eso no se vale
—No todos; los grupos de Monterrey, por ejemplo, hicieron su capital hace muchísimos años
—Hablo de las fortunas improvisadas Cuando usted dice que es estar en el momento oportuno, en la circunstancia oportuna La oportunidad puede ser el que yo sea amigo del Presidente
—El cambio del país fue tan dramático, tan bueno, que realmente se dieron las circunstancias
—El oportunismo es lo contrario de la creación, del esfuerzo permanente El oportunismo es tan volátil como la buena suerte, como el azar, como el cuate, como el que te apapacha La riqueza es trabajo, esfuerzo, años como la cultura, como la capacidad para crear, don Manuel Estar en el momento adecuado y en el lugar adecuado parece horrible
—Mire, yo juzgo a Carlos Slim
—Conste que no hablo de él, hablo de otro
—¿Habla de Roberto Hernández?
—Claro
—Lo juzgo una gente muy capaz; sabe qué acciones comprar, las analiza con mucho cuidado, está con Harp, que es primo de Slim, y realmente compraron acciones determinadas a un precio determinado, y tuvieron un gran éxito
—Pero Roberto Hernández se hizo inmensamente rico en diez años
—Igual que Slim
—¿Pero usted cuántos años tardó?
—Sesenta años
—¿Que generación prefiere, la de usted o esta?
—No me quejo de lo que viví Qué bueno El mundo ha dado una vuelta tan grande que esas fortunas van a permanecer
—Insisto: ¿Qué generación prefiere, la suya de 60 años de constancia, duro, duro, duro, o esta de diez años porque tuve buena suerte, porque estuve en el momento adecuado y en el lugar adecuado?
—No todos son así Por ejemplo, Emilio Azcárraga ha continuado con un gran éxito la fortuna de su padre
—Correcto Estoy hablando de diez años En diez años me convierto en uno de los hombres más ricos de México, del mundo, de Latinoamérica
—Bueno, le voy a decir una cosa: puede decir eso de Roberto Hernández y de Slim
—¿Y se vale? Yo le pregunto: ¿Qué generación prefiere, su generación o esta?
—¿Usted cree que vendí lo que vendí, que apliqué por ellos y que se me adjudicaron por estúpido? Le apuesto que no
—No particularicemos, porque deformamos el concepto ¿Usted qué prefiere, su generación o la actual?
—No puedo contestar, pero sí puedo decir esto: El esfuerzo mío de 60 años desgraciadamente no dejó una posición económico-social ni a mis hijos ni a mis nietos No le podría contestar así, no es que no quiera, es que no puedo He trabajado ardientemente por muchos años, y honestamente ¿Y qué?
—Contésteme, don Manuel ¿Qué generación le gusta, la suya o esta? ¿Y por qué la suya o por qué esta? Dice usted que ha habido un cambio en el mundo Un cambio que se refleja en que se puede hacer un fortunón descomunal en diez años
—No, no se puede
—Bueno, se hizo en algunos casos
—Se pudo hacer
—Bueno, se hizo, y si se hizo, se puede hacer
—Oportunidades como éstas no se repiten Teléfonos de México es una cosa de maravilla El servicio está muy mal ahora en México, pero en dos o tres años va a verla como una de las mejores compañías del mundo
—¿Qué generación prefiere?
—Prefiero esta porque siquiera vas a dejarle a tus hijos y nietos lo que tú quieras Lo pasado, pasado
—¿Pero no hay valores éticos en la forma de enriquecerse?
—No hubo falta de ética en la forma como hicieron fortuna Slim y Hernández Por lo menos eso creo
—Aunque hay denuncias públicas de que se abusó de información privilegiada
—Si se abusó de información privilegiada, no lo puedo decir, no me consta En todo caso, se sabrá con el tiempo, pero que yo sepa, no No sé nada de eso ¿Qué es información privilegiada?
—Las fortunas que se hicieron en la Bolsa
—No hubo más que una fortuna en la Bolsa, la de Roberto Hernández
—Y después de la nacionalización de la Banca, finanzas especulativas
—Lo que pasó fue que el presidente De la Madrid quiso poner una banca competitiva y dio a las casas de bolsa las mesas de dinero, los Cetes y todo eso, para competir Es decir, De la Madrid no tuvo la consistencia para devolver la banca, o la cuestión política no lo dejaba
—Y al final de todo, ¿qué siente?
—Que no estoy amargado, que he sido mal tratado, que el país va muy bien y que el asunto de la democracia no me importa; me importa que la gente tenga trabajo y coma